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Algunas consideraciones filosóficas sobre la calidad y el alcance de la Bioética
Resumen: En la siguiente revisión nos proponemos
explicar el verdadero e ilimitado alcance de la Bioética a todas las ciencias
biológicas, y no sólo al campo de la Ética Médica, donde muchas veces se
tiende a situarla. Es nuestra intención demostrar que la Bioética es mucho más
que la Ética, ya que, comprende a la misma, y la regula, la estandariza y le
ofrece guías para su conducción. También planteamos los requisitos que posee
la Bioética, y que no sólo la conforman, sino que la caracterizan. Por otra
parte, plasmamos los Principios Morales Intermedios, explicamos en qué
consisten y sobre todo exponemos su enorme importancia y su utilidad en la
actualidad. Relacionamos los conceptos de pluralismo político y moral con el
surgimiento del pluralismo religioso, y el necesario enfoque armónico de los
preceptos bioéticos por parte de todas las religiones.
Palabras
Claves: Autonomía,
Bioética, Filosofía, Integridad, Pluralismo, Racionalidad, Religión,
Sociedad. Resumen: Objetivos: Son nuestras intenciones exponer
el verdadero e ilimitado alcance de la Bioética, plantear los requisitos que la
misma posee y que la caracterizan, así como las particularidades de cada uno.
Por otra parte, vinculamos las características de la Sociedad actual y la
influencia que la misma tiene sobre los conceptos bioéticos, haciendo hincapié
en los conceptos de pluralismo religioso, pluralismo político y moral, autonomía,
integridad, democracia, racionalidad, entre otros. También plasmamos, por su
enorme repercusión, a los denominados “principios morales intermedios” y
explicamos su importancia.
Desarrollo: A menudo constatamos que la Bioética
es vinculada al estrecho marco de la Ética Médica, obviando numerosos
conceptos de extrema importancia. Igualmente muchas veces subestimamos el
ilimitado alcance de la misma, no sólo en el área de la Medicina y la salud
humanas, sino en el campo de todas las ciencias biológicas. De esta forma, se
desconocen prácticamente los requisitos y las características de la Bioética,
los cuales la definen y la conforman. Otro aspecto es la imposibilidad de
abordar los conceptos bioéticos desde una perspectiva religiosa única, debido
a las bases de libertad y autonomía en que se sustenta la sociedad actual.
Exponemos así que el pluralismo político y moral, conducen inevitablemente al
pluralismo religioso.
Conclusiones: En nuestra revisión hemos
querido plasmar los aspectos más sobresalientes en cuanto a lo que se desconoce
conceptualmente de la Bioética, hemos llamado la atención sobre temas
que han cambiado su connotación en la actualidad, tales como, el binomio médico-paciente,
la religiosidad y los asuntos bioéticos, entre otros.
Palabras
claves: Autonomía,
Bioética, Filosofía, Integridad, Pluralismo, Racionalidad, Religión,
Sociedad.
