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Isquemia mesentérica aguda. retos y perspectivas
RESUMEN Motivados
por la letalidad tradicional de la isquemia mesentérica aguda decidimos revisar
su comportamiento retrospectivamente en el HCQ 10 de Octubre desde julio de 1998
a julio del 2003. Pretendimos identificar los retos a que nos enfrentamos y
sentar las bases para el diagnóstico precoz como única alternativa de reducir
la mortalidad. Se estudiaron 24 pacientes. Formamos dos grupos según el
departamento que admitió el caso, el grupo 1 (n = 12) en servicios clínicos y
el grupo 2 (n =6) en servicios quirúrgicos. Concluimos que es una entidad típica
de la población senil. El índice de sospecha inicial es muy bajo por lo que el
diagnóstico es tardío. Los estudios diagnósticos disponibles no son
suficientes para enfrentar su desafío. La
cirugía se decide casi siempre cuando el infarto intestinal está presente.
La mortalidad se relaciona significativamente con el tiempo de demora diagnóstica
y con la extensión del infarto. DESCRIPTORES: Isquemia mesentérica aguda, infarto intestinal, trombosis mesentérica.
A
casi medio siglo de cirugía vascular moderna el síndrome de isquemia mesentérica
aguda (IMA) sigue siendo un desafío clínicamente a pesar de décadas de
experiencia quirúrgica. Las causas de IMA son bien conocidas, y su complicación
mayor, el infarto intestinal, se reconoce bien por todos los cirujanos. No
obstante, el diagnóstico y tratamiento eficaz se tarda a menudo en estos
pacientes. Cuando el infarto ocurre, la mortalidad se eleva a un 50-80%, lo cual
la hace uno de los problemas vasculares más letales. Aún cuando los pacientes
sobreviven tales catástrofes viscerales, sufren una pérdida permanente de la
continuidad del tracto gastrointestinal o una pérdida de longitud del
intestino, lo suficiente para hacer la alimentación normal imposible y poder
requerir alimentación parenteral durante largo tiempo (1,
2). En
los EU, actualmente, la incidencia global de IMA es el 0.1% de todas las
admisiones de los hospitales; puede esperarse que esto suba por las edades de la
población. Internacionalmente no se han demostrado proporciones de IMA
significativamente diferente a la de los Estados Unidos. Sin embargo, como es
principalmente una enfermedad de individuos viejos, la incidencia probablemente
baje en los países cuyas poblaciones tienen la esperanza de vida más corta (3,4). Nosotros motivados por la alta letalidad tradicional de esta entidad, el advenimiento de nuevas técnicas imagenológicas menos agresivas, avances perioperatorios que reducen el riesgo quirúrgico, nos dimos a la tarea de analizar su comportamiento dentro de nuestro medio y hacemos una revisión actualizada sobre las perspectivas para el manejo futuro de dicha enfermedad. OBJETIVOS
