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Reflexiones y recomendaciones sobre el uso de organismos manipulados genéticamente
Introducción La ingeniería
genética es una aplicación de la biotecnología que involucra
la manipulación de ADN y el traslado de genes entre especies para
incentivar la manifestación de rasgos genéticos deseados (OTA 1992). Aunque
hay muchas aplicaciones de la ingeniería genética en la agricultura, el
enfoque actual de la biotecnología esta en el desarrollo de cultivos tolerantes
a herbicidas, así como en cultivos resistentes a plagas y enfermedades. También
se esta trabajando con ganado vacuno para incrementar la producción de leche o
carne. Siempre
que los productos de la biotecnología sigan estrechamente
el paradigma de los plaguicidas, los productos modificados genéticamente
reforzaran el espiral de los plaguicidas en los agroecosistemas, legitimando así
las preocupaciones que tantos científicos han expresado con respecto a los
posibles riesgos medioambientales de organismos genéticamente modificados. Los
impactos potenciales de la biotecnología se evalúan aquí dentro del contexto
de metas agroecológicas que apuntan hacia una actividad agropecuaria
socialmente más justa, económicamente viable y ecológicamente apropiada
(Altleri 1996). La
mayoría de las innovaciones en biotecnología están orientadas por la búsqueda
de ganancias en lugar de la búsqueda de una respuesta a las necesidades
humanas, por consiguiente el énfasis de la industria de la ingeniería genética
realmente no es resolver los problemas agropecuarios, sino el incremento de la
rentabilidad. Esta aseveración es apoyada por el hecho que por lo menos 27
corporaciones han comenzado investigaciones sobre plantas tolerantes a los
herbicidas, incluyendo a las ocho más grandes compañías de plaguicidas del
mundo, Bayer, Ciba-Geigy, ICI, Rhone-Poulenc, Dow/Elanco, Monsanto, Hoescht y
Dupont, y virtualmente todas las compañías de semillas, muchas de las cuales
han sido adquiridas por compañías químicas (Gresshoft 1996). Potenciales
impactos. El
uso de organismos manipulados genéticamente en la actividad agropecuaria está
muy de moda, por tanto se considera oportuno explicar los siguientes potenciales
impactos: 1-
Se desconoce el efecto que puede producir el polen y la miel de plantas
transgénicas en la apicultura y la medicina natural. No hace mucho las pruebas
de campo realizadas con un virus al que se le había transferido material genético
procedente de un escorpión causaron gran alarma en Inglaterra: el experimento
no había tenido en cuenta que casualmente la zona era el hábitat de varias
especies protegidas de mariposas nocturnas, sensibles al insecticida biológico.
También investigadores franceses han descubierto que algunas variedades de la
colza transgénica pueden perjudicar a las abejas, el polinizador más efectivo
de los cultivos de los agricultores, destruyendo su habilidad natural para
reconocer el olor de las flores en el campo. 2-
Ya se dieron problemas con una hormona transgénica (rBST) inyectable en
las vacas para aumentar la producción de leche. Esta hormona produce en las
vacas mastitis, lo que da lugar a niveles más altos de antibióticos y carcinógenicos
(IGF–1) en la leche. También se reportan problemas por la presencia de leche
contaminada con una hormona de crecimiento bovina (rBGH). Además de la
incidencia de lesiones en pezuñas y patas, dificultades reproductivas, metabólicas
e infecciones urinarias y de ubres. Los estudios científicos más preocupantes
son los que relacionan el rBGH con el cáncer en humanos. 3-
Se prevé que la utilización de plantas transgénicas tolerantes a
herbicidas en la agricultura, podría conllevar por un lado a incrementar el uso
de dichos herbicidas en mayores dosis y mayores concentraciones y por otro lado
a un desarrollo más rápido de la resistencia de las “malezas” a esos
herbicidas. Con esto los productores y/o vendedores de herbicidas estarían
garantizando sus productos, pero en detrimento de la Agricultura. 4-
En cuando al desarrollo y uso de plantas transgénicas con resistencia a
insectos y enfermedades, se proveen como efectos, cambios estructurales en
ecosistemas naturales; la afectación de especies de fauna nativa, y efectos
nocivos sobre la salud humana. En razón de que “las plantas procedentes de
ingeniería genética tendrán ventajas respecto a las plantas autóctonas
(nativas), elevando las probabilidades de que las nuevas plantas invadan los
ecosistemas que las rodean y se conviertan ellas mismas en plagas. Las toxinas
podrían ser también dañinas para insectos benéficos y aves. Si el cultivo
está destinado al consumo humano o animal, también podría este verse afectado
por el consumo” (Greenpeace, 1994). También la resistencia permanente que
proporcionan las plantas transgénicas, podrían ocasionar resistencia de las
plagas a los químicos más rápido de lo conocido actualmente. Si las plagas
continuamente están en contacto con el insecticida o Bacilus thuringiensis (Bt)
introducido a la planta, la resistencia al insecticida se daría mucho más rápido
que hoy en día. En lugar de usar cada vez menos insecticidas se usaría cada
vez más, creando resistencia contra Bacilus thuringiensis la industria química
pondría en peligro la agricultura. 5-
Se tiene conocimiento que en El Salvador, ya se está trabajando con
cultivos de este tipo, como por ejemplo en el Centro Nacional de Tecnología
Agropecuaria y Forestal (CENTA), se está experimentando con semilla de algodón
transgénica. Sin tener en cuenta que el cultivo del algodonero es de polinización
abierta (es decir se cruza libremente en el ambiente), se corre el riesgo de que
las plantas transgénicas actúen como un conductos para que los genes “extraños”
se transfieran a otras poblaciones de plantas silvestres, dando como resultado
una contaminación genética. Algo peligroso es que debido a que los productos
Bacillus thuringiensis son “relativamente no tóxicos” comparados con los
insecticidas químicos, agricultores y consumidores pudieran no darse cuenta de
la necesidad de controlar su uso. El
cultivo de papa, tomate, tabaco, algodón y maíz modificados genéticamente
(incorporado un gen de Bacilus thuringiensis) producen su propio plaguicida para
eliminar insectos. Más sin embargo hace poco se encontró en Escocia la primera
especie de insecto benéfica con pruebas de daño ocasionadas por plantas transgénicas.