Summary:
Objectives: We expose the unlimited scope of
the Bioethics, we also expose the conditions which define itself and how
nowadays people underestimate the real value of it. We also explain
differents concepts, such as, autonomy, integrity, rationality, liberty,
political and religious pluralism, and moral pluralism; at the same time, we
explain the moral intermediate principles, as elements of a great importance at
the time to describe the points of view of the religions in relation to
Bioethics. Often we see that Bioethics is only
related to Medical Ethics, and actually it is not a whole truth, because it only
is not in relation to Medicine and public health, but its scope is much more
wide, due to it reaches the area of the biological sciences, including the
researchs with animals and the impact on the environment of the investigations
made by man. We insist that is impossible in our society, to focus the
principles of Bioethics through a unique point of view, because the bases of our
society are liberty and autonomy, so every man has the rights to decide what is
correct or not, and noone can interfere with the decissions taken. Conclussions: In our review we have tried to
show the outstanding topics related to Bioethics, which are practically
unknown, and we have made emphasis on some concepts that need to be explained
because of the change they have had during the evolution of society. We also
insist on how, taking into account the moral intermediate principles, all of us
can follow certain similar ways in order to behave according to Bioethics of
Medicine, and not to transgress the rules of respect for the human being, in
spite of what religion we profess. Key
Words: Autonomy,
Bioethics, Philosophy, Pluralism, Rationality, Religion, Society. Introducción:
“Illud omne
esse verum quod valde clare et distincte percipio”
(“Sólo puede ser verdadero lo que se percibe de manera clara y distinta”)
Descartes. Es
un hecho que, en la actualidad, se considere a la Bioética como un
concepto de alcance limitado a la Ética Medica; esto es una verdad a
medias, debido a que la misma no sólo comprende a la Ética Médica sino
que la regula, la clasifica, le impone reglas y la estandariza; pero no se
detiene ahí, va mucho más allá, limita y regula, con imposición, no el
desarrollo, sino el uso y aplicación que el hombre le da a la ciencia y la
tecnología. Desde un punto de vista conceptual, si nos atenemos estrictamente
al concepto de Bioética, veremos que es el “estudio sistemático de la
conducta humana en el campo de las ciencias biológicas y en la atención de la
salud, en la medida en que esta conducta se examine a la luz de valores y
principios morales”. A partir de este punto inferimos que la Bioética
se encarga de mucho más que de los problemas de la salud, sino que se
ocupa de los de las ciencias biológicas en general, es por ello que es mucho más
que la Ética Médica. Lo que sí debe quedar claro en nuestra introducción es
que su objeto de estudio son los problemas de valores y de principios
morales. ¿Ahora bien, por qué planteamos que Bioética es mucho más que Ética
Médica? Veamos dónde reside ésta amplitud manifiesta de la misma: 1.
Comprende los problemas relacionados con valores de todas las profesiones de la
salud, incluídas las llamadas afines y las relacionadas con la salud mental.
Esto quiere decir que va más allá del mero efecto o repercusión física para
caer en el plano de la influencia o repercusión mental de determinada acción
sobre los individuos; por otra parte indica que no sólo comprende o abarca la
esfera de la asistencia médica, área donde, por costumbre, tendemos a situar
el campo de acción de la misma. 2.
Sus principios, normas y regulaciones se aplican a las investigaciones biomédicas
y sobre el comportamiento, y no tienen que ser necesariamente relacionadas con
la terapéutica. 3.
Comprende un amplio espectro de cuestiones sociales, tales como: Ø
la salud pública, Ø
la salud ocupacional, Ø
la salud internacional, Ø
la ética del control de la natalidad, entre otros aspectos. 4.
Sobrepasa las fronteras de la salud y la vida humanas, para abarcar los
problemas de la vida de las plantas y los animales. Hemos observado que este último
acápite es uno de los que con más frecuencia se ignora en cuanto a alcance de
la Bioética. Ella per se, regula y estandariza los experimentos sobre animales
y las demandas ambientales conflictivas en lo que concierne a los daños sobre
la Naturaleza y sobre nuestro planeta en general.(1). Desarrollo: En
nuestra Sociedad han surgido diversos problemas morales, que en su momento y
contexto han puesto en peligro la existencia sobre el planeta, y que han
originado cuestionamientos y reflexiones muy serias con respecto a nuestra
actitud como seres humanos, y con respecto a los límites que la Sociedad en sí
misma debía y debe imponer a la ciencia y a la tecnología, repetimos que no
específicamente en su desarrollo, sino más bien en su aplicación y uso. Esto
explica porqué dentro del ilimitado alcance de la Bioética, se incluyan
problemas morales como son: Ø
la liberación en el medio ambiente de compuestos basados en el ADN recombinante, Ø
las ciencias biomédicas y las guerras, así como la producción y empleo de
sustancias tóxicas y bacteriológicas en las mismas, y la repercusión que esto
puede tener sobre los seres vivos, Ø
las investigaciones sobre un grupo poblacional particular, tan sensible y
especial como son los niños, con toda la problemática que surge en torno a
ellos por las características de su moral (hedonista) y del controvertido uso
que pueden darle a su autonomía, Ø
la ética sexual, Ø
el suicidio, con su repercusión individual y social, Ø
la política de control obligatorio de la natalidad y la planificación
familiar, y la educación individual, familiar y social en cuanto a este
aspecto, Ø
la deshumanización y la institucionalización de la Medicina y de la atención
médica en particular.(1). Habiendo
dejado bien sentado estas condicionantes y características de la Bioética,
podemos formular una interrogante que, por necesidad, se impone: ¿Qué
requisitos debe poseer la Bioética en particular, para poder darle respuesta y
solución a los problemas de estas áreas en que se extiende su dominio? Pasemos
pues, a plantear y caracterizar a algunos que consideramos pertinentes: 1.
