|
Categorias
|
Conducta de riesgo en infecciones de trasmisión sexual y embarazo
INDICE
Resumen
Introducción
Material y Métodos Resultados
Discusión
Conclusiones
Referencias Bibliográficas
RESUMEN Este trabajo, de corte transversal, descriptivo y retrospectivo, abarcó a 239 adolescentes del IPUEC "José Luis Tasende Muñecas", Media Luna, en el segundo semestre del año 2004. Se les aplicó una encuesta anónima, se procesó la información por el conteo simple, y se representó en tablas estadísticas, con el consiguiente resultado. La mayoría de los adolescentes tuvieron su primera relación sexual entre los 11 y 16 años, y más de la mitad a partir de los 15. El 41 % ha mantenido relaciones sexuales con 2 o más parejas sexuales a la vez, el 79,17 % de los varones no usan condón o lo hacen en algunas ocasiones, y de igual forma las féminas no lo exigen. Sólo el 61,34 % usa algún método anticonceptivo, por lo que en las relaciones sexuales se consideran con riesgo de provocar un embarazo en el 55,14 % de los adolescentes, y de contagiarse con infecciones de transmisión sexual en el 46,84 %. Las principales fuentes de información referidas por los adolescentes son los medios de difusión masiva y el Médico de Familia. Descriptores DeCS: ENFERMEDADES SEXUALMENTE TRANSMISIBLES/prevención & control; EMBARAZO EN ADOLESCENCIA; FACTORES DE RIESGO; MEDICOS DE FAMILIA; ATENCION PRIMARIA DE SALUD; EDUCACION SEXUAL. Las enfermedades de trasmisión sexual y el embarazo no deseado, constituyen peligros importantes para la salud humana en el nuevo milenio, y ambos confluyen en la adolescencia. Las infecciones de trasmisión sexual causan problemas de salud en todas las edades, incluso en los niños que están por nacer,1 o en el propio momento del nacimiento,2 y la adolescencia representa la edad más vulnerable. Esto nos indica el reto que tienen por delante los trabajadores de la salud, quienes además necesitan el concurso de todos los sectores de la sociedad para que el éxito futuro se traduzca en una disminución de la incidencia de todas las enfermedades, como el SIDA, la sífilis, la gonorrea, etc.3,4 La labor educativa está muy relacionada con el tema,5 así como también para evitar el embarazo no planificado.6,7 Se ha visto que los jóvenes son más vulnerables a las infecciones, porque se exponen con más frecuencia a los factores o conductas de riesgo en este sentido. La diseminación de la ITS depende del comportamiento y actitudes sexuales, de la disponibilidad de servicios para el diagnóstico e identificación de los contactos, así como también de los cambios en la virulencia y sensibilidad de los organismos causantes. El embarazo no deseado se relaciona con la no protección adecuada de las parejas sexuales con alguno de los métodos anticonceptivos disponibles en el sistema nacional de salud pública, y que en primer lugar, su orientación es brindada por el Médico y Enfermera de la Familia y el resto de los niveles de atención, así como también por los medios masivos de comunicación, la familia, la comunidad, etcétera. Dadas las dificultades presentadas en nuestra área en las ITS y el embarazo no planificado, decidimos realizar un trabajo en la etapa de la vida más vulnerable, la adolescencia, para determinar el comportamiento de la conducta de riesgo en estudiantes que reciben orientación de forma sistemática, para así poder realizar estrategias posteriores.
Se realizó un trabajo retrospectivo, descriptivo, de corte transversal, en un grupo de estudiantes pertenecientes al IPUEC "José Luis Tasende Muñecas", de Media Luna. El universo estuvo constituido por todos los alumnos de 15 a 19 años, a los cuales de forma sistemática, se le impartieron temas de educación sexual. La muestra correspondió a 239, distribuidos por los diferentes años de estudio, con el fin de realizarlo lo más uniforme posible. Para facilitar la información se le aplicó una encuesta de forma anónima y con el consentimiento de los estudiantes, que recogía la edad a la que comenzaron las primeras relaciones sexuales, si mantuvieron relaciones sexuales con una o más parejas a la vez, la fuente de la que reciben información relacionada con las ITS y el embarazo no deseado, el uso de los métodos anticonceptivos, el uso del condón y la exigencia de su uso por parte de sexo femenino, así como el reconocimiento o no en cada sexo de realizar conductas de riesgo para que se produzca un embarazo no deseado y el contagio con una enfermedad de trasmisión sexual. Se procesó la información con calculadora manual, se expusieron los resultados en tablas estadísticas, se analizaron y discutieron, y se llegó a conclusiones y recomendaciones.
