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Enfoque Científico -Pedagógico sobre la situación actual de la Educación Médica Superior en la Atención Primaria de Salud
Introducción“El objetivo de la educación médica es producir médicos que fomenten la salud de todas las personas y ese objetivo no está cumplido en muchos lugares a pesar del enorme progreso que se ha realizado durante este siglo en las ciencias biomédicas” (Declaración de Edimburgo, 1988). Además en este documento rector, se hace una identificación muy acertada de una serie de realidades que nos golpean, sufrimiento de miles de personas por enfermedades prevenibles sin acceso a la atención médica por falta de equidad, inexistencia de un personal médico, con una conciencia social que le permita ser un comunicador y clínico sensible, ético y eficiente, investigaciones científicas que no responden a plenitud a las necesidades de salud de la raza humana (1). Las
Facultades de Medicina en sentido general, adolecen de la formación de
profesionales que reúnan las características tan deseadas descritas con
anterioridad, constituyendo esto un llamado a gritos, una emergencia de la
educación médica de nuestros días. En
el contexto latinoamericano, el modelo educativo no parte de los problemas y
necesidades de salud de la población. Sigue el paradigma formativo bio-médico,
centrado en la enfermedad, la curación y el hospital, con una ética de mercado
por encima del humanismo y el activismo que debe caracterizar a los
profesionales de la salud. En general, no existe concertación de esfuerzos
entre las instituciones formadoras y las instituciones prestadoras de servicios
de salud. En
el currículo predomina el modelo “flexneriano”, por asignaturas, con
incremento de las ciencias biomédicas y pobre aplicación de las ciencias
sociales y humanas, no existe una atención adecuada a la adquisición de
habilidades y a la competencia profesional. Hay pobre proyección comunitaria o
se utiliza positivamente la misma como objeto de estudio y no como sujeto de
participación y transformación. (2) En
contrapartida a lo planteado anteriormente tenemos la experiencia cubana en
salud, que constituye un verdadero modelo contrahegemónico de desarrollo en América,
donde existe un sistema nacional de salud (SNS) que se ha
desarrollado y fortalecido progresivamente y que cuenta con una formación
amplia de sus profesionales, sometida según las demandas de la visión y
tendencia de la planificación pedagógica de la enseñanza de la Educación
Superior de Avanzada. (2) El
objetivo de la educación médica, es producir médicos que fomenten la salud de
todas las personas, médicos capacitados que escuchen, observen, se comuniquen,
promuevan salud y sean eficientes en su accionar terapéutico. Las
exigencias del nuevo milenio, la situación y condiciones del país, las
necesidades siempre crecientes de la población, el vertiginoso y constante
desarrollo de la Ciencia y la Técnica provocan cambios en diferentes esferas
sociales, entre ellas la salud. Para poder asimilar estos retos es necesario
formar un profesional que cumpla estas expectativas. Esto requiere de una formación integral que le permita tener una competencia y desempeño laboral adecuado y enfrentar exitosamente los continuos cambios del desarrollo social. La
misión del SNS es:
“elevar los niveles de salud de la población”. La
visión es:
“Desarrollar condiciones objetivas y subjetivas que posibiliten este
objetivo”. En
el marco estructural del SNS y de la educación superior en Cuba, existe un plan
de estudio de medicina, orientado a la formación del Médico General Básico (MGB)
que sea capaz de resolver como médico de la familia, los problemas de salud de
la atención primaria Han
transcurrido algo más de dos décadas del inicio de este plan y han surgido
modificaciones coyunturales frente a necesidades formativas de nuestros
educandos, en los que se pretende lograr cada vez más una concientización
plena del encargo social a que deberán responder como futuros profesionales de
salud. Considerando la importancia de lo expresado con anterioridad decidimos
analizar algunos aspectos
relacionados con la situación actual de la Educación Médica en la APS. ObjetivosØ
Caracterizar el desarrollo del plan de estudio en la Atención Primaria
de Salud en la Educación Médica Superior. Ø
Analizar desde una óptica científica y pedagógica la eficiencia del
proceso docente en la APS. Desarrollo
La
enseñanza de la Medicina en Cuba comenzó en 1726 antes de la fundación de la
Universidad de la Habana en 1728. De 1797 hasta 1887 se produjeron cambios
significativos en la enseñanza médica. (3) De
1902 a 1959 la enseñanza en este sector no respondía a las necesidades de la
población, la misma se realizaba con mucho rigor científico y poca atención a
la pedagogía. (3) A
partir de 1959 se produjeron cambios totales. Se creó el Ministerio de Salud Pública
(MINSAP), el sistema de policlínicos para la APS, programas de salud, e
institutos de investigaciones médicas, todo lo cual sirvió como base para el