Debe, por principios, ser una ética civil o secular, nunca adoptar una postura
directamente o eminentemente religiosa. 2.
Debe ser, de base, plural y pluralista, es decir, poseer un amplísimo espectro
de enfoques y posturas, y respetar los de los demás, a pesar de que no sean del
mismo parecer. 3.
Ser participativa, deliberada y democrática. Esto significa que en ella se van
a ver comprometidos pacientes, médicos, personal paramédico, personal de
enfermería, trabajadores sociales, administradores de salud, etc. Nótese que
nunca se debe enfocar sólo al binomio médico-paciente. 4.
Debe poseer como principio básico la responsabilidad, opuesta a todo tipo de
manejo estratégico o de convicción. 5.
Debe ser autónoma. El criterio de moralidad no puede ser otro que el propio ser
humano. 6.
Debe ser racional, la razón que convenza debe primar ante cualquier evento o
actuación; la imposición no debe nunca emplazarse en primera posición,
ninguna moral debe ser impuesta sin previo consentimiento o acuerdo. 7.
Su máxima aspiración debe ser, y de hecho lo es, obtener un carácter
universal, que su aplicación se lleve a cabo en todos los confines, que se
alcance la generalización de sus preceptos. 8. Debe considerarse de base como una materia eminentemente dinámica, en constante cambio y evolución, parejo a los nuevos problemas y conflictos que puedan surgir en la práctica médica y en las ciencias biológicas en general. No puede ser de ninguna forma estática en su concepción, sino dinámica y evolutiva. Tengamos presente que los problemas que tenemos hoy, no pueden ser ni serán los que tendremos dentro de 10 a 15 años, por ejemplo. Es Dialéctica en su desarrollo y aplicación. Cabe, luego de haber realizado estas consideraciones, llevar a cabo algunas aclaraciones pertinentes, para desentrañar en qué consisten y en qué se basa su importancia. En cuanto a los posibles enfoques religiosos, es obvio realizar la siguiente interrogante: ¿Porqué la Bioética no puede ser, de ninguna manera, religiosa, al menos directamente? Es indudable que si se adoptara como un patrón único una sola religión o un solo punto de vista religioso para tomar consideraciones bioéticas, sería de imprevisibles consecuencias para la humanidad, debido a que se violaría, en primer lugar, dos características fundamentales de la Sociedad actual, ser plural y pluralista. Éstas características entrañan varios aspectos sobre los cuales es necesario tratar, y cuya génesis está indisolublemente ligada al desarrollo histórico-social de la humanidad. La Bioética es un producto de las
revoluciones que han acontecido en la sociedad, entiéndase cambios. Uno de
estos importantísimos logros o cambios es que en el momento actual los
individuos poseen un carácter autónomo y absoluto desde el punto de vista
religioso y político, y aparejado a esto nace, en este contexto, el pluralismo
moral. Esto trae consigo como consecuencia que no pueda imponerse ninguna moral
a los seres humanos en contra de su voluntad, que toda moral sea transmitida
siempre previo acuerdo o consentimiento. Ser plural y pluralista significa, además,
no sólo la existencia de múltiples puntos de vista, sino que cada cual tiene
que respetar los de los demás, a condición de que éstos se comprometan
a respetar los suyos también. Ahora bien, la relación médico-paciente
ha estado inserta dentro de esta evolución y por tanto ha sufrido cambios en su
concepción y en su aplicación. Ésta pasó de ser esencialmente paternalista y
absolutista a ser una relación entre dos personas adultas, que mutuamente
se necesitan y se respetan, es decir, ha pasado a basarse en el principio de
autonomía y de libertad de todos los sujetos implicados en ella.(2). Al
estar basada la Sociedad actual en la autonomía y la libertad, también habrá
de ser secularizada la misma, ya que será imposible lograr la uniformidad en
