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Evaluación del enraizamiento por medio de estacas y acodos para la producción de plantas de semeruco (malpighia glabra) por vía asexual
INTRODUCCIÓN
El Semeruco (Malpighia Glabra) es una especie frutícola capaz de
adaptarse a ambientes climáticos del semi-árido, esta especie, además de su
valor intrínseco como componente de la Biodiversidad de este tipo de
ecosistema, posee un particular interés en el campo de la fruticultura por el
alto contenido de Vitamina C presente en su fruto, razón por la cual es
ampliamente cultivada en diversos países de América (Asenjo, 1980; Laskowski,
1996; Ledín, 1958), citado por Laskowki. (1999).
La importancia del semeruco como cultivo frutícola capaz de adaptarse y
desarrollarse en condiciones climáticas diversas y a proporcionar materia prima
para la industria farmacéutica, motiva a estudiar la mejor vía de
establecimiento de estas plantaciones, capaces de ser usadas con fines
comerciales.
Los principales métodos de propagación de plantas de semeruco se
realizan asexualmente (Laskowki, 1996), en tal sentido este estudio se orienta a
evaluar el enraizamiento de plantas por dos vías: -
el acodo y -
el estacado de
madera dura para
así comparar la efectividad de cada uno de ellos en el establecimiento de
dichas plantas.
Para la elaboración de este trabajo se realizará un ensayo donde se
evaluarán dos técnicas de propagación asexual (la estaca de madera dura y el
acodado) en plantas adultas, utilizando fitohormonas a diferentes
concentraciones, el cual se desarrollará en un huerto ubicado en las
instalaciones de la UCLA, Decanato de Agronomía. PLANTEAMIENTO
DEL PROBLEMA
A través de la investigación del enraizamiento de estacas y
enraizamiento de acodos para la producción de plantas de semeruco (Malpighia
Glagra) por vía asexual, queremos buscar y conocer los métodos agronómicos
más eficaces para la reproducción del fruto del semeruco. Con la finalidad de
establecer si el método de propagación por vía de acodos, es más rápido que
el método por propagación por vía de estacas, queriendo lograr a través de
éstos métodos, la producción en serie de cultivo de esta planta frutícola
que en su producto posee gran número de Vitamina C y Ácido Ascórbico, el cual
es fundamental para el desarrollo del campo económico de esta planta, que puede
ser explotada en suelo larense y de esta manera aportar auge en la población
del Estado Lara.
Si sustentamos que la propagación asexual de las plantas es eficaz al
proporcionarle método de cultivo como el de estacas y acodos, en conjunto con
una suministración de una fitohormona de aceleración de crecimiento de las
plantas, podemos adquirir resultados provechosos a nuestras interrogantes sobre
la reproducción de la Malpighia Galbra,
y así satisfacer nuestra idea de investigación de producción agrícola.
Al evaluar la producción de raíces de estacas de madera dura y acodos
en plantas adultas de semeruco (Malpighia Galbra) con uso de fitohormona,
determinaremos el tiempo de enraizamiento de plantas de semeruco por medio de
acodo y estacas, utilizando diferentes concentraciones de fitohormonas.
Estimamos la cantidad y longitud de raíces producidas, la cual logrará
establecer conclusiones en su crecimiento. MARCO
TEÓRICO
El
Semeruco o cerezo (Malpighia Glabra)
Es un pequeño árbol, frecuentemente de aspecto arbustivo, típico de
dos zonas secas del Estado Lara, cuyos rojos frutos tienen alto contenido de
Vitamina C. En Venezuela, la mayor proporción de tierras áridas se encuentran
en la región Centro-Occidental, con una importante y frágil diversidad de
especies vegetales, cuya conservación está íntimamente ligada a las
probabilidades de establecimiento y desarrollo de las plántulas. Esta planta
tropical posee como componente de la biodiversidad del ecosistema, tiene un
particular interés en el campo de la fruticultura, razón por la cual es
ampliamente cultivada en diversos países de América (Asenjo, 1980; Laskowski,
1996; Ledín, 1958).
Sobre la Malpighia Glabra existe un importante número de trabajos
relacionados con la descripción y selección de cultivares, reproducción
asexual, aspectos generales de su cultivo y caracteres anatómicos de órganos
vegetativos y reproductivos (Alues y Menezes, 1995; Asenjo, 1980; Laskowski y
Bautista, 1998, 1999, 1996, 2000; Ledín, 1958). Sin embargo, a excepción del
trabajo de Moscoso, (1956), los estudios relacionados con la reproducción
asexual y desarrollo de la plántula, son muy escasos.
La razón principal de este hecho radica en que el cultivo del semeruco
se establece principalmente en base a la propagación por estacas (Laskowski y
Bautista, 1999). Sin embargo, los programas de mejoramiento a través de
hibredización y de conservación de la diversidad genética requieren de la
reproducción sexual y el establecimiento del mayor número posible de plántulas
vigorosas, así como de información sobre fases iniciales del ciclo de vida de
la especie. ASPECTOS GENERALES DE
LA PROPAGACIÓN ASEXUAL Naturaleza
e importancia
La propagación asexual consiste en la reproducción de individuos a
partir de porciones vegetativas de las plantas y es posible porque en muchas de
éstas los órganos vegetativos tienen capacidad de formar nuevas raíces y las
plantas de raíz pueden regenerar un nuevo tallo.
Las hojas pueden regenerar nuevos tallos y raíces. Un tallo y una raíz
(o dos tallos), cuando se les combina de modo adecuado por medio de injerto,
forman una conexión vascular continua.