Los
científicos del Instituto Escocés de Investigación Agraria de Dundee,
encontraron que los Coccinellidae hembras que comieron áfidos que se
alimentaron de la savia de plantas de papa modificadas genéticamente tuvieron
una oviposición (huevos puestos) significativamente menor, así mismo, el
tiempo de vida fue la mitad del promedio. Según
algunos científicos los alimentos transgénicos acortan la vida de la gente, en
tal sentido algunos doctores aseguran que las sustancias estrógenas
desarrolladas en cultivos transgénicos como soya (Roundup) causan problemas de
infertilidad en hombres y mujeres (también se menciona que las sustancias estrógenas
causan cáncer de mama); lo anteriormente mencionado sumado a los efectos
nocivos descubiertos en los insectos benéficos (Coccinellidae), sugiere que los
cultivos genéticamente alterados podrían tener consecuencias inesperadas en un
futuro. Así pueden concebirse algunas preguntas inquietantes como estas: Qué
uso se le dará a la semilla de algodón que proporcionen las plantas transgénicas?,
será para uso humano (aceites) o animal (para fabricar concentrados)?. Si se
trata del cultivo de hortalizas para consumo fresco, la preocupación es mucho
mayor. Se
han documentado otros problemas como por ejemplo: en 1997 un algodón transgénico
diseñado para resistir al herbicida Roundup, dejo caer sus motas en los campos
de los granjeros de Mississipi que pagaron para probarlo. En febrero, la compañía
comenzó a compensarles por sus pérdidas. Otro tipo de algodón, fue diseñado
para mantener controlado al gusano de la bellota mediante la producción de la
toxina Bt. Durante un ensayo desarrollado en 1996, las plantas produjeron la
toxina, pero no fue suficiente para controlar la plaga de ese año. Algunos
granjeros decepcionados no tuvieron más remedio que rociar sus cultivos transgénicos
con insecticidas sintéticos. Un
científico que trabaja para una empresa de biotecnología con sede en
Bangalore, alerta sobre los peligros de una contaminación biológica:
“Monsanto dice que la propagación del polen del algodón alcanza tan solo 1.5
metros. Tal vez las condiciones de Estados Unidos en las que llegaron a esa
cifra sean diferentes, pero en India el polen puede trasladarse hasta 5 kilómetros
y contaminar otras plantas”. Por tanto en nuestro país no podemos afirmar que
el algodón transgénico será seguro mientras no se realicen las
investigaciones con datos propios de El Salvador. 6-
También han habido problemas de salud humana trágicos durante
1989–1990, con un producto suplemento alimenticio (L–Triptofano) producido
utilizando la ingeniería genética. Treinta y una muertes ocurridas y más de
5,000 personas afectadas por la enfermedad incapacitante de la sangre llamada Síndrome
Eosinofilia Mialgia en los Estados Unidos y Europa. La investigación genética
indica que muchas enfermedades tienen su origen en minúsculas imperfecciones
del Código genético. En
julio de 1998, Greenpeace dio a conocer los resultados de Patrice Courvalin del
Instituto Pasteur de París, sobre el maíz Bt–176. Según las investigación
de Courvalin, las semillas de dicho cultivo pueden transmitir resistencia a
antibióticos a los seres humanos, tanto por su consumo directo como por el
consumo de animales que hayan sido alimentados con este maíz transgénico. 7-
Los organismos transgénicos poseen alta inestabilidad, porque los genes
transferidos pueden migrar, mutar sus características, multiplicarse de manera
incontrolada, recombinarse en el genoma o ser transferidos a otros organismos.
En tal sentido un organismo declarado “seguro” puede tornarse en corto
tiempo peligroso, sin que se detecte su nuevo comportamiento por largo tiempo,
como por ejemplo: un cultivo transgénico desarrollado en un país del norte,
puede causar problemas serios en otros países, ya que las diferentes
condiciones ambientales pueden producir en los genes una cascada de cambios
impredecibles que pueden causar problemas en la salud humana, la seguridad
alimentaría y/o ambiental. Quien asegura que en El Salvador, las plantas transgénicas
no causaran problemas, esta mintiendo inconscientemente, debido a que es
imposible predecir que va a pasar con un gen una vez que entra en un nuevo huésped
y/o en diferentes condiciones ambientales de áreas geográficas distintas.
