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Elementos esenciales para enfrentar el problema de la farmacodependencia

Resumen: El abuso de sustancias constituye un problema actual. Es probable que el promedio de los médicos y enfermeros atiendan muchos pacientes que muestran complicaciones conductuales o médicas por el uso ilícito ó licito de drogas, pero con frecuencia no se reconocen la relación de los síntomas con la droga, debido a que al principio los pacientes rara vez se parecen al estereotipo de toxicómanos. Este trabajo consiste en una revisión bibliografica donde se describen las características farmacológicas de las drogas y otros aspectos relacionados con la adicción, con la finalidad de que constituya un material de consulta para los profesionales de la salud. Se mencionan términos básicos del tema; factores etiológicos de la farmacodependencia...(V)
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Autor: Dra. Ariana Fernández García y Dra. Tamara Vilches Juanes

Resumen

El abuso de sustancias constituye un problema actual. Es probable que el promedio de los médicos y enfermeros atiendan muchos pacientes que muestran complicaciones conductuales o médicas por el uso ilícito ó licito de drogas, pero con frecuencia no se reconocen la relación de los síntomas con la droga, debido a que al principio los pacientes rara vez se parecen al estereotipo de toxicómanos.

Este trabajo consiste en una revisión bibliografica donde se describen las características farmacológicas de las drogas y otros aspectos relacionados con la adicción, con la finalidad de que constituya un material de consulta para los profesionales de la salud. Se mencionan términos básicos del tema; factores etiológicos de la farmacodependencia; mecanismo de acción y clasificación de las drogas; efectos agudos y crónicos del consumo de los tóxicos, así como el síndrome de abstinencia; y recomendaciones que el personal de salud puede hacer a los individuos para evitar la farmacodependencia.

La farmacodependencia es una enfermedad más, que  todo profesional de la salud debe conocer. Se debe tener presente no solo al paciente, sino también el sufrimiento intenso de todas las personas cercanas al drogadicto sobre todo en las fases avanzadas de la enfermedad. El tratamiento del paciente adicto no tiene que ser necesariamente voluntario para que sea efectivo, y generalmente no será fácil porque se caracteriza por las recaídas. La recuperación de la drogadicción puede ser a largo plazo y requiere múltiples tratamientos. Las recaídas deben ser analizadas profundamente y obtener nuevos conocimientos y recursos para seguir adelante.

Palabras claves: farmacodependencia, drogas, abstinencia.

Índice

Índice

Desarrollo

1.      Términos básicos.

2.      Factores etiológicos.

3.      Mecanismo de acción.

4.      Clasificación de las drogas.

5.      Depresores de la actividad del Sistema Nervioso Central.

6.      Estimulantes de la actividad del Sistema Nervioso Central.

7.      Perturbadores del Sistema Nervioso Central.

8.      Otras drogas.

9.      Recomendaciones que el personal de salud puede hacer a los individuos para evitar la farmacodependencia.

Bibliografía.

 

Introducción

El abuso de sustancias constituye un problema actual. Es probable que el promedio de los médicos y enfermeros atiendan muchos pacientes que muestran complicaciones conductuales o médicas por el uso ilícito ó licito de drogas, pero con frecuencia no se reconocen la relación de los síntomas con la droga, debido a que al principio los pacientes rara vez se parecen al estereotipo de toxicómanos.

La prevalencia del consumo de marihuana, alcohol y cocaína es mayor en hombres que en mujeres. Los hombres tienden a obtener drogas ilícitas, mientras que las mujeres abusan de drogas prescritas. Los adolescentes tienden al uso del alcohol, sin embargo menos del 1% de estos tienen verdadera dependencia a estas sustancias (1).

Sobre las drogas existen mitos, que conducen a su consumo, como son (2):

§         Las drogas mejoran la actividad sexual.

§         Las drogas mejoran los problemas nerviosos.

§         Las drogas mejoran la personalidad.

§         Las drogas son estimulantes.

§         Las drogas normalizan la presión arterial.

Pero realmente las drogas tienen efectos negativos sobre la vida sexual por mecanismos nerviosos, circulatorios, hormonales y psicológicos; además del riesgo de contraer enfermedades como el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) debido a la mala selección de la pareja cuando se esta bajo el efecto del toxico y los efectos sobre la descendencia. Las drogas desencadenan muchas enfermedades siquiátricas severas, que de otra forma no se hubiesen manifestado en el transcurso de la vida, predisponen a enfermedades siquiátricas tan graves como el delirium tremen en los alcohólicos, las psicosis paranoides severas en los consumidores de anfetaminas, cocaínas y otras drogas, severas depresiones con alto riesgo suicida por efecto de rebote con estas drogas o por acción directa. Estas substancias afectan la conciencia de las personas deteriorando con su uso prolongado la personalidad. La mayoría de las drogas son depresoras por su acción directa, el resto de las drogas producen breves efectos estimulantes que cuando terminan dan paso a la llamada depresión de rebote, responsable de muchos suicidios. La Hipertensión arterial (HTA), el Infarto agudo del miocardio (IMA), las hemorragias y trombosis cerebrales, son complicaciones muy frecuentes y constituyen junto con la cirrosis hepática las causas de muerte más típica en los toxicómanos.

Desarrollo

Términos básicos

Antes de referirnos a la farmacodependencia debemos mencionar que existen términos equivalentes como: toxicomanía, drogadicciones, abuso de sustancias, entre otros;  además deben quedar claros algunos términos básicos:

§         Drogas: substancias naturales o sintéticas, médicas o no médicas, legales o ilegales, que tienen efecto sobre las funciones psíquicas, determinan tolerancia y dependencia y cuyo uso excesivo y/o prolongado trae consigo notables efectos perjudiciales tanto sociales como psicológicas.

§         Dependencia: fenómeno que se refiere al grado de esclavitud progresiva que se establece con el consumo mantenido de un toxico y se expresa en la práctica en que el sujeto pierde libertad de decisión frente al tóxico en cuestión. El individuo es incapaz de detenerse cuando inicia el consumo, le resulta casi imposible dejar de consumir el tóxico y lo necesita como “apoyo” para enfrentar las responsabilidades cotidianas.

§         Habituación ó dependencia psíquica: tendencia a continuar utilizando una droga o fármaco, cuya interrupción voluntaria o forzosa, produce sufrimiento psíquico pero en principio ninguna enfermedad orgánica.

§         Adicción ó dependencia física: situación en la que la interrupción del consumo del fármaco o droga además de sufrimiento psíquico, desencadena una serie de síntomas y signos orgánicos que reciben el nombre de abstinencia.

§         Abstinencia: conjunto de síntomas que se presentan en usuarios regulares quienes suspenden bruscamente el uso de la droga. Este fenómeno se presenta en etapas tardías de la farmacodependencia, sin embargo hay que estar alerta a los signos iniciales de dependencia como son, la preocupación por adquirir la droga, descuido de actividades constructivas y trastornos en el funcionamiento social.

§         Tolerancia: capacidad del organismo para adaptarse a los efectos de un fármaco o droga de manera que la misma dosis tiene progresivamente un efecto menor, es preciso ir aumentando la dosis para mantener los mismos efectos.