Se puede tener plantas nuevas partiendo de una sola célula. Parece que
cualquier célula viva de una planta tiene toda la información genética
necesaria para regenerar al organismo o completo. A veces, en especial en
forestería se emplea el término “ortet” para referirse a la planta de lo
que se ha tomado la unidad vegetativa que se propaga, llamada “ramet”. RAZONES PARA EMPLEAR LA
PROPAGACIÓN ASEXUAL
La propagación asexual reproduce clones. Esa propagación implica la
división auténtica de las células, en la cual, hay una duplicación íntegra
del sistema cromosómico y del citoplasma asociadas de la célula progenitora,
para formar dos células hijas. En consecuencia, las plantas propagadas
vegetativamente reproducen, por medio de la réplica del DNA, toda la información
genética de la planta progenitora. Por esto, las características específicas
de una planta dada son perpetuadas en la propagación de un clon. El proceso de
reproducción asexual tiene importancia especial en
Horticultura porque la composición genética (genotipo) de la mayoría
de los cultivares de los frutales y de las plantas ornamentales más valiosas,
es generalmente heterocigota y las características que distinguen a esos tipos
se pierden de inmediato al propagarlos por semilla.
La propagación asexual es indispensable en la reproducción de
cultivares que no producen semillas viables, como algunas bananas, la higuera,
los naranjos y las vides.
En algunas especies la propagación es más fácil, más rápida y más
económica por medios vegetativos que por semillas. La semilla de Cotoneaster
tiene condiciones complejas de latencia pero
las estacas con hojas enraizan rápidamente y en gran proporción. Las plántulas
de algunas especies crecen más lentamente que las estacas enraizadas.
Algunas plantas cultivadas a partir de semilla tienen un período juvenil
largo y durante ese tiempo la planta no sólo puede dejar de florear y
fructificar, sino también mostrar otras características morfológicas
inconvenientes, (ejemplo, tener espinas) que no se presentan cuando la propagación
se hace con material vegetativo en estado adulto. Por otra parte, puede resultar
útil mantener indefinidamente ese estado juvenil para facilitar la propagación
de estacas difíciles de enraizar. El
Clon Muchos
cultivares de frutales y de ornamentales son grupos de plantas propagadas
vegetativamente, iniciados de una planta individual, por lo general una que
procede de semilla o de parte e una planta, como de una mutación
de yema. A ese grupo de plantas tomadas colectivamente se les ha dado el
nombre de clon. Un clon
puede definirse como “material genéticamente uniforme derivado de un solo
individuo y que se propaga de modo exclusivo por medios vegetativos como
estacas, divisiones o injertos”. Un descubrimiento que se haga en un miembro
individual de un clon, como un método de propagación, cierta práctica de
cultivo, un método para control de enfermedades o ciertas exigencias de
polinización cruzada se aplican del mismo modo a todos los miembros de ese
clon. Un clon es un organismo o grupo de organismos que
derivan de otro a través de un proceso de reproducción asexual (no sexual). El
término se ha aplicado tanto a células como a organismos, de modo que un grupo
de células que proceden de una célula única también se considera un clon.
Por lo general, los miembros de un clon tienen características hereditarias idénticas,
es decir sus genes son iguales, con excepción de algunas diferencias a causa de
las mutaciones. Por ejemplo, los gemelos idénticos, que proceden
de la división de un huevo fecundado único, son miembros de un clon, mientras
que no lo son los gemelos no idénticos que se originan a partir de la fecundación
de dos huevos independientes. Además de los procariotas (bacterias y algas
verde azuladas), otros organismos simples como la mayoría de los protozoos,
otro tipo de algas, y algunas levaduras, se reproducen también por clonación,
al igual que ciertos organismos superiores, caso de los gusanos planos y plantas
como el diente de león. Gracias
a los recientes progresos de la ingeniería genética, los científicos pueden
aislar un gen individual (o grupos de genes) de un organismo e implantarlo en
otro organismo perteneciente a una especie diferente. Las especies seleccionadas
como receptoras son por lo general aquellas con reproducción asexual, como las
bacterias o levaduras. Por lo tanto, es posible generar un clon de organismos, o
de células, que contengan todos el mismo gen (o genes) extraños. Debido a
que las bacterias, levaduras, y otros cultivos celulares pueden multiplicarse a
gran velocidad, estos métodos hacen posible la producción de muchas copias de
un gen determinado, lo cual permite que se aíslen y se utilicen para la
investigación (como por ejemplo para el estudio de la naturaleza química y
estructura del gen), o con objetivos médicos y comerciales (con el fin, por
ejemplo, de obtener grandes cantidades de sustancias útiles como la insulina,
el interferón y la hormona del crecimiento). Esta técnica se denomina clonación
porque emplea clones de organismos o células. Tiene un gran potencial médico y
económico, y es objeto de intensas investigaciones. También pueden producirse
mediante clonación animales gemelos idénticos. Un embrión en una fase de
desarrollo precoz se extrae del útero y se divide. Entonces, cada parte se
implanta por separado en un útero sustituto. Algunos mamíferos como ratones y
ovejas se han obtenido de este modo. Otro
descubrimiento ha sido la posibilidad de tomar de una célula un núcleo con la
dotación completa de cromosomas, e inyectarlo en un huevo fecundado cuyo núcleo
ha sido extraído. La división del huevo supone la división del núcleo, y el
núcleo descendiente a su vez puede ser inyectado en otros huevos. Después
de varias transferencias, el núcleo puede ser capaz de dirigir el desarrollo de
los huevos en organismos completos, genéticamente idénticos al organismo del
que se había obtenido el núcleo original. Por lo tanto, esta técnica de
clonación es, en teoría, capaz de producir un gran número de individuos genéticamente
idénticos. Estos experimentos se han llevado a cabo con éxito en ranas y
ratones, pero hasta febrero de 1997 no había sido posible la clonación de mamíferos
superiores. Ha sido entonces cuando se dio a conocer la noticia de que por
primera vez un grupo de científicos había logrado clonar con éxito un animal
maduro. Se trataba de los genetistas del Instituto Roslin y los de PPL
Therapeutics, ambos cerca de Edimburgo, en Escocia, quienes habían clonado una
oveja a partir del tejido de la glándula mamaria de una oveja adulta de seis años
de edad, a la que bautizaron con el nombre de Dolly. Para producir la oveja
clonada, los científicos han utilizado una técnica de ingeniería genética
conocida como transferencia nuclear. A partir de ahora, la clonación de un ser
humano vivo parece estar repentinamente mucho más próxima, pero esto plantea
una serie de problemas éticos, legales y morales. Cambios
en los clones asociados con la edad La mayoría
de los clones se originan de material vegetativo tomado de alguna plántula.
