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Movimiento Cooperativo: Quebec y El Salvador
Índice
Nota
previa
I. QUEBEC: IDENTIDAD Y
COOPERATIVISMO 1. Identidad territorial y nacional 2. Identidad económica II. EL SALVADOR: COOPERATIVISMO Y TRABAJO III. CONCLUSIONES PRELIMINARES Nota previa Este trabajo puede
considerarse que es actualmente útil debido a que contiene una valoración histórica
sobre el movimiento cooperativo en Québec y en El Salvador. Este modesto
estudio fue realizado en el marco de un programa de mucha importancia para el
desarrollo económico y social de nuestros pueblos de América Latina; se trata
de la construcción y desarrollo de una red latinoamericana de cooperativismo y
como sub conjunto una red centroamericana, en un programa auspuciado por la
Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional, ACDI, por sus siglas en
español. En el caso centroamericano,
entre otras instituciones, están involucradas las Universidades de Costa Rica,
Honduras, y Panamá en las que se instauraran estudios cooperativos a nivel de
post grado, de Maestría. Las Instituciones canadienses facilitadoras,
patrocinadas por la ACDI, son la Universidad de Sherbrooke a través del IRECUS.
Se apoyan los esfuerzos de asesoría, académicos y de investigación de las
Universidades latinoamericanas y de otras entidades cooperativas participantes.
Una de las actividades del programa está constituida por el intercambio académico
con realización de pasantías; el autor realizó la pasantía en la Universidad
de Sherbrooke en dos semanas de los meses de ocutubre y septiembre del año
2000, y se interesó por recopilar información histórica sobre el movimiento
cooperativo de Québec y El Salvador y establecer una comparación histórica
inicial. Los resultados se presentan en este trabajo. I. QUEBEC: IDENTIDAD
Y COOPERATIVISMO Puede afirmarse que el Movimiento Cooperativo forma
parte de la identidad territorial y probablemente nacional de Québec. Puede
notarse que Québec tiene una cultura particular, con una tradición política
que ha presentado en momentos históricos manifestaciones radicales de
constitución de una nacionalidad independiente. En la actualidad Québec es una
Provincia de Canadá, siendo esencial en la conformación territorial y jurídica
de lo que se denomina el Canadá Francés. 1. Identidad
territorial y nacional La teoría de la
constitución de los Estados Nacionales nos indica que en general, una
nacionalidad se determina por los siguientes elementos: · Extensión territorial determinada. · Cultura propia, común, que se expresa usualmente en la unicidad del lenguaje. · Economía propia, un mercado interno propio; con un sector dirigente económica y políticamente,
cuyos intereses son coincidentes con los de la mayoría de la. población que
habita el territorio. · Una estructura jurídica propia, con su ley
primaria, la Constitución. Estas características,
fundamentales para la conformación de una nacionalidad, están perfiladas en Québec.
Condiciones históricas y políticas de constitución de Canadá condujeron a la
potencialización de un Estado Nacional Federado que en su seno alberga
Provincias, una de ellas es Québec y Territorios, que en gran medida y
comparados con la situación de otros Estados Nacionales, ejercen funciones
soberanas, similares. Extensión
territorial propia Geográficamente, Québec, además de su unicidad territorial-histórica,
y de ser conocida como la "provincia más grande de Canadá", tiene un
punto central a su favor: es un "corredor natural geográfico"
entre la Europa del Norte y la América del Norte, es decir, un puente de
comunicación en el norte desarrollado. Unicidad cultural,
unicidad del lenguaje En la idiosincrasia
quebequense, se afianza el sentido de nacionalidad, también porque se trata de
la composición étnica de una población blanca, que habla una lengua con raíces
latinas, se consideran los "latinos de América del Norte", en medio
de todo un norte anglosajón, americano y europeo.[1] La mayoría de la
población: los francófonos "Tierra de
colonización francesa desde comienzos del siglo XVII, la Nueva Francia, será
sacrificada en el Tratado de Versalles (1763) en favor del sistema colonial inglés.
A pesar de un importante flujo migratorio inglés e irlandés (entre ellos el de
los colonos leales a la corona británica que, tras la independencia americana
en 1776, abandonaron los territorios de Nueva Inglaterra para venir en masa a
instalarse en los Cantones del Este), los francófonos, gracias a su alto índice
de natalidad, siguieron siendo mayoritarios en la provincia. Esa situación hace
de Québec, el polo principal de la francofonía de América del Norte, con
aproximadamente 6 millones de franco hablantes".[2] Estructura jurídica
propia El sistema jurídico
federado de Canadá, tiene características propias y es relativamente flexible,
por ejemplo, posibilitando que cada provincia, tenga su Primer Ministro, además
del Primer Ministro de la Federación.[3] La cultura política de
Francia, en relación a los Estados Nacionales, es única. La Revolución
Francesa, 1789, es la madre de los Estados Nacionales Modernos. Teórica y prácticamente.