§         Tolerancia cruzada: una condición que existe entre una droga y sus congéneres, cuando la tolerancia de una trae como resultado tolerancia para las otras, y se necesita también incrementar la dosis de estas sustancias.

§         Congéneres: sustancias con una acción similar o igual.

§         Toxicómano pasivo: son personas cercanas al toxicómano que sufren esta situación de forma más intensa que el propio paciente, que en fases avanzadas de la enfermedad llega a ser notable; como el alcohólico pasivo, el cocainómano pasivo, entre otros.

Factores etiológicos

Los factores etiológicos que determinan el abuso del consumo de sustancias están dados por la vinculación de factores bio-psico-sociales: vulnerabilidad genética, estresores sociales, condiciones socioeconómicas y culturales, problemas psiquiátricos y características de personalidad.

En el toxicómano es frecuente la valoración de diferentes complejos, como el complejo de inferioridad. Otras veces, se trata de sentimientos transitorios de igual contenido que los complejos, pero a diferencia de ellos, más que causa resultan consecuencias de la toxicomanía y están mucho menos arraigadas a la personalidad.

Frecuentemente vinculadas a las toxicomanías se encuentra la timidez y la inseguridad, sentimientos relacionados y en cierto grado presentes en todas las personas aunque algunas las manejan mejor que otras.

Por ejemplo en el alcoholismo existen características de la personalidad comunes en estos pacientes como son rasgos esquizoides  (aislamiento, soledad, vergüenza), depresión, dependencia, impulsos hostiles y autodestructivos e inmadurez sexual, existen con frecuencia antecedentes de hogar roto y relaciones tormentosas con sus padres; hay autores que plantean la necesidad de una predisposición genética o bioquímica para que se presente el alcoholismo y algunos datos sugieren que las personas que llegan a hacerse alcohólicos tienen un umbral mayor para los efectos del alcohol sobre el SNC.

Los médicos pueden contribuir involuntariamente al consumo dañino de sustancias psicoactivas al prescribirlas demasiado a la ligera a pacientes con problemas de angustia o al caer en las trampas de pacientes manipuladores.

Patrones de abuso

En un pequeño grupo de pacientes la farmacodependencia se establece cuando se prescriben algunos medicamentos para tratar determinadas situaciones patológicas, pero en la mayoría de los casos de adicción a fármacos se debe al empleo no terapéutico de estas sustancias, buscando primariamente sensaciones placenteras o cambios en la percepción de la realidad y en el comportamiento.

En algunas culturas se acepta el consumo de determinadas drogas siempre que no se rebasen los límites establecidos. Estos límites no suelen producir daños excesivamente graves al consumidor. Los problemas surgen cuando se rebasan estos límites o cuando la droga sale de su territorio cultural tradicional.

Mecanismo de acción

Los efectos de la mayoría de estas drogas esta dado por que actúan a nivel de los neurotransmisores afectando la transmisión del impulso nervioso, por ejemplo tenemos:

§         El alcohol interactúa con el receptor del Ácido gamma amino butírico(GABA), que es el principal neurotransmisor inhibidor central, el receptor del glutamato, de N-Methyl-D-Aspartato y otros neurotransmisores pueden mediar algunos efectos causados por el alcohol.

§         Los cannabinoides actúan mediante receptores específicos, hasta el momento se han descrito dos tipos el CB1 y CB2.

§         La cocaína inhibe la recaptación de noradrenalina, dopamina y serotonina, por lo que puede dar efectos centrales y periféricos.

§         La nicotina estimula la liberación de noradrenalina del sistema nervioso simpático y acetilcolina del sistema nervioso parasimpático.

§         Las anfetaminas modifican los receptores para noradrenalina, serotonina y dopamina.

§         Los opioides actúan sobre receptores específicos distribuidos en todos los sistemas de órganos mayores. La potencia de las diferentes drogas depende de la afinidad a los receptores y de su metabolismo.

Las propiedades de refuerzo de las drogas se relaciona con su capacidad para incrementar las concentraciones de neurotransmisores en zonas criticas del encéfalo.  La cocaína, anfetaminas, etanol, opiodes y nicotina aumentan con toda claridad las concentraciones de dopamina del liquido extracelular en la región del núcleo accumbens. En contraste las drogas que bloquean los receptores de dopamina por lo general producen malas sensaciones; es decir, efectos disforicos. A pesar de las observaciones correlativas firmes, no se ha podido establecer causa entre la dopamina y la euforia y la disforia, y otros datos ponen de relieve funciones adicionales de mecanismos noradrenérgicos, serotoninérgicos, opiodérgicos y gabaérgicos para  mediar las propiedades de refuerzo de las diversas sustancias (3).

Clasificación de las drogas

Las drogas relacionadas con la farmacodependencia se han clasificado según las manifestaciones clínicas (realizada por Chacoult en 1971):

DEPRESORAS DE LA ACTIVIDAD DEL SISTEMA NERVIOSO CENTRAL (SNC).

§         Alcohol.

§         Ansiolíticos e hipnóticos, por ej. Barbitúricos, benzodiacepinas y meprobamato.

§         Analgésicos narcóticos, por ej. Morfina, codeína, heroína y meperidina.

§         Antipsicoticos, por ej. Tranquilizantes mayores, levopromacina y trifluoperacina.

§         Otros, por ej. Bromuros y antihistamínicos.

  ESTIMULANTES DE LA ACTIVIDAD DEL SNC.

§         Estimulantes de la vigilia, por ej. Anfetaminas, cocaínas, cafeína, nicotina.

§         Estimulantes del humor, por ej. imipramina, amitriptilina.

PERTURBADORES DE LA ACTIVIDAD DEL SNC.

§         Alucinógenos, por ej. dietilamida del ácido lisérgico (LSD).

§         Derivados del cannabis, por ej. marihuana y haschisch.

§         Inhalantes, por ej. Benceno, tolueno, acetona, nafta y éter.

§         anticolinérgicos, por ej. Atropina y escopolamina.

OTROS.

§         Drogas por diseño y esteroides anabólicos.

Depresores de la actividad del Sistema Nervioso Central (4, 5)

ETANOL O ALCOHOL ETILICO

Es una de las sustancias psicoactivas mas consumidas en el mundo, se considera que abre las puertas al consumo de otras drogas. El único competidor contemporáneo es la cafeína.

Muchas personas no lo ven como una droga, aunque hay muchos problemas asociados con el abuso del alcohol, hay beneficios positivos con el consumo de bajo a moderado.

El alcohol puede ser utilizado como astringente, antiséptico, desinfectante, es un solvente y un preservante de muchas formulaciones de drogas. El alcohol etílico al 80% puede ser usado para aliviar el dolor asociado con neuralgias severas, la estimulación del apetito puede ser beneficioso en personas con anorexia y otros usos no recomendados porque es difícil mantener los limites de consumo indicados.

Efectos agudos   

Los efectos del alcohol dependen de la cantidad consumida y el numero de años durante el cual ha sido consumido. Los efectos del alcohol son el SNC, inicialmente deprime sistemas inhibidores de la formación reticular, manifestando el individuo una aparente estimulación (estado de euforia). Luego, cuando se afecta el sistema activador reticular disminuye la capacidad de atender y procesar la información sensorial que llega simultáneamente desde fuentes diversas, se presenta somnolencia, confusión, como, depresión respiratoria e hipotensión e incluso muerte si la dosis ha sido excesiva.