Anteriormente se describió el ciclo sexual en las plantas, en el que se efectúan
cambios morfológicos y fisiológicos de una fase juvenil a otra adulta. La
propagación del clon comprende el ciclo asexual y es posible reproducir una
fase específica de la planta. Aun así se requiere una comprensión básica de
los mecanismos que intervienen en los cambios de la fase juvenil a la adulta. Las
fases juvenil y adulta pueden diferir entre sí en forma marcada, o puede haber
sólo un desarrollo de transición de una a la otra. La forma de la hoja es un
medio común para identificar los cambios de fase. En muchas plantas, como en
los cítricos, peral, manzano y en Acacia triacanta, la fase juvenil se
caracteriza por la falta de floración. VARIACIÓN GENÉTICA EN
PLANTAS PROPAGADAS ASEXUALMENTE Mutaciones: En las células
somáticas (vegetativas) pueden ocurrir cambios génicos y cromosómicos y si
van seguidos de una división mitósica, pueden conducir a un cambio permanente
en el clon, si las células hijas subsecuentes ocupan una porción considerable
del punto de crecimiento. Pueden
ocurrir muchos tipos de cambios cromosómicos y mutaciones: alteraciones químicas
del material cromosómico en locaciones específicas de los cromosomas
(mutaciones de punto), cambios estructurales gruesos de los cromosomas
(deleciones, duplicaciones, inversiones), adición o sustracción de uno o
varios de los cromosomas de un grupo (aneuploidia) o multiplicación de todo el
grupo de cromosomas (poliploidia). El citoplasma también contiene unidades que
se duplican, tales como los plastidios, que intervienen independientemente en la
determinación de características de las plantas, pudiendo ocurrir en ellos
modificaciones conducentes a cambios dentro del clon. Cualquier
mutación individual, o cambio cromosómico en en sí mismo un evento
relativamente raro. Quimeras: Las
variaciones que ocurren en una planta, en ocasiones afectan sólo a un segmento
del meristema y da origen a sectores o capas de tejido mutado. Así, una planta
propagada de un meristema de ese tipo está formada por dos o más tejidos genéticamente
diferentes TÉCNICAS DE LA
PROPAGACIÓN POR ESTACAS
En la propagación por estacas, una parte del tallo, de la raíz o de la
hoja se separa de la planta madre, se coloca bajo condiciones ambientales
favorables y se le induce a formar raíces y tallos, produciendo así una nueva
planta independiente, que en la mayoría de los casos es idéntica a la planta
de la cual procede. Importancia
y ventajas de la propagación por estacas
Importancia:
Este es el método más
importante para propagar arbustos ornamentales. Las estacas también se usan
ampliamente en la propagación comercial en invernadero de muchas plantas con
flores de ornato y se usa en forma común para propagar diversas especies de
frutales.
Ventajas: ·
Se pueden iniciar
muchas plantas en un espacio limitado, partiendo de unas pocas plantas madres. ·
Es poco costoso,
rápido y sencillo, no necesitando de las técnicas especiales que se emplean
para el injerto. ·
No tienen
problemas por incompatibilidad entre patrón e injerto o por malas uniones de
injerto. ·
La planta
progenitora suele reproducirse con exactitud sin variación genética. Tipos
de Estacas
Las estacas casi siempre se hacen de las porciones vegetativas de la
planta, como los tallos modificados (rizomas, tubérculos, cormos y bulbos), las
hojas o las raíces. Se pueden hacer diversos tipos de estacas, que se
clasifican de acuerdo con la parte de la planta de la cual proceden: ·
Estacas de tallo: o
De madera dura
(Especies caducifolias) o
Siempreverdes de
hojas angostas o
De madera
semidura o
De madera suave o
Herbáceas. ·
Estacas de hoja ·
Estacas con hoja
y yema ·
Estacas de raíz. Muchas
plantas pueden propagarse con resultados satisfactorios por medio de varios de
tales tipos de estacas. El ejemplar
usado depende de las circunstancias específicas, empleándose de ordinario el
menos costoso y el más fácil. Si la
planta específica que se desea propagar enraiza bien por estacas de madera dura
en un vivero a la intemperie, se prefiere este método por su sencillez y bajo
costo. En algunas especies las estacas de raíz también son satisfactorias,
pero pueden ser difícil conseguir material en cantidades grandes. En especies más
difíciles de propagar, es necesario hacer que enraícen estacas con hojas, lo
cual requiere instalaciones más costosas y complicadas. Al
escoger material para estacas es importante usar plantas madres que estén
libres de enfermedades, que sean moderadamente vigorosas y productivas y de
identidad conocidas. Las plantas madres enfermas o dañadas por heladas o sequías,
que han sido desfoliadas por insectos o enfermedades, que han quedado
achaparradas por fructificación excesiva o que han tenido un desarrollo
exuberante y demasiado vigoroso, deben evitarse. Una
práctica recomendable para el propagador es el establecimiento de