En Europa, no hubo revolución burguesa, más radical que la francesa[4] Una cultura se
transmite de generación en generación, sobrellevando determinaciones geográficas
e históricas; por tal razón no sería irrelevante rastrear la incidencia de la
cultura política de Francia en Québec, que ha tenido en su proceso
constitutivo, manifestaciones nacionalistas de lucha armada formando parte de su
proceso político. 2.
Identidad económica: movimiento cooperativo En la actualidad y como resultado de todo un proceso histórico, Québec,
se presenta con logros sensibles en cuanto al fortalecimiento de su identidad,
incluso en Canadá, en donde existe cierto grado de homogenización positiva en
el desarrollo económico y social de sus Provincias y Territorios. Québec tiene otras
características particulares notorias, con relación a países desarrollados,
por ejemplo: · Supera a los países industrializados del mundo en el
porcentaje del PIB, que destina a la educación. Québec, destina el 8.2% a la
educación, en tanto que Estados Unidos, por ejemplo, destina el 6.2%. · Destina a los servicios de salud pública, el 9.6% del
PIB, muy parecido a Francia (9.6%) y solamente debajo de Alemania (10.5%) y de
Estados Unidos (13.6%). Pero existe un punto
central característico en la identidad de Québec. Tiene una sólida base de
movimiento cooperativo formando parte de la economía de la provincia. Y este es
un legado no solamente a la identidad de Québec sino a toda la humanidad que
busca formas más equitativas y armoniosas de convivencia social. Un
hito en la historia del movimiento cooperativo Québec, tiene una historia
especial de integración con el movimiento cooperativo. Existen referencias en
la historia del pensamiento cooperativo a la "Escuela Nacionalista
Quebequense". Esta escuela, se afirma, tiene sus orígenes entre 1938 y
1939, siendo sus principales exponentes V. Barbeau y F. A. Angers, quienes
veían, incluso, el cooperativismo como una forma o instrumento para
potencializar la liberación económica de Québec. Entre los fundamentos de la
Escuela Nacional Cooperativa de Québec destaca, desde el punto de vista sociológico
el criterio de "asegurar la permanencia de una civilización"[5], a través del
cooperativismo como pilar de la economía nacional. Principios políticos
del cooperativismo El movimiento cooperativo de Québec, desde sus orígenes,
contiene los principios políticos, sociales e internacionales del
cooperativismo. Algunos de sus principales postulados son: · Organización de la fuerza individual como fuerza
colectiva. · Adhesión libre y voluntaria. · Autoridad democrática. · Asociación. · Justicia. · Gobierno de todos y para todos. · Internacionalismo cooperativo. Asimismo el
movimiento cooperativo de Québec incorpora elementos del cooperativismo
internacional en lo económico, entre ellos: · Seguridad material individual. · Reparto de los beneficios. · Liberación de la dependencia del intermediario. En la actualidad, el
movimiento cooperativo de Québec constituye una especificidad histórica
mundial, por las siguientes razones: · Es un caso histórico especial y probablemente
excepcional en donde el movimiento cooperativo está estrechamente vinculado a
la identidad de un territorio, nacionalidad y civilización, en Québec. · Dimensión propia del cooperativismo como mecanismo de
la justicia económica y social. Y destacan en la teoría y la práctica económica
y social del movimiento cooperativo de Québec, los siguientes elementos : · El bienestar material de los asociados es el objetivo
principal. · Concepción no partidaria del cooperativismo. · La potencialidad política del cooperativismo, proviene
de su capacidad para resolver y mejorar las condiciones de vida de sus
asociados. · No instrumentalización política del cooperativismo. Componente financiero
del movimiento cooperativo En sus orígenes, a
principios del siglo XIX, el movimiento cooperativo de Québec tiene un
fuerte componente financiero. Esto constituye una ventaja especial, en la medida
en que el proceso histórico de desarrollo capitalista concreta la predominancia
de los mercados financieros en el conjunto del sistema. De las anteriores
características, pero especialmente de la función financiera, se deriva la
capacidad de incidencia en los negocios nacionales y la potencialidad de
intervención en los internacionales, con algunas empresas, que tienen un poder
dominante en el mercado financiero, como las Cajas Populares Desjardins y en la
de los productos alimenticios, especialmente los lácteos con la cooperativa
AGROPUR. La opción
cooperativista por los pobres El movimiento
cooperativo de Québec mantiene la concepción original de ser una opción de
los pobres, de los necesitados, combinando su funcionamiento en el mercado. La
identidad nacional y territorial, se concretiza en un espíritu bastante
generalizado de democracia económica, de procurar el bienestar material propio
y de los demás. En su proceso de constitución histórica, la opción
cooperativa por los pobres en Québec se ha fortalecido y no se debilitado en
condiciones adversas; la referencia histórica se remonta a la crisis del 29-30.