desarrollo de la salud pública cubana. Estos
cambios y la necesidad emergente de formar mayor cantidad de médicos,
fomentaron el desarrollo de la Educación Médica Superior (EMS). Entre 1962 y
1980 hubo cinco planes de estudio. La EMS se incorpora al MINSAP en 1976 y después
del análisis diagnóstico de la misma realizado en 1981 – 82, ésta se
extiende a todo el país. Es elaborado un nuevo currículo de estudios médicos
con el propósito de formar un Médico General Básico (MGB) que a través de su
trabajo en la APS se formara como especialista en MGI y ejerciera la profesión
como médico de familia en la comunidad. (3) En 1984 comienza un nuevo modelo de atención primaria de salud, mediante el plan del médico y la enfermera de la familia, que ha brindado a lo largo de todos estos años una cobertura que abarca a casi la totalidad de la población, incorporados a consultorios, centros de trabajo, de estudios, hogares de ancianos, círculos infantiles y otros tipos de instituciones. Este modelo desarrolla un enfoque integral clínico, epidemiológico y social de los problemas de salud del individuo y se cumplen funciones importantes de promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, tanto en personas sanas o enfermas según corresponda La convivencia permanente del equipo de salud dentro de la comunidad que atiende, compartiendo sus problemas y participando en su práctica social cotidiana, lo convierte como señalaba nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: “...en el guardián de la salud de la población a su cargo, en su asesor y procurador en materia de salud.”. (4) El complemento de la acción del equipo profesional es el protagonismo popular, con la participación activa de la comunidad en las acciones y programas de la salud. Los médicos egresan de la Universidad como Médicos Generales Básicos y cursan una especialidad novel de Medicina General Integral durante tres años, que tiene un nuevo enfoque de la medicina al utilizar como principal herramienta la relación médico – paciente extendida a la familia y a la comunidad. El médico y la enfermera de la familia como unidad celular de la Atención Primaria se vincula a un equipo multidisciplinario del Policlínico del territorio y éste a su vez, se integra al sistema de salud local y se vincula mediante referencia y contrareferencia en la forma que corresponda a las instituciones de los niveles secundario y terciario. El MGB y el especialista de MGI atienden en la comunidad 286 problemas de salud, con el desarrollo de 760 habilidades adquiridas en su formación, considerándose tres niveles de actuación: diagnóstico, terapéutico y sensoperceptual. El desempeño de las funciones médicas según el nivel de actuación y responsabilidad se clasifica de la siguiente manera: ü Grado 1: Trata y resuelve el problema sin ayuda. ü Grado 2: Inicia la solución y si no puede resolver el problema remite el caso. ü Grado 3: Inicia la solución de una emergencia para luego remitir el caso. ü Grado 4: Conoce el problema pero está incapacitado para resolverlo. Orienta y remite el caso a un especialista. ü Grado 5: Ayuda a solucionar el problema (programas de salud y casos bajo la atención del especialista) Hemos de aclarar que hoy día, gracias a remodelaciones de los Policlínicos, equipamiento adquirido y capacitación del personal médico de la APS, se solucionan algunos problemas que antes eran tributarios de remisiones a otras instituciones de salud. Ahora bien, llegado este punto de referencia sobre la evolución y desarrollo del trabajo del MGB y MGI se impone el análisis y reflexión sobre algunos aspectos del proceso docente y los cambios que se han generado en la actualidad. La escuela moderna exige de diseños, acciones, modelos, sistemas, estrategias y situaciones de aprendizaje que propicien el máximo desarrollo de los individuos, en forma tal, de que puedan enfrentar la vida de manera crítica, reflexiva, con suficiente audacia y autonomía que les permita transformar con creatividad la realidad y que además mantengan un perfeccionamiento profesional sistemático para su realización personal. Los objetivos en los curriculums constituyen la clave para el logro de éstas aspiraciones y los mismos deben elaborarse en el perfil del profesional, en disciplinas y asignaturas del Plan de Estudio. (5) Al concebir el proceso de enseñanza aprendizaje (PEA) como un sistema de categorías constituidos por los objetivos, contenidos, métodos, medios, formas de organización y evaluación, los objetivos, constituyen la categoría rectora, por lo tanto deben reflejar la actividad a realizar y las relaciones que se han de establecer entre los sujetos que participan de ellas. Los objetivos y contenidos del proceso de formación del MGB constituyen un binomio dialéctico cuyas influencias son recíprocas e independientes. Los objetivos generales educativos e instructivos del MGB, están basados, en los principios de la educación socialista, orientados hacia la formación integral de los estudiantes y hacia la creación de una