Hubo un tiempo en nuestro país que el 12 de
octubre se celebraba por partida doble. Ese día, por muchos años, al par de
recordarse la llegada de Colón a nuestras tierras, la
democracia festejaba su fecha más esperada: el cambio de un gobierno a otro con
una ceremonia que se realizaba al cumplirse, exactamente, un período
constitucional.
En ese momento, el presidente saliente le entregaba al mandatario que asumía,
los atributos del poder. Estos eran, la banda y el bastón.
Esta costumbre fue inaugurada en el año 1862, cuando asume la presidencia de la
Nación Bartolomé Mitre y se extiende hasta el año 1928, cuando Hipólito
Irigoyen se hace cargo del gobierno por segunda vez.
Así, cada seis años – según lo establecía la Constitución de l853 –
juraron Domingo Faustino Sarmiento, Nicolás Avellaneda, Julio Argentino
Roca, Miguel Juarez Celman (concluye el período su vicepresidente por
renuncia), Luis Saenz Peña (concluye su vicepresidente por renuncia), Julio a.
Roca (segunda presidencia), Manuel Quintana (concluye el período su
vicepresidente por fallecimiento), Roque Saenz Peña (concluye su vicepresidente
por fallecimiento), Hipólito Irigoyen y Marcelo T. de Alvear.
Irigoyen no terminaría su segundo período presidencial por el golpe militar
que lo derrocó el 6 de septiembre de 1930 y que instaló en el poder al general
José Felix Uriburu.
Desde entonces hasta la fecha, sólo en dos oportunidades se intentó reflotar
la costumbre de la transferencia del mando presidencial en esta fecha. Una de
ellas tuvo por protagonista al radical Arturo Umberto Illia, quien en 1963
recibe el gobierno ganado en elecciones democráticas. No estuvo mucho tiempo:
otro golpe de estado lo desalojó y volvió la alternancia de militares y
civiles.
En la década de los años setenta, con el regreso de Juan Domingo Perón, hubo
otro intento: el binomio Perón-Perón asumió el 12 de octubre de 1973 pero el
general muere al año siguiente y su reemplazante, María Estela Martínez de
Perón, es derrocada el 24 de marzo de 1976.
En los siete años del “proceso militar” cambian gobernantes, pero ninguno
asume un 12 de octubre.
Con la llegada de un nuevo período democrático – vale decir, en los últimos
veintiún años – tampoco los presidentes que ejercieron hasta hoy -
Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Ramón Puertas, Adolfo Rodríguez
Saa, Eduardo Camaño, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner - restauraron
la costumbre que por más de setenta años respetaron los gobiernos elegidos por
el pueblo.
Los cuatro anteriores a Kirchner se sucedieron en el breve lapso que va desde el
20 de diciembre de 2001 al 2 de enero de 2002, marcados sus tiempos por la
crisis que culminó con la renuncia de Fernando de la Rúa.