bloques de plantas
progenitoras como fuente del material a multiplicar, donde se mantengan
plantas madres libres de parásitos, uniformes y fieles al tipo, en las
condiciones nutritivas adecuadas para lograr el mejor enraizamiento de las
estacas tomadas de ellas. Estacas
de Tallo Este es
el tipo más importante de estacas y puede dividirse en cuatro grupos, de
acuerdo con la naturaleza de la madera usada: de madera dura, de madera
semidura, de madera suave y herbáceas. En la
propagación por estacas de tallo se obtienen segmentos de ramas que contienen
yemas terminales o laterales, con la mira de que al colocarlas en condiciones
adecuadas, produzcan raíces adventicias y, en consecuencia, plantas
independientes. El tipo
de madera, el período de crecimiento usado para hacer las estacas, la época
del año en que se obtengan y otros factores pueden ser de mucha importancia
para asegurar el enraizamiento satisfactorio de algunas plantas. La información
concerniente a esos factores se da aunque parte de ese conocimiento puede
conseguirse en la práctica misma de propagar plantas. Estacas
de madera dura (Especies Caducifolias) Este es
uno de los métodos de propagación más fácil y menos costoso. Las estacas de
madera dura son fáciles de preparar, no son fácilmente perecederas, de ser
necesario, pueden enviarse a distancias largas y no requieren equipo especial
durante el enraizado. Las
estacas se preparan en la estación de reposo (fines del otoño, el invierno, o
comienzos de la primavera), de madera del crecimiento de la estación anterior
(de un año), aunque en algunas especies, como la higuera, el olivo, semeruco y
algunas variedades de ciruelos se usan estacas de dos o más años. Las estacas
con madera dura con más frecuencia se usan en la propagación de plantas leñosas
caducifolias, aunque es posible propagar ciertas especies siempreverdes de hoja
ancha, como el olivo, por medio de estacas de madera dura sin hojas. Muchos
arbustos ornamentales caducifolios se multiplican con facilidad por estacas de
este tipo. Algunos de los más comunes son el trueno, la forsitia, la wisteria,
la madreselva y la spiraea. Los patrones de nosal, como de Rosa multiflora, se
propagan en grandes cantidades por estacas de madera dura. Unas cuantas especies
frutales se propagan comercialmente por este método, por ejemplo: la higuera,
el membrillero, el olivo, la morera, la vid, la frambuesa, la uva crespa, el
ganado y algunos ciruelos como también se puede afianzar la propagación de la
acerola (Semeruco Malphia Glabra). El
material de propagación para estacas de madera dura debe obtenerse de plantas
madres sanas, y moderadamente vigorosas y que crezcan a plena luz. No se debe
seleccionar madera de crecimiento exuberante con entrenudos anormalmente largos
o de ramas pequeñas y débiles que crezcan en el interior de la planta. La
madera más conveniente es aquella de tamaño y vigor moderados. Las estacas
deben tener almacenada una amplia provisión de materias alimenticias para
nutrir a las raíces y tallos en desarrollo hasta que sean capaces de hacerlo
por sí mismos. De ordinario, las puntas de las ramas tienen pocos alimentos
almacenados y se descartan. Las mejores estacas se obtienen de la partes central
y basal. Las
estacas de madera dura varían considerablemente en longitud: de 10 a 75 cm. Las
estacas largas, cuando se van a usar como patrones para árboles frutales, una
vez que han enraizado, permiten que se injerten en ellas mismas las yemas
varietales en vez de hacerlo en ramas más pequeña que salgan de la estaca
original. En una
estaca se incluyen cuando menos dos nudos. El corte basal, de ordinario se hace
justo debajo de un nudo y el corte superior de 1.5 a 3 cm arriba de otro nudo.
Sin embargo, al preparar estacas de tallo de plantas con entrenudos cortos, por
lo general, se presta poca atención a la posición del corte basal,
especialmente cuando se preparan y cortan juntas cantidades grandes de estacas,
muchas a la vez, con una sierra de cinta o con una cizalla para papel. El diámetro
de las estacas varía entre 1.5 y 2.5 o aun 5 cm, dependiendo de la especie. Se
pueden preparar tres tipos de estacas: -
El tipo de
“mazo” -
El tipo “con
talón” -
La estaca simple El tipo “mazo” incluye una pequeña porción de la madera más vieja,
mientras que “la estaca con talón”
se le deja sólo una sección aún más pequeña y “la
estaca simple” se prepara sin incluir nada de la madera vieja. En
operaciones en gran escala, la plantación de las estacas se ha mecanizado. El
acodado es un método de propagación en el cual se provoca la formación de raíces
adventicias a un tallo que está todavía adherido a la planta madre. Luego, el
tallo enraizado, acodado, se separa para convertirlo en una nueva planta que
crece sobre sus propias raíces. El
acodado puede considerarse como una preparación para divisiones subsecuentes.
