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Transporte Urbano ‘propuesta cooperativa’
No obstante que las
comunicaciones y el transporte, son los íconos más indiscutibles de la
globalización y la modernidad, nuestra ciudad de Córdoba, la segunda del país, no puede ofrecer aún, el servicio de transporte urbano de
pasajeros a los que los cordobeses
tienen derecho y se merecen, no-solo por los impuestos y tasas que pagan,
ni por sus necesidades laborales y familiares puntuales, sino por competencias
exclusivas y excluyentes del Municipio capitalino en la materia. A
esta situación más allá del reproche social y penal -véase los artículos
190 y sigts. del Código Penal-, tenemos que ser capaces de superarla
satisfactoria y proactivamente. Cómo
puede ser que en la ciudad del conocimiento, con universidades y facultades
específicas, reconocidas, interna y externamente en saberes académicos de
ingeniería, arquitectura, urbanismo, economía, derecho y ciencias sociales, cómo
puede ser que en la ciudad de los más exitosos empresarios, ejecutivos y
directivos nacionales, no se pueda encontrar una solución satisfactoria
y atractiva para el transporte urbano. Quién ignora, quién no ha sufrido, más o menos directamente, las consecuencias de la discontinuidad, irregularidad, mala calidad, ineficiencia, y desconfianza colectiva derivadas de una conflictividad crónica que ‘ofrece’ el transporte urbano de pasajeros de nuestra ciudad capital. En
efecto, su infrecuencia, las perdidas de presentismo y otras inmerecidas
sanciones laborales de infinidad de vecinos y contribuyentes, sus ruidos
molestos, sus escapes tóxicos y contaminantes, algunos temerarios conductores,
es decir, la irresponsabilidad concurrente, explican y
pueden predecir el peor de los escenarios posibles, escenario que no solo
debemos impedir sino revertir anversal y proactivamente, con
un emprendimiento de cooperación y complementariedad, duradero. Así entonces, como han tenido su oportunidad el estado, los capitales privados, las sociedades del estado y, hasta aventureros de toda laya, las auténticas cooperativas de transporte inter.-barrios, puestas red con las troncales, deben ser seriamente consideradas para que por sí mismas y/o complementando al estado y a los capitales privados, muestren también aquí, su eficacia inherente, opción cooperativa que por otra parte contempla la Ley Orgánica Municipal de la ciudad de Córdoba expresamente y los artículos 35, 36, 75 y cc. de la Constitución Provincial. Esta propuesta cooperativa implica necesaria y condicionalmente, una clara responsabilidad social sindical que deje detrás a ciertas organizaciones gremiales que, en muchos casos, hacen prevalecer su interés corporativo sobre el interés general; todo ello ante una sensación de pasividad de los funcionarios públicos encargados de intervenir con la mayor premura y operatividad en estos casos. Ahora bien, debo reiterar que el servicio público de transporte colectivo urbano es de competencia exclusiva municipal y por tanto, su programación, provisión y supervisión oportunas, estratégicas y adecuadas no pueden ser en adelante, objeto de delegaciones fictas e impunes. El transporte urbano es uno de los derechos fundamentales del ciudadano, debiendo el municipio asegurar las condiciones de uso, acceso, precio equitativo y calidad del sistema. Decimos equitativo porque habría que categorizar el boleto estudiantil, el obrero, el de discapacitados, gradual, paulatina y operatoriamente. Por cierto, el municipio así como podría prestar este servicio público directamente, en términos de calidad y eficiencia, también puede hacerlo bajo el régimen de concesiones. Lo que no puede el municipio es desentenderse de la logística acorde al plan estratégico metropolitano, la infraestructura, el equipamiento, la regulación y el control del servicio público de transporte, urbano, colectivo, de vecinos pasajeros y, menos que menos, ejercer estas últimas funciones cuando es el propio municipio el prestador del servicio, Vg. TAM -S.E.. En esa perspectiva, las inspecciones técnicas vehiculares, el stock de insumos, seguros, talleres, lavaderos, terminales y la opinión de los vecinos colindantes, deben ser comprobadas y atendidas cotidianamente. Por su parte, la autorización en cualquier carácter para la prestación de este servicio publico deberá reflejarse en formal contrato, previo concurso, licitación o llamado de oferentes, contrato que finalmente será formalizado con aprobación legislativa municipal en doble lectura. Igualmente, el concedente municipal debe guardarse la facultad de dejar sin efecto, total o parcialmente, la exclusividad bajo la cual pudiera otorgar una concesión ante el supuesto que se encuentren disponibles innovaciones tecnológicas que permitan la prestación del servicio en mejores condiciones o condiciones no monopólicas, todo esto solo y en tanto tales innovaciones igualen o superen los estándares de calidad y eficiencia operativa existentes a ese momento y que redunden en mayores beneficios para los usuarios. Un dato no diminutivo es asegurar una aceptable rentabilidad -que en el caso de las cooperativas de traduce en excedentes repartibles (Art. 42 y cc. Decr.-ley, 20.337)-, obviamente, por encima de los costos de organización y mantenimiento, con parámetros de actualización automáticos que aseguren y garanticen la renovación periódica de coches en circulación de acuerdo con la tasa de depreciación correspondiente, debiendo retirarse del servicio, en todos los casos -sin excepciones admisibles-, cualquier colectivo que no cumpla los requisitos preestablecidos y que puedan poner en riesgo la vida, los bienes y la propiedad de los cordobeses. A modo conclusivo, el servicio publico de transporte de pasajeros puede ser prestado, total o parcialmente, por cooperativas de empresarios y trabajadores independientes, participando los vecinos-usuarios en el control de su prestación, según lo establecen las leyes, las ordenanzas municipales, la Constitución Nacional (Art. 42) y provincial (Arts. 36, 54, 75 y cc.), las leyes de defensa del consumidor, de defensa de la competencia y de lealtad comercial. Al fin y al cabo, nuestra propuesta cooperativa trata de un viaje colectivo y posible, en el cual nadie puede quedar de a pie, ni más ni menos.-
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