Cualquier predicción puede resultar frustrada debido al dinamismo de las
poblaciones naturales. 8-
Con base en las tendencias descritas en la biotecnología podríamos
vislumbrar a mediano plazo en los países que las desarrollan una total o casi
total “autosubsistencia”. Teniendo en cuenta que son las transnacionales de
países del Norte las que están a la cabeza de estos desarrollos, podríamos
conjeturar la ruptura de los mercados sur–norte. Pero, también en el contexto
actual de la globalización, y teniendo en cuenta la agresividad de los mercados
de las transnacionales, se podría preveer el flujo de cultivos transgénicos
Norte–Sur y finalmente, las nuevas variedades que surjan reemplazaría
cultivos tradicionales, acelerando el proceso de erosión genética y agudizando
las críticas condiciones socioeconómicas de los países del sur. 9-
La toxina Bt en las plantas transgénicas tiene propiedades diferentes a
la toxina Bt en su forma natural. La bacteria Bt contiene una toxina inactiva la
cual sólo puede activarse en larvas de insectos específicos del Orden
Lepidopera (como por ejemplo: no daña insectos Collembola del Orden Tisanura);
situación contraria con el maíz Bt transgénico de Novartis que contiene tres
diferentes formas proactivas de la toxina (información aportada junto con la
solicitud para comercialización de maíz transgénico a las autoridades
competentes de Francia, 1994). Tomando en cuenta que el uso de está tecnología
causa mortalidad significativa al insecto Collembola y una reducción importante
de la tasa de reproducción de los sobrevivientes, se espera como resultado un
empobrecimiento del suelo, ya que dicho insecto transforma la materia vegetal en
materia orgánica disponible para las plantas y los microorganismos benéficos
del suelo que son de gran importancia en las cadenas alimenticias y en el
incremento de la biodiversidad. También el 21 de agosto de 1997 se reportó en
Suiza, que larvas de dos de tres especies de crisopa (Orden Neuroptera)
considerados insectos benéficos (depredadores de insectos plagas de cultivos),
murieron cuando fueron alimentadas con larvas del gusano barrenador europeo, que
a su vez se alimentó con maíz transgénico de Novartis. Esto es muy
preocupante ya que la toxina puede ser transferida a través de la cadena
alimenticia, un efecto que nunca ha sido reportado en la toxina Bt en su forma
natural (Greenpeace, septiembre 1999. Revista Biodiversidad sustento y
culturas). 10-
La reducción de la biodiversidad (componente fundamental de la
agricultura biológica), en razón de que las especies transgénicas tendrían más
ventajas competitivas: mayor resistencia a herbicidas, mayor resistencia a
insectos y enfermedades, mayor adaptación a las condiciones ambientales y por
lo tanto mayores posibilidades de volverse dominantes e invadir comunidades
naturales de plantas y animales, y de este modo reducir la biodiversidad natural 11-
Afectación de los ciclos químicos naturales y por ende las funciones de
ecosistemas naturales (base indispensable de la agricultura biológica). Los
nuevos rasgos conferidos a los organismos transgénicos, podrían ser adaptados
a los organismos de tipo silvestre, pudiéndole alterar su biología, incluidas
funciones como las vías en las cuáles los microorganismos o plantas participan
en los ciclos químicos naturales. 12- Un riesgo potencial de la utilización de organismos transgénicos en la agricultura, incluye la posibilidad de que algunos nuevos genes podrían pasar a plantas silvestres las cuáles a su vez podrían volverse malezas. Las nuevas malezas podrían tener efectos adversos sobre cultivos locales y/o sobre ecosistemas silvestres. 13-
Otro peligro de la liberación de plantas transgénicas es que las
modificaciones que se han introducido pueden ser adquiridas por las
“malezas” parientes del cultivo transgénico. Por ejemplo, se conoce muy
bien que el zacate Johnson es una especie diferente al Sorghum pero se sabe que
puede hibridizar con Sorghum y heredar la resistencia a herbicidas poseída por
dicho cultivo. 14-
Un riesgo más de la ingeniería genética sobre la agricultura tiene que
ver con el hecho de que los cultivos transgénicos pueden volverse una amenaza
para las plantas silvestres y variedades de cultivos tradicionales que son los
mayores recursos de la diversidad fitogenética y base de la agricultura biológica.
Esta amenaza podría resultar de la competencia de los cultivos transgénicos
con plantas silvestres y variedades de cultivos tradicionales y de la
transferencia de los nuevos genes de los cultivos transgénicos a las variedades
tradicionales o silvestres, vía transferencia de polen. 15-
Un efecto grave es la utilización de un nuevo gen llamado por algunos
“terminator” que permitirá que los cultivos que nazcan de las semillas
transgénicas tengan la característica de ser estériles. Esto permitiría que
los agricultores no les quede más remedio que pagar cualquier precio exigido
por la compañía si desean utilizar sus semillas. Peor aún, según algunos
escenarios catastrofistas, el material genético de las plantas nacidas de las
semillas “terminator” podría diseminarse con el viento o los insectos
polinizadores, para luego cruzarse con parientes silvestres y extenderse entre
las especies hasta dejar súbita e irreversiblemente esterilizada a la flora
nativa emparentada con el cultivo transgénico. (Jeffrey Kluger, 1999). 16-
Un riesgo más, es que los compuestos introducidos en los cultivos transgénicos
para resistir hongos o insectos y para inhibir plagas pueden, no
intencionalmente, producir también la muerte de hongos e insectos benéficos.