Las primeras relaciones sexuales referidas por los adolescentes se van incrementando desde los 11 años con un número mayor en el sexo masculino, y ya a los 15 años la mayoría ha realizado su primera relación sexual, con un total de 95 adolescentes para un 79,17 % en el sexo masculino, y 77 en el sexo femenino para un 64,71 %. A los 16 años han realizado su primera relación 231 adolescentes que representan el 96,65 %, con 119 en el sexo masculino para un 99,07 %, y 112 en el sexo femenino para un 96,65 %. La mayor parte de las relaciones en el sexo masculino se pueden explicar por la mayor independencia del seno familiar y los patrones establecidos dentro de nuestra sociedad para cada sexo (tabla 1). Tabla
1. Edad de las primeras relaciones
sexuales en los adolescentes encuestados
Fuente: Encuestas realizadas. Los adolescentes responden haber tenido una pareja estable en su vida sexual en 49 estudiantes para un 40,83 % en el sexo masculino, y 60 estudiantes para un 50,43 % en el sexo femenino. Solo el 45,60 % refirió una relación sexual estable. Con
dos o más parejas sexuales a la vez hay 70 estudiantes en el sexo masculino que
totalizan un 58,34 %, por encima del sexo femenino donde encontramos 52
adolescentes para un 43,69 %. En total con 2 o más parejas a la vez hay 122
adolescentes para un 51,05 %; hay 7 del sexo femenino que no han realizado
contacto sexual nunca, y 1 del sexo opuesto, comentado en la tabla anterior (tabla
2). Tabla
2. Número de parejas sexuales y si
se consideró como riesgo contraer infecciones de trasmisión sexual
Fuente: Encuestas realizadas. Las principales fuentes de información referidas por los adolescentes acerca de las infecciones de trasmisión sexual y el embarazo no deseado, correspondieron en ambos sexos a los medios de difusión masiva (la televisión y la radio), con 98 estudiantes masculinos para un 81,78 %, y 89 femeninos que totalizan un 74,78 %; en segundo lugar señalan que reciben la información del Médico de la Familia; y luego citan a la escuela en el sexo masculino, y los padres en el sexo opuesto. Las respuestas dadas nos indican que la actividad del Médico de Familia y la escuela se han ido fortaleciendo cada vez más (tabla 3).
Fuente: Encuesta realizada. Entre los jóvenes que han practicado el contacto sexual, los métodos anticonceptivos más utilizados son el dispositivo intrauterino (DIU) con 43 estudiantes para un 36,13 %, seguido de las tabletas orales con 18 para un 15,12 %. Hay 39 adolescentes que no usan ningún método anticonceptivo (32,77 %). De la misma forma, solo 22 del total exigen siempre el uso del condón para un 18,49 %, y lo hacen a veces 34 estudiantes para un 28,57 %. Por su parte, en el sexo masculino usan siempre el condón 24 estudiantes para un 20 %, y en ocasiones 60 para un 50 %, lo que nos indica que en la mayoría de las relaciones sexuales en los adolescentes no siempre se usa o se exige por el sexo femenino el uso del condón; sin embargo, solo 45 varones para un 37,50 % y 21 hembras para un 17,64 %, consideran el riesgo de un embarazo no deseado. En total 56 estudiantes para un 56,84 % se considera con riesgo de contraer una infección de trasmisión sexual (tabla 4).
Fuente: Encuestas realizadas.
