Hacia un programa de Investigación Científica
en materia de medios y modos para la producción de Imágenes e Imaginarios
Diagnóstico general provisional y no apocalíptico:
Sobre la investigación y producción de Imágenes e Imaginarios domina el empíriocriticismo.
Hay una crisis de sobreproducción de Imágenes generadora de caos y barbarie
cultural e intelectual. Se rinde culto fetichista al fetichismo. La producción
de imagen e imaginarios se ejerce dentro de los límites fijados por las leyes
del utilitarismo convencional burgués[1]. A pesar del avance tecnológico se ha
detenido notoriamente el desarrollo de Imágenes e Imaginarios con estereotipos
alienantes e instituciones culturales rígidas.
Los trabajadores de los medios y modos de producción de Imágenes e Imaginarios
viven bajo condiciones de explotación y alienación aceleradas. Tanto los
independientes como los asalariados soportan estragos del modo de producción y
distribución hegemónicos que sólo depara abandono y depresión. Hay
conciencia gremial limitada, poca organización y poca capacitación
transformadora por miedo al desempleo y la violencia legalizada.
Un cierto clientelismo académico y científico
elude el debate y la investigación crítica entre docentes y alumnos frente a
los medios y modos de producción. Se incentiva poco o nada el desarrollo de
protocolos o estatutos de enseñanza, investigación o creación teórica, hacia
una práctica científica transformadora. En lo general el concepto Imagen se
reduce a lo visual y, casi exclusivamente, se privilegia el estudio lineal de técnicas
y formas de producción sin contexto y crítica. El estudio crítico de la
Imagen aparece en la pedagogía como esclava de lo visible y disuelta en un
laberinto de confusiones visualistas. Hay, no pocos, devaneos mercantiles para
la formación e inserción de estudiantes, investigadores y creadores dóciles,
al mercado laboral hegemónico. Cierta degeneración en algunas organizaciones
científicas, universitarias, ha producido grupos y tendencias sectarias de géneros
diversos. En general se niegan a luchar por los intereses y las necesidades
elementales! de las sociedades en su situación actual. Dan la espalda a la
realidad con sus verdades. Permanecen indiferentes ante la lucha interna de las
universidades, a sus debates, tensiones y contradicciones. Como si se pudiera
conquistar la verdad y la ciencia sin intervenir en esa lucha. Se rehúsan a
poner en la práctica la ciencia con sus teorías y métodos para la
transformación total de la realidad burguesa imperialista y el fascismo,
camuflado como se camufle.
La producción científica sobre la imagen, en el campo de la educación, tiene,
además, tareas críticas importantes vinculadas con la transmisión de imágenes
e imaginarios en el proceso enseñanza aprendizaje desde la escuela primaria. No
están exentas de un estudio crítico las teorías y las tecnologías para la
educación. Tales tecnologías son hoy aun objeto de pocas intervenciones críticas.
Es imprescindible advertir el riesgo de farandulización del conocimiento en
manos de vendedores de herramientas e ideas para el apoyo educativo.
Hay una Imagenfilia fetichista de cierto
estrellato libresco dirigido por algunos poseedores del secreto mayor.
Convierten el mana de la Imagen en votos. Garúes del poder que santiguan a sus
clientes (y a sí mismos) con estrategias de mercado más o menos funcionales.
Para bienes o servicios, para la farándula o la política. Hay una lógica
fetichista que instaura en la Imagen poderes domesticadores sobrenaturales que
constituyen un adiestramiento al consumo temprano de tecnologías e ideologías
de época. Con apoyo de algunos gobiernos.
Desde 1994[2] se desarrolla un movimiento
vertiginoso que ha sido capaz de producir experiencias de Imagen alternativas,
independientes, rebeldes. no son una "novedad" tienen historia y
herencias muy concretas, se trata de un estallido de imágenes e imaginarios
dispuestos a construir modos y medios de producción transformadores. Con sus
limitaciones y contradicciones diversas, semejante estallido debe ocupar un
lugar privilegiado en las investigaciones sobre la Imagen, algunas de ellas
también en efervescencia. Eso está en ciernes.
Definiciones inconclusas:
Imágenes e Imaginarios son producción social siempre. Son recuerdos, sueños,
fotografías, films, videos, escritos, dibujos, palabras, sonidos. son
estrategia de la inteligencia para adquirir y expresar el conocimiento, la
comunicación y la creación.[3]
Toda producción de imágenes ha sido desigual y combinada. Objetiva y
subjetiva.
Como secreción valiosísima impregnada de conciencia e inconsciencia,[4] razón
e instinto, enigma y praxis la imagen es realidad y fantasía[5] la Imagen es
producción humana que a través de sus realizaciones bio-psíquicas más
complejas interroga nuestra relación dialéctica entre conocer y transformar.
Pero también es producción humana frecuentemente fetichizada[6] al calor de
ciertos intereses dominantes que también poseen carácter alienante.