"La crisis económica que sigue al crac bursátil de 1929 será una dura
prueba para Québec, del mismo modo que para el conjunto de países
desarrollados. Siguiendo el dicho de la que la necesidad es la madre de la
cooperación, el período entre 1930 y 1945 constituirá en Québec "la
edad de oro" del desarrollo cooperativo. En unos quince años, la fórmula
cooperativa tendrá múltiples aplicaciones en diversos sectores".[6] Movimiento
cooperativo y ética política El movimiento cooperativo de Québec denota el sostenimiento de un
dimensión deontológico profunda, históricamente enraizada. Los principios
deontológico directrices, hacen énfasis en los siguientes respetos: a la
persona, a la verdad, al bien común, a las leyes y los reglamentos y a la
organización. Lo más importante es que, en general, existe un sentido de responsabilidad
social en el cumplimiento de los principios éticos del cooperativismo.
Incluso, se puede apreciar que algunos funcionarios tienen una percepción de
una deontología concreta, por ejemplo, cuando se interroga qué se entiende por
el respeto a la verdad, la respuesta es que consiste en primer lugar, en
"tener registros exactos, rigurosos y claros de todas las operaciones
relativas a las actividades". De lo anterior se deriva el sentido ético
positivo de remuneración del trabajo propio y ajeno, servicio social,
honestidad en el manejo de los fondos públicos, rendición de cuentas,
auditorias, fiscalización.[7] El papel del Estado En Québec se reportan una gran cantidad de afiliados al movimiento
cooperativo. Se estima que el 80% de la población, es decir unos 5 millones de
6 millones de personas, se encuentran en calidad de afiliados. El éxito del
movimiento cooperativo de Québec no puede sostenerse sin una participación
sustancial del Estado, más bien, lograr que el fortalecimiento del movimiento
cooperativo sea una política nacional es uno los alcances históricos del
movimiento cooperativo de Québec. La política económica de desarrollo cooperativo por
parte del Gobierno, mantiene importantes e imprescindibles estímulos monetarios
para el sostenimiento, ampliación y desarrollo del movimiento cooperativo.
Ilustremos esta afirmación con el ejemplo de la Cooperativa para el Desarrollo
de l'Estrie. Es una Cooperativa que denota una especial división del trabajo en
la constitución del movimiento cooperativo de Québec; su misión cooperativa
es apoyar a otras cooperativas. El Gobierno apoya a la Cooperativa de
l’Estrie con $30 mil dólares canadienses, por cada cooperativa existente que
atienda; $70 mil para la prestación de servicios; $3 mil por cada cooperativa
creada; $2 mil por cada empleo nuevo; $600 por cada empleo sostenido.[8] El Estado tiene pues como política no solamente
sostener sino estimular el crecimiento del movimiento cooperativo. Movimiento
cooperativo en Québec y su influencia en El Salvador Uno de las influencias que se pueden registrar en la
experiencia y la teoría del movimiento cooperativo de Québec y sus enseñanzas
positivas no solamente para El Salvador, sino para todo Estado Nación, es que
su organización está basada en principios que contradicen el funcionamiento
del Modelo Neoliberal, ahora mundializado o globalizado. A nuestro juicio la teoría y la práctica del
movimiento cooperativo de Québec pueden contribuir a la conformación de un
Modelo Económico Alternativo al Modelo Neoliberal, desarrollando los elementos
de equidad y justicia económica y social, empresarialidad y ética política
que son inherentes en su funcionamiento. II. EL SALVADOR:
COOPERATIVISMO Y TRABAJO Un breve marco histórico de la economía
centroamericana La región
centroamericana, en su conjunto, ha tenido tres sistemas económicos: el sistema
indígena precolonial, el sistema colonial y el sistema capitalista periférico. El sistema económico
puede concebirse como el funcionamiento general y universal de una economía,
por ejemplo, toda economía capitalista tiene formas de funcionamiento general y
universal. El modelo económico puede conceptualizarse como la forma o el modo
de funcionamiento específico, histórica y/o geográficamente determinado, del
sistema económico, por ejemplo, hablamos del modelo estadounidense, alemán o
taiwanés, de desarrollo capitalista. Desde luego que tradicionalmente se ha
conceptualizado también "modelo económico" como un conjunto de
variables articuladas entre sí, que cuantifican y analizan procesos económicos.