Efectos crónicos

§         Tracto Gastrointestinal (TGI): pequeñas cantidades de alcohol incrementan la secreción salivar y la producción ácida gástrica, sin embargo grandes cantidades de alcohol inhiben la secreción ácida gástrica y la actividad de prostaglandinas lo cual contribuye al riesgo de gastritis. El consumo regular de alcohol irrita el TGI, precipitando inflamación del esófago, estomago y duodeno.

§         Hígado: hepatitis alcohólica y cirrosis que puede dar lugar a hipertensión portal y varices esofágicas.

§         Páncreas:  la pancreatitis aguda y crónica asociadas al consumo severo de alcohol.

§         Sistema hematopoyético: anemia resultado del déficit nutricional y el sangramiento, esplenomegalia que produce pancitopenia. El abuso del alcohol causa trastornos del metabolismo del hierro, lo cual contribuye al riesgo de anemia sideroblastica y hemosiderosis, la anemia por déficit de hierro es común y esta dada por una dieta deficiente en hierro.

§         Nutrición: la malnutrición de los pacientes esta dada especialmente por deficiencias de tiamina (B12), piridoxina (B6), ácido fólico (B9), cianocobalamina (B12), niacina, hierro, ácido ascórbico y vitamina A, D, y K. La combinación de deficiencia de proteínas y una deficiencia de Zinc puede resultar en ceguera nocturna y susceptibilidad a la infección. Solo grandes cantidades de alcohol suprimen el apetito complicando los problemas nutricionales.

§         Enfermedades de transmisión sexual (ETS): incluida SIDA, por el efecto desinhibidor del alcohol.

§         Cáncer: el consumo excesivo de alcohol incrementa claramente el riesgo de cáncer de lengua, boca, orofaringe, esófago e hígado por irritación crónica de la membrana mucosa. La incidencia de cáncer aumenta en los individuos fumadores, hay evidencias que sugieren que el alcohol puede actuar como inmunosupresor, siendo un cofactor en el desarrollo del cáncer.

§         Endocrino: el alcohol suprime la secreción de la hormona antidiurética, el efecto es un incremento en la eliminación de orina y el riesgo a la deshidratación. Con el uso prolongado se presenta hipoparatiroidismo. La hipoglucemia por interferir con la gluconeogenesis. Los efectos en la producción de hormonas sexuales resultan en disminución de la fertilidad, impotencia y amenorrea. El mecanismo regulador de la temperatura corporal también es afectado. El síndrome pseudo-cushing’s esta asociado con la estimulación inducida por alcohol sobre la hormona adrenocorticotropica.

§         Sistema osteomioarticular (SOMA): La hipocalcemia es particularmente responsable de la osteoporosis y fracturas en alcohólicos. Algunas evidencias sugieren que el alcohol puede lesionar el músculo esquelético. La miopatia alcohólica es un síndrome de necrosis muscular que varia grandemente en severidad, la presentación inicial va desde asintomático, transitoria elevación de una fracción especifica de la creatinina hasta franca rabdomiolisis (desintegración del músculo estriado con eliminación de mioglobina en la orina).

§         Síndrome alcohólico fetal: caracterizado por fisuras palpebrales cortas, hipoplasia maxilar y mandibular, microcefalia, retraso en el crecimiento y otras malformaciones mayores y menores que aparecen variablemente. Se asocia a deficiencia mental y a otros trastornos de la conducta como hiperactividad y dificultades en el aprendizaje.

§         Complicaciones poco frecuentes: la degeneración cerebelosa caracterizada por ataxia postural y de marcha que evoluciona en el plazo de semanas o meses, pero puede instaurarse de forma aguda. La enfermedad de marchiafava-bignami consistente en la desmielinizacion del cuerpo calloso en alcohólicos crónicos que se manifiesta por agitación, confusión, demencia progresiva y signo de afectación frontal, algunos pacientes se recuperan en varios meses, otros pueden presentar convulsiones y coma precediendo a la muerte. La intoxicación patológica caracterizada por movimientos automáticos repetitivos, excitación extrema, conducta irracionalmente agresiva tras la ingesta de una cantidad de alcohol relativamente pequeña, el episodio puede durar minutos u horas y va seguido de sueño prolongado con amnesia de lo sucedido al despertar.

§         Tolerancia: los alcohólicos presentan tolerancia a los efectos de otros depresores del SNC como los barbitúricos, hipnóticos no barbitúricos y benzodiacepinas (BZD).

§         Síndrome de abstinencia: en alcohólicos el SNC parece adaptarse a su exposición crónica, al aumentar la actividad de mecanismos neuronales que contrarrestan los efectos depresores del alcohol. Cuando se interrumpe o se reduce súbitamente, estos mecanismos neuronales estimuladores pierden la restricción etílica y se presenta un síndrome de supresión del etanol. La abstinencia al alcohol comienza de 12 a 48 horas después de interrumpir la ingestión, si es ligera o moderada se caracteriza por temblor distal matinal, inquietud, agitación e insomnio. En la abstinencia severa aparecen las convulsiones, alucinaciones y delirium tremens, este es un cuadro grave y con una alta mortalidad caracterizado por alucinaciones visuales, confusión, desorientación, fiebre e hiperactividad autonómica (sudoración, taquicardia, midriasis, piloerección e hipertensión).

Los medicamentos utilizados para tratar la abstinencia alcohólica tienen efectos farmacológicos similares a los del alcohol, sobre todo los que tienen tolerancia cruzada. Sin embargo hay pacientes desintoxicados sin fármacos cuando presentan el apoyo psicológico adecuado.

Las benzodiacepinas son el pilar de la terapia, las de acción prolongada (por ej. clorodiazepoxido y diazepam) necesitan una administración menos frecuente y cuando se va reduciendo la dosis disminuye la concentración plasmática baja de forma mas paulatina, en caso de hepatopatía notable es preferible una benzodiacepina de acción corta  (loracepam) u otras metabolizadas por glucoronizacion (oxacepam). Se debe tener precaución con el uso de BZD pues causan intoxicación, dependencia física y síndrome de abstinencia en alcohólicos. Los barbitúricos de acción rápida (pentobarbital y secarbital) se usan en raras ocasiones, pero el fenobarbital es útil. Las fenotiacinas a grandes dosis (ej. clorpromacina o tioridazina) son útiles para tratar las alucinaciones.

LA intervención del síndrome de abstinencia incluye vitaminas, tratamiento nutricional, medidas sintomáticas y participación en el programa de rehabilitación como Alcohólicos Anónimos (AA)

En el alcoholismo crónico se incluye tratamiento con disulfiram. Si el individuo ingiere el alcohol se desarrolla: diseña, hipotensión, taquicardia, nauseas, vómitos, rubor facial, sincope, vértigo, visión borrosa, cefalea y confusión. La reacción severa del disulfiram incluye depresión respiratoria, colapso cardiovascular, arritmias, infarto agudo del miocardio (IMA), insuficiencia cardiaca congestiva (ICC), convulsiones y muerte. La severidad de la reacción es proporcional a la cantidad de alcohol y disulfiram tomado. La reacción dura el tiempo el tiempo que el alcohol esta presente en la circulación lo cual puede ser desde pocos minutos a varias horas. La prescripción de drogas que contengan alcohol puede precipitar una reacción tipo disulfiram.