materia de religión. Es prácticamente imposible que donde exista un pluralismo
moral y político, coexista un solo punto de vista religioso, lo normal es que
también se conforme un pluralismo religioso.(2). Ante toda esta amplísima gama
de opciones de valores, surgen los denominados “principios morales
intermedios”, que a nuestro entender, son una respuesta contundente y por
sobre todas las cosas, de una lógica aplastante, contra todo intento de
divisionismo o fragmentación de los valores y derechos humanos básicos. Estos
principios morales no cabe la más mínima duda de que son aplicables a todos
las personas, independientemente de la religión que puedan profesar. Es más,
no existe en ninguna religión sobre el planeta postulado alguno que pueda
derogarlos o desmentirlos. Pasamos a mencionar los mismos: Ø
Beneficencia (incluyendo la ausencia de maleficencia), Ø
Nil nocere, primum non nocere, bonum facere ( no hacer daño, lo primero es no
hacer daño, y hacer el bien), Ø
Justicia, Ø
Responsabilidad profesional y respeto por la autonomía del paciente, y más que
por su autonomía, respeto por su integridad, Ø
Bien individual y bien común, y, Ø
Alivio del dolor y abstención de prolongar la agonía.(3,4,5). La utilidad e importancia de los mismos radica precisamente en que históricamente han sido y serán reconocidos por una amplia variedad de posturas religiosas, filosóficas e ideológicas. Esto se traduce en que todos tendrán que aceptarlos y llevarlos a cabo, porque para todos se cumplen, no importa si se es musulmán, católico, cristiano, yoruba, etc. Poseen en su base una armonía basada sencillamente en las necesidades comunes de todos los hombres y en lo que todo hombre necesita. Son sus preceptos tan elementales y obvios en cuanto a cómo debe ser tratado una persona enferma, que resulta imposible e ilógico que puedan ser rechazados por alguna filosofía o religión en particular. Si, por otra parte, analizamos las raíces y los cánones básicos de las religiones, llegaremos a la conclusión de que en su inmensa mayoría, todas las religiones poseen algo en común en cuanto a la problemática del proceso salud-enfermedad y en cuanto a la ética conque deben ser tratadas las personas que han perdido su salud o ésta se les ha deteriorado. En lo que al tema de la Autonomía se refiere hemos de plantear que, más que la autonomía, la cualidad principal de la Bioética debería ser la Integridad, y más que la Integridad per se, debe ser el respeto por la persona de integridad y la integridad de la persona. Cuando se habla de Integridad como cualidad fundamental de la Bioética, se llega a un concepto mucho más amplio, abarcador y rico que abarca a la autonomía y va mucho más allá de ésta. Es evidente que si el criterio de moralidad no puede ser otro que el propio ser humano, entonces hay que respetar a éste en todas sus facetas y en su toma de decisiones. No importa si nuestra opinión como médicos no concuerda con la del paciente, y sobre todo no debemos imponérsela, es pertinente recordar que, según Locke, el hombre es libre e igual por naturaleza, y, por lo tanto, nadie tiene soberanía sobre otro, si no es a través de un contrato social suscrito libremente, donde no exista ningún tipo de coerción, engaño o presión malsana(6). Por otra parte, tengamos en cuenta que las personas poseen los llamados derechos negativos, los cuales les permiten que otras personas no intervengan en sus asuntos.(6). En otro punto tenemos que tener en cuenta que toda persona tiene un derecho moral a la autonomía, según este punto, J. S. Mill afirma que: “la única restricción a la libertad es el daño a los demás, no el daño a uno mismo.