Puede ser un medio natural de reproducción como en la frambuesa o puede
inducirse por los métodos “artificiales” que se describen más adelante. La rama
acodada sigue recibiendo agua y minerales debido a que no se corta el tallo y el
xilema permanece intacto. En consecuencia, el acodado no depende del período de
tiempo que una rama separada (estaca) puede mantenerse antes de que se efectúe
el enraizado. Esta es una de las razones importantes por qué en muchas plantas
se tiene más éxito al propagarlas por acodos que por estacas. Factores
que afectan la regeneración de las plantas por acodado Durante
el acodado la formación de la raíz es estimulada por varios tratamientos
aplicados al tallo que ocasionan una interrupción de la translocación hacia
debajo de materiales orgánicos, carbohidratos, auxina y otros factores de
crecimiento. Esos materiales se acumulan cerca del punto de tratamiento y se
efectúa enraizado en esa zona general aun cuando la rama está todavía unida a
la planta madre. Un paso
común para todos los métodos de acodado es la eliminación de la luz de las
partes en que se desea que se formen raíces. Esto se logra en el acodado de
montículo y de trinchera, cubriendo los brotes de nuevo desarrollo a medida que
crecen, de tal manera que la parte basal de las ramas acodadas nunca queda
expuesta a la luz. Si la parte ya existe, como es el caso en un brote de un
banquillo en un tallo en la rama de un árbol, se efectúa un proceso de
blanqueado. El blanqueado difiere bastante del ahilamiento, en el cual las ramas
se producen enteramente en oscuridad completa y carecen de hojas. La
aplicación de sustancias estimuladoras del enraizamiento, como el ácido
indolbutírico, durante el acodado es a veces benéfico al igual que lo es en
las estacas, aunque el método de aplicación es algo diferente pudiendo
utilizarse de manera efectiva, aplicándolas a las cortes de anillado ya sea en
polvo, en lanolina o en una solución de alcohol de 50%. La
formación de raíces en los acodos depende de la provisión continua de
humedad, buena aireación y temperaturas moderadas en la zona de enraizamiento.
Estas condiciones se proporcionan mejor por un medio de enraíce tal, como una
mezcla de tierra ligera y de aserrín. Los períodos prolongados de sequía y
los suelos compactos y pesados dificultan el desarrollo de las raíces, en
especial en las etapas iniciales del enraizamiento. Características
y usos del acodado La
ventaja principal del acodado es el éxito con que las plantas se enraizan por
este método. Muchos clones que no enraizan fácilmente por estaca pueden
enraizar por acodo, permitiendo establecer la planta sobre sus propias raíces.
La mayoría de los métodos de acodado son relativamente fáciles de llevar a
cabo y puede practicarse a la intemperie en el jardín o el vivero. Cuando se
trata de obtener un pequeño número de plantas, el acodado puede ser más
exitoso con menos pericia, esfuerzo y equipo del que requeriría para obtenerlas
por estacas. En
algunos casos se puede producir una planta más grande en un tiempo más corto
que si se hiciera por estaca. Sin embargo, como a medida que aumenta el tamaño
del acodo el trasplante se vuelve más difícil, se necesitan tomar precauciones
especiales para tener éxito en el establecimiento de plantas grandes en sus
propias raíces. Por otra
parte, el acodado tiende a ser un método de propagación caro y no se presta
para las técnicas mecanizadas de propagación en gran escala usadas en los
viveros modernos. Parte del aumento en el costo de propagación se debe a los
requerimientos adicionales de mano de obra. Una planta acodada exige cierta
cantidad de atención individual, dependiendo del método que se use en
particular, aunque las operaciones necesarias son en sí sencillas. También el
número de plantas vendibles es menor que el que se obtendría haciendo la
reproducción por estacas, yemas o púas. El método tiende a ser engorroso y
las plantas progenitoras ocupan un área considerable, la cual es difícil de
cultivar y mantener libre de malezas. Los
viveristas americanos limitan el uso del acodado a las plantas que se reproducen
naturalmente en esa forma, como la frambuesa negra, la zarzamora rastrera y la
uva crespa, y a las plantas muy difíciles o imposibles de propagarse por otros
métodos y que son lo suficientemente valiosas para justificar los costos. Poe
ejemplo, el avellano (Corylus sp.), la
vid muscadina (Vitis rotundifolia) y
el litchi (Litchi chinensis), se
propagan comercialmente en esta forma. El acodado se usa también para propagar
ciertos patrones clonales, como los patrones de manzanos Malling que no enraizan
fácilmente por estaca o que requieren equipo especial, como instalaciones para
niebla. Algunos
árboles y arbustos ornamentales se propagan por acodos, en especial en Europa.
Hay casos en que las plantas establecidas en viveros para ser acodadas han
estado muchos años produciendo y los viveristas han adquirido mucha destreza en
el manejo de esas plantas. El
acodado es más indicado para el horticultor aficionado que desea propagar un número
relativamente pequeño de plantas o para especialistas que desean reproducir
cierta clase de plantas. En estos casos, el gasto por planta y la atención
requerida por ellas no son factores a considerarse al seleccionar su método. Procedimientos
para el acodado ¨
Acodado
de punta: En el
acodo de punta, el enraíce tiene lugar en la punta de las ramas de la estación
en curso, las cuales se doblan hacia el suelo. La punta de la rama empieza a
crecer en el suelo hacia abajo pero se curva para producir en el tallo una
vuelta pronunciada en donde se desarrollan las raíces. Este método natural de
reproducción es característico de la zarzamora rastreras, “dewberry” (un
tipo de zarzamora) y las frambuesas púrpura y negra. Los
tallos de esas plantas son bienales en el sentido de que durante el primer año
son vegetativas, fructifican en el segundo y se suprimen después de la
fructificación. En el vivero es aconsejable dejar plantas madres sólo para
propagación, para lo cual se siembran plantas sanas y jóvenes a una distancia
de 3.6 m para dejar espacio para el acodado posterior. Tan pronto como se
plantan se les recorta a una altura de 20 a 25 cm. En las ramas vigorosas que se
originen se les hace un “despuntado de verano”, cortando las puntas de 7 a
10 cm una vez que han crecido de 50 a 75 cm de altura. La mejor
época para acodar es cuando sólo parte de las ramas laterales han tomado esa
forma. Si la operación se hace demasiado pronto, es posible que las ramas sigan
creciendo una vez de formar una yema terminal. Si se hace demasiado tarde, el
sistema radical será pequeño. Es
preferible acodar las puntas a mano, usando una pala o una cuchara para hacer un
hoyo con un lado vertical y otro ligeramente inclinado hacia la planta madre. Se
coloca la punta de la rama en el hoyo, apoyada sobre el lado correspondiente,
llenándolo con la tierra extraída que se aprieta con firmeza contra la rama.