Eso maravilloso que permite capturar, alojar y cargar, con ayuda de los
sentidos, el universo, un universo entero, la materia en la cabeza, se llama
Imagen. Eso que resulta de transportar (expresar) el universo interior a otro
universo interior, a través de algún medio y modo sensorial expresivo, es
Imagen. Esa materia prima producto y productora del conocimiento, la comunicación
y la creación es Imagen. Imagen que es producción material humana concreta,
objetiva y subjetiva, basada en datos sensoriales, para conocer y producir
conocimiento, comunicar y producir comunicación, crear y recrear el universo
exterior en el universo interior de la cabeza (y viceversa) Es, también,
falible, maleable y no pocas veces inefable.
La Imagen prueba, de entrada y de salida, la unidad material del universo con su
diversidad formal. Esa es su magnificencia, poderío y misterio.[7] Una parte en
la historia de la Imagen está plagada de ensayos fallidos, y/o acertados, para
descubrir y usufructuar los mecanismos de la imagen. Desentrañarla es una
pesquisa histórica guiada por los intereses más contradictorios y
extravagantes. Desde las religiones hasta las rebeliones, desde la perversión
hasta la liberación. Dominar la Imagen hacerla propia y hacerla funcional o
rentable ha sido pretensión y sueño de muchos. ¿Por qué? ¿Qué hay en la
imagen que suponga poder... poderes? ¿Qué hay tan seductor en dominar la
producción individual y social de imágenes? ¿Qué debate o guerra se gana con
la fabricación e imposición de imágenes? La historia tiene en el conjunto de
las relaciones humanas, su modo y realidad, repuestas importantes. Y diversas.
Nuestra definición provisional sostiene:
Que la Imagen es materia dinámica determinada por la naturaleza, la historia y
los sentidos y el trabajo; proceso en sí y parte indisoluble de procesos más
complejos para la representación mental y la producción y transformación de
la realidad objetiva y fantástica.
Que la Imagen es materia dinámica determinada por la naturaleza, la historia,
la necesidad y los sentidos, proceso en sí y parte indisoluble de procesos psíquicos
más complejos. Representación mental transformadora de la realidad y de sí en
la satisfacción dialéctica de necesidades objetivas y subjetivas. Síntesis
del conjunto de las relaciones humanas con el universo y consigo para la
producción de hechos científicos, espirituales y fantásticos
Estas definiciones provisionales apuntan a estudiar orígenes, comportamientos y
alcances de la Imagen como agente dinámico constitutivo (como ya se mencionó)
de 3 operaciones fundamentales: el conocimiento, la comunicación y la creación.
¿De qué medios se vale la inteligencia para ordenar con Imágenes pensamientos
combinados, desiguales y evolutivos. Cómo correlaciona lo sensorial con lo
mental, colectiva, particular, e históricamente. Qué puentes establece entre
lo real y lo fantástico. Qué papel desempeña (entre otras funciones) con las
emociones, lo onírico, la síntesis, lo lúdico, la memoria y la intuición. Cómo
opera entre lo mental y la práctica?.
Son nuestras necesidades y las exigencias del intercambio quienes suscitan las
imágenes. La imagen cumple un papel fundamental en la transformación del mono
en hombre. La imagen ha servido como materia comodín maleable al arbitrio de la
experiencia para construir resoluciones intelectivas en las que se acumula la
memoria toda y una parte de ella que es útil para lo general como para lo muy
particular de cierta imagen o grupo de imágenes. La imagen es portadora augural
de sus propios devenires y es muy probable que la aparición de las primeras imágenes
en el hombre hubiesen creado estupores inenarrables por lo pasmoso de un
encuentro, al tiempo que resolución de necesidades, potencia viva para la
construcción de la memoria, del conocimiento y de la cultura toda. Hoy aún no
terminamos de asombrarnos.
A la relación dialéctica entre la realidad objetiva y la realidad subjetiva
pertenece doblemente un grado de arbitrariedad para la producción de imágenes
y un grado de libertad y de liberación de ciertas tensiones emocionales
consustanciadas en toda Imagen. Es probablemente el campo interno de la creación.
Y ahí no hay gobierno posible sobre las imágenes. Su comportamiento es de tipo
salvaje. Instintivo. Tales imágenes pertenecen a la categoría más profunda de
la identidad individual. Orbitan planos de la actividad mental que desbordan los
marcos culturales con una persistencia y consistencia totalmente únicas.
En esas latitudes tanto la materia como la forma de la Imagen reordenan y
rearman escenarios obedientes a su propia ley y donde la interpretación de
significados pierde parcialmente jerarquías para exigir interpretación de
sensaciones. Especie de sutilización de lo semántico que sin dejar se serlo
muta su lógica por una más arbitraria determinada por el accidente y la
variabilidad del juego de imágenes. Una especie de ruptura peculiar, con todo código,
empeñada en descargar emocionalmente andanadas de conmociones emocionales. Se
mezclan colores, aromas, texturas, sonidos. La materia ingresada sale de ciertos
archivos conscientes y se desplaza a aquellas zonas rebeldes para reconstruirse
como en un baile de mascaras donde los olores se disfrazan de sabores para
convencernos de que son texturas.