MATERIAL
Y METODOS Se
realizó un estudio retrospectivo en el servicio de cirugía del Hospital
Docente Clínico Quirúrgico “10 de Octubre” desde julio de 1998 a julio del
2003. La muestra incluyó todos aquellos pacientes vivos con diagnóstico
operatorio de IMA y aquellos muertos con informe de necropsia para un total de
18 pacientes, 12 fallecidos y 6 sobrevivientes. Se excluyó de la muestra los
pacientes fallecidos sin confirmación anatomopatológica. Formamos dos grupos
de pacientes según el departamento que admitió inicialmente el caso, el grupo
1 (n = 12) quedó integrado por los casos admitidos en servicios clínicos y el
2 (n =6) por los que ingresaron en servicios quirúrgicos. La
información se recogió en formato digital para su posterior análisis e
interpretación. Se prestó particular atención al análisis de un grupo de
variables para determinar su grado de significación con relación a la
mortalidad con la ayuda del paquete estadístico SPSS (Statistical Pachage for
Social Sciences) versión 10.0 para Windows. También se utilizaron en el análisis
estadístico medidas de tendencia central como medias y proporciones. Los
resultados se exponen en gráficos y tablas de contingencia. ANALISIS
Y DISCUSION DE LOS RESULTADOS En
la Tabla 1 se observa que los antecedentes patológicos personales más
importantes son la HTA en n=12 (67 %) y la cardiopatía isquémica en n=10 (56
%). Esto evidencia los trastornos cardiovasculares subyacentes en estos
pacientes que predisponen a la IMA. La manifestación clínica más frecuente de
la IMA es el dolor abdominal de aparición súbita y gran intensidad como se
muestra, n=18 (100 %). Puede asociarse a náuseas, vómitos y diarrea, sobre
todo en la isquemia extensa. El dolor abdominal característicamente no se
corresponde con los resultados físicos en esta población de edad avanzada
usualmente. La exploración física inicial suele mostrar únicamente
sensibilidad a la palpación abdominal, luego se pueden hallar claros signos de
peritonitis, n=15 (83 %).y la distensión abdominal es frecuente (3,
4), n=15 (83 %). Los signos generales ponen de manifiesto una gran
deshidratación, mucosas secas en n=15 (83 %). Tabla
1. Aspectos clínicos de los pacientes con IMA.
Fuente:
Datos tomados de HC (Departamento de Archivo HCQ 10 de Octubre). El
diagnóstico exacto se tarda porque estos síntomas se interpretan mal, a menudo
como una condición benigna como vemos en Tabla
2. Los
diagnósticos presuntivos y diferenciales planteados tanto en áreas clínicas
como quirúrgicas muestran este detalle,
aunque por lo menos en los servicios quirúrgicos se logra clasificar como
abdomen agudo quirúrgico. Esto pone de manifiesto que el índice de sospecha
inicial para esta enfermedad es muy bajo. Cuando ya se ha producido el infarto
intestinal y el paciente presenta claros signos de peritonitis y sepsis,
probablemente ya es demasiado tarde y la mortalidad asociada será de hasta el
90 % (5). Tabla
2. Relación de diagnósticos presuntivos por servicios en la IMA.
Fuente:
Datos tomados de HC (Departamento de Archivo HCQ 10 de Octubre). En
la Tabla 3 se muestran el resultado
de las investigaciones practicadas.
Como vemos los resultados obtenidos son variables e inespecíficos en su gran
mayoría, desde los estudios humorales hasta los imagenológicos, concordando
con lo reportado por la literatura internacional. En la analítica puede haber
leucocitosis profunda, aumento de fosfatasa alcalina, creatincinasa, lactato
deshidrogenasa y amilasa (1-4).
El EKG reafirma
el terreno de riesgo de estos pacientes para el evento isquémico a nivel de la
circulación mesentérica. Desde
el punto de vista imagenológico la
radiografía simple de abdomen es normal o inespecífica en la mayoría de
casos. La presencia de neumatosis intestinal o de gas intraportal son signos muy
sugestivos, aunque no exclusivos, de isquemia intestinal, los cuales se
encuentran muy pocas veces. En ocasiones, se puede observar asas de intestino
delgado dilatadas y con pared engrosada, neumatosis intestinal, gas intraportal,
distensión de colon, o el típico signo de thumb-printing (impresiones del
pulgar) del luminograma intestinal debido a edema y hemorragia de la submucosa (1-4). El
ultrasonido convencional muestra
resultados inespecíficos debidos generalmente a la interposición de gases. El
US Doppler permite diagnosticar lesiones oclusivas arteriales o venosas mayores
con una sensibilidad de 92% y una especificidad de 96%, es un medio útil para
seleccionar a los pacientes para el estudio arteriográfico (6). La TAC y RMN son técnicas bastante sensibles para
detectar tales oclusiones vasculares además de los signos radiológicos inespecíficos
ya citados, tienen una sensibilidad de 70% y una especificidad de 92-100% (7).