Al colocarla así, la punta no puede seguir creciendo y se vuelve “telescópica”,
formando con prontitud un sistema radical abundante y desarrollando un brote
vertical vigoroso. ¨
Acodado
simple: El acodado
simple se efectúa doblando una rama hasta el suelo y cubriéndola parcialmente
con tierra o medio para enraizarla, pero dejando descubierto su extremo
vertical. La punta de la rama se curva estrechamente y se enderezan los últimos
15 a 30 cm de ella. Es posible que todo lo que requiera para inducir el
enraizado sea curvar la rama, pero se puede tener un beneficio adicional torciéndola
para aflojar la corteza. En ocasiones se hacen cortes o muescas en la parte
inferior de la rama. Por lo
general la época para hacer el acodo es el principio de la primavera, usando
ramas durmientes de un año de edad. Se usan ramas bajas, flexibles, que se
pueden doblar fácilmente hasta el suelo. En algunos casos los vástagos que se
producen cerca de la corona de la planta pueden servir como ramas para acodar.
El acodado también puede retardarse hasta que la estación de crecimiento se
encuentre más avanzada, y hacerse una vez que las ramas de ese año han
alcanzado la longitud suficiente y se han consolidado. Las
ramas acodadas en primavera por lo general habrán enraizado adecuadamente para
el final de su primera estación de crecimiento y pueden ser removidas, bien sea
en el otoño o en la primavera siguiente, antes de que se inicie el nuevo
crecimiento. Las ramas maduras acodadas en el verano se deberán dejar durante
todo el invierno y removerlas, ya sea en la primavera siguiente antes de que se
inicie el crecimiento, o dejarlas hasta el final de su segunda estación de
crecimiento. Cuando el acodo y enraizado
se remueve de la planta madre, se le trata esencialmente en la misma forma que
si fuera una estaca enraizada de la propia planta. Las plantas siempreverdes
deberán colocarse siempre en maceta y conservarlas durante cierto tiempo
frescas y húmedas. Un acodo bien enraizado decidua latente se puede plantar
directamente en los surcos del vivero o en su lugar definitivo, si la copa se
reduce a un tamaño que corresponda al del sistema radicular. Se puede
tener durante un período de años una producción continua de acodos
enraizados, estableciendo un plantel de bancos de acodo formado con plantas
progenitoras colocadas a una distancia para producir comercialmente ciertos
arbustos difíciles de enraizar. ¨
Acodado
Compuesto o Serpentino: El
acodado compuesto es sobre todo el mismo que el acodado simple, excepto que la
rama queda alternadamente cubierta y descubierta a lo largo de su extensión.
Generalmente la rama se lesiona a anilla en su parte inferior y se cubre en la
misma forma que en el acodado simple. Una vez
que los acodos han enraizado o al fin de la estación de crecimiento, la rama se
corta en secciones formadas por el nuevo brote y por la porción que lleva las
raíces. En esta forma se pueden tener varias plantas nuevas de una sola rama. ¨
Acodado
Aéreo (Acodo Chino, Acodo de Maceta, Circumposición, Marcottage, Gootee): En el acodado aéreo, las raíces se forman en la
parte aérea de la planta en donde el tallo se ha anillado o se le ha hecho un
corte angosto inclinado hacia arriba. La porción lesionada se envuelve en el
punto de la herida con un medio de enraíce que se mantiene húmedo de continuo.
Este procedimiento tiene más éxito en regiones con humedad elevada o en
invernaderos. El acodo
aéreo se emplea para propagar cierto número de árboles y arbustos
subtropicales, incluyendo en ellos al litchi y al limón persa. Con la película
de polietileno como envoltura para los acodos es posible extender el método de
acodo aéreo de las plantas tropicales cultivadas a la intemperie, a plantas de
la zona templada. Los
acodos aéreos pueden hacerse en la primavera en madera del crecimiento del año
anterior o, en algunos casos, a fines del verano en ramas parcialmente
endurecidas. En ocasiones, es posible usar madera más vieja que de un año,
pero el enraizamiento es menos satisfactorio y las plantas más grandes que se
obtienen son más difíciles de manejar después del enraíce. El
primer paso en el acodo aéreo es anillar o cortas la corteza del tallo en un
lugar situado de 15 a 30 cm o más, atrás de la punta. Dependiendo de la clase
de la planta, se remueve por completo alrededor de la rama una tira de corteza.