(6). Si analizamos este planteamiento llegamos a la conclusión de que mientras una persona no interfiera con los derechos y la paz de los que le rodean, tiene todo el derecho de demandar y exigir que les respeten los suyos, aún en contra de otros que no posean sus mismos criterios e intereses. Todos estos aspectos hablan a favor de una humanización mayor de la Medicina y de las ciencias biológicas en general, por tanto, no pueden basarse únicamente en datos científicos, debido a la compleja naturaleza de la explicación médica, por la incertidumbre inherente al diagnóstico y al pronóstico, y porque el Ethos de la Medicina es tratar al paciente como un todo y no los síntomas o enfermedades aisladas.(3). Es por ello que los médicos debemos ir más allá de los problemas físicos de nuestros pacientes, e internarnos en sus conflictos y particularidades psicológicas. El hombre no es un conglomerado de signos y síntomas, es mucho más, que sólo la aproximación a un nivel más espiritual puede desentrañar. En cuanto a la necesidad de ser racional se refiere, sería conveniente comenzar con una cita de Kant, el cual plantea que: “el propio ser racional debe ser la base de todas las máximas de acción, nunca como un medio, sino como una condición suprema que restringe el uso de todos los medios, es decir, siempre como un fin.”(7). Por otra parte, si nos atenemos a la necesidad de que la Bioética sea eminentemente racional, cabe igualmente otro planteamiento de Kant, donde se deja explícito el papel de la Libertad como concepto, la misma plantea que: “La libertad es esencial para toda moralidad, que es idéntica a la autonomía y que es la base de la dignidad de la naturaleza humana y de toda naturaleza racional.”(7) Nótese cuán complejo resulta el hecho del carácter racional de la Bioética, debido a las múltiples condicionantes que encierra en sí mismo. Cuando se plantea lo racional de la Bioética, hay que tener en cuenta que deben mediar ante todo la autonomía, la libertad y el respeto a la integridad de la persona. Otro de los significativos aspectos de la Bioética es su carácter universal, anteponiendo un principio básico: La Bioética abarca un campo mucho mayor que el de la estricta relación médico-paciente, e incluye la responsabilidad por todas las formas de vida y por el Ethos particular que debe prevalecer en las formas modernas de la Medicina institucionalizada y organizada.(5). Esto es mucho más evidente si consideramos que el denominado binomio médico-paciente ya desapareció, para darle paso a la Trilogía Médico-Enfermo-Familia y Sociedad. La inclusión de la familia y la sociedad nos deja en claro el enorme alcance y la significativa repercusión de los aspectos bioéticos, y más que esto nos da a entender que todo tipo de actuación médica, por pequeña que parezca, tiene inevitablemente una repercusión sobre la Sociedad en su conjunto. Cuando el médico tiene en cuenta todos estos aspectos, los comprende y domina, entonces está muy cerca de lograrse el Téleios Iatrós de los griegos, el Optimus Medicus de los latinos y el Perfecto Médico de los autores hispanoparlantes. (2). Lo grandioso de la Medicina radica precisamente en tratar con el dolor y la miseria humanas, cualquiera que sea su condición social y su perspectiva religiosa; la enfermedad, cuando llega con su pesada carga, no tiene distinción sobre los seres humanos que afecta, un proceso anarco-proliferativo traerá las mismas penas a un musulmán, a un católico o a un protestante, es por ello que de la Ontología de un organismo vivo que necesita ayuda, se desprenden tres axiomas: Ø
No perjudicarlo nunca, incluyendo la ausencia de maleficencia con respecto al
mismo, Ø
Respetar su vulnerabilidad como enfermo por sobre todas las cosas, Ø
Tratarlo siempre como un miembro más de la raza humana. (8). Tenemos
que humanizar el proceso de la Medicina como un todo, porque su fin es el ser
humano, que es lo más importante dentro del mismo. Es bueno recordar unas