En la actualidad hay especial interés por los inhibidores de la recaptación de serotonina (citalopram, fluoxetina, zimelidina) y por la naltrexona (agonista opiode) y el acamprosato (inhibidor de la hiperexitabilidad neuronal antagonizando aminoácidos excitatorios).  

ANSIOLITICOS E HIPNÓTICOS

La tolerancia al consumo de ansiolíticos e hipnóticos se desarrolla de forma irregular e incompleta, así en consumidores habituales existen trastornos del comportamiento y psicotoxicidad, dependiendo de la dosis y de los efectos farmacodinámicos del medicamento. Existe cierta tolerancia cruzada incompleta y reciproca entre el etanol y los barbitúricos y los sedantes hipnóticos no barbitúricos, incluidas las BDZ.

Los signos de una intoxicación progresiva por sedantes son depresión de los reflejos cutáneos superficiales, leve nistagmo al  mirar lateralmente, ligera disminución del estado de alerta con nistagmo grosero o rápido, ataxia, habla mal articulada y postura inestable. Cuando el cuadro avanza se observa nistagmo al mirar hacia delante, somnolencia, notable ataxia con caídas, confusión, sueño profundo, pupilas pequeñas, depresión  respiratoria y finalmente muerte. Los pacientes que toman grandes dosis de sedantes con frecuencia tienen dificultades para pensar, hablar y comprensión lenta (con cierta disartria), memoria pobre, falta de juicio, disminución del grado de atención y labilidad emocional.

Los ansiolíticos no parecen promover dependencia en personas cuando no existe una predisposición real. Las BZD disminuyen el miedo y la ansiedad y producen euforia, lo cual explica el potencial de abuso de estas drogas. Frecuentemente los individuos que abusan de BZD las combinan con alcohol o barbitúricos para aumentar sus efectos, en estos casos las consecuencias pueden ser trágicas.

El síndrome de abstinencias de los ansiolíticos, cuando se emplean de forma terapéutica, no suele ser importante. Pero cuando se consumen grandes cantidades como droga de abuso el síndrome de abstinencia se caracteriza por agitación, confusión, convulsiones, como y en ocasiones la muerte.

El flumazenil, antagonista de los receptores de BZD, es un fármaco autorizado para el tratamiento de la sedación intensa secundaria a sobredosis de BZD. Sin embargo, su utilidad clínica no ha sido bien definida ya que la mayoría de las personas se recuperan sin necesidad de tratamiento. En ocasiones, al utilizarlo para revertir la sedación por BZD, se han producido convulsiones.

Los barbitúricos cuando se emplean en dosis bajas, habitualmente como hipnótico, no tienen apenas efectos secundarios, pero su consumo crónico como sedante produce rápidamente tolerancia, adicción y dependencia física. Los barbitúricos se emplean con frecuencia para “cortar” la heroína de la calle. La incidencia y prevalencia del uso no medico de los barbitúricos excede al de los opiodes.

 Los individuos que dependen de barbitúricos nunca deben suspenderlo abruptamente porque el síndrome de abstinencia es uno de los más peligrosos en el campo de abuso de drogas. Es un cuadro grave y alarmante que puede poner en peligro la vida, similar al delirium tremens. El restablecimiento de la estabilidad del SNC tarda por lo menos 30 días. En las primeras 12 a 20 horas luego de la supresión de un barbitúrico de acción corta se presentan temblores, inquietud y debilidad. El segundo día los temblores son más llamativos, los reflejos tendinosos profundos aumentan, al igual que la debilidad. Durante el segundo y tercer día en los pacientes que tomaban dosis altas se producen convulsiones que pueden progresar al estatus epiléptico y muerte. Del segundo al quinto día el síndrome de abstinencia no tratado se manifiesta por delirio, insomnio, confusión, alucinaciones visuales y auditivas, a menudo deshidratación e hiperpirexia.

El método de tratamiento de la dependencia de sedantes, en particular barbitúricos consiste en reintoxicar al paciente y luego suprimir el fármaco con un calendario riguroso, a la vez que se controlan los signos de abstinencia. Antes de iniciar la abstinencia puede evaluarse la tolerancia a los sedantes con una dosis de prueba. Como la dosis inicial para el tratamiento hay que determinarla a partir del historial del paciente, se recomienda una vigilancia intensiva durante las primeras 72 horas. Si esta agitado o ansioso la dosis debe aumentarse, si esta adormilado, disartrico o presenta nistagmo, hay que reducirla. Durante el proceso de desintoxicación del paciente deben evitarse otros fármacos sedantes y psicoactivos. Sin embargo, si el paciente también toma un antidepresivo especialmente tricíclico, no deben suspenderse bruscamente, sino ir reduciendo la dosis en el plazo de 3 o 4 días.

ANALGESICOS NARCOTICOS

Los analgésicos opiodes se clasifican en agonistas como: morfina, metadona, hidromorfona, heroína, codeina y propirxifeno; agonistas-antagonistas como: pentozacina y buprenorfina; y antagonistas como: naloxona y natrexona. El  más utilizado hoy día es la heroína.

La heroína suele administrarse por vía intravenosa, en ocasiones se aspira por la nariz o se fuma mezclada con tabaco.

El uso intermitente de heroína, se inicia casi siempre durante la adolescencia y la dependencia se presenta en el transcurso de 1 a 2 años de iniciarlo. El consumo de heroína restringe el desarrollo de todas las áreas: educación, social, profesional e incluso psicosexual.

 Los opiodes reducen la ansiedad y producen cierta sensación de bienestar o euforia. Este efecto es importante por su utilidad clínica y potencial de abuso. La tolerancia a los efectos eufóricos de los opiodes se desarrolla con rapidez, lo cual origina una tendencia en quienes los usan de aumentar la dosis siempre que sea posible.

 Efectos agudos:

La sobre dosis de heroína se caracteriza por rápida cianosis, edema pulmonar, insuficiencia respiratoria, alteraciones de la conciencia que progresa al coma, hipertensión intracraneal, convulsiones, fiebre, pupilas puntiformes (pueden estar dilatadas por hipoxia o uso de múltiples drogas), congestión y edema pulmonar y edema cerebral.

La sobre dosis de opiodes puede ser tratada con un antagonista opiode y sostén respiratorio. La naloxona es un antagonista puro que invierte la toxicidad por opiodes y revierte la triada de pupila miótica, coma o estupor y bradipnea. La falta de respuesta a la naloxona puede sugerir una sobre dosis de varias sustancias o por una sustancia no opiode, la administración de naloxona puede ayudar a diferenciar la toxicidad opiode de la sobre dosis por BZD. En todo paciente tratado de sobre dosis debe ser hospitalizado y mantenido en observación al menos durante 24 horas, ya que la acción de la naloxona es relativamente corta y podría volver a restaurarse una depresión respiratoria en el plazo de pocas horas.

Efectos crónicos:

Con el uso continuo de opiodes se pueden presentar complicaciones como:

§         Locales: abscesos cutáneos y celulitis,  dando lugar a septicemia,

§         Cardiovasculares: endocarditis bacteriana, flebitis, aneurismas micóticos, angeitis necrotizante, fenómenos embólicos periféricos.