Puede ser conveniente raspar la superficie para asegurarse de que se ha removido
todo el floema y el cambium y retardar así la cicatrización. Otro
procedimiento consiste en hacer un corte inclinado de unos 5 cm, que llegue
hasta el centro del tallo, manteniendo las dos superficies separadas con musgo
esfagníneo o un trozo de madera. La aplicación de algún material que estimule
el enraizamiento a la herida expuesta, ha resultado benéfica. Aumentando la
concentración, hasta el 4% del IBA en talco, ha incrementado el enraizamiento y
la supervivencia en acodos aéreos en pecanero. Para
cubrir las superficies cortadas de la rama se colocan alrededor de ellas unos
dos puñados de musgo sphagnum ligeramente
humedecido. Si el musgo está demasiado húmedo, pueden pudrirse los tejidos de
la rama. La mejor
forma de determinar cuándo remover el acodo de la planta madre, es observando
la formación de raíces a través del plástico transparente. En algunas
plantas el enraizado se efectúa en 2 o 3 meses o menos. En el acebo, lila,
azalea y magnolia, se debe dejar por un lapso de dos estaciones. En general, es
conveniente remover el acodo para su trasplante cuando no esté en crecimiento
activo. Dado que
las dificultades del trasplante aumentan en proporción al tamaño de la copa,
de ordinario, es aconsejable practicar alguna poda para equilibrar la parte aérea
con las raíces, pero puede no ser indispensable si se toman las siguientes
precauciones: El acodo enraizado se debe plantar en un recipiente adecuado y
colocarlo en condiciones frescas y húmedas, como en una cama cerrada donde se
pueda regar con frecuencia a las plantas. Si el acodo se hace en otoño, es
posible que para la primavera siguiente se haya desarrollado un sistema radical
suficientemente grande que permita cultivarlo con éxito a la intemperie. ¨
Acodado
en Montículo o Banquillo: Para
hacer este tipo de acodado se necesita cortar la planta hasta el suelo, en la
estación de reposo, y amontonar en primavera tierra u otro medio de enraíce
alrededor de la base de los brotes nuevos para estimular en ellos la formación
de raíces. Cubriendo las ramas con tierra se blanquean y se promueve en ellas
la formación de raíces. Las plantas con ramas rígidas que no se doblan con
facilidad y que tienen capacidad para producir en corona brotes en abundancia,
son en especial adecuadas para acodar por medio de este método. Entre las
plantas que es común propagar con esta técnica se encuentran los patrones
clonales de manzano, el membrillero, el grosellero y la uva crespa. El
establecimiento de una cama de banquillos debe hacerse en un suelo fértil, bien
drenado, un año antes de que se vaya a iniciar la propagación. La
separación de los surcos deberá ser suficiente para permitir las operaciones
de cultivo y de aporcado durante la primavera y el verano. La
plantación en una trinchera de poca profundidad permitirá que los brotes de la
corona salgan a un nivel bajo. Las plantas a acodar se cortan a una altura de 40
a 50 cm sobre el suelo y se dejan crecer durante una estación, manteniendo
cultivado el espacio entre ellas. Al final
de la estación de crecimiento las ramas acodadas de plantas que se propagan con
facilidad deben de haber formado suficientes raíces como para que se les separe
del banquillo materno y se les pase a los surcos del vivero. Esta operación se
debe aplazar hasta que las plantas estén latentes, ya que gran parte del
desarrollo de las raíces se efectúa durante los meses húmedos de otoño. En
climas severos, la operación se debe retrasar hasta que pase el peligro de daños
por temperaturas bajas. Los
acodos enraizados se cortan cerca de su base para mantener baja la altura de la
planta original. Después del corte de los acodos el banquillo original se debe
dejar descubierto hasta que las nuevas ramas hayan crecido de 8 a 25 cm y
entonces se empiezan a aporcar para el nuevo año. Las ramas que no enraizan o
que lo hacen con dificultad pueden tratarse como si fueran estacas de madera
dura. ¨
Acodado
en Trinchera: El
acodado en trinchera (método de ahilamiento) consiste en cultivar una planta o
rama de planta en posición horizontal en la base de una trinchera o surco, y
cubrir con tierra los brotes nuevos a medida que crecen, de tal manera que se
ahilen sus bases, de las cuales se originarán raíces. En este
procedimiento el primer paso consiste en establecer la cama madre, la cual, como
en el acodado en montículo puede usarse por varios años. Acodos enraizados o
árboles injertados de un año se plantan a una distancia de 50 a 75 cm, colocándolos
en el surco con una inclinación de 30º a 45º. Los surcos deben espaciarse de
1.20 a 1.50 m, a distancia suficiente para que permitan labores de cultivo y
apilar tierra alrededor de la planta hasta unos 15 cm de altura. Luego las
plantas se cortan a una altura uniforme –50 a 65 cm- y se les deja crecer
durante una estación. El
acodado en trinchera es, de manera principal, un procedimiento usado en los
viveros para propagar ciertos frutales cuya multiplicación es difícil de
lograr por otros métodos. También se puede practicar con árboles o arbustos
establecidos, doblando las ramas o sarmientos largos y flexibles hasta el suelo,
como se hace en el acodado simple pero colocándolas planas en la trinchera. La
rama se cubre en toda su longitud, pero dejando la punta expuesta. Modificaciones
de plantas apropiadas para
el acodado natural
Algunas plantas presentan modificaciones de su estructura vegetativa o de
su método de desarrollo que conducen a su multiplicación vegetativa natural.