Las características históricas y geográficas que nosotros resaltamos en el
concepto de modelo económico se pueden expresar también en formas matemáticas
y de contabilidad nacional. Con diferencias en
cuanto a períodos y procesos en cada país, el sistema capitalista periférico,
en América Central, ha funcionado en su conjunto, con los siguientes modelos
económicos: Agro exportador, Agro exportador Reformado (después de la crisis
del 29-30), Sustitución de Importaciones o de Integración Centroamericana (décadas
del 40 al 60), Zonas Francas (década del 70), de Reforma Insurgente (Nicaragua
durante el régimen sandinista) y de Reforma Contrainsurgente (El Salvador
durante el régimen de la Democracia Cristiana) en las décadas del 80, que se
intersectan y continúan con el Modelo Neoliberal, actualmente de impulso
generalizado, con matices en toda Centroamérica, en la década del 80-90 y el
principios del siglo XXI.[9] Hacia
el agotamiento del modelo neoliberal en Centroamérica Los modelos económicos,
como "modos" de funcionamiento del sistema, se agotan o caducan por
períodos históricos, cuando los modelos económicos ya no pueden propiciar la
reproducción ampliada de la economía, que se puede expresar en las cuentas
nacionales en los volúmenes de inversión o en la formación bruta de capital
fijo; los modelos económicos también se agotan cuando la mantienen en tasas de
crecimiento limitadas o períodos prolongados de desaceleración y recesión.
Estos períodos se reflejan en deterioro del la situación económica de todos
los sectores pero afectan especialmente a los de bajos ingresos, y producen o
acentúan el debilitamiento del empleo de los recursos productivos,
especialmente la mano de obra.[10] El modelo neoliberal,
ha mostrado signos claros de su tendencia al agotamiento en América Central: · Se ha extendido el deterioro del ingreso real de más
amplios sectores de la población. · Se han debilitado los ingresos del Estado, con la
privatización. La privatización ha afectado el desarrollo cooperativo,
dificultándolo o cooptándolo. · Las tasas de crecimiento reflejan tendencia a la
desaceleración y la recesión. · Se está generando un clima de inestabilidad social por
el deterioro de los programas estatales, especialmente en salud, educación y
vivienda. En la dirección de
examinar las posibilidades de componentes nuevos de desarrollo económico y
social planteamos el supuesto de que el movimiento cooperativo de Québec
contiene elementos teóricos y prácticos que probablemente tengan aplicación
como elementos importantes en un modelo económico alternativo al modelo
neoliberal en El Salvador. En América Central,
el movimiento cooperativo ha estado ligado, en gran medida, a procesos de
transformación económica, social y política. El movimiento cooperativo tuvo
en América Central un cardinal impulso en la década del 60 como una respuesta
a la influencia teórica y aplicada de organización social tendiente a la
equidad, emanada de la Revolución en Cuba, realizada en 1959 y que se conserva
hasta la fecha. El cooperativismo en la década del 60 en América Central tuvo
un impulso e impacto notorio en la atenuación y desplazamiento temporal de
conflictos sociales en Honduras, El Salvador, Guatemala y Nicaragua, es decir
especialmente en países en donde el grado de polarización social era y es
aguda. Un primer paso metodológico
para relacionar la experiencia del movimiento cooperativo de Québec con América
Central y particularmente con El Salvador, podría ser el de aprehender el
proceso histórico de constitución del movimiento cooperativo en ambas
experiencias e intentar una comparación inicial. Examinando la comparación
histórica se puede iniciar un inventario de puntos positivos y negativos, con
posibles soluciones para impulsar su aplicación o al menos, formular más
precisamente las políticas para potencializar el movimiento cooperativo y su
contribución a la equidad económica y social. Una tabla histórica comparativa del movimiento
cooperativo
Como puede observarse en la
anterior tabla, las décadas del 40, 60 y 80 son especiales en el desarrollo del
movimiento cooperativo tanto en Québec como en El Salvador, salvando las
diferencias de cantidad de afiliados y de montos monetarios involucrados. En la década del 40 tanto en Québec como en El
Salvador se crearon instituciones determinantes para la institucionalización
del movimiento cooperativo. Estas instituciones funcionan en la actualidad y
destacan entre ellas la Federación de Cajas de Crédito en El Salvador y el