personalidad contextualizada según el encargo social e identificados a partir de las funciones, actividades y tareas que el MGB debe realizar el egresado. El Nuevo Plan de Estudio (NPE)(3,5,6) que se asumió, fue transformador y algo innovador en la EMS. El diseño en general es flexneriano. Se establecieron disciplinas organizativas integradas, coordinaciones horizontales y verticales entre disciplinas y nuevas disciplinas como MGI. El NPE, reconoce para la carrera de Medicina, una duración de seis años y semestres, con una estructuración de disciplinas, asignaturas y estancias, distribuidas de la siguiente forma: ü Ciclo de Ciencias Básicas Biomédicas y Sociales: primer al tercer semestre. ü Ciclo de Ciencias Clínicas Básicas: cuarto al quinto semestre. ü Ciclo de Ciencias Clínicas : sexto al décimo semestre. ü Integración progresiva de las disciplinas socio-médicas e higiénico epidemiológicas con la actividad de MGI: semestre de quinto año. ü Práctica pre –profesional (internado): sexto curso. ü Otras actividades curriculares: inglés, educación física y deportes, preparación militar, medicina legal, ética médica, etc. ü Actividades extracurriculares: deportivas, culturales y científicas a lo largo de la carrera, las cuales promueven el desarrollo de habilidades y capacidades intelectuales, estéticas y culturales. Como disciplina rectora la Medicina General Integral, que se imparte en al escenario docente comunitario, utiliza las instalaciones y recursos del Policlínico Docente y del Consultorio del Médico de la Familia, donde reciben atención primaria de salud los individuos sanos o enfermos, familias y grupos de la comunidad. Esta disciplina además integra aspectos socio-biológicos, ecológicos y familiares de la APS, aplica conocimientos y habilidades médicas, así como aspectos de higiene, epidemiología y administración de los programas de salud en el nivel primario. Con relación a la educación en el trabajo la dirige un profesor de MGI y en el consultorio el médico de la familia. En la misma se enfatiza en los aspectos de promoción, prevención y profilaxis, lográndose el dominio del diagnóstico de salud como método de trabajo. El proceso de enseñanza aprendizaje es integrador, activo, donde el estudiante debe dominar el método clínico, desarrollar su juicio clínico y aprender a tomar decisiones diagnósticas y terapéuticas en cualquier circunstancia. El alumno va adquiriendo conciencia y responsabilidad ante la atención médica que debe brindar a pacientes, familias y comunidad en general, enfatizando su labor educativa y preventiva. El trabajo desplegado, los logros alcanzados en la APS a lo largo de estos años, el grado de satisfacción de la población receptor directo de la función de los médicos de la familia y el desempeño exitoso de nuestros MGI en otros países donde se brinda colaboración solidaria, desinteresada y donde se gana indiscutiblemente experiencias científicas inolvidables y formativas, permiten valorar que las aspiraciones y expectativas al concebir un plan de estudio transformador e innovador en la EMS, han dado el fruto esperado, firmemente apoyado por los recursos aportados a instituciones docentes , asistenciales e investigativas de salud pública y a la voluntad política de nuestro Estado para lograr que éste fuera otro éxito de la Revolución, de la salud cubana. No obstante, la vida ha demostrado ,que nuestros educandos en las Facultades de Medicina, necesitan de una preparación aún más centrada en la APS, con un mayor desplazamiento de la EMS del hospital al policlínico, al consultorio, a la comunidad, desde sus inicios si es posible y hasta el último momento de la carrera, para identificarlos cada vez más con su escenario de actuación como futuros profesionales de la salud, con un mayor sentido de pertinencia en el contexto social que le toca vivir. Consideramos que esta valoración ha sido posible como plantea Salas Perea (8) por el proceso de evaluación curricular, que ha garantizado la retroalimentación necesaria para el perfeccionamiento constante y sistemático del proceso de formación en la Universidad Médica Cubana y pensamos que al aplicar la matriz DAFO en dicha evaluación se ha podido definir, que se puede mantener el currículo actual con modificaciones que no alteren su esencia y que permitan un perfeccionamiento importante. A nuestro juicio el problema fundamental radica dentro de la evaluación de la calidad del egresado, específicamente en la satisfacción con su aprendizaje, deficiencias, insatisfacciones y necesidades sentidas. Se señala que la evaluación curricular es una herramienta científica que permite asegurar el incremento de la calidad de los recursos humanos en salud. Alvarez de Zayas(9) con relación a este tema, también señala que no hay inamovilidad ni rigidez en un curriculum y por tanto si es necesario se asume una actitud dialéctica y se hacen cambios, modificaciones, teniendo en cuenta criterios de alumnos, docentes. etc, para lograr un proyecto educacional con un perfeccionamiento educativo, que