Y ello genera nichos lúdicos extraordinarios tanto como picos de angustia
inexplicables. La imagen reina en esos lares como constructora aparentemente
caprichosa que va dejando para la perspectiva general un paisaje cuya lógica
arquitectónica escasamente es legible por esquemas convencionales. Es un hecho
de creación con su estética. Una recopilación de repertorios que para el
gusto o el disgusto siempre promete ordenaciones nuevas. Ese plano profundo de
la subjetividad se mantiene permanentemente tiene sus claves en el exterior. Por
momentos logra exaltarse lo suficiente y expide imágenes armadas con
ingredientes de circunstancia.
Unas veces más intensa que otras, más tenue o luminosa según cierto azar
propio. La Imagen hace suyo lo profundo, lejano y extenso para acercarlo a lo
inmediato, cercano y específico. Red de planos y dimensiones obediente al
arbitrio de las necesidades. Red de luz transparente y expansiva. Retícula
sobre la totalidad de las experiencias; síntesis y proyecto inmensurable.
Violencia de espacios y tiempos fiel a lo accidental, lo histórico y lo social.
Individual, colectiva y viceversa. Tiene por garantía el vacío. Se expande
sobre él cardinalmente para alimentar diálogos y debates con el caos. No es
deidad, no es curiosidad, no es fatalidad.
Al lado de esas intenciones que emplazan el fenómeno de la Imagen como hecho
estrictamente cerebral, hay que presentar hipótesis más amplias que incluyen
la totalidad de los sistemas sensomotrices con sus funciones de regulación y su
carácter vehicular proveedor de información y estímulos. Además hay que
considerar el papel determinante de las relaciones sociales, su tipo e historia
y el modo en que estas se desarrollan. Es decir el conjunto de las relaciones
también sociales es materia prima de la Imagen. El fenómeno de la Imagen es
irreductible a lo neurofisiológico y tiene como función primordial generar la
praxis en la gestación, consolidación y evolución del conocimiento, la
comunicación y la creación.
Si la imagen se comporta como suponemos, es decir como producción de la tensión
dialéctica entre varias líneas de la experiencia y la necesidad. Si de
inmediato ese choque genera sobrecargas en todas las líneas de la red y, por
tanto, otros choques o chispazos. Si esto sucede, además, en todas direcciones
y dimensiones con una intensidad tal que logra inquietar el ánimo general de
individuos o grupos; el problema de la investigación es extraordinariamente
complejo y amplio. Compete a la Epistemología, a la Semiótica y a la Estética
entre otras disciplinas. ¿Debe estudiarse la Imagen también como materia de
ciencia física, natural, y/o social? ¿Qué metodología está habilitada y/o
habilita semejante complejidad?
Más allá de los imperialismos de la imagen, que la pretenden propiedad
exclusiva para la imposición de modelos ideológicos, y muy al margen de las
prepotencias estético-mercantiles, la imagen continúa siendo un acontecimiento
irreductible y problematizante. La necedad comunicacionalista de algunas teorías
empeñadas en apropiarse la Imagen, quiso hacernos creer que la reiteración,
saturación, posicionamiento publicístico son clave de un saber incuestionable.
Produjeron con reduccionismos tantas confusiones y engaños que es necesario hoy
replantear medios y modos para el estudio de la Imagen.
Hace un programa de investigación cuya capacidad crítica puntualice eso que,
en lo individual y colectivo, poseemos para pensar y liberar la riqueza de las
imágenes. Nada más aterrorizante que la idea de y direccionar la producción
natural de imágenes a cambio de "mundos felices" donde todos se
someten al "modo de producción" para imágenes, verticalista,
autoritario y domesticador.
Hoy se llama Imagen a casi cualquier signo icónico, portador de discursos
verticalistas. Se llama "imagen corporativa", "imagen pública",
"imagen política", "imagen publicitaria", "civilización
de la imagen", etc. en una época en que los signos se cretinizaron para
sustituir las expresiones humanas más genuinas.
El estudio de la Imagen no puede prescindir de una ética que obligue a poner en
claro peligros y consecuencias, que sobre la historia de la cultura, inflige
toda alienación humana. Esta investigación sobre Filosofía de la Imagen
privilegia la creación sobre la erudición sin reñirlas. Pone énfasis en la
importancia de expandir el conocimiento para obedecer al carácter bacteriológico
y creativo de la imagen con sus potencias exteriorizantes, liberadoras del espíritu...
sus enigmas y promesas, es decir, la vida misma.