En los últimos años de forma universal la revolución sexual se ha caracterizado por el inicio de las relaciones sexuales antes de los 14 años, en uno y otro sexo.8 Cortés Alfaro y otros encuentran el mayor número de 12 a 15 años, con predominio del sexo masculino, algo superior a nuestro estudio. Bueno y otros señalan que más del 60 % de los adolescentes que acudieron a la consulta infantojuvenil, inician las relaciones sexuales entre los 15 y los 16 años (Bueno H, Simano A, Girardo A. Comisión Provincial Infantojuvenil. Guantánamo. Cuba. Resúmenes XI Congreso Nacional de Ginecología y Obstetricia. IV Congreso Nacional de Perinatología y Planificación Familiar; I Congreso de Ultrasonografía en Obstetricia y Ginecología; I Congreso de Climaterio y Menopausia. 21-25 de mayo de 2001. Edición Palacio de las Convenciones de La Habana. Pág. 239), cifras por debajo de nuestro estudio. Domínguez y Céspedes detectaron las primeras relaciones sexuales en adolescentes entre los 14 y los 17 años. Alessandrini y otros encuentran también entre los adolescentes el cambio frecuente de parejas, y la información recibida de la sexualidad mayormente a través de la televisión y la radio, sin embargo no se consideran con riesgo de contraer el SIDA, por su conducta sexual (Arman Alessandrini, Perea Padilla S, Camejo Martínez I. Conducta de riesgo y conocimiento sobre SIDA en adolescentes de Mantua. Programa-Resúmenes XI Congreso Nacional de Obstetricia y Ginecología, IV Congreso Nacional de Perinatología y Planificación Familiar, I Congreso Cubano de Climaterio y Menopausia, I Congreso Cubano de Ultrasonografía en Obstetricia y Ginecología. 21-25 de mayo de 2001. Edición Palacio de las Convenciones de La Habana, pág. 237.). García Hernández y otros en un trabajo de intervención en adolescentes sobre las vías que por las que adquirieron el conocimiento acerca de las ITS, obtienen resultados con las técnicas participativas, donde aparece la escuela como la principal vía, con indicadores superiores a los nuestros, seguido de los libros y los medio de difusión masiva.9 Lugones reitera la necesidad del asesoramiento especial a los adolescentes, para aprender a usar los diferentes métodos anticonceptivos, donde hay que tener en cuenta diferentes factores, tales como los aspectos biológicos de la personalidad, la estabilidad de la pareja, el medio familiar, la promiscuidad, los antecedentes de embarazo y/o parto, el proyecto de vida de cada cual, etcétera.5 Se plantea como hallazgo a resaltar la estrecha relación entre el antecedente de 3 parejas sexuales y el padecimiento de ITS.9 Las adolescentes piensan en muchas ocasiones que no saldrán embarazadas en su primer contacto sexual, conocido como "el pensamiento mágico de las adolescentes".5 Cortés Alfaro encuentra que el 100 % de las adolescentes estudiadas presenta más de 1 embarazo, de los cuales el 40 % sufren de 1 o más abortos, de ahí que se consideren insuficientes los temas de educación sexual y sea una necesidad urgente lograr un enfoque multidisciplinario, sistemático e integral de este tema, por los problemas que genera en la salud de las adolescentes.10
POLICLINICO DOCENTE COMUNITARIO “RAUL
PODIO SABORIT” MEDIA
LUNA – GRANMA CUBA. AUTORES:
Dr. Yurieth Gallardo Sánchez 1
Dr. Ruber Luis Gallardo Arzuaga 2
Lic. Juan Miguel Salazar Ortiz 3
Est. Isleidis Montero Montero 4 1 Residente de 1er año de Medicina General Integral. 2 Especialista de 1er Grado en Cirugía General. Profesor Asistente. 3 Licenciado en Biología. Profesor Instructor. 4 Estudiante de 5to año de la carrera de Medicina. Dr.
Yurieth Gallardo Sánchez. Calle: Víctor Morales # 196 El Carmen, Media Luna Granma – CUBA CP: 87 700 e-mail: rgallardo@golfo.grm.sld.cu AÑO DE REALIZADO: JUNIO 2005.
Articulos relacionados:
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