Consejo Superior de Cooperación en Québec. Lo mismo sucede en la década del
60, se fortalece institucional, legal, financiera y la organización del
movimiento cooperativo a tal grado que en Québec las Cajas Populares llegan a
manejar una cifra superior a los mil millones de dólares canadienses y en El
Salvador, las cooperativas de Ahorro y Crédito alcanzan tal desarrollo que
conforman la Federación de Asociaciones de Ahorro y Crédito de El Salvador,
FEDECACES. Y en la década del 80, se realiza el más profundo esfuerzo de
cooperativización rural en la historia de El Salvador, en el marco de un modelo
de reforma contrainsurgente y se convierten en Confederación las Cajas
Populares Desjardins en Québec. De este proceso de comparación de similitudes
queda relevado el hecho de que las cooperativas que tienen relación con las
finanzas son las que tienen más perspectivas de desarrollo. Pero también existen grandes diferencias en el
desarrollo histórico. En la década del 30 en lo que el movimiento cooperativo
de Québec fundó la Federación de Uniones Regionales de Cajas Populares
Desjardins, en El Salvador, se tuvo la experiencia de una insurrección sofocada
con una matanza que algunos estiman en 30 mil personas y la consiguiente
persecución de las formas de asociación y agrupamiento popular. Y en la década
del 90 el movimiento cooperativo en El Salvador, si bien ha crecido, sus prácticas
tienen hacia la mercantilización de los servicios y no hacia la solidaridad y
se releva el fracaso financiero de las cooperativas de la reforma agraria; es la
misma década en que el movimiento cooperativo de Québec, lanza su proyecto de
internacionalización y sus activos financieros sobrepasan los 20 mil millones
de dólares canadienses y la cooperativa láctea, AGROPUR, financiada por
Desjardins intensifica la internacionalización de sus productos, entre los que
destaca el yogurt de marca Yoplait. III. CONCLUSIONES PRELIMINARES Al comparar las grandes diferencias históricas del
movimiento cooperativo en Québec y en El Salvador, se pueden extraer las
siguientes consideraciones preliminares: · En grandes segmentos del cooperativismo salvadoreño,
no se ha delimitado con claridad la función propia de las cooperativas, con la
finalidad de concretar el bienestar material de sus asociados. · Dos causas principales de fracaso en el movimiento
cooperativo centroamericano, lo constituyen: · la carencia de una visión y misión de las
cooperativas como negocios nacionales e internacionales · la intersección de los intereses políticos negativos
con los intereses cooperativos positivos, que redundan en la violación del
principio cooperativista y socialista de que se debe: garantizar un trabajo para
a través de él, procurarse los medios para llevar una vida digna; garantizar
una retribución digna y justa al trabajo y al trabajador; retribuir más a
quien trabaja más; retribuir mejor a quien trabaja mejor, La corrupción y la
explotación se han convertido en factores determinantes que atentan contra el
principio del trabajo cooperativo. · El movimiento cooperativo de Québec, necesitará
profundizar el proceso de internacionalización de su experiencia por dos
razones: · porque sustenta la identidad territorial y nacional y · porque amplía relaciones internacionales difundiendo
la identidad, de lo que resulta un apoyo mutuo, favorable a los propósitos
internos de desarrollo económico y social por un lado y a los propósitos de
los países con los que se relaciona, por otro. · El movimiento cooperativo de Québec se desarrolla en
el marco de oligopolización y monopolización del mercado mundial, por el
proceso de globalización y el modelo neoliberal que lo concretiza de manera
favorable a intereses no cooperativos. En este contexto, el movimiento
cooperativo de Québec tiene la oportunidad, de ser un elemento de equilibrio
del poder de mercado, a partir de su teoría y práctica nacional e
internacional. · El movimiento cooperativo de Québec puede contribuir
al desarrollo económico y social de América Latina a través del intercambio
de experiencias encaminadas a la superación de las limitaciones del
cooperativismo latinoamericano, especialmente las relacionadas con la
experiencia en la formulación de políticas estatales de fomento cooperativo y
el funcionamiento financiero y deontológico cooperativo. carlosevaristo@yahoo.com Carlos Evaristo Hernández Facultad de Ciencias Económicas, Universidad de El
Salvador Septiembre/octubre del 2000 IRECUS, Facultad de Administración, Universidad de
Sherbrooke, Québec
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