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Aborto en la adolescencia Una problemática actual
Resumen En
Cuba se reporta que de cada cuatro mujeres que abortan una es adolescente. En
mujeres menores de 20 años el aborto ha aumentado proporcionalmente, es decir
de cada 100 abortos que se realizan en hospitales, la proporción de mujeres jóvenes
ha aumentado. El
presente trabajo tiene como objetivo conocer las causas fundamentales del aborto
en la adolescencia; identificar la responsabilidad del adolescente varón; así
como conocer el papel de los padres en el aborto en la adolescencia. Se
revisan varios artículos y se arriban a las siguientes conclusiones: que la
mayoría de los factores que inciden sobre el aborto en la adolescencia son de
carácter social, que existen actitudes machistas y prejuiciadas sobre la
responsabilidad masculina frente a la anticoncepción, los padres necesitan ser
orientados para que puedan realizar una educación adecuada a sus hijos. PALABRAS
CLAVES: ADOLESCENCIA; ABORTO; FAMILIA Introducción La práctica del aborto acompañó a la humanidad desde épocas inmemorables. Es el medio más antiguo, conocido por el hombre para terminar un embarazo no deseado. Los
pueblos primitivos ya lo practicaban debido a variadas razones sociales,
religiosas o personales. Algunas tribus hacían abortar a las mujeres que
estaban amamantando para que el niño tuviera abundante suministro de leche,
otras veces se practicaba para que el niño no naciera en la esclavitud y en
otras por vergüenza cuando existía parentesco entre la pareja. A pesar de todo
el aborto no era aceptado universalmente y ciertas tribus lo condenaban(1). En
sus inicios la Revolución Cubana mantiene la prohibición legal del aborto,
pero las mujeres que deseaban interrumpir su embarazo, acudían
al aborto ilegal. Esto acrecienta las preocupaciones del Ministerio de
Salud Pública al observar que se seguían produciendo abortos en deficientes
condiciones higiénico – sanitarias y en ocasiones por manos de personal no
especializado, aumentando considerablemente la mortalidad materna. En
1965 las autoridades cubanas orientaron a las instancias de salud la realización
del aborto inducido a toda mujer que lo solicitara y estuviera en tiempo para
afrontar el mínimo de riesgos. Se reconocía así el derecho de cada mujer a
decidir sobre el número de hijos que desea tener y el momento que quiera
tenerlos. Sin
embargo las tasas de aborto muestran que los niveles más altos se concentran en
los grupos de mujeres más jóvenes, de 20 – 24 años y menores de 20 años
por este orden (2,3 ). El
adolescente enfrenta una serie de cambios biosociales y una de las preocupantes
actuales es su actitud frente a la sexualidad y más específico el embarazo,
esto conlleva al abandono de los estudios, dificultad para conseguir empleo,
matrimonios forzados, y al enfrentarse a esta situación muchos adolescentes son
aconsejadas a utilizar la alternativa del aborto. La
adolescencia y sus problemas es un fenómeno asociado al mundo actual y hay que
tener en cuenta que el aborto en esta etapa de la vida constituye un serio
problema actualmente. La temática del aborto ha sido objeto de estudio de muchos especialistas de ciencias médicas, así como demógrafos, juristas y psicólogos. Pero el carácter repetitivo de esta práctica latente hoy en nuestro país, nos motiva a estudiar el tema en un nivel socio – cultural, teniendo presente que se considera el aborto como un “aspecto integral importante de los derechos reproductivos de la mujer”, por lo que este proceder no puede ser suprimido, por lo tanto, debemos contribuir a reducir su número y sus posibles consecuencias negativas sobre la futura salud reproductiva. Desarrollo A
diario concurren a los distintos centros con atención ginecológica, adolescentes que solicitan
interrumpir su embarazo. ¿A que se debe el aumento del aborto en la
adolescencia? ¿Cuáles son los factores que inciden con mayor frecuencia en
este hecho? m
Al igual que en los países desarrollados con elevados niveles de
alimentación y salud, en nuestro país existe una tendencia a la reducción de
la edad de la menarquía.