promueva la pertinencia siendo reflejo de esto la eficacia(resultado) fuertemente influída por la eficiencia(proceso) En consecuencia, desde el curso escolar 2003-04, el ciclo de práctica pre-profesional que comprendía una rotación por los servicios clínicos básicos: medicina, cirugía, pediatría , obstetricia, ginecología y atención primaria de salud en la comunidad se sustituyó por un internado vertical en la APS estructurado en sentido general en cuatro módulos de 10 semanas cada uno que incluyen: Atención Integral a la Mujer, Atención Integral al Niño. Atención Integral a la Familia y a la Comunidad y Atención Integral al Adulto; además de la docencia sistemática y diaria a nivel de los consultorios, de los especialistas de MGI y de otras especialidades básicas insertadas en la APS, reciben una actividad docente semanal en el Policlínico y realizan una guardia docente de 24 horas semanal en el hospital que corresponda según módulo por el que se encuentren rotando. Entendemos que el aspecto más positivo del cambio vigente, es la educación en el trabajo, un mayor tiempo vinculado a la comunidad que es su escenario final de desempeño profesional, una mejor y mayor identificación con los problemas de salud que se presentan cotidianamente, entre o que constituyen prioridades de salud diagnosticadas como puntos álgidos del territorio sobre los que hay que trabajar para mejorar los indicadores existentes, un chocar constante con la población que es en resumen quien recibirá la actuación directa, consecuente y solidaria de ellos como médicos en ciernes. En el presente curso escolar, se introduce otra variante o nuevo modelo pedagógico, a manera de pilotaje en determinadas facultades del país y dentro de ellas en determinados Policlínicos, donde un grupo de estudiantes seleccionados al azar, se han convertido en protagonistas del mismo. Dichos alumnos tendrán como escenario de formación fundamental el Policlínico desde el primero hasta el sexto año de la carrera, con un tutor cada uno, que lo llevará de la mano durante todo este tiempo que es un MGI. De esta forma se convierten dichos policlínicos en POLICLÍNICOS UNIVERSITARIOS, con la MUNICIPALIZACIÓN de la MEDICINA. Para el desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje, todos los docentes del Policlínico se convierten en facilitadores de las diferentes asignaturas y/o disciplinas biomédicas y clínicas, apoyando las tele clases y videos que se han preparado al efecto, realizando además seminarios y todas las otras formas de enseñanza que estén planificadas en el programa de estudios Este facilitador debe enseñar en forma interactiva promoviendo zonas de desarrollo próximo, debe instruir, proporcionando apoyos estratégicos a los alumnos(según dificultad de la tarea y competencia del educando) e induciendo como guía y tutor de la actividad el aprendizaje cooperativo entre sus estudiantes y por último debe evaluar no sólo los resultados finales sino el desarrollo de la interacción desde el principio hasta el fin.. Debemos comentar que el trabajo asignado constituye un reto importante para los facilitadores sobre todo en el ciclo biomédico, donde deben autoprepararse muy bien para asumir esta tarea con éxito, al margen de que cuentan con el apoyo permanente de los profesores propios de las diferentes asignaturas de Ciencias Básicas y posteriormente lo recibirán de los demás especialistas clínicos y quirúrgicos. Los recursos para la enseñanza aprendizaje que facilitan el desarrollo del proceso docente en esta nueva modalidad, están a tono con la introducción de nuevas tecnologías e informatización en las ciencias médicas y particularmente se hace posible su aplicación gracias a la existencia de todas las condiciones necesarias para ello (computadoras por cada uno de los educandos, televisores, equipo de videos, pizarra de acrílico, plumones, osteotecas, etc). Se señala, que en estos años, el progreso tecnológico ha incrementado las opciones de los medios a disposición de los docentes y estudiantes, pero que los medios sólo pueden ser efectivos si se interrelacionan con los demás componentes del proceso docente y están en correspondencia con el contexto de la institución donde se emplean y la maestría pedagógica de su claustro académico(10). De igual forma en esta otra variante la educación en el trabajo comunitario es fundamental y el hecho de formarse desde sus inicios en el ejercicio de la medicina comunitaria, les proporcionará una experiencia ventajosa y necesaria que les permitirá interiorizar con un nivel de aceptación más sentido el papel que les corresponderá dentro de la salud. En estos estudiantes hay que promover las capacidades científico-técnicas, la independencia, la creatividad y los rasgos humanísticos necesarios para desempeñar su trabajo en los escenarios propios donde desempeñarán su rol profesional, con un gran sentido de pertenencia. Consideramos que resulta de interés, referirnos a la enseñanza postgrado en la APS donde también se han producido acontecimientos significativos. A