Igualmente los cultivos transgénicos usados para la manufactura de drogas o
aceites industriales y químicos podrían potencialmente causar daños a los
animales, insectos y microorganismos del suelo (Third World Network, 1995). 17-
Manipulaciones genéticas aparentemente inofensivas pueden provocar un
desastre ecológico, como se ha demostrado recientemente en el caso de una
bacteria (Klebsiella planticola) diseñada para “digerir” los residuos orgánicos
de la agricultura intensiva, transformándoles en metano aprovechable como
biocombustible y en un residuo utilizable como abono orgánico. Las pruebas
experimentales realizadas por expertos en suelos demostraron que su presencia
alteraba el equilibrio hongo/bacteria imprescindible para la asimilación de
nutrientes por las plantas. De haberse llegado a comercializar a gran escala,
como se pretendía, la propagación de esta bacteria en el medio hubiera tenido
consecuencias desastrosas. 18-
La posible contaminación química de aguas superficiales y subterráneas
(recursos fundamentales de la agricultura biológica) por microorganismos o
plantas con procesos inusuales o
acelerados. 19-
Algo muy grave es que algunos rasgos de los organismos transgénicos
pueden tomar décadas o muy largo tiempo para manifestarse. Un organismo
declarado “seguro” puede tornarse en corto tiempo peligroso, sin que se
detecte su nuevo comportamiento por largo tiempo. 20-
En general las plantas transgénicas contienen partes de virus, en estado
de volverse un virus resistente. Algunos científicos afirman que existe la
posibilidad de que en general, el uso de plantas resistentes a virus, en la
agricultura pueda conducir a nuevos filtros de virus o a incrementar los riesgos
de nuevas enfermedades virales con efectos adversos sobre los cultivos. 21-
Precios altos de las semillas transgénicas producen otro riesgo, debido
a que los pequeños campesinos o agricultores no podrían comprar esas semillas
manipuladas costosas. 22-
Plantas resistentes a un cierto herbicida, tiene que ser tratadas
exclusivamente con este químico; el agricultor se ve obligado a comprar
semillas más herbicida como paquete. Gran ventaja para el industrial es que así
deja a la competencia de lado y asegura la venta de su producto químico. 23-
El enfoque un gen–una plaga ha sido superada fácilmente por las
plagas, las cuales se adaptan continuamente a nuevas situaciones y evolucionan
mecanismos de detoxificación (Robinson, 1997 citado por Altieri, 1998), 24-
Como los cultivos trangénicos son plantas patentadas, esto significa que
los campesinos o agricultores pueden perder los derechos sobre su propio
germoplasma regional y no se les permitirá reproducir, intercambiar o almacenar
semillas de su cosecha. Por tanto es difícil concebir como se introducirá este
tipo de tecnología en los países en vías de desarrollo de modo que favorezca
a los agricultores pobres. 25-
No es posible predecir que va a pasar con un gen una vez que entra en un
nuevo huésped. Cualquier predicción puede resultar frustrada debido al
dinamismo de las poblaciones naturales. Cuando un gen entra a un ambiente
diferente es capaz de generar procesos impredecibles, pues el mismo gen puede
tener diferentes comportamientos en diferentes ambientes celulares. Por ejemplo,
hace tres años se reportó que el mismo gen que produce cierto tipo de tumor en
las plantas de tabaco por acción bacteriana, es el responsable de producir los
nódulos que fijan nitrógeno en las plantas de alfalfa y produce los nódulos
de la tuberculosis humana (Bravo, E., 1996). 26-
En la medida en que más universidades e institutos públicos de
investigación se asocien con las corporaciones, aparecen cuestiones éticas más
serias sobre quien es dueño de los resultados de la investigación y que
investigaciones se hacen. Las tendencias a guardar el secreto de los
investigadores universitarios involucrados en tales asociaciones trae a colación
preguntas sobre ética personal y sobre conflictos de intereses. En muchas
universidades, la habilidad de un profesor para atraer la inversión privada es
a menudo más importante que las calificaciones académicas, eliminando los
incentivos para que los científicos sean responsables ante la sociedad. Las áreas
como el control biológico y la agroecología, que no atraen el apoyo
corporativo, están siendo dejadas de lado y esto no favorece al interés público
(Kleinman y Koppenburbg, 1988 citados por Altieri, 1998). 27-
Los consumidores, agricultores, familiares y ambientalistas de Brasil
ganaron una batalla, cuando la jueza federal Raquel Fernández Perrini dictó
una medida cautelar que prohíbe el cultivo de la soya RR (Roundup Ready) de
Monsanto, en Brasil. La medida fue solicitada por el Instituto Brasileño de
Defensa del Consumidor, recogiendo las preocupaciones de muchos grupos y
organizaciones. La jueza afirma en la sentencia que “los alimentos genéticamente
modificados son potencialmente ofensivos a la salud del consumidor, razón por
la cual exigen una reglamentación específica y un estudio previo de impacto
ambiental”. Sin embargo, y sin haberse cumplido ninguna de estas condiciones,
pocos días después, la CNTBio (Comisión de Bioseguridad de Brasil) decidió
aprobar la liberación de soya transgénica, que tendría efectos una vez
transcurridos el tiempo que dispone la medida cautelar. Con
esta actitud altamente irresponsable, la CNTBio confirma las acusaciones de que
viene siendo objeto por parte de asociaciones de pequeños agricultores que en
meses pasados denunciaron que dicha comisión, “Viene actuando en forma
aislada, sin ningún proceso de consulta ni esclarecimiento a la población,
asumiendo para sí, en forma arrogante e irresponsablemente el derecho a decidir
sobre lo que los brasileños comerán y cultivarán en el futuro próximo”.