Este proceso provoca el despertar temprano de necesidades sexuales biológicas
y psíquicas en el individuo, que lo conduce paralelamente al arribo de la
primera relación sexual precozmente. Proceso que no aparece acompañado de una
suficiente educación sexual que pueda guiar al sujeto a la vivencia plena,
responsable y consciente de estas experiencias(2,4,5). m
Al abordar las expresiones psicológicas que acompañan a este problema
podemos tener en cuenta varios aspectos, de ellos y en primer término, lo
relacionados con el rol de género. Lo verbalizado y legalizado expresa que ser
mujer no necesariamente implica ser madre y, sin embargo, el imaginario social
conserva la idealización de la maternidad como meta de completud del rol
femenino. Desde los juegos infantiles ser mamá es lugar de privilegio. Es
posible que en la medida en que avanza la adolescencia como confirmación de “ser
mujer”, ella desee comprobar su posibilidad de quedar embarazada y quizás
también compensar sensaciones de minusvalía o inseguridad propias de la etapa
del desarrollo con aquello que todos glorifican:
la maternidad; sin pensar que aún su madurez no le permite asumir sin altísimo
costo, lo que reclama de una mujer adulta. Por otro lado el varón no siente de
igual forma su meta de realización en la paternidad adolescente,
pero si el hecho de ser fértil,
se asocia a ser “fuerte”(6,7). m
Factores personales e interpersonales,
psicológicos y sociológicos, como podrían ser: poca satisfacción
escolar, bajo rendimiento, malas relaciones familiares, presiones por parte de
la pareja, creerse con suficiente madurez, inseguridad, deficiente comunicación
entre padres y adolescentes, etc. m
La concepción de la relación de pareja como una diversión, a partir de
posturas un tanto primitivas, que contemplan solamente el aspecto sexual en
dichos vínculos. m
Anticoncepción inadecuada por falta de información sexual, barreras y
dificultades al acceso de anticonceptivos, abandono de los métodos
anticonceptivos, etc. m
Influencia de los medios de comunicación: Poco se ha estudiado al
respecto, sin embargo, sabemos que de unos años
para acá la información sexual más explícita se encuentra al alcance
de los adolescentes en paneles y otros programa científico culturales, lo que
hace que los adolescentes estén bombardeados de información sexual
indiscriminada y si no tienen una base sólida conformada, por oportuna y
adecuada que sea la información sexual puede confundirlos, pues son muy
vulnerables en este etapa crucial de transición. m
El embarazo constituye para la adolescente un evento no planificado con
una relación débil de pareja, lo que determina una actitud de rechazo y por
ende la lleva al aborto ya que desean alcanzar cierto grado de satisfacción
personal antes de ser madres(8,9,10,11). Como
vemos, sólo el primero de estos factores es de carácter biológico, el resto
son factores sociales, sobre los cuales es posible actuar para modificarlos. Por
tanto corresponde a todos los factores de la sociedad colaborar en conjunto para
disminuir o erradicar este problema de salud que nos golpea. Por
otro lado la mayoría de los embarazos en la adolescencia, son producto de una
relación fugaz, casual, por satisfacer un deseo, un impulso casi animal, una
relación desprovista de amor verdadero. Es
frecuente entre los jóvenes la confusión del deseo y el gusto, con el amor,
propio esto de su inmadurez psicosocial. Por lo general el adolescente,
quien ya está apto biológicamente para la reproducción, no se
encuentra maduro en lo psíquico, social y emocional para enfrentar ese proceso.
Tal realidad, junto a otros factores, propicia relaciones pasajeras, carentes de
amor, donde el continuo cambio de pareja es habitual, convirtiendo en riesgosas
sus conductas sexuales. ¿Y
que papel juega el adolescente varón en esta problemática del aborto? Generalmente
vemos que la joven adolescente acude al aborto y ya ha roto la relación con su
pareja. Pero ¿qué pasa con el
adolescente varón?. ¿Dónde queda el sentimiento de solidaridad, donde el
apoyo incondicional que le debe a esa muchacha que está poniendo en peligro su
vida con algo de lo que es también responsable? Existe
una tendencia egoísta del varón, por el no reconocimiento de su
responsabilidad ante la concepción, así como por el criterio de sentirse con
el derecho de exigir a su pareja una relación sexual no segura. Es decir
existen actitudes machistas y prejuiciadas en nuestros adolescentes varones
respecto a la anticoncepción y a la sexualidad(11,12,13,14). Se
plantea por muchos especialistas que una de cada dos interrupciones de embarazo
podría evitarse con una mejor educación de la sexualidad. La
educación sexual debe ser desde la infancia, para propiciar las condiciones que
permitan una sólida formación moral. Hay que hacerle conocer a los jóvenes
las concepciones y valores que regulan la relación de pareja y que sobre todo
debe estar presente el amor. En esto juegan un papel fundamental los padres. Pero
¿qué papel juegan los padres en el aborto en la adolescencia?. Tristemente
la mayoría de las jóvenes no acuden a sus padres cuando sospechan un embarazo.