§         Hepatitis viral (comparten las agujas durante una sesión de inyectarse), tétano (agujas contaminadas) y SIDA (la droga suprime la resistencia del individuo, a pasar de la hipergammaglobulinemia de tipo IgG e IgM).

§         Pulmonares: neumonía, abscesos, tuberculosis y fenómenos embólicos pulmonares.

§          Renales: la nefropatía.

§         Neurológicas: mielitis transversa, polineuropatia inflamatoria aguda, lesiones de nervios periféricos, además estados de sepsis como la meningitis bacteriana, abscesos cerebrales, subdurales y epidurales.

§         Musculoesqueleticas: la más frecuente es la osteomielitis (sobre todo de vértebras lumbares), puede haber espondilitis, sacro-ileitis infecciosa. En la miositis osificante (“codo del drogadicto”) el músculo braquial sufre lesiones por una inadecuada manipulación de agujas, seguidas de sustitución de las fibras musculares por una masa clasificada (metaplasia extraosea).

§         Embarazada toxicómanas: alta frecuencia de toxemia, parto prematuro, recién nacidos con síndrome de supresión

Síndrome de abstinencia:

El síndrome de supresión de opiodes varia en gravedad y duración según la droga, dosis y tiempo de uso. A las 8-16 horas de la ultima dosis aparecen bostezos, lagrimeo, rinorrea y sudoración, a las 20-24 horas hay dilatación de las pupilas, agitación y temblores, a las 48-72 horas son característicos el insomnio, los vómitos, las diarreas y el dolor abdominal y lumbar, así como la taquicardia y la piel fría y moteada, erección del vello (“piel de gallina”). La supresión no suele poner en peligro la vida (similar a un caso grave de “influenza”). Si los vómitos y la diarrea continúan, puede aparecer un shock hipovolemico, que si no se trata puede ser mortal. Si esto no ocurre, los síntomas y signos mejoran al cabo de 7-12 días. La metadona es un opiode de acción prolongada y produce un síndrome de supresión que se presenta con mayor lentitud y menor intensidad. Es utilizada para tratar la supresión, se reduce de manera gradual en 7 a 10 días.

La dependencia leve de opiaceos, puede tratarse reduciendo lentamente la dosis, sustituyendo el fármaco por otro más débil o utilizando BDZ que no tienen tolerancia cruzada con los opiaceos, en dosis paulatinamente menores.

La clonidina, es un antihipertensivo simpaticolítico, es utilizado en el manejo de la abstinencia opiode. La dosis se individualiza sobre la base de la tolerancia del  paciente, se administra por 10 días. La eficacia clínica de la clonidina esta limitada por la sedación y el efecto hipotensor.

 La buprenorfina, opiaceo mixto agonista-antagonista, también se ha empleado con éxito en el síndrome de abstinencia. La incorporación de los adictos a programas donde reciben formación, información y son reeducados puede ayudarles a empezar una nueva vida.

Estimulantes de la actividad del Sistema Nervioso Central (4, 5)

ANFETAMINAS

Se consumen por su efecto euforizante, excitante, producen insomnio y anorexia. Fueron usadas por los militares en la II guerra mundial para aumentar el estado de alerta, eliminar la fatiga y mantener la euforia.

Los médicos han prescrito las anfetaminas para diversos trastornos como disminuir de peso, narcolepsia y trastornos con déficit en la atención, sin embargo no han demostrado que sean valiosas. La metanfetamina es actualmente la más popular.

Efectos crónicos:

El consumo regular de dosis altas ocasiona midriasis, perdida de la memoria y del interés por las cosas, comportamiento irracional, actos repetitivos, taquicardia, hipertensión, psicosis paranoide, de la cual el paciente se recupera lentamente; este estado de psicosis agitada aguda con delirio paranoide y alucinaciones visuales y auditivas responden notablemente bien a las fenotiacinas (por ej. clorpromacina), el haloperidol es eficaz, pero puede provocar una reacción motora extrapiramidal. La acidificación de la orina con cloruro de amonio acelera la excreción de anfetaminas.

El consumo crónico de anfetaminas en dosis crecientes, para evitar el síndrome de abstinencia, conduce al individuo a un estado en el que esta desconectado de la realidad e incapaz de atenderse incluso sus necesidades básicas.

Las anfetaminas provocan una tolerancia de instauración lenta, llegando a consumir una cantidad ciento de veces superior a la dosis inicial. Las anfetaminas son responsables de algunos de los más audaces crímenes.

Síndrome de abstinencia:

Aunque no hay un síndrome de abstinencia típico, se producen cambios en el electrocardiograma (ECG) que algunos consideran que cumple los criterios de dependencia. El cese abrupto de las anfetaminas usadas por largo tiempo o después de algunos días comúnmente conduce a depresión, ansiedad, fatiga general, opacidad mental y necesidad de dormir. Se desarrolla rápidamente depresión respiratoria que puede conducir a la muerte por apnea.

COCAINA

Se obtiene de la planta de coca (Erytroxylum coca), que crece en Bolivia y Perú.  Masticar las hojas de coca produce euforia y aumento de la tolerancia al trabajo, de esta forma se utilizaba en la cultura incaica. Actualmente sigue siendo una costumbre entre los campesinos y mineros de las zonas rurales de las regiones andinas.

La cocaína se puede administrar en forma de polvo (clorhidrato de cocaína), a través de la mucosa nasal (“pericazo”), intravenosa, inhalar en forma de alcaloide (base libre o “crack”) después de calentarla.

Efectos agudos:

El efecto buscado con la cocaína es la “elevación” o euforia intensa, puede durar solo unos minutos; según la dosis y forma de administrar. El efecto ulterior es la depresión y anhelo de más cocaína.

En la intoxicación aguda por cocaína aparecen efectos simpaticomiméticos como: sequedad de la boca, sudoración, midriasis, taquicardia, hipertensión arterial, hipertermia, arritmias, convulsiones, depresión del tallo encefálico, colapso cardiorespiratorio, apoplejía, coma, vasculitis intracraneal, infarto agudo del miocardio (IMA), muerte súbita y psicosis tóxica. En los casos extremos principalmente en consumidores de crack, se puede generar violencia con comportamiento agresivo; estos casos ceden generalmente con haloperidol.

La intoxicación aguda por cocaína generalmente no necesita tratamiento, ya que la droga tiene efecto sumamente breve. Para la sobre dosis que requiera tratamientos puede usar barbitúricos o diazepam intravenoso, pero el modo de abordaje mas apropiado son las medidas de apoyo. Los anticonvulsivantes no previenen las convulsiones por sobre dosis de cocaína. La hipertermia o una depresión arterial notablemente elevada también necesitan tratamiento.

Efectos crónicos:

A pesar de que durante un periodo de uso regular la persona se toma irritable con cambios de la personalidad, la mayoría de los individuos que consumen estos productos lo hacen de forma regular sin problemas.

Pero ocurre que algunos consumidores pierden el control sobre este consumo y desarrollan grandes problemas, se establece una autentica psicosis depresiva con fase de excitación que debe ser controlada y tratada. Entre los factores que conducen al consumo problemático se destacan las pautas de consumo y la disponibilidad del psicoestimulante en cuestión.