partir del momento de la introducción del internado vertical en la APS, se modifica también el tiempo de duración de la residencia de MGI a dos años, siendo uno de los factores determinantes, que en el internado se abordan con pequeñas variaciones los contenidos que se incluían en el primer año de la especialidad. En la residencia, se retoman contenidos que no estaban incluídos y que aportarán un mayor nivel de capacitación al futuro MGI acorde con la gama de problemas de salud a que podrá enfrentarse en su encargo social nacional o internacional. El plan de formación de los residentes en forma también general, está estructurado en módulos. En este plan , a nuestro juicio, hay tres aspectos que contribuyen a consolidar aún más la formación integral de los futuros especialistas: ü La continuación de la educación en el trabajo, donde siguen alternando la asistencia con la docencia con un mayor nivel de responsabilidad como profesionales en ejercicio. ü las rotaciones hospitalarias que les permiten reafirmar sus conocimientos y habilidades en un marco más propicio por las características de las diversas patologías que se presentan y con una mayor incidencia de las mismas. ü La realización a partir de un Protocolo de Investigación de su Tesis de Terminación de Residencia, que debe responder desde el punto de vista investigativo a la solución de un problema de salud diagnosticado en su área de acción y por tanto da salida a otro objetivo importante en la función educativa relacionada con la investigación científico- técnica del personal en formación. Pensamos, que si aplicáramos las leyes de la dialéctica y consecuentemente con el análisis que nos ocupa, según las necesidades de aprendizaje, se podrán generar o no nuevos cambios en los contenidos de pre y postgrado (MGB y MGI), flexibilidad que caracteriza a los planes de estudios como tendencia actual de la Educación Superior. Más allá de los límites de la residencia en el nivel primario, está la enseñanza postgrado continuada y aquí de igual manera hay hechos relevantes que deben ser reseñados. Primeramente hacer referencia a los cursos del Programa Revolución para la APS, que constituyeron una conmoción y un impacto destacable en la actualización y capacitación de los médicos en la Atención Primaria para el desarrollo de su competencia y desempeño, lo cual fue posible realizar gracias al concurso y apoyo de especialistas de otros niveles de atención principalmente secundario, que fueron importantes facilitadores en la transmisión de conocimientos necesarios para el abordaje del diagnóstico clínico y complementario así como en la terapéutica que aplicarían en su quehacer diario, según los cambios que se avisoraban en los Policlínicos y en las misiones de colaboración a que estamos sujetos a protagonizar acorde a los principios internacionalistas de nuestra Revolución.. Con vistas a posibilitar la superación científica de nuestros profesionales el Instituto Superior de Ciencias Médicas, convoca en abril del 2004 a matricular en las Maestrías dirigidas a la Atención Primaria de Salud( Urgencias Médicas, Atención Integral al Niño, Atención Integral a la Mujer, Longevidad Satisfactoria, Medicina Bioenergética y Natural y Enfermedades Infecciosas), lo cual ha constituido otra revolución por su respuesta positiva, una oferta de características especiales con modalidad semipresencial, que le permite al médico incorporarse sin afectar su trabajo asistencial y/o docente, elevar su categoría científica y ser cantera directa del movimiento de aspirantes a a doctores en ciencias en un futuro mediato, lo cual repercutirá en que la Universidad Médica Cubana eleve su número de docentes con ese rango científico en correspondencia a las exigencias de las “universidades de excelencia “ Algo que se refuerza e impulsa en los momentos actuales es la extensión de la investigación en la APS y esto debe trascender positivamente en la motivación científica de alumnos, MGB, MGI y especialistas todos, lo que será una vía de solución a los problemas de salud identificados y contribuirá a la excelencia de los servicios en la comunidad. Es importante también para el logro de esta meta, la capacitación en aspectos de Metodología de la Investigación desde el alumno hasta el profesor, pasando por todas las categorías No quisiéramos concluir sin señalar que a nuestro criterio, el éxito total sería, que al optar el MGI por una segunda especialidad, lo hiciera, para con una mayor preparación, volver a su escenario comunitario y brindar sus servicios como tal a sus pacientes, con el mismo amor, dedicación y entrega, seguro de la satisfacción que sentirá su pueblo de la obra que realiza. “La
nueva Universidad Cubana camina hacia la excelencia académica”…, señaló
Vecino Alegret (11) añadiendo además,… “que
la Universidad se ha convertido en una institución enclavada en la
comunidad…” Nuestros Policlínicos Universitarios serán fiel
reflejo de esta realidad, que con orgullo y satisfacción se divulgan a la
humanidad. CONCLUSIONES: 1.