Confirmando esta arrogancia, dicha comisión se opuso al etiquetado que advierta
al consumidor que se trata de soya transgénica “aunque acatarán lo que
decida la justicia en ese tema”. Cabe preguntarse muchas cosas sobre los
dudosos y parciales criterios de esta comisión. Una sola de ellas es: si están
tan seguros de que el producto es inocuo, porque se oponen a su etiquetado y no
dejan elegir al consumidor?. Se
espera que en El Salvador C. A., no ocurra tal situación. Por tanto es muy sano
y deseable que se muestre el documento: “Normas para el establecimiento de los
requisitos fitosanitarios para la producción, movilización, importación y
desarrollo de pruebas de campo de organismos manipulados mediante la biotecnología
moderna”. Dicho documento es necesario reestructurarlo desde el título hasta
el contenido; no se trata de ser muy estrictos, más bien se desea proteger la
salud humana y el medio ambiente. Un
enfoque preventivo a la etiquetación de alimentos genéticamente diseñados fue
elaborado por el Ph.D John Fagan, preparado también para el encuentro del 15 de
mayo en Ottawa, Canadá. 28-
Por otro
lado, se tiene conocimiento de que varias especies de Lepidoptera han
desarrollado resistencia a la toxina de Bt en pruebas de campo y de laboratorio,
sugiriendo que los mayores problemas de resistencia se desarrollan en cultivos
transgénicos donde la expresión continua de la toxina crea una fuerte presión
de selección (Taashnik, 1994). Dado que se ha aislado una diversidad de genes
de la toxina Bt, los biotecnologos argumentan que si se desarrolla
resistencia pueden usarse formas que es probable que los insectos desarrollen
resistencia múltiple o resistencia cruzada, por tanto, tal estrategia también
esta condenada al fracaso (Alstad y Andow, 1995). 29-
Basándose
en experiencias pasadas con plaguicidas, otros han propuesto planes de manejo de
la resistencia con cultivos transgénicos,
tales como el uso de mezclas de semilla y refugios (Tabashnik, 1994). Además de
requerir la difícil tarea de una coordinación regional entre agricultores, los
refugios han presentado un éxito pobre con los plaguicidas químicos, debido al
hecho que las poblaciones de insectos no están restringidas a un agroecosistema
cerrado, y los insectos que entran están
expuestos a cada vez más bajas dosis de la toxina en la medida que el
plaguicida se degrada (Leibee y Capinea, 1995). 30-
Las toxinas
de Bt pueden incorporarse al suelo a través del material vegetal que se
descompone, pudiendo persistir durante 2-3 meses, resistiéndose a la degradación
ligándose a las partículas de
arcilla mientras mantienen la
actividad de la toxina (Palm y otros, 1996). Tales toxinas de Bt que terminan en
el suelo y el agua proveniente de los desechos de cultivos transgénicos puede
tener impactos negativos en los organismos benéficos del suelo y en los
invertebrados acuáticos, así como en el proceso de reciclaje de nutrientes
(James, 1997). Todos estos aspectos merecen una investigación más seria. 31-
Efectos Río
Abajo. Un efecto medioambiental mayor, como resultado del uso masivo de la
toxina Bt en algodón u otro cultivo ocupando una inmensa superficie del paisaje
agrícola, es que agricultores vecinos con cultivos diferentes
al algodón, pero que comparten complejos similares de plagas, puede
terminar con poblaciones de insectos resistentes colonizando sus campos. Es
posible que plagas de Lepidoptera que desarrollan resistencia al Bt en algodón,
se muevan a los campos adyacentes donde los agricultores usan Bt como un
insecticida microbiano, dejando así a los agricultores indefensos contra tales
plagas, en la medida que ellos pierden su herramienta de control biológico
(Gould, 1994). ¿Quien sería responsable por tales pérdidas?. 32-
Impactos de
los cultivos resistentes a enfermedades. Algunos científicos han intentado diseñar
plantas resistentes a infecciones patogénicas incorporando genes para productos
virales dentro del genoma de las plantas. Aunque el uso de genes para la
resistencia a virus en cultivos tiene beneficios potenciales, hay algunos
riesgos. La recombinación entre el ARN del virus y un ARN viral dentro del
cultivo trangénico podría producir un nuevo patógeno que lleve a problemas de
enfermedad más severos. Algunos investigadores han mostrado que recombinaciones
ocurren en plantas transgénicas y que bajo ciertas condiciones se pueden
producir una nueva raza viral con un rango alterado de huéspedes (Steinbrecher,
1996). 33-
Dada la
velocidad con que los productos se
mueven del laboratorio a la producción del campo, están los cultivos transgénicos
respondiendo a las expectativas de la industria de la biotecnologia?. Según
evidencia presentada por la Unión of Concerned Scientists, hay ya signos de que
el uso a escala comercial de algunos cultivos transgénicos presenta riesgos
ecológicos serios y no responde a las promesas de la industria. 34-
Muchas personas han argumentado por la creación
de una regulación apropiada para mediar la evaluación y liberación de
cultivos transgénicos para contrarrestar riesgos medioambientales y demandan
una mayor evaluación y entendimiento de los temas ecológicos asociados con la
ingeniería genética. Esto es crucial en la medida que los resultados que
emergen acerca del comportamiento medioambiental de los cultivos transgénicos
liberados sugieren que en el desarrollo de los “cultivos resistentes”, no sólo
deben evaluarse los efectos directos en el insecto o la maleza, sino también
los efectos indirectos en la planta (ejemplo, crecimiento, contenido de
nutrientes, cambios metabólicos, efectos en la salud humada y animal, efecto
sobre la microflora benéfica del suelo, residuos dañinos en los suelos), y en
otros organismos presentes en el ecosistema. 35-
Un equipo
del Swiss Federal Research Station for Agroecology and Agriculture, detectó que
en determinadas especies de insectos benéficos de las plagas, como crisopas
(Chrysoperla carnea), la mortalidad aumentaba notablemente
y su desarrollo se retrasaba cuando se alimentaban del gusano barrenador
del maíz criados en plantas Bt (Hilbeck et al, 1998). Este efecto no había
sido puesto de manifestó en los experimentos realizados por Novartis, al
parecer por haberse realizado con larvas de crisopa alimentadas con huevos de
insecto espolvoreados con Bt, sin tener en cuenta que dichas larvas no ingieren
los huevos sino que succionan su contenido, no siendo por tanto afectadas por la
toxina (Koechlin, 1999). Las conclusiones de este trabajo tienen importantes
implicaciones tanto ecológicas como económicas, ya que una reducción de las
poblaciones de enemigos naturales del barrenador resultaría en mayores
problemas de control de plagas, y en desequilibrios ecológicos difíciles de
prever. 36- Investigadores de la Universidad de Cornell han descubierto recientemente que el polen del maíz Bt afecta a las larvas de la mariposa monarca (Danaus plexippus), especie protegida amenazada, ocasionando una notable mortalidad en las larvas alimentadas en el laboratorio con hojas espolvoreadas con polen procedente de maíz Bt (Losey et al, 1999). Si bien una de las conclusiones de este trabajo es la necesidad de ser complementados con estudios de investigación más amplios, los resultados son enormemente preocupantes, y sugieren una temeraria ausencia de información sobre el impacto ambiental real del cultivo transgénico Bt. 37-
Una de las
razones por las cuales las variedades Bt pueden afectar a especies beneficiosas,
y no sólo a los insectos plaga que
se pretende combatir, es que en las variedades transgénicas el gen de la toxina
Bt es un gen truncado, que corresponde a un fragmento del gen que codifica la
proteína insecticida en el Bacilus thuringiensis. Esto se debe a que la toxina
Bt natural es un compuesto proteínico muy largo, que no sería soluble en las
vegetales (Tappesser, 1997, pag.