El empleo crónico intranasal suele producir ulceración o perforación del tabique nasal. Con el uso crónico el usuario esta debilitado y sujeto a las infecciones como resultado del descuido de la higiene, falta de sueño y nutrición deficiente.

El uso crónico en embarazadas causa alta premadurez y bajo peso al nacer, por descuido prenatal.

Con la cocaína se puede presentar un síndrome de dependencia grave con descuido de todas las actividades constructivas. La dependencia física no se ha confirmado.

CAFEINA

Este estimulante leve y poco adictiva es una sustancia psicoactiva que más se consume en el mundo. Se encuentra en bebidas no alcohólicas (cola), café, cacoa, chocolate y gran variedad de fármacos de prescripción y venta directa.

Dosis regulares de cafeína (85 a 250 mg, cantidad contenida en 3 tasas de café) producen un aumento de la capacidad para la actividad intelectual, disminuye la fatiga generalizada y el sueño, a veces es usada para tratar la apnea del recién nacido pretermino y la respiración de cheyne-stoke en adultos.

Efectos agudos:

Grandes dosis de cafeína producen:

§         Respiratorio: aumentan la frecuencia respiratoria.

§         Cardiovascular: dilata los vasos sanguíneos periféricos disminuyendo la resistencia vascular periférica, pero este efecto se compensa con el aumento de la frecuencia cardiaca. Los efectos sobre la presión sanguínea dependen de la dosis y del individuo.

§         Digestivo: aumenta la secreción de pepsina y ácido clorhídrico, sobre todo en pacientes con historia de ulcera péptica.

§         Renal: efecto diurético.

§         Endocrino: incrementa los niveles de glucosa por estimulación de la glucolisis.

§         Nervioso: causa nerviosismo.

Efectos crónicos:

La tolerancia a los efectos estimulantes de la cafeína se desarrolla rápido. Existen notables diferencias en la sensibilidad a las acciones de la cafeína, pues algunas personas son muy tolerantes, otras en cambio son muy sensibles a sus efectos.

Síndrome de abstinencia:

En estudios controlados se ha producido un síndrome de supresión leve al interrumpir bruscamente el hábito de beber a lo sumo una o dos tazas de café al día. Los síntomas consisten en fatiga y sedación. Cuando las dosis son mayores se ha descrito cefalea y nauseas, durante la abstinencia es raro el vomito.

NICOTINA

Se ha confirmado ampliamente que la nicotina es la base del habito de fumar, la nicotina no tiene usos terapéuticos pero es farmacologicamente interesante y toxicologicamente importante.

La nicotina puede ser incorporada por inhalación al fumar el tabaco, por inyección, por mascar el tabaco (se mastica activamente y la saliva que genera se escupe, “tabaco escupido”), por rape de tabaco (se coloca una “pizca” entre el labio y la encía o bajo la lengua) y por absorción a través de la piel mediante los parches de nicotina.

El cigarrillo y el uso del alcohol se relacionan fuertemente con el uso de drogas ilícitas como marihuana y cocaína. Pero por si solo la asociación de alcohol y cigarrillos es nefasta para la salud. Los que comienzan a fumar durante la adolescencia son quienes tienen más dificultades para dejar el hábito. Cada bocanada origina un pequeño reforzamiento de la conducta del fumador. Los efectos cardiovasculares y subjetivos son más importantes con el primer cigarrillo del día que con los ulteriores.

La nicotina mejora la memoria a largo plazo e incrementa la precisión y velocidad para procesar información, aumenta el umbral del dolor. Reduce la tensión y la ansiedad, altera el apetito y suprime el aumento de peso.

Efectos agudos:

Los signos y síntomas de toxicidad aguda por nicotina incluyen al SNC, cardiovascular y digestivo. La dosis letal de nicotina para el adulto es de 60 mg.

Efectos crónicos:

A pesar de los efectos beneficiosos mencionados el tabaco esta relacionado con muchos efectos dañinos:

§         Cáncer: de páncreas, vejiga, riñón, estomago, cuello uterino, leucemia y sobre todo de pulmón. El riego de cáncer es proporcional al número de cigarrillos que se fuman por día y a la duración del hábito.

§         Cardiovascular: aumenta el riesgo de cardiopatía coronaria, muerte súbita, enfermedades cerebrovasculares, padecimientos vasculares periféricos (por ej. Aneurisma aortico), acelera la arteriosclerosis, favorece complicaciones isquemicas agudas. 

§         Respiratorio: incrementa el riesgo de infecciones respiratorias, bronquitis crónica, enfisema y obstrucción de las vías respiratorias.

§         Digestivo: incrementa el riesgo de ulcera duodenal y gástrica y retarda la rapidez de la cicatrización de ulceras.

§         Embarazo: retarda el crecimiento fetal (“síndrome del tabaquismo fetal”) e isquemia placentaria por los efectos vasocontrictores de la nicotina, los efectos hipoxicos de la exposición crónica al monoxido de carbono y el aumento de la coagulabilidad producida por el tabaquismo.

§         Otras: arrugas faciales prematuras, aumenta el riesgo de cataratas, disminución olfativa. El humo del cigarro acelera el metabolismo de algunos fármacos, la nicotina ejerce acciones farmacológicas aditivas o antagonistas con otros fármacos.

§         Tabaco no fumado: mascar tabaco o rape por la boca se acompaña de un mayor riesgo de cáncer bucal en el sitio donde suele colocarse el tabaco o cáncer nasal en los usuarios de rape por vía nasal. Hay otras enfermedades bucales que se relacionan con el tabaco no fumado como leucoplasia, gingivitis, recesión gingival y manchas de los dientes.

§         Tabaquismo pasivo: se ha clasificado como carcinogenico clase A. El humo del tabaco en los niños causa hospitalización por infecciones respiratorias en el primer año de vida, sibilancias, derrame del oído medio, asma, síndrome de muerte neonatal súbita. En el adulto no fumador puede causar cáncer pulmonar, IMA, función pulmonar reducida, irritación de los ojos, congestión nasal, cefalea, entre otros efectos.

Síndrome de abstinencia:

Cesar de fumar produce ansiedad, irritabilidad, impaciencia, dificultades en la concentración, aumento de apetito e insomnio, avidez por el tabaco, a veces cefalea, trastornos intestinales o depresión. Para controlar el síndrome de abstinencia se emplean preparados de nicotina, como chicles o parches transcutáneos.

Perturbadores del Sistema Nervioso Central (4, 5)

CANNABIS

Marihuana, hashish y hemp son los 3 cannabinoides mejor conocidos. De los 3 la marihuana es la droga ilícita más usada en el mundo. La marihuana se obtiene de la planta cannabis sativa (cáñamo).

La gran mayoría de quienes consumen cannabis, fuman cigarrillos de marihuana o pipas de hashish en grupos, en los que el ritual de la preparación y compartirla es parte de la integración social. Otros muestran un patrón compulsivo de uso diario, con vida dominada por la adquisición y uso de cannabis.

Muchas de las personas que usan marihuana nunca la asocian con otras drogas. El consumo de cannabis es motivo de preocupación social cuando se asocia a determinados estilos de vida o cuando es un ingrediente más del arsenal de los policonsumidores.