La mayoría de las adolescentes piden consejos a sus amistades, que cargan con
la inmensa responsabilidad de orientar a estos muchachos en esa delicada situación.
Esto resulta, desde luego una decisión desafortunada, porque si nos atenemos a
la lógica, el cúmulo de amistades que rodea a un adolescente habitualmente está
conformado por otros adolescentes, los cuales pueden estar tan desorientados
como ellos y, por lo tanto, no constituyen la fuente adecuada de instrucción
para sus contemporáneos. Ahora,
¿por qué no acuden a los padres?. La respuesta no es tan difícil, y a nuestro
juicio, depende de dos elementos que pueden llegar a constituir un círculo
vicioso. En
primer lugar, no existe una adecuada comunicación de los padres con sus hijas
y; por otro lado, los padres muchas veces no saben cómo educar sexualmente a
sus hijos. Algunas
veces ocurre que la información que le brindan a los adolescentes en relación
con la sexualidad es inadecuada, pero en muchos casos ni siquiera se hace el
intento, y entonces sucede que el tema sexo está borrado totalmente del arsenal
educativo con que cuentan los progenitores, y si los padres no hablan con
sus hijos acerca de la sexualidad ¿como aprenderán?(15,16,17). Para
evitar que un día tengan que someterse a un aborto por un embarazo no deseado,
primero se le debe enseñar al adolescente el momento propicio para iniciar las
relaciones sexuales, instruirlos sobre anticoncepción, en fin, saber
comunicarse con el adolescente, y sólo de esta forma lograrán que se
comuniquen con ellos (los padres). En
estudios realizados en nuestro país acerca del papel de los padres en el aborto
en la adolescencia, se ha demostrado que: m
Tanto en las familias nucleares como en las extendidas, en pocas
ocasiones se les orienta a las hijas sobre cuestiones referidas a la sexualidad.
De la misma manera los padres resultaron incapaces de crear responsabilidades en
los hijos desde pequeños, lo que quizás influyó posteriormente en cómo actúan
estos últimos, ante el enfrentamiento de problemas que impliquen la toma de
decisiones serias como el aborto. m
Se ha observado un considerable deterioro de los rígidos esquemas de
comportamiento que tradicionalmente la familia ha exigido. m
La madre resultó ser la principal fuente de conocimientos sexuales para
la hija dentro de la familia. m
Continúa siendo el padre quien impone límites y respeto, y por tanto,
la persona menos confiable para conversar sobre estos temas. m
En todas las familias y dentro de ellas la interrelación madre - hija
abortista, se vio permeada por problemas de desconfianza, desconocimiento de los
conflictos emocionales, falta de solidaridad e insatisfacción por los vínculos
establecidos. Esta limitaciones del proceso de comunicación familiar han
provocado conductas inadecuadas de los hijos frente a la sexualidad. m
Muchas de las adolescentes tienen a sus padres divorciados, y muchas
veces también se produce el divorcio de los hijos simultáneamente a la
separación de los padres. Podemos
inferir que la familia necesita ser orientada para poder realizar una educación
adecuada a sus hijos que conduzca a la formación de valores necesarios para la
vida, el matrimonio y el éxito del amor. Lo
mejor, para el desarrollo armónico e integral de los adolescentes es una sólida
educación moral, una relación equilibrada y franca entre padres e hijos, una
atmósfera de solidaridad y respeto en el seno familiar y en la escuela,
incluyendo en este intercambio los aspectos que se relacionan con la
sexualidad(11,18,19). Si
no se tiene en cuenta todo lo anteriormente mencionado, los adolescentes pueden
responder incontroladamente a sus impulsos, por eso es responsabilidad de la
familia y de la escuela ayudar en la orientación de las nuevas generaciones. Cuba
cuenta con muchos especialistas de diversas profesiones interesadas en el
estudio de la sexualidad. Se aplican encuestas para dirigir con mayor
efectividad los contenidos de las charlas y conferencias, se elaboran medios
audiovisuales, folletos, libros, en fin, se han utilizado diversas vías para
educar y elevar la preparación de la población y en especial de los