4). Como consecuencia, la proteína Bt presente en las variedades transgénicas,
relativamente pequeña, puede ser asimilada directamente a través de la
membrana estomacal de los insectos de algunas especies, para ser activada,
comportándose por tanto de forma mucho más selectiva. Esta diferencia entre
las repercusiones en el medio ambiente de una toxina inactiva y la presencia de
una toxina activa de forma permanente no parecen haber sido tenidas en cuenta en
la evaluación de riesgos. Según
evidencias presentadas por la Unión of Concerned Scientists, ya hay signos de
que el uso a escala comercial de algunos cultivos transgénicos presentan
riesgos ecológicos y no responden a las promesas de la industria (ver cuadro). Cuadro: Comportamiento en el campo de algunos cultivos transgénicos recientemente liberados*.
*Ph.D.
Miguel Añltieri. Riesgos ambientales de los cultivos transgénicos: una
evaluación agroecológica. Universidad de California, Berkeley. 39-
Por otra parte, la simplificación de la acción insecticida de la toxina
Bt producida por las plantas transgénicas, en comparación con los mecanismos
insecticidas mucho más completos del Bacillus thuringlesis (Tappeser, 1997,
pgs. 2-4), puede favorecer una rápida respuesta evolutiva de los insectos y de
la aparición de poblaciones resistentes. 40-
Es preciso
apuntar, además, que la especie que se pretende controlar con las variedades
transgénicas Bt, el barrenador del maíz, es una especie que no existe como
plaga en El Salvador C.A., por lo que estudios de plantas Bt para controlar esta
plaga es difícilmente justificable en nuestro país. 41-
La producción
de toxinas en los cultivos Bt es continua (a lo largo de todo el ciclo), y el
insecticida se produce en todas las partes
de la planta. Diversos trabajos de investigación habían alertado en los
últimos años de la posible
acumulación de toxinas insecticidas
en el entorno, y en particular en los suelos cultivados con plantas Bt, debido a
la incorporación al suelo de materia vegetal de dichos cultivos, y a su
persistencia en determinados suelos. A diferencia de los preparados insecticidas
orgánicos basados en el Bacillus thuringiensis, que se descomponen con los
rayos ultravioletas al ser expuestos a la luz, la toxina procedente en estado
activo adherida a partículas del suelo durante periodos relativamente
prolongados, y resultando letal para las larvas de algunos insectos (Tapp &
G. Stotzky, 1995). Esta facilidad de las proteínas insecticidas para adherirse
a partículas del suelo, y su persistencia en estado activo durante periodos
prolongados, constatada recientemente en trabajos de investigación (Crecchio
& Stotzky, 1988), podría constituir un grave riesgo para la comunidad biótica
presente en el suelo, pudiendo dar lugar a
la evolución de resistencias y a desequilibrios
ecológicos importantes que afectarían la fertilidad de los suelos. 42- En las plantas Bt, la posibilidad de evolución de resistencia en los insectos plaga se considera muy probable (ineludible, según algunos autores), dado que esta característica esta siendo introducida en gran número de cultivos (algodón Bt, maíz Bt, papa Bt, etc.), y teniendo en cuenta además que han aparecido poblaciones de insectos en el medio natural con índices de resistencia mucho mayores de los previstos (Gould et al, 1997). Por otra parte, el descubrimiento de resistencias cruzadas al Bt, por las que un gen confiere a los individuos resistentes protección contra cuatro toxinas Bt diferentes (Tabashnik et al., 1997), ha obligado a descartar la posibilidad de utilizar diferentes versiones de la toxina Bt en las plantas transgénicas como estrategia para retrasar la inutilización de este insecticida. 43-
El maíz Bt
de Novartis es portador de un gen de resistencia a la ampicilina (gen blatem-1)
utilizado como marcador para seleccionar las células transformadas en el
laboratorio en el proceso de manipulación genética. La diseminación del gen
blatem-1, a bacterias patógenas puede tener consecuencias particularmente
preocupantes, dado que este gen confiere resistencia a una de las clases de
antibióticos más utilizados en terapia humana (penicilina G, ampicilina,
amoxycicilina, etc), y que una mutación puntual de este gen (el cambio de un
par de bases, un evento genético muy común) ampliaría su campo de actividad,
ampliando así la lista de antibióticos inactivados por la enzima codificada
por el gen (incluyendo algunos de los antibióticos más recientes, del grupo de
los cefalosporines) (Courvalin, 1998; informe Oekoinstitut, 1998). 44-
Además, según un informe del director de la Unidad de Agentes
Antibacterianos del prestigioso Instituto Pasteur publicado recientemente por La
Recherche, la diseminación de resistencia a los anteriores antibióticos en las
bacterias patógenas para el hombre varía enormemente de una especie (y de una
región geográfica) a otra. El informe subraya además el hecho preocupante de
que algunas de las especies bacterianas que tendrían mayores posibilidades de
incorporar el gen de resistencia son responsables de algunas de las infecciones
que afectan muy frecuentemente al sector de la población (creciente) que padece
inmunodeficiencias (pacientes afectados por el SIDA, por leucemia, o sometidos a
tratamientos de quimioterapia contra el cáncer). Dado
que la presencia de este tipo de marcadores es innecesaria y tiene gravísimos
riesgos para la salud, diversas instituciones médicas y gubernamentales
(British Medical Association, 1999; Comité Económico y Social de la UE, 1999,
Parlamento Europeo, 2000) han solicitado la prohibición de este tipo de plantas
transgénicas, argumentado que el riesgo para la salud humana con desarrollo de
resistencia a los antibióticos en los microorganismos es una de las mayores
amenazas a las que la humanidad deberá enfrentarse en el siglo XXI. Recomendaciones.