Pronóstico reservado:
Emprendemos, como Instituto Universitario, tareas que consideramos
indispensables en nuestros días. Declaramos:
Que allí donde otros proponen sólo "estudios" más o menos aislados,
nosotros pretendemos una ciencia de la imagen comprensiva, permanente y
transformadora. Que la actividad científica consiste también en arder en
guerras contra la miseria. Que la investigación científica debe ser producto
de cierto trabajo no alienado y purificante... una transformación. Trabajo que
no es mejor o peor que otros, que no es beneficiario de
"iluminaciones" o privilegios de especie o clase. Trabajo que no está
sólo en las formas lógicas o metodológicas. Ciencia que comienza en las ideas
para la libertad, que es capaz de transformar la vida... cambiar al mundo.
Esto es un llamado a unirse en un frente único mundial por la investigación crítica
y la transformación de medios y modos para la producción de Imágenes e
imaginarios. Aparece en un momento en que el imperialismo aplica políticas de
superexplotación en todas partes. Las dos tercias partes del mundo son
colonias. Muchos científicos sobreviven perseguidos, calumniados, encarcelados,
o exiliados. [8]
Frente en movimiento para ganar espacios hacia la transformación y
resignificación del concepto Imagen y su práctica rumbo a la liberación
definitiva de sus medios y modos de producción. Frente para quebrar todo
exclusivismo en la producción y distribución de Imágenes e Imaginaros. Tarea
y lucha que desde la ciencia busca ampliarse y tejerse con la lucha totalizante
contra la explotación. Frente y lucha en el campo filosófico, científico, técnico
e ideológico.
No entendemos la ciencia con sus problemáticas, costos y fines, sin conciencia
de las necesidades humanas todas. No creemos en saberes cerrados o sectarios.
Emprendemos el desarrollo de un Programa de Investigación basado en un diagnóstico
crítico sobre la economía política de la Imagen, sus medios y modos de
producción, en el presente, donde se sintetiza la evolución humana con sus
magnificencias o calamidades. Con nuestro Programa de Investigación en
desarrollo nos negamos a todo fatalismo predicativo que ve como imposible la
transformación del mudo. No hay medio y modo para la producción de Imágenes e
imaginarios que no queramos estudiar y emplear para la liberación total de
humanidad.
Nuestro trabajo de investigación estriba en el desbrozamiento, no atomista, de
objetos de estudio precisos. Eso incluye las relaciones entre ideología e
imagen, la violencia en el imaginario cotidiano, campos oníricos de la imagen,
relación entre conducta y producción hegemónica de imágenes etc. Según
nosotros, la investigación sobre los modos y medios para la producción de imágenes
e imaginarios, no puede separarse de un examen riguroso al estado actual de las
fuerzas de productivas en general, al estado actual del trabajo y a la producción
y distribución de la riqueza material y espiritual. Tratamos de entender la
economía de la imagen como producción social que nos permite cuestionar la
Historia toda. Y acaso transformarla.
Impulsamos programas de experimentación, científicos, pedagógicos, que se
asumen como frente crítico a salvo de escolásticas moribundas y miseria de Imágenes.
Nuestras estrategias en el período próximo están fuertemente vinculadas a los
problemas concretos de organización y movilización social e investigación
sobre el estado de la producción y distribución creadora de imágenes e
imaginarios hacia condiciones de vida digna, justa y para todos. Contra la
confusión y descorazonamiento de la humanidad hacia su desarrollo y libertad
plena. Para eso nuestro programa científico posee líneas de trabajo,
provisionales y transitorias, que parten de las condiciones actuales y de la
conciencia actual de las sociedades.
Consideramos que este es el momento de decir abierta y claramente cómo
entendemos la producción de imágenes y a sus protagonistas, cómo
caracterizamos tal producción desde marcos teórico-metodológicos diversos y cómo
creemos que debe ser planteada la liberación de los medios y modos para la
producción de imágenes con interrelación poderosa en estos momentos.
Partimos de la concepción de que toda producción científica, sin importar si
responde a las ciencias físicas o a las ciencias sociales, es una producción
social. No puede dejar de serlo porque emerge en el seno de una comunidad -o
varias- pagada de una manera u otra por ella (s), en un momento histórico
determinado.
Pero la investigación científica no puede omitir su paradigma rector trabado
en el problema de encontrar, divulgar y defender la verdad (y los marcos teoríco-metodológicos
para conocerla) incluso ante el poder y los poderes productores de realidades
científicas. Nuestras investigaciones sobre la Imagen están comprometidas
doblemente en este terreno. Por una parte diagnóstico y búsqueda de la verdad
implícita en el modo hegemónico actual de producción y reproducción de imágenes,
por otra, la verdad alcanzable por la investigación científica de los medios a
los modos, de las ideas a las prácticas para transformar la situación actual.
