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Verdeos invernales producción de forraje en el área de marcos Juárez
La
estabilidad en la producción de forraje a lo largo de todo el año es un
requisito importante de todo
planteo forrajero en los sistemas intensificados de alta productividad. Las
alfalfas sin latencia invernal constituyen un componente central de las cadenas
forrajeras de gran parte de la región pampeana norte. Si bien las mismas
realizan un valioso aporte otoño invernal de forraje fresco, subsiste todavía
un bache estacional en la oferta forrajera en esta época del año. Para
corregir esta situación es necesario recurrir a cultivos estacionales, y la dependencia
de estos recursos adquiere una significación aún mayor en los sistemas
productivos de las zonas subhúmeda y semiárida.
En contraposición con otras formas de provisión de forraje invernal,
los verdeos tienen la ventaja de no alterar la cadena de cultivos agrícolas de
cosecha. Esto adquiere real importancia en los sistemas mixtos de producción
agrícola bovinos puesto que, ubicando al verdeo entre dos cultivos de verano,
se cumple perfectamente con el objetivo de obtener forraje verde en los meses de
invierno, liberando el lote oportunamente para la implantación de un cultivo
estival.
Por otro lado, el aumento de la receptividad invernal que puede lograrse
con la inclusión de verdeos
invernales en el planteo forrajero permite llegar a la primavera con una mayor
dotación de animales, requisito básico para una mejor eficiencia de cosecha de
los recursos perennes de la cadena de pastoreo.
Para conocer la capacidad productiva, así como la adaptación a la zona
de los materiales de especies forrajeras de invierno, desde el año 1970 se
conducen en la Estación Experimental Agropecuaria INTA Marcos Juárez ensayos
comparativos de rendimiento de forraje con participación de cultivares y líneas
avanzadas obtenidas en los centros de mejoramiento genético.
Además del rendimiento total de forraje, parámetro de fuerte gravitación
en la elección de un cultivar, otros aspectos como la distribución y calidad
del forraje, el hábito de crecimiento, la capacidad de rebrote y
tolerancia a plagas, heladas y enfermedades deben ser valorados en esta decisión.
En una publicación del corriente mes (Hoja Informativa Nº364 INTA
Marcos Juárez) los técnicos Miguel Amigone, Andrés Kloster y Nicolás Bertram
actualizaron información acerca del panorama varietal y el comportamiento
productivo de las especies avena, centeno,
triticale y raigrás anual,
presentando los resultados de los ensayos realizados en los años 2002, 2003 y
2004. En
el trabajo se detalla la metodología del ensayo así como las condiciones climáticas
y un análisis exhaustivo del rendimiento de forraje en los cultivos evaluados.
En los siguientes cuadros se presentan algunos de los cultivares más destacados
de cada especie en los diversos ciclos del ensayo. AVENA.
Producción de forraje (kg MS/ha)
CENTENO.
Producción de forraje (kg MS/ha)
Por
razones operativas el ensayo de centeno no fue sembrado en ciclo 2004 TRITICALE.
Producción de forraje (kg MS/ha)
RAIGRÁS
ANUAL. Producción de forraje (kg MS/ha)
Para determinar
la producción de los materiales de avena, centeno y triticale se utilizó una
metodología restringida a la realización de tres cortes por año, abarcando un
período total de 140–150 días entre la siembra y el último corte. No
obstante, resulta factible lograr un cuarto crecimiento cuya producción puede
aportar un 10-20 % más de forraje,
extendiendo el período de utilización por 25–35 días. Sin embargo, debe
tenerse presente que en condiciones prácticas, en los sistemas
predominantemente agrícolas, pocas veces puede disponerse de este cuarto
aprovechamiento dada la temprana competencia por el uso del suelo que establecen
los cultivos estivales de cosecha.
Por su parte los cultivares de raigrás anual, al tener un período de
crecimiento más extendido, fueron evaluados en cuatro cortes, pudiendo incluso
aportar uno o dos crecimientos más si la modalidad de uso del sistema lo
requiriese.
La alta producción alcanzada por casi todos los materiales de la
distintas especies durante el ciclo
2004, en parte, puede explicarse por las buenas condiciones
climáticas reinantes y por una fertilización nitrogenada (30 kg N)
realizada después del primer corte.
Individualmente, cabe destacar la producción de los nuevos cultivares de
avena Violeta INTA y Graciela INTA. Estos materiales, junto a Cristal INTA,
Millauquén INTA y B. INTA Calén entre otros, fueron los más productivos, aún
en condiciones ambientales diferentes.
.Si
bien por razones operativas no pudo sembrarse el ensayo de centeno en 2004, los
materiales Don Guillermo INTA, Don
Enrique INTA, Naicó INTA y el nuevo cultivar Camilo
INTA se ubicaron dentro del grupo de mayor producción en los dos ciclos
evaluados.
Los cultivares de triticale presentaron los rendimientos más uniformes
dentro de años. Dentro de ellos
pueden resaltarse las cualidades de Yagán INTA, Ňinca UNRC, Quiñé UNRC y
Genú UNRC y la línea de inminente inscripción LAJP 1001. Entre
los cultivares de raigrás anual, considerando el promedio de los tres años, se
destacaron Abundant, Bill, Bisonte
y Barturbo. También cabe mencionar el buen comportamiento productivo del
cultivar Jumbo en el año 2004.
Según los autores del trabajo, en base a la información recogida en el
ensayo, existe un amplio panorama de opciones para la elección de especies y
cultivares de verdeos invernales. La diversidad en
comportamiento de estos materiales permite decidir la incorporación de
los más adecuados para cada cadena forrajera, los cuales permiten lograr
elevadas producciones estacionales de materia seca otorgando así estabilidad a
la oferta forrajera de los distintos sistemas productivos. Fuente: Verdeos invernales. Producción de forraje en el área de Marcos Juárez. Hoja Informativa Nº364. Autores: Miguel Amigone, Andrés Kloster, Nicolás Bertram. Area Producción Animal INTA Marcos Juárez. Enero 2005. Mayores informes técnicos: mamigone@correo.inta.gov.ar. Informes sobre publicaciones: bibjua@correo.inta.gov.ar .
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