La
complejidad de la situación antes expuesta nos plantea la necesidad de
diferentes estrategias y niveles de intervención en tal sentido se mencionan
las siguientes recomendaciones: 1-
Se hace necesario una estrategia de investigación a nivel local,
nacional y regional. Se requiere promover e impulsar: a)
Investigaciones bioecológicas, tendientes a identificar y valorar las
especies nativas benéficas a nivel de micro y macroorganismos, para asumir el
CONTROL BIOLOGICO; b)
Recuperación y fortalecimiento de identidad cultural; c)
Prácticas para la recuperación y conservación de ecosistemas naturales
(se hace necesario crear más áreas de reserva natural); d)
Recuperación y conservación de la biodiversidad, a través de una
adecuada Estrategia Nacional de Biodiversidad. 2-
El Gobierno de la República de El Salvador, C.A., a través del Centro
Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA), debe impulsar la creación
de CENTROS NACIONALES DE CONTROL BIOLOGICO para la Reproducción y Liberación
de Organismos Benéficos. Parte del presupuesto destinado a la agricultura tiene
que ser orientado a dicha área, la cual siempre es descuidada por los
responsables de tomar las decisiones. 3-
Se deben cumplir los convenios firmados, como por ejemplo: el Gobierno de
la República de El Salvador, C.A., ratificó en la CUMBRE DE LA TIERRA DE RIO
DE JANEIRO EN 1992, el convenio sobre Diversidad Biológica, en donde el artículo
8, literal “g”, expresa . . . . se establecerá o mantendrá medios para
regular, administrar o controlar los riesgos derivados de la utilización y la
liberación de organismos vivos modificados como resultado de la biotecnología,
que es probable que tengan repercusiones ambientales adversas que puedan afectar
a la conservación y a la utilización sostenible de la diversidad biológica,
teniendo también en cuenta los riesgos para la salud humana. 4-
Las universidades que cuentan con carreras de biología y agronomía,
tienen que impulsar el desarrollo del CONTROL BIOLOGICO Y LA AGROECOLOGIA. También
se hace necesario impulsar el desarrollo de estudios de postgrado con alta
calidad académica–científica que ayuden a solucionar los problemas
existentes y los que se esperan a corto, medio y largo plazo. 5-
Estrategia Nacional en Biotecnología. Con la participación activa de
sectores académicos, estatales, comunidades locales, ONGs, etc., es necesario
definir las necesidades reales de nuestro país y los requerimientos para poner
en práctica la estrategia Nacional en Biotecnología. 6-
Debido a los peligros que representa el uso de cultivos transgénicos, es
recomendable que en nuestro país se establezcan legislaciones específicas, en
el espíritu del Protocolo de Bioseguridad, para que los experimentos, el uso y
la liberación de organismos transgénicos se hagan de acuerdo a las normas de
alta seguridad. 7-
Es necesaria una estrategia de precaución que debería considerar una
normativa sobre la no liberación de organismos transgénicos, hasta que se
tengan las legislaciones escritas y consultadas con los diferentes sectores de
la sociedad (dar a conocer los escritos a la opinión pública) para su
posterior aprobación en El Salvador. Es recomendable detener el uso de cultivos
transgénicos y dar el apoyo económico e infraestructura adecuada a los Centros
Nacionales de Investigación y a la Universidad de El Salvador para evaluar los
efectos peligrosos de dichas plantas. Tanto el Gobierno como las mismas
transnacionales que promueven sus productos transgénicos, deben aportar la
ayuda adecuada para realizar las investigaciones necesarias. Otro factor muy
importante es que las investigaciones encaminadas hacia la evaluación de los
efectos peligrosos de los organismos transgénicos, tienen que ser desarrolladas
por técnicos idóneos y sin compromisos políticos sesgados, para obtener
resultados confiables con buena base científica. 8-
Antes de realizar ensayos de campo, se tienen que efectuar diferentes
estudios a nivel de laboratorio, invernadero, cámara de crecimiento o cualquier
otra estructura o recinto cerrado con las condiciones de bioseguridad bien
establecidos. Dichos estudios tienen que ir enfocados a evaluar los efectos
peligrosos (al medio ambiente, la salud humana, la salud animal, la salud del
suelo, etc.) de tales organismos manipulados genéticamente; cuando los
resultados sean favorables, se justifica realizar la siguiente etapa consistente
en la evaluación a nivel de campo (a nivel experimental), tomando en cuenta las
medidas correspondientes y enfocando los estudios en busca de la protección del
medio ambiente y la salud humana entre otros. 9- Es recomendable una garantía de transparencia informativa y una mejor participación pública en la toma de decisiones relacionadas con la ingeniería genética. 10-
Es recomendable el etiquetado de todos los productos de la ingeniería
genética. 11-
La exigencia de responsabilidad civil a la industria o institución
responsable de perjuicios ambientales o socioeconómicos derivados de la
experimentación con ingeniería genética o sus aplicaciones comerciales. 12-
Esfuerzos y capacidades institucionales nacionales para evaluar,
supervisar, reglamentar y/o controlar la ingeniería genética. 13-
La adopción del principio de precaución en la política nacional
relacionada con las actividades de ingeniería genética. 14-
Mantenimiento obligatorio de registros nacionales de las actividades de
ingeniería genética que faciliten el control de posibles resultados adversos. 15-
La dotación de mayores recursos públicos a líneas de investigación en
las diversas ciencias de la vida, evitando su concentración en el campo de la
ingeniería genética, con el objetivo de evaluar mejor sus repercusiones ecológicas,
y estudiar posibles soluciones alternativas. 16-
Es recomendable que en El Salvador no exista un descuido de las normas y