Esto exige un desarrollo científico autocrítico capaz de declarar y depurar
sus fuentes teóricas y los procedimientos seleccionados para el conocimiento de
la verdad. En el regateo sobre qué investigaciones científicas tienen los
estatutos científicos y cuáles no, cuáles investigaciones merecen bendiciones
y cuáles no, la conciencia política y la ética de la ciencia es el orientador
único y su crisol en la práctica su determinante mayor. Eso si el fin de la
investigación científica es la verdad no reduccionista.
Es ineludible el requisito ético científico de plantearse no sólo el problema
de la verdad sino el conjunto de acciones pertinentes para transformar una
problemática concreta ayudado por la verdad alcanzada por una ciencia. No hay
ciencias asexuadas en tanto que son producción social. La satisfacción y
autosatisfacción científica de alcanzar una verdad por la verdad misma,
desvinculada de la intervención social para la transformación de un problema
en beneficio colectivo social, reproduce la división social del trabajo, y
mantiene a cada grupo-clase ajeno, alejado, sin conciencia de su fuerza
transformadora que debería ser ayudada por investigaciones que le son propias
de hecho y derecho. Es una usurpación disfrazada que goza de impunidad
absoluta. La investigación científica que no interviene socialmente con sus
ideas y métodos cumple con la tarea añeja de probar que el conocimiento sólo
es posible para unos elegidos lejos de su contexto e historia[9].
No basta con ser capaces de identificar, caracterizar y estudiar problemas en
los medios y modos para la producción de Imágenes e Imaginarios. No bastan,
aun siendo indispensables, los diagnósticos más conspicuos ni las casuísticas
más originales. Hace falta la práctica, el Trabajo científico, artístico,
académico organizado para intervenir socialmente. ¿Estamos preparados?
Nosotros planteamos la necesidad de un Instituto de investigaciones sobre la
Imagen en movimiento crítico contra todo sectarismo. Si la humanidad, fuere por
lo que fuere, a la altura de sus rebeldías, lucha por adueñarse de sí para
desaparecer todas las miserias que la aquejan y alejan de su razón y amor, no
seremos indiferentes ni indolentes, por eso pretendemos contribuir a producir la
libertad de la imagen, la imaginación y la fantasía de toda la miseria que las
abruma. Quizás sea el momento en que la imaginación este próxima a ejercer
los derechos que le corresponden. Hace falta unidad para debatir y construir
abiertamente la ciencia sin excluir los paradigmas que faltaron en muchas
discusiones, pensar en conjunto, incluir lo que antes no pudimos, por
ignorancia, prejuicio o atraso. ¿Será esta la hora? Veremos[10]:
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[1] En todo el mundo, gigantescos conglomerados se apoderan de los medios de
comunicación. En Estados Unidos, donde las normas contra las concentraciones en
el campo audiovisual se abolieron en febrero de 2002, America Online ha comprado
Nestcape, la revista Time, la Warner Bros y la cadena de información CNN;
General Electric, la empresa mundial más importante por su capitalización bursátil,
se ha hecho con la NBC; la firma Microsoft de Bill Gates reina en el mercado de
los programas informáticos y quiere conquistar el de los videojuegos con su
consola X- Box, mientras que con su agencia Corbis domina el mercado de la
fotografía de prensa; la News Corporation de Rupert Murdoch ha asumido el
control de algunos de los periódicos británicos y estadounidenses de mayor
difusión (The Times, The Sun, The New York Post) y posee una red de televisión
por satélite (BskyB), una de las cadenas de televisión de Estados Unidos (Fox)
y una de las principales empresas de producción de pelí!
culas (20th Century Fox).En Europa, Bertelsmann, la mayor editorial del mundo,
ha adquirido RTL Group y controla actualmente en Francia la cadena de radio RTL
y la cadena de televisión M6; Silvio Berlusconi posee las tres cadenas privadas
de televisión más importantes de Italia y controla, como Presidente del
Consejo, el conjunto de las cadenas públicas; en España, el Grupo Prisa
controla el diario El País, la Cadena SER, el canal codificado Canal Plus y un
polo de editoriales. En Francia, la crisis del mercado de la publicidad, la caída
en las ventas de periódicos y la llegada de los diarios gratuitos han llevado
al reagrupamiento de las publicaciones periódicas, favoreciendo la entrada de
industriales en el capital de las sociedades de prensa que se encuentran en
dificultades. En este contexto, el desmantelamiento de Vivendi Universal
Publishing (VUP) ha provocado un cambio radical. El grupo Dassault, presidido
por Serge Dassault, hombre de derechas que obtuvo la alcaldía !
con los votos del Frente Nacional y que ya controla Le Figaro y numerosos periódicos
regionales, ha podido adquirir de este modo el semanario L'Express, la revista
Expansion y catorce publicaciones más, convirtiéndose, mediante la empresa
Socpresse, en el primer grupo de prensa del país. Por otra parte, el grupo
Lagardère, presidido por Jean-Luc Lagardère, hombre igualmente de derechas, próximo
a Jacques Chirac, que constituye el principal editor de Francia (Hachette,
Fayard, Grasset, Stock, etc.) y que ya posee diversos periódicos regionales
(Nice-Matin, La Provence), domina el sector de las revistas (Paris Macht, Elle,
Tele 7 Jours, Pariscope, etc.) y controla la distribución de periódicos a través
de la red de quioscos Relay y de las Nouvelles Messageries de la Presse
Parisienne (MNPP), ha comprado el polo editorial VUP (Larousse, Robert Laffont,
Bordas, etc.), convirtiéndose en uno de los gigantes europeos de la comunicación
y no oculta sus deseos de absorber bien Canal !