palabras de un maestro, que planteaba: “Hay una sola raza, la raza de la
humanidad; hay un solo lenguaje, el lenguaje del corazón; hay una sola religión,
la religión del amor.” Consideramos
justo el culminar nuestras modestas consideraciones sobre la materia en cuestión,
con una reflexión más que suficiente para resumir cómo debería ser la
conducta de todos los médicos que se dedican a la asistencia, para con sus
pacientes, tomado del texto de Pellegrino y Thomasma: Ø “Sostenemos que la práctica del bien sigue siendo el principio moral fundamental de la ética de la Medicina, que este principio no se limita al precepto negativo del Primum non nocere, y que entraña la búsqueda de la mejora de todos los componentes integrados en la idea general del bien del paciente. No sólo es de vital importancia la protección contra cualquier perjuicio al enfermo, éste también necesita que lo curen, necesita recobrar o mejorar su salud, aliviar su dolor y su ansiedad, y reducir sus incapacidades.”(8). Conclusiones: Es nuestra intención que esta modesta revisión deje en claro una serie de aspectos, tales como, que la Bioética es mucho más que la Ética Médica, que la primera no sólo abarca a la segunda, sino que posee una ascendencia sobre ella que le permite imponerle reglas y principios por los cuales debe guiarse; otro aspecto de enorme importancia es que ni la Bioética ni sus principios no deben ni pueden ser enfocados desde un sólo punto de vista religioso, ya que, en la Sociedad actual es imposible que exista un único punto de vista en cuanto a religión se refiere, por el pluralismo político y moral existente y por estar basado su funcionamiento en la libertad y la autonomía de los individuos que la componen. Por otra parte vemos que, en la actualidad, ninguna moral le puede ser impuesta a ningún individuo, a menos que éste consienta a través de un contrato social libremente escrito, sin presiones malsanas, coerciòn o engaño. Hemos querido dejar esclarecido que la clásica Relación Médico-Paciente desaparece conceptualmente como binomio, para darle paso a la Trilogía Médico-Paciente-Familia y Sociedad, lo que le da mucha mayor importancia debido al significado y repercusión de las acciones médicas sobre la Sociedad, que será el elemento de censura más importante que posean éstas. Los requisitos que debe comprender la Bioética no sólo la conforman sino que la caracterizan, y la convierten en un elemento complejo de estudio y aplicación. Bibliografía: 1.
Connor S.S y Fuenzalida –Puelma H. L. Bioética: presentación del número
especial. Boletín de la OSP. Washington, D.C. Año 69, vol.108,#5y6,
Mayo-Junio, 1990. 2.
Gracia D. Introducción. La Bioética médica. Boletín de la OSP. Washington,
D.C. Año 69, vol.108,#5y6, Mayo-Junio, 1990. Págs. 374-78. 3.
Sass, H.M. La Bioética: fundamentos filosóficos y aplicación. Boletín de la
OSP. Washington, D.C. Año 69, vol.108,#5y6, Mayo-Junio, 1990. Págs. 391-98. 4.
Beauchamp, T.L. y Childress, J.F. Principles of Bioethics, 2da ed. Nueva York,
Oxford University Press, 1983. 5.
Sass,H.M. Bioethik in den USA. Heidelberg, Springer, 1988. 6.
Pellegrino, E.D. La Relación entre la autonomía y la integridad en la Ética Médica.
Boletín de la OSP. Washington, D.C. Año 69, vol.108,#5y6, Mayo-Junio, 1990. Págs:
379-389. 7.
Kant, I. Groundwork for the Metaphysics of morals. Nueva York, Harper and Row,
1964. 8.
Pellegrino,E.D. y Thomasma,D.C. For the patient’s good. The restoration of
beneficence in Health Care. Nueva York, Oxford University Press, 1988.
Autor: Dr.
Carlos Alejandro Silva Hernández. Especialista
de Primer Grado en Ortopedia y Traumatología. Profesor
Instructor de la Facultad de Medicina: Julio Trigo López. Dirección
Particular: Calzada
de Buenos Aires, Edificio Pelayo Cuervo, Apto #3, entre Calle A y Durege.
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