directrices de seguridad relacionados con la ingeniería genética. Por tanto,
es muy importante que se tomen en cuenta las diferentes observaciones y/o
sugerencias que se han planteado en relación al Anteproyecto de Ley de Semillas
de El salvador, C.A. 17-
El tremendo crecimiento de la biotecnología no ha sido correspondido por
un desarrollo paralelo de la necesaria infraestructura para educación
(Universidades Nacionales) e investigación en cuestiones de bioseguridad, para
evaluación de los impactos ambientales de la ingeniería genética, y para
reglamentación y medidas de seguridad. En El Salvador, se tiene que trabajar
fuertemente en dichos aspectos para que el Gobierno no este divorciado de la
Universidad de El Salvador. 18-
Hay base fundada para sospechar que quienes propugnan la ingeniería genética
están siguiendo una política de “ignorancia estratégica”, caracterizada
por el descuido en nuestros países de normas y consideraciones sobre seguridad,
el menosprecio de contribuciones y evaluaciones científicas, y la ocultación
de información sobre efectos adversos. En tal sentido es importante el
intercambio de información relacionada con dicha temática. 19-
El gobierno y las instituciones intergubernamentales competentes deberían
considerar seriamente y con la mayor urgencia la necesidad de una moratoria
sobre la liberación comercial de organismos manipulados mediante la ingeniería
genética en el medio, así como los mecanismos necesario para ello, con el fin
de crear el espacio necesario para un discurso correcto sobre las evaluaciones
de impacto ambiental, social y sobre salud, y sobre procedimientos de prevención
de riesgos, realización de pruebas y supervisión. 20-
Es necesario documentarnos para hacer posible un examen científico de
cuestiones sobre seguridad, así como la incorporación de aportaciones científicas
a las políticas institucionales de nuestro país. Debería además procurar un
plazo suficiente para la realización de verdaderas pruebas y estudios de los
efectos de organismos manipulados mediante la ingeniería genética a corto,
medio y largo plazo. Lo anterior debería conducir a un conocimiento y evaluación
más comprensiva de los impactos de la ingeniería genética, de forma que se
creen las condiciones precisas para la introducción de políticas nacionales y
de un enfoque racional y a largo plazo en cuestiones sociales, económicos, éticos
y de seguridad. 21-
El principio de precaución (“Cuando hubiere riesgos de daño grave o
irreversible, la falta de certeza científica absoluta no debería emplearse
como argumento para justificar la dilatación de medidas que impidan la
degradación ambiental y daños a la salud humana”), incorporando en 1992 a la
DECLARACIÓN DE RIO de los Jefes de Estado del Mundo, debería regir siempre las
políticas y actividades relacionadas con la ingeniería genética. 22-
Deberían asignarse recursos más amplios y adecuados para la realización
de evaluaciones científicas y objetivas de los efectos sociales, económicos y
sobre la seguridad y la salud humana, que pueden causar los productos de la
ingeniería genética. 23-
Realizar evaluaciones que demuestren que los organismos benéficos
(enemigos naturales útiles en control biológico) no serán dañados con los
productos de la ingeniería genética. 24-
Las instituciones oficiales, industrias e investigadores de El Salvador
C. A., deberían hacer un esfuerzo urgente por adoptar una “cultura de la
seguridad”, en la cual seguridad y salud humana constituyen la máxima
prioridad. En nuestro país se tiene que desarrollar un amplio marco general
para la evaluación de impacto, políticas de seguridad, medidas de regulación,
acompañadas de un debate público bien informado. 25-
El Gobierno de la República de El Salvador, C. A., debería instituir
urgentemente registros nacionales para los proyectos de investigación y otras
actividades que conlleven el uso de ingeniería genética (inclusive
liberaciones actuales y anteriores), y establecer sistemas de supervisión como
parte integral de las medidas de seguridad normales. 26-
Debería llevarse a cabo un inventario de los permisos (actuales y
anteriores) de los diferentes materiales productos de la ingeniería genética,
cuya información debiera estar a disposición de cualquier institución
nacional o extranjera. 27-
Tiene que existir una verdadera comisión nacional de bioseguridad que
este representada por los diferentes sectores de la sociedad, sin excluir
instituciones y personas idóneas. Si es posible contratar especialistas en
ciencias genéticas (aprovechar el recurso existente en el país), con el
objetivo de que dicha comisión sea más consistente y tenga buenos argumentos
para la toma de decisiones. Se espera acciones concretas que creen confianza y
una gran voluntad de hacer bien las cosas y no argumentar que no existen fondos
económicos en el presupuesto nacional. 28-
Las tendencias desatadas por la biotecnología
deben ser equilibradas por políticas publicas y opciones de los
consumidores en apoyo de la sostenibilidad. Medidas que ayuden a promover la
sostenibilidad y el uso múltiple de la biodiversidad al nivel de la comunidad,
con énfasis en tecnologías que permitan la autosuficiencia y el control local
de los recursos económicos como medios para promover una distribución de los
beneficios. 29-
Las tendencias desatadas por la biotecnología deben ser equilibradas por
políticas publicas y opciones de los consumidores en apoyo a la sostenibilidad.
Medidas que deben promover la sostenibilidad y el uso múltiple de la
biodiversidad al nivel de las comunidades, con énfasis en tecnologías que
promuevan la autosuficiencia y el control local de los recursos económicos como
medios para promover una distribución mas justa de los beneficios. José
Miguel Sermeño E-mail:
jmsermeno@yahoo.com 2005
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