Plus o bien la cadena de televisión pública France 2. Estos dos grupos
-Dassault y Lagardère- tiene en común la inquietante particularidad de haberse
constituido en torno a una empresa central dedicada a la actividad militar
(aviones de caza, helicópteros, mísiles, cohetes, satélites, etc.). El viejo
temor se ha hecho realidad: algunos de los principales medios de comunicación
están ya en manos de los vendedores de cañones. En este momento en el que se
producen las tensiones con Irak, es de imaginar que estos medios de comunicación
no se opondrán enérgicamente a una intervención militar contra Bagdad. El
apetito voraz de los nuevos señores de la comunicación ha llevado a otras
publicaciones a buscar una orientación crítica para poder escapar a su
control. El grupo Le Monde (2), por ejemplo, se ha aproximado recientemente a
las Publications de la Vie Catholique (Télérama, La Vie) adquiriendo el 30%
del capital, así como al semanario Le Nouvel Observateur, y proyecta colocar u!
na parte de su capital en bolsa.
[2] Se hace referencia al levantamiento zapatista del 1º de enero de 1994 y en
especial a su capacidad de producción y reproducción colectiva y mundial de Imágenes
e imaginarios apoyada en medios y modos di-símbolos.
[3] Imagen: " Es usual llamar imágenes a las representaciones que tenemos
de las cosas. En cierto sentido los términos "imagen" y "
representación" tienen el mismo significado. Pueden emplearse asimismo
"imagen" e "imágenes" para designar las representaciones
"enviadas" por las cosas a nuestros sentidos. Así Epicuro indica en
su carta a Heródoto que las imágenes sobrepasan en finura y sutileza a los
cuerpos sólidos y poseen también más movilidad y velocidad que ellos, de tal
modo que nada o muy pocas cosas detienen su emisión. No afectan solamente al
sentido de la vista, sino también a los oídos y el olfato; las sensaciones
experimentadas por estos son causadas asimismo por irradiaciones de imágenes.
El concepto imagen ha sido usado con mucha frecuencia en psicología. En la
mayor parte de las ocasiones se ha entendido como la copia que un sujeto posee
de un objeto externo. Aunque las opiniones sobre el modo como se produce tal
copia, y aun sobre la naturaleza de la misma, h!
an variado mucho a través de las épocas, ha habido un supuesto constante en
casi todas las teorías sobre la imagen psicológica: el de que se trata de una
forma de realidad interna que puede ser contrastada con otra forma de realidad
externa. La mencionada doctrina de los epiúreos acerca de los
"simulacros", las tesis escolásticas sobre la naturaleza de las
especies inteligibles, y muchas teorías psicológicas modernas que han
intentado explicar psicofisiológicamente La aparición de las imágenes no
difieren entre sí considerablemente." Nicola Abbagano. Diccionario de
Filosofía.
[4] " Inconsciente e imaginería: Una de las ideas fundamentales que supone
el enfoque psicoanalítico del espectador dela imagen consiste pues, en subrayar
la estrecha relación entre inconsciente e imagen: La imagen <
>; inversamente, el inconsciente - contiene - imágenes, representaciones. A
decir verdad, es imposible precisar de que modo está presente en el
inconsciente esta imaginería, puesto que, casi por definición, el inconsciente
es inaccesible a la investigación directa y sólo indirectamente es cognoscible
a través de las producciones sintomáticas que lo traicionan. El hecho de que,
en estas producciones sintomáticas, desempeñen un papel las imágenes, no dice
evidentemente nada sobre su existencia en el inconsciente, y esta cuestión
sigue siendo una de las más especulativas de toda la doctrina frudiana. No
iremos, pues, más lejos, sino para operar fugasmente un acercamiento entre esta
imaginería inc!