Cannabis se ha utilizado en muchas sociedades como una forma de medicina popular. La marihuana es usada como antiemético en el tratamiento del cáncer, reduce la presión intraocular en el glaucoma, tiene efecto antidepresivo. Es fumada por mujeres nativas de Sudáfrica para reducir el dolor del parto, a diferencia de los opiodes, no deprime la respiración. Es un relajante muscular que ayuda a disminuir el dolor del espasmo muscular. Es también usada como antihistamínico, broncodilatador y anticonvulsivo. El dronabinol, una forma sintética del 9-tetrahidrocannabinol (el principio activo de la marihuana), se usa para tratar la nauseas y vómitos provocados por la quimioterapia del cáncer y para mejorar el apetito en pacientes con SIDA.

Efectos agudos:

Tras inhalar el humo de un cigarrillo de marihuana, los efectos son inmediatos, alcanzando el máximo a los 20-30 minutos y puede durar 2-3 horas. Por vía oral los efectos son menos intensos por el efecto del primer paso.

Los efectos fisiológicos de cannabis incluyen:

§         Cardiovascular: aumento de la frecuencia cardiaca, congestión vascular conjuntival, vasodilatación periférica.

§         Respiratorio: broncodilatación.

§         Digestivo: nauseas y vómitos.

§         Neurológico: sequedad de la boca, ataxia, nistagmo, temblores finos, alteraciones de los patrones del sueño, somnolencia, falta de atención, estimula la percepción de colores, ruidos, y sabores, el tiempo transcurre lento. Los efectos psicoactivos dependen de la dosis, vía de administración, personalidad, experiencia de quien lo usa y ambiente en que se emplea la droga.

Efectos crónicos:

Puede causar varios efectos adversos como:

§         Psicosocial: causa pánico agudo, reacciones paranoides, deformaciones atemorizantes de la imagen corporal, los pacientes con antecedentes de esquizofrenia pueden ser particularmente sensibles. En adolescentes se produce el llamado síndrome amotivacional, caracterizado por apatía y falta de interés, lo que puede dañar seriamente el desarrollo de la personalidad. Además conduce a mal desempeño académico.

§         Respiratorio: alteraciones inflamatorias en los bronquios, asma, sinusitis y enfisema.

§         Endocrino: reduce las cantidades de testosterona.

§         Embarazo: puede causar toxicidad fetal y malformaciones.

§         Otros: experimentalmente es carcinogénica.

§         Tolerancia: se desarrolla tolerancia a la mayor parte de los efectos cardiovasculares y psicológicos de los cannabinoides. Existe tolerancia cruzada en parte con el alcohol y otros depresores centrales, pero no con la LSD. 

Síndrome de abstinencia:

La retirada de cannabinoides rara vez produce sintomatología; cuando aparece los síntomas son poco intensos e inespecíficos, como: irritabilidad, alteraciones del sueño y temblor, recordando en cierta forma la abstinencia benzodiacepinica. También se puede presentar nistagmo, anorexia y perdida de peso.

ANTICOLINERGICOS

Los anticolinérgicos incluyen medicamentos como la atropina, escopolamina, entre otros. Además de antihistamínicos con efectos anticolinérgicos. También se encuentran en “te de hiervas”.

Los anticolinérgicos causan efectos psicoactivos como delirio tóxico agudo con confusión, alucinaciones visuales o táctiles, amnesia del episodio. Los efectos periféricos de la intoxicación son taquicardia, boca seca y rubor. Es típica la midriasis, la piel seca y caliente, y fiebre. Como la atropina pura es barata, se emplea para “cortar” la LSD de la calle.  

ALUCINOGENOS

Los alucinógenos fueron utilizados por mucho tiempo como adyuvante de cultos religiosos en algunas sociedades. El patrón típico de empleo de drogas alucinógenas implica empleo intermitente y no diario. Uno de los problemas del abastecimiento ilícito es su adulteración.

Los alucinógenos son: dietilamida del ácido lisérgico (LSD). dimetil triptamina (DMT), mezcalina, 3,4-metilenedioximetanfetamina (MDMA), entre otros.

El consumo de MDMA en algunas discotecas se ha extendido mucho en Holanda, Gran Bretaña y Estados Unidos. La MDMA tiene efectos estimulantes similares a los de las anfetaminas, junto con un síndrome psicodelico de confianza, empatía y euforia; por su consumo se ha producido casos de muerte relacionadas con una deshidratación grave acompañada de coagulación intravascular diseminada, mioglobinuria e insuficiencia renal. Para reducir el riesgo del consumo de esta droga se recomienda dispones de salas refrigeradas en las discotecas y poner abundante agua al alcance de los danzantes

La LSD se encuentra en la lista de alucinógenos populares y es el más potente conocido. Se extrae del cornezuelo del centeno (Claviceps purpurea) y de algunas plantas. La dosis usual es de 200 microgramos, pero dosis de 20 microgramos producen efectos psicológicos en personas susceptibles. Luego de 20 minutos hay estimulación simpaticomimética central: midriasis, hipertermia, taquicardia, aumenta presión arterial, piloerección, aumenta el estado de alerta, nauseas y vómitos ocasionales.

Los efectos psicoactivos del LSD, que se presentan en el transcurso de 1 a 2 horas, varia con la persona, dosis, ambiente y animo del sujeto: se exaltan las percepciones y pueden hacerse abrumadoras, los pensamientos personales asumen extraordinaria importancia, el tiempo transcurre lento y se perciben deformaciones corporales, animo muy variable y labil (desde euforia y autoconfianza hasta depresión y pánico). El síndrome comienza a desaparecer después de 10 a 12 horas, pero es posible que persistan la fatiga y tensión 24 horas más. En el transcurso de 3-4 días de dosis diaria repetida de LSD se desarrolla tolerancia pero la recuperación es rápida y es posible utilizar la misma dosis después de una semana.

 Reacciones agudas como pánico o psicosis (“mal viaje”). Con LSD varían de intensidad, la distorsión de la realidad puede ser tan intensa que empuje al individuo a acciones autoagresivas, como saltar por una ventana creyendo que puede saltar (autolesión o suicidio). Se recomienda tranquilizar a la persona en el sentido de que los ruidos, visiones o pensamientos se deben a la droga, los ansiolíticos (por ej. clorodiazipoxido, diazepam) contribuyen a reducir la ansiedad y el miedo, las fenotiacinas deben usarse con suma precaución debido al riesgo de hipotensión.

La conducta psicótica agresiva puede progresar hasta el coma con hipertensión, pupilas dilatadas, rigidez muscular, arritmias y convulsiones.

Con el uso intenso, son más comunes los “retrocesos”, son reapariciones breves de las alucinaciones o deformaciones experimentadas durante la ingestión aguda que ocurren días o semanas (después de la ultima dosis del psicodélico. Los cuadros psicóticos persistentes y otros trastornos psicológicos requieren la adecuada asistencia psiquiátrica.

El uso crónico o las dosis altas producen psicosis prolongada.

La LSD no tiene adicción física, pero se cree que el uso continuado puede inducir aberraciones cromosómicas, con el consiguiente peligro de transmitir alteraciones genéticas a la descendencia.