adolescentes en relación con la sexualidad, pero en este empeño, no siempre se
cuenta con un proceso de comunicación adecuada como vía efectiva que facilite
realmente el aprendizaje y la comprensión de quienes participan. Las estadísticas
y las investigaciones, confirman que los jóvenes poseen una deficiente
información. Recientemente
se proponen metodologías participativas en la educación sexual, ya que desde
la participación se pueden lograr cambios más efectivos en los sujetos. Generalmente
el adolescente no admite protecciones, ni limitaciones a su independencia, exige
respeto a sus intereses, relaciones, opiniones. El mismo se caracteriza por su
apasionamiento, irritabilidad, poco control de impulsos, inexperiencia. Pero el
paso hacia la independencia, hacia la autonomía no aparece súbitamente, sino
que es un proceso. La aplicación de una metodología de participación favorece
la apropiación por el joven de nuevos conocimientos, la incorporación de
nuevos puntos de vista y la posibilidad de reflexionar abiertamente en torno a
lo que se siente y se vivencia, en el marco de un proceso educativo. En
el tratamiento de la sexualidad, como parte integrante de la personalidad,
constituyen elementos esenciales la transmisión de conocimientos generales y de
valores sociales encaminados a crear mejores premisas para llevar a cabo una
vida en común, caracterizada por la responsabilidad, la consideración y el
cuidado de la pareja, con lo cual se asegura una sexualidad sana, placentera,
consciente y responsable(8,11). Se
impone ante todo y sin lugar a dudas, en primer lugar educar a los padres, para
que éstos estén en mejores condiciones de orientar a sus hijos, y así evitar
que un día tengan que enfrentar las desagradables consecuencias de un embarazo
no deseado, con el consiguiente aborto(20). La
adolescencia, etapa entre dos crepúsculos, en la cual se transita de la
infancia a la madurez, requiere de una atención especial,
es esencialmente una nueva fase de autonomización, de “desalienación”
con relación a las viejas dependencias.
Constituye un cambio, un aprendizaje y un reto desde lo social, psicológico
y biológico. La
introducción de un nuevo enfoque de trabajo con la implementación de la
carpeta metodológica, está produciendo transformaciones en el pensamiento de
todo el personal del sistema nacional de salud y particularmente en el
fortalecimiento del nivel primario. Estas
transformaciones crean mejores condiciones para producir un cambio en materia de
salud reproductiva y sexual, en el pensamiento y modo de actuar. En este nivel
de atención los policlínicos desempeñan un importante papel en la integración
de los programas y el control del desempeño profesional de los médicos y
enfermeras de la familia, en la ejecución de acciones integrales dirigidas no sólo
a la familia sino también a los individuos. Con esto podemos favorecer un mejor nivel de salud general de la población y por ende, contribuir al desarrollo económico y social del país. Bibliografía 1.
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Superior de Ciencias Medicas de La Habana. Autores: Dra.
Guadalupe Carballo Fernández Especialista
de Primer Grado en MGI Profesor
Asistente( Facultad “Dr. Salvador Allende”) (Carvajal
s/n e/ A y Agua Dulce
Teléfonos:
406571-72-73 Ext 1021) Calzada
del Cerro 1324 e/ C. Arango y Saravia Email:
lupecarballo@infomed.sld.cu País:
Cuba. Dr.
Luis Mauricio Cartaya Brito Especialista
de Primer Grado en MGI Profesor
Asistente Facultad “Dr. Salvador Allende” Hogar
de Ancianos Juan Lefont Calzada
del Cerro 1415 e/ Patria y Auditor Teléfonos:
8 704439- 8 704707 Email:
mauro.cartaya@infomed.sld.cu País:
Cuba. Dr.
Rogelio Miguel Balado Sansón Especialista
de Primer Grado en Pediatría Profesor
Asistente Facultad “ Dr. Salvador Allende” Carvajal
s/n e/ A y Agua Dulce Teléfonos:
406571-72-73 Ext 1005 País:
Cuba. Dra.
María de los Angeles Díaz Castellón Especialista
de Primer Grado en MGI Profesor
Asistente Facultad “Dr. Salvador Allende” Policlínico
Docente: Héroes de Girón Amenidad
y Cruz del Padre Teléfonos:
8 788754 País:
Cuba.
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