La arteriografía es el examen más útil, pues su sensibilidad es de un 88% y
su especificidad de un 95-100% (7). La
punción lavado peritoneal es un proceder invasivo que siempre tenemos a nuestro
alcance, típicamente informa la presencia de líquido cetrino fétido cuando el
infarto está bien establecido, lamentablemente para ese entonces solo nos queda
la opción de intervenir para resecar el segmento no viable de intestino. Como
vemos el principal problema radica en que las técnicas requeridas para el diagnóstico
oportuno de la IMA, según la revisión del tema, no están disponibles de
manera general en nuestras instituciones de salud, y en los centros donde se
concentran quedan poco disponibles de manera urgente. Tabla
3. Investigaciones complementarias empleadas en la IMA.
Fuente:
Datos tomados de HC (Departamento de Archivo HCQ 10 de Octubre). En
la Tabla
4 mostramos
el tratamiento empleado en los casos
operados (n=14). Durante el preoperatorio se efectuó descompresión nasogástrica,
estabilización hemodinámica y empleo de antibióticos de amplio espectro en
todos los pacientes, n=14. Los anticoagulantes (heparina) se utilizaron en n=4,
los vasodilatadores arteriales (papaverina) por vía endovenosa se uso en n=2.
La literatura propone la infusión intra-arterial continua de papaverina a la
dosis de 30-60 mg/h, en el tratamiento de la isquemia arterial no oclusiva, y
también en las formas embólica y trombótica para mejorar el vasoespasmo
asociado (8). La
administración intra-arterial de fibrinolíticos se ha utilizado en casos de
embolia o trombosis arterial con resultados prometedores, pero no concluyentes (9),
mientras en la trombosis venosa el tratamiento de elección es a base
anticoagulantes (heparina) (8). Tabla
4. Tratamientos disponibles y
empleados en los casos operados (n=14).
Fuente:
Datos tomados de HC (Departamento de Archivo HCQ 10 de Octubre). El
tratamiento quirúrgico está indicado en la IMA debida a embolia o trombosis, y
en cualquier forma de presentación siempre que la presencia de signos de
peritonismo o la mala evolución del paciente sugieran infarto intestinal (8). Durante el acto quirúrgico lo ideal es restaurar el
flujo mesentérico antes de evaluar la viabilidad intestinal mediante embolectomía
en caso de embolia, o derivación aortomesentérica en caso de trombosis
arterial (10). Algunos realizan una reevaluación quirúrgica a las
24-48 h de la resección intestinal, con el fin de asegurar que todo el
intestino es viable, otros sólo la realizan si la evolución es desfavorable (1-4).
En nuestra serie se efectuó resección a los 14 casos operados. En ningún
paciente se aplicó revascularización. Se efectuó relaparotomía programada a
3 casos. Cuando
analizamos las variables que mayor significación con respecto a la mortalidad
en la Tabla 5, se destaca la extensión
del infarto intestinal con un X2 de 5.727 y un p valor de 0.01,
seguida por el tiempo de demora diagnóstica con un X2 de 8.743 y un
p valor de 0.03. La edad sin embargo no mostró significación. Tabla
5. Análisis
estadístico de la mortalidad por IMA (SPSS).
Fuente:
Datos tomados de HC (Departamento de Archivo HCQ 10 de Octubre). Leyenda: *Valores altamente significativos para p ≤ 0.05. CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFIA
Hospital
Docente Clínico Quirúrgico “10 de Octubre”. Facultad
de Ciencias Médicas “10 de Octubre”. isquemia
mesentérica aguda. retos y perspectivas. *Dr.
Jaime Rocney Lobaina Rodríguez. Calle
Calixto García # 434, entre Yumurí y Guasimal, Párraga, Arroyo Naranjo,
Ciudad de La Habana. Teléfono: 44-28-35. Correo: rocney@infomed.sld.cu *Dr.
Rafael González Ponce de León. Arroyo
# 63, entre Julio Sánchez y Tamarindo, Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana.
Correo: ponce@infomed.sld.cu ***Dr.
Carlos Díaz Mayo. Cervantes
# 118, apto 3, entre Goicuría y Destrampes, Sevillano, 10 de Octubre. Ciudad de
La Habana. Correo: carlos.diaz@infomed.sld.cu ****Dr.
José Manuel Hernández Gutiérrez. Mangos
# 61, apto 2, entre Delicias y Marqués de la Torre, Lawton, 10 de Octubre.
Ciudad de La Habana. Correo: josem@infomed.sld.cu *Especialista
de Primer Grado en Cirugía General. Profesor Asistente. **Especialista
de Primer Grado en Cirugía General. Profesor Asistente. ***Especialista
de Primer Grado en Cirugía General. Profesor Asistente. ****Especialista
de Primer Grado en Cirugía General.
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