Las que se mencionan a continuación pueden considerarse como formas naturales
de acodado y, con frecuencia, pueden utilizarse en la propagación. Latiguillos: Un
latiguillo es un tallo especializado que se desarrolla de la axila de una hoja
en la corona de la planta, crece horizontalmente sobre el terreno y forma una
nueva planta en uno de los nudos. La fresa es una planta característica de las
propagadas en esta forma. Entre otras plantas que se propagan también por
latiguillos se encuentra el pinillo (Ajuga), el geranio fresa (Sazifraga
surmentosa) y Duchesnea índica, que se emplea como cubierta del suelo. Cada una
de estas plantas forma una corona o roseta típicas. Estolones: Los
estolones son tallos especiales modificados, producidos por algunas plantas, que
crecen en el terreno en forma horizontal. Pueden ser tallos postrados o
desparramados que crecen sobre el terreno, como se encuentra en algunas especies
leñosas tales como Cornus stolonífera. El término describe también las
estructuras horizontales de tallo que se presentan en el pasto Bermuda, en
Ajuga, en la menta (Mentha) y en Stackys. En la tuberización intervienen tallos
subterráneos semejantes a estolones. Hijuelos: Un
hijuelo es un tipo característico de brote lateral o rama que se desarrolla
sobre la base del tallo principal de ciertas plantas. Este término se aplica
generalmente al tallo engrosado, acortado y con aspecto de roseta. Muchos bulbos
se reproducen produciendo en su base bulbillos que son hijuelos típicos. El término
hijuelo (o macollo como algunas veces se le llama) se aplica también a las
ramas laterales que salen en el tallo de las monocotiledóneas. Vástagos o Chupones Un vástago
es un brote que se origina en una planta debajo de la superficie del suelo. El
uso más preciso para este término es para designar un brote que sale de una
yema adventicia en una raíz. Sin embargo, en la práctica, a los brotes que se
originan en la cercanía de la corona, también se les llama vástagos aunque se
originan en tejido de tallo. En un árbol injertado, los viveristas generalmente
llaman vástagos a los brotes que salen del patrón debajo de la unión del
injerto. La
tendencia a producir vástagos es una característica que algunas plantas tienen
y otras no. La capacidad de una planta para producir vástagos y para
desarrollarse a partir de estacas de raíz, se encuentra estrechamente
relacionada. Los
viveristas probablemente prefieren usar estacas de raíz en lugar de depender de
vástagos producidos naturalmente. Como los hijuelos salen de yemas adventicias,
pueden mostrar características juveniles y regenerar raíces con más facilidad
que ramas en la fase adulta. OBJETIVO
GENERAL
Evaluar la producción de raíces en estacas de madera dura y acodos en
plantas adultas de “Semeruco” (Melpighia Glabra) con uso litohormonal. OBJETIVO
ESPECÍFICO ·
Determinar el
tiempo de enraizamiento de plantas de semeruco por medio de acodos y estacas,
utilizando diferentes concentraciones de litohormonas ·
Estimar la
cantidad y longitud de raíces producidas por medio de acodos y estacas
(Malpighia Glabra) utilizando diferentes concentraciones de litohormonas
Si el acodo indorbutírico es capaz de estimular la formación de raíces
adventicias a través de técnicas de propagación asexual como el acodo y la
estaca de madera dura; entonces, al aplicar las diferentes concentraciones de
AIB, lograremos obtener nuevas plantas de semeruco.
Si el AIB no es capaz de estimular la formación de raíces adventicias a
través de técnicas de propagación asexual como es acodo y la estaca de madera
dura; entonces, al aplicar las diferentes concentraciones de AIB, no lograremos
obtener nuevas plantas de semeruco. VARIABLES
A ESTUDIAR ·
Variables
independientes: o
Técnicas de
propagación (acodo y estaca de madera dura) o
El acodo indorbutírico
a diferentes concentraciones (0, 4, 6, 8, 10 ppm). ·
Variables
dependientes: o
Tiempo de emisión
de raíces o
Número de raíces o
Longitud de raíces JUSTIFICACIÓN
E IMPORTANCIA
Es importante establecer que la producción de esta planta frutícula nos
ayudará a conseguir materia prima para la industria farmacéutica, gracias a su
gran contenido de ácido ascórbico y Vitamina C (favorece
la absorción de hierro procedente de los alimentos de origen vegetal) lo cual
tendrá un gran auge económico en suelo larense ya que posee las condiciones
climáticas propias para el establecimiento de esta plántula y si se desea
producir emprenderá un gran futuro económico para el Estado. Justificaciones
Creemos que dispensamos a través de esta investigación bastantes medios
para la propagación efectiva de la planta a estudiar y pensamos abrir las
expectativas que nos logramos trazar a través del desarrollo de la investigación. ALCANCES
La propagación asexual por medio de estacas y acodos de la Malpighia
Galbra, nos logrará dar la idea de las posibles soluciones económicas que
podemos establecer para el Estado Lara, proporcionando empleos y factura de
trabajo productivo. LIMITACIONES
Los inconvenientes que se nos pueden suscitar en la investigación y
propagación asexual del Semeruco por medio de estacas de madera y acodos, es que la
litohormona ácido indorbulínico (AIB), es bastante costoso para los
agricultores. Este cumple un papel fundamental en el proceso de aceleración de
crecimiento de las plantas
Se realizará un ensayo en las instalaciones de la UCLA, Decanato de
Agronomía, en un huerto que contiene 40 plantas adultas de semeruco.
Se aplicarán dos técnicas de propagación asexual: el acodado y la
estaca de madera dura, utilizando ácido indorbotírico (AIB) a diferentes
concentraciones (0, 4, 6, 8 y 10 ppm.).
Se utilizará un diseño de parcelas divididas con 10 repeticiones por
cada tratamiento, donde la parcela principal será las técnicas de propagación
asexual (acodo y estacas) y las Sub-parcelas serán las diferentes
concentraciones de AIB (0, 4, 6, 8 y 10 ppm.). La combinación de los
tratamientos se muestra a continuación:
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Autores: Malvina Bracho Rufzeny Liscano Jacqueline Martínez
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