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Un perfil para La Imagen Social del Profesor de la Secundaria
RESUMEN
El trabajo
aborda una temática sensible en el ámbito
internacional por dos razones fundamentales:
una, por el hecho de concretarse en un nivel
educacional que hoy por hoy es objeto de preocupación mundial y de
ocupación nacional: el medio básico (en Cuba : secundaria básica), y que en
el caso cubano tiene la
singularidad de haber asumido profundas transformaciones que no admiten
debilidades de ningún tipo y mucho menos en el campo que se aborda, que es
precisamente la otra razón de peso, pues desde un enfoque peculiar se centra en
una de las figuras vitales para las pretensiones formativas de este subsistema:
el profesor, en la exacta connotación que la “condición” de educador
supone y exige, para los autores, un MAESTRO . De hecho, a
partir de un diagnóstico inicial con la aplicación de diferentes métodos empíricos
y teóricos y la
determinación de dimensiones precisas, se propone un perfil,
susceptible de ser aplicado en cualquier nivel, en aras de la defensa de
la imagen social que todo educador debe cultivar y, además, con la contribución
de la computación como medio, pues
se incluyen los diseños de un software y de una página web contentivos del
mismo, como vía para socializar y así dar tratamiento a la problemática
abordada. Introducción
En
el último decenio los sistemas educativos latinoamericanos, y de no pocos
países en el mundo, han privilegiado los esfuerzos encaminados al
mejoramiento de la calidad de la educación y en este empeño se ha identificado
a la variable “desempeño profesional del maestro” como muy influyente,
determinante, para el logro del salto cualitativo de la gestión escolar. Hoy
se aprecia un cierto consenso en la idea de que el fracaso o el éxito de todo
sistema educativo depende fundamentalmente de la calidad del desempeño de sus
docentes, pues cada vez se toma conciencia de que, podrán perfeccionarse los
planes de estudio, programas, textos escolares; construirse magníficas
instalaciones; obtenerse excelentes medios de enseñanza, pero sin docentes
eficientes no podrá tener lugar el perfeccionamiento real de la educación. De
hecho estas son tendencias que hoy se defienden, pero en muchos casos se quedan
lamentablemente en el mero discurso, pues las políticas neoliberales y otros
males del mundo de hoy no siempre confluyen en materializarlas, en incluso en
destacar una integración plena de la figura del maestro
y con mayor rigor en un nivel educacional que preocupa en el mundo: el
nivel medio básico, de ahí la razón de este trabajo. En
el caso singular de Cuba, se defiende esta figura que como ninguna otra
trasciende los límites de la individualidad para sintetizar una imagen
social, así se ha declarado en la Política Educacional Cubana, (1975) cuando
se reconoce que “Por la naturaleza de su función, por el continuo contacto
con sus educandos, por el prestigio que le dan
su saber y su experiencia viene a ser, el maestro, como la imagen de la
sociedad“. (96, 426)
y a ello se suma la prioridad que, de facto, evidencia el Estado
cubano con las profundas transformaciones educacionales en la
secundaria básica. En
correspondencia con todo lo anterior se declara como
objetivo: Aportar un perfil
para la configuración de la imagen social de los maestros (as) de Secundaria Básica
de Guantánamo, a través de su
tratamiento oportuno en diferente espacios educativos y metodológicos,
como premisa básica para la defensa y sustento de la labor magisterial
en las condiciones del mundo actual con la singularidad de Cuba.
Desarrollo
En
América Latina muchos agentes educativos consideran que para que se generen
necesidades de autoperfeccionamiento continuo de gestión del personal docente,
resulta imprescindible que este se someta consciente y periódicamente a un
proceso de evaluación de su desempeño. Otros actores educativos, sin embargo,
obstaculizan todo esfuerzo porque se instauren políticas de este tipo en sus
sistemas educativos, a partir de posiciones básicamente gremiales que, tratando
de “proteger al docente”, olvidan el derecho de los alumnos a recibir una
educación cualitativamente superior e incluso no reflexionan en el derecho que
tienen los docentes a recibir acciones de asesoramiento y control que
contribuyan al mejoramiento de su trabajo., donde el caso del nivel medio básico
es objeto de preocupación , pero
falto de verdadera atención. Por
otra parte se considera positiva la actual tendencia a asumir que la
evaluación profesoral no debe verse como una estrategia de vigilancia
jerárquica que controla las actividades de los profesores