INHALANTES

Los inhalantes son sustancias gaseosas o volátiles, que cuando se inhalan por un tiempo prolongado producen un estado de alerta de excitación. Representan un gran problema de salud, especialmente para los niños. Algunas de estas sustancias son el benceno, tolueno (pegamento para aeromodelismo), gasolina, nitrito de amilo, queroseno, tetracloruro de carbono, oxido nitroso. La importancia social de los inhalantes reside en que habitualmente son las primeras drogas que se consumen, a veces a edades muy tempranas.

Solventes orgánicos ej. Tolueno, lo utilizan los niños (de aproximadamente 12 años). El material se coloca en una bolsa de plástico y se inhalan los vapores. Después de varios minutos de inhalación se presentan mareos e intoxicación. La exposición prolongada o el uso diario puede originar efectos tóxicos en varios órganos: arritmias cardiacas, depresión de la medula ósea, degeneración cerebral, daño en el hígado, riñón y nervios periféricos, muerte por arritmia cardiaca, relacionadas con esfuerzo o acompañado de obstrucciones de vías respiratorias superiores.

El nitrito de amilo es un liquido inflamable amarillento, volátil, con olor a fruta. Produce dilatación del músculo liso y se utiliza para el tratamiento de la angina de pecho. En los últimos años se ha empleado para estimular el orgasmo en particular por varones homosexuales. Se vende en forma de desodorante para habitaciones. Los efectos adversos incluyen palpitaciones, hipotensión postural y cefalea que progresa hasta la perdida del conocimiento.

El oxido nitroso solo o con oxigeno y halotano, es utilizado en ocasiones como intoxicantes por el personal médico. No se conoce su uso compulsivo, ni toxicidad crónica, pero hay peligros agudos con el uso sin autorización de estos agentes potentes.

 El tratamiento de los niños con dependencia de disolventes es difícil y las recaídas son frecuentes. Sin embargo, casi todos los consumidores dejan de inhalar hacia el final de la adolescencia. Puede ser útil la intervención dirigida a mejorar la adaptación social y el estatus familiar y escolar.

FENCICLIDINA

Se utilizo como anestésico hace algunos años, pero se abandono al comprobar que producía con frecuencia alucinaciones y delirio. Su uso como droga (“polvo de ángel” o “píldora de la paz”) se ha extendido de forma importante en los últimos años, sobre todo entre los jóvenes por ser barata.

Los consumidores de esta droga la ingieren por vía oral o se la inyectan, pero lo más frecuente es por inhalación, fumándola con tabaco, marihuana o mezclada con perejil u hojas de menta.

En dosis bajas produce un estado de euforia similar al inducido por el alcohol, en dosis altas puede desencadenar una psicosis aguda violentísima, con un gran componente de angustia, agitación y agresividad, que puede persistir durante semanas y que es muy resistente al tratamiento. A veces provoca alteraciones mentales irreversibles.

El exceso de salivación diferencia a la fenciclidina de los efectos de grandes dosis de estimulantes del SNC (ej. cocaína, anfetaminas) que suelen secar la boca. A menudo se observa un nistagmo vertical y rotatorio que también ayuda al diagnóstico, no suele haber alteraciones cardiovasculares.

 El diazepam suele disminuir la ansiedad, siendo obligado cuando hay convulsiones, algunos médicos opinan que el haloperidol es útil. Cuando se administra clorpromacina puede producirse hipotensión. El lavado gástrico prolongado es útil y su eficacia aumenta acidificando con cloruro de amonio (u otro agente).

Otras drogas (4, 5)

DROGAS SINTETICAS ILICITAS (DROGAS POR DISEÑO)

Se producen en laboratorios clandestinos, su composición y pureza son muy variables; como el análogo de la meperidina que produce síndrome de parkinson irreversible en quienes lo utilizan por vía intravenosa. Se sintetizan también fenetilaminas, análogos de las anfetaminas y diversos análogos de la fenciclidina.

ESTEROIDES ANABÓLICOS

Los esteroides anabólicos son llamados anabólicos porque ellos tienen la capacidad de convertir los nutrientes en gran cantidad de tejido, especialmente tejido muscular. Ellos tienen efectos androgenicos, así, acentúan las características masculinas tanto en hombres como en mujeres.

En ambos sexos muestran un incremento en las variaciones del humor, agresividad, depresión y psicosis.

En la adicción, los efectos en el TGI incluye: daño celular en el hígado, se detiene la secreción biliar e incrementa el riesgo de cáncer. Ocurren cambios en el sistema endocrino: disminuye la tolerancia a la glucosa. El sistema cardiovascularse ve afectado por incremento en el colesterol, especialmente lipoproteínas de baja densidad y un incremento en la presión sanguínea. Hay algunas evidencias de que los esteroides pueden aumentar la incidencia del tumor de Wilm en el tracto urinario.

Recomendaciones que el personal de salud puede hacer a los individuos para evitar la farmacodependencia

  1. Bríndele a sus hijos un hogar estable donde exista amor, armonía y ejemplaridad.
  2. No exija a sus hijos mas de lo que sus capacidades le permitan, pero garantice que desarrollen estas al máximo de sus posibilidades.
  3. Sea cariñoso, solidario, condescendiente, prodigo y protector con sus hijos pero evite los excesos.

 

  1. Evitar que los hijos manipulen mucho dinero hasta que tengan responsabilidad para hacerlo.
  2. Conviértase en amigo y confidente de sus hijos.
  3. No pierda la oportunidad de mostrarle a sus hijos su satisfacción ante las conductas positivas.
  4. Inculque a sus hijos el amor consistente a la pareja, al estudio, al deporte y a la recreación sana.
  5. Evite que hijos copien el consumo de toxico de los padres, por ejemplo que lo vean en estado de embriaguez.
  6.  No vincule los tóxicos con la expresión de amistad, amor y solidaridad.
  7. El probar por casualidad algún toxico es sumamente peligroso.
  8.  Evite que los tóxicos formen parte de su vida.
  9. Recuerde que los tóxicos le reducen la esperanza de vida.

La farmacodependencia es una enfermedad más, que  todo profesional de la salud debe conocer. Se debe tener presente no solo al paciente, sino también el sufrimiento intenso de todas las personas cercanas al drogadicto sobre todo en las fases avanzadas de la enfermedad. El tratamiento del paciente adicto no tiene que ser necesariamente voluntario para que sea efectivo, y generalmente no será fácil porque se caracteriza por las recaídas. La recuperación de la drogadicción puede ser a largo plazo y requiere múltiples tratamientos. Las recaídas deben ser analizadas profundamente y obtener nuevos conocimientos y recursos para seguir adelante.

Bibliografía

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6.      Trastornos adictivos. Ediciones Doyma. http://www.doyma.es

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Datos de los autores

Autores: Dra. Ariana Fernández García1, Dra. Tamara Vilches Juanes2.

1.      Especialista de Primer Grado en Farmacología. Profesor Asistente. Facultad de Ciencia Medicas Julio Trigo López. E-mail: ariana@infomed.sld.cu

2.      Especialista de Primer Grado en Farmacología. Profesor Asistente. Facultad Tecnología de la Salud. E-mail: tvj@infomed.sld.cu

Dirección: Facultad de Ciencias Medicas Julio Trigo López. Calzada de Bejucal, Km. 7 ½. Arroyo Naranjo. C. Habana. Cuba.

 

 

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