La Educación Médica en la
APS ha sido objeto de modificaciones para tratar de lograr un perfeccionamiento educativo del
egresado tanto en su formación de pregrado como de postgrado. 2.
Resulta imprescindible lograr
en los educandos desde los inicios de su formación como MGB, una identificación
real, amor y respeto por la especialidad de Medicina General Integral, la cual
desarrollará como
profesional de la salud, en el escenario comunitario donde se ha formado. 3.
Constituye una tarea
de primer orden de los educadores de Ciencias
Médicas continuar trabajando en
mantener e intensificar la
elevación de la calidad del proceso curricular. 4.
Se debe continuar proporcionando a la APS, oportunidades
adecuadas para lograr una superación científico-técnica e investigativa en
correspondencia al encargo social de nuestros tiempos y los nuevos modelos pedagógicos,
con vistas a lograr una activa participación de profesores y estudiantes
como complemento de la labor educativa de los mismos. RECOMENDACIONES: ü
Continuar intensificando la labor informativa antes del comienzo de la carrera y durante su transcurso,
sobre la importancia del MGB y MGI, con
vistas a la sensibilización del estudiante, con su
futuro encargo social. ü
Instruir a los estudiantes desde los
primeros momentos de la
carrera, sobre aspectos relacionados con la Metodología de la Investigación,
así como vincularlos a los proyectos investigativos que se generen en la APS,
durante el período de su formación. BIBLIOGRAFIA: 1.
Declaración de Edimburgo. Conferencia Mundial sobre Educación Médica
de la Federación Mundial para la Educación Médica.1988. 2.
Fernández Sacasas, JA.
Educación Médica
Superior. Realidades y perspectivas del nuevo siglo. Material bibliográfico
de la Maestría en Educación Médica. Centro Nacional de Perfeccionamiento Médico.
La Habana, 1999, Pp3-4. 3.
Ilizástegui, F y Douglas,R
.Formación del Médico General Básico en Cuba. Educ. Med. Salud
1991:25(2):189-205. 4.
Algunas ideas vertidas en diferentes discursos pronunciados por el
Comandante en Jefe en relación
con la formación del médico a egresar de la Educación Superior y la
especialidad de Medicina General Integral (1981-84).Selección de lecturas. ISCM-H
1984. 5.
Los objetivos en el proceso de enseñanza aprendizaje. Material de
Estudio. 6.
“Documento Básico para la elaboración de los planes de estudio y
programas en las facultades de Medicina.” MINSAP, La Habana Cuba, 1982 7.
“Programa del Médico de la Familia”. MINSAP. La Habana Cuba, 1984 8.
Salas – Perea, R. S. La Evaluación de la Educación Superior Contemporánea.
Capitulo 6. Biblioteca de Medicina. Volumen XXIV ,
Universidad Mayor de San Andrés, La Paz, 1998. 9.
Alvarez de Zayas, RM. Hacia un Currículo Integral y Contextualizado. Capítulo
6. Ed Academia, La Habana 1997 10.
Los Medios de Enseñanza en la Educación en Salud. Biblioteca de
Medicina. Volumen XXIII, Universidad Mayor de San Andrés. La Paz 1998. 11.
Vecino Alegret, F .Evento Pedagogía 2005 y “I Congreso Mundial de
Alfabetización. Periódico Gramma. Año 41/Número 29. Febrero.2005
INSTITUTO
SUPERIOR DE
CIENCIAS MEDICAS FACULTAD
Dr. “SALVADOR ALLENDE” Autora:
Ms
C. Dra. Dagmara Magdalena Cordero Ruiz Profesora
Auxiliar
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