onsciente y otras formas de imaginería <
>. Ya hemos mencionado el llamado pensamiento visual, pero a lo que se alude
aquí es más bien se llama conscientemente imágenes mentales. El acercamiento
parecerá escandaloso a algunos, puesto que fue desde una de las ciudadelas del
cognitivismo ( del antipsicoanálisis pues), en el MIT (Masachusets Institute of
Technilogy ) donde se realizó hace unos diez años el estudio de las imágenes
mentales. Pero nos ha parecido posible, e incluso útil, realizarlo en un libro
que no pretende tomar partido entre diversas verdades reveladas y sus profetas,
sino enumerar lo que existe. El debate sobre las imágenes mentales es más o
menos el siguiente: dado que innumerables experiencias y la introspección usual
ponen en evidencia la existencia de imágenes internas a nuestro pensamiento, ¿
Cómo concebir éstas imágenes? ¿ Son ( posición pictorialista) verdaderas imágenes,
en el sentido de que, al menos parcialmente y en cuanto algunas de ella!s,
representan la realidad según el modo icónico? ¿ O son ( posición
descripcionalista) representaciones mediatas parecidas a las representaciones
del lenguaje? La querella es más sutil de lo que dejan suponer las palabras
<
> y << lenguaje>>, pues todo el mundo está muy de acuerdo en que
no se trataría de imágenes en el sentido cotidiano, fenoménico de la palabra.
Acaso una de las maneras más esclarecedoras de exponerlo es ésta : es <
> lo que en nuestros procesos mentales no podría ser imitado por un
ordenador que utilizase información binaria. La imagen mental no es, pues, una
especie de <
> interior de la realidad, sino una representación codificada de la realidad
(aunque estos códigos no sean los de lo verbal). Pero por otra parte, se han
provocado en los laboratorios de psicología situaciones en las que los sujetos
confunden imaginería mental y percepción, y que parecen indicar la existencia
de similitud funcional entre las dos. Muchas!
hipótesis actuales sobre las imágenes mentales (cuya realidad nunca se pone en
duda), giran al rededor de la posibilidad de una codificación que no sea ni
verbal ni icónica, sino de una naturaleza de algún modo intermedia. Sin que
nunca haya estado sometida a procedimientos experimentales del mismo orden, es
posible, si no probable, que pueda decirse otro tanto de la imaginería
inconsciente. No es en cambio, posible ir más lejos. Nadie sabe, ni siquiera el
enfoque cognitivista, cómo informan y <
> las imágenes reales a nuestras imágenes mentales, a fortiori las imágenes
inconscientes." Jaques Aumont La Imagen pp123, 124
[5] Fantasía: (del griego fantasía: imagen psíquica, fruto de la imaginación).
Imaginación que se caracteriza por una especial fuerza, por la brillantez y lo
extraordinario de las representaciones e imágenes creadas. Diccionario soviético
de filosofía Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo 1965 páginas 169-170
[6] Fetichismo: (del portugués «feitiço»: artificial, fabricado). Veneración
de objetos y fenómenos de la naturaleza; es una de las formas tempranas de la
religión de la sociedad primitiva. El término «fetichismo» fue propuesto por
el historiador y lingüista francés Charles de Brosses (1760). Al no conocer la
esencia de los objetos materiales, el hombre les atribuía propiedades
sobrenaturales, creía que dichos objetos (fetiches) daban satisfacción a sus
necesidades. El fetichismo se halla relacionado con el totemismo y con la magia.
Forma parte de muchas religiones modernas (adoración de iconos, de la cruz)
(Fetichismo de la mercancía). Fetichismo de la mercancía Representación
tergiversada, falsa e ilusoria del hombre acerca de las cosas, mercancías y
relaciones de producción; surge cuando impera el régimen de la producción de
mercancías basado en la propiedad privada, sobre todo bajo el capitalismo. La
aparición del fetichismo de la mercancía se explica por el hecho de que! los vínculos
de producción entre los individuos, en la sociedad basada en la propiedad
privada, no se establecen de manera directa, sino a través del intercambio de
cosas en el mercado, a través de la compra y venta de mercancías, adoptan la
envoltura de una mercancía (se materializan), y, como consecuencia, adquieren
el carácter de relaciones entre cosas, se convierten aparentemente en
propiedades de las cosas, de las mercancías. Las cosas, las mercancías creadas
por los hombres empiezan, en apariencia, a dominar sobre los propios hombres.
Esta materialización de las relaciones de producción entre los hombres, de la
dependencia en que el hombre se encuentra respecto al movimiento espontáneo de
las cosas, de las mercancías, constituye la base objetiva del fetichismo de la
mercancía. En los hombres surge la idea ilusoria de que las cosas mismas, las
mercancías, por su propia naturaleza, poseen ciertas propiedades misteriosas,
que en realidad no poseen. El fetichismo de la me!
rcancía oculta la verdadera situación: la subordinación del trabajo al
capital, la explotación de la clase obrera. En la superficie de los fenómenos,
los relaciones entre los capitalistas y los obreros aparecen como relaciones
entre poseedores iguales de mercancías. Todas las ideas ilusorias sobre la
igualdad y la libertad engendradas por el capitalismo se apoyan en dicha forma
tergiversada, inevitable en la sociedad capitalista, en que se manifiestan las
categorías económicas. La economía política burguesa, vulgar, utiliza el
fetichismo de la mercancía con el propósito de encubrir la auténtica
naturaleza del capital y ocultar la causa verdadera de la explotación de la
clase obrera. El primero en develar el secreto del fetichismo de la mercancía,
sus raíces, su base objetiva, fue Marx. El fetichismo de la mercancía tiene un
carácter histórico; desaparecerá cuando se aniquile el modo capitalista de
producción. Diccionario soviético de filosofía Ediciones Pueblos Unidos,
Monte!
video 1965 página 172
[7] "Lo que quiere decir que, fuera de nosotros, independientemente de
nosotros y de nuestra conciencia, existe el movimiento de la materia, supongamos
ondas de éter de una longitud determinada y de una velocidad determinada, que,
obrando sobre la retina, producen en el hombre la sensación de este o el otro
color. Tal es precisamente el punto de vista de las ciencias naturales. Estas
explican las diferentes sensaciones de color por la diferente longitud de las
ondas luminosas, existentes fuera de la retina humana, fuera del hombre e
independientemente de él. Y esto es precisamente materialismo: la materia,
actuando sobre nuestros órganos de los sentidos, suscita la sensación. La
sensación depende del cerebro, de los nervios de la retina, etc., es decir, de
la materia organizada de determinada manera. La existencia de la materia no
depende de la sensación. La materia es lo primario. La sensación, el
pensamiento, la conciencia es el producto supremo de la mater!
ia organizada de un modo especial. Tales son los puntos de vista del
materialismo en general y de Marx y Engels en particular" Lenin:
Materialismo y Empiriocriticismo pp 29
[8] Domingo 20 de julio de 2003 MUNDO La Tercera según estudio de institución
sueca la lucha antiterrorista provoca alza de gasto militar mundial .La lucha
contra el terrorismo liderada por Washington luego de los atentados terroristas
de 2001 contra las Torres Gemelas y el Pentágono ha generado un fuerte aumento
del gasto militar mundial. Así lo reveló ayer un informe realizado por el
Instituto Internacional de Investigación de la Paz de Estocolmo (Sipri), que
también indicó que Estados Unidos ha sido el mayor exportador de armas del
planeta en los últimos cuatro años. De acuerdo al estudio, el gasto mundial en
el sector militar, que ha crecido gradualmente desde 1998, se incrementó en un
6% en 2002 hasta un total de US$ 794 mil millones. Según el Sipri -institución
independiente que analiza los conflictos- Estados Unidos es responsable del 43%
del gasto militar en el mundo. http://www.tercera.cl/Copesa/LaTercera/CDA/Views/Articulo/Noticia/SinFoto_P/0,4294,3255_5702_3517226!
6,00.html
[9] Son clásicos en esta línea los trabajos de Beltrán (1978), Beltrán y Fox
(1981), Bernal Sahagún (1982), Dorfman (1980), Mattelart (1976 y 1977),
Portales (1981) y Reyes Matta (1977). Más recientemente, autores como Esteinou
(1990) y Fox (1989) continuan con el estudio del imperialismo cultural en América
Latina.En México, la firma de un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y
Canadá que entro en vigor en enero de 1994, ha renovado los análisis
compatibles con la tradición del imperialismo cultural. Los ensayos e
investigaciones de Alva de la Selva (1993), Barrera (1993), Casas (1994) y Sánchez
Ruiz (1992c), entre muchos otros, reflejan la vitalidad del enfoque del
imperialismo cultural en los tiempos de la integración económica y la apertura
de fronteras, aunque en algunos de esos autores se observan matices y distancias
con respecto a los postulados clásicos de esta perspectiva
[10] Hambre: 840 millones castigados por hambre; 25 mil víctimas diarias; en
las naciones donde la situación es más trágica, un pequeño tiene una
expectativa de vida sana de apenas 38 años; uno de cada siete niños nacidos en
los países pobres morirá antes de completar su primer lustro de existencia; más
de 2 mil millones de personas sufren falta de micro nutrientes, con los infantes
y las mujeres como los grupos más vulnerables. ONU y (FAO) alrededor de 30 países
hacen frente en la actualidad a situaciones de emergencia alimentaria, 67
millones de personas necesitan ayuda urgente. El dato es conservador, según la
propia fuente. África presenta el cuadro más crítico -las cifras más
recientes revelan que aproximadamente 200 millones de personas (el 28 por ciento
de la población africana) están crónicamente hambrientas. Pero, hasta dentro
de los propios países industrializados, se contabilizan 11 millones de personas
con déficit nutricional. .será preciso reducir cada mes 2 mi!
llones de hambrientos de las cifras mundiales, un ritmo insospechado a partir de
las estrategias actuales, que necesariamente deben rebasar el principio de las
ayudas internacionales.
Instituto de Investigaciones sobre la Imagen
Dr. Fernando Buen Abad Domínguez
www.universidadabierta.edu.mx
fbuenabad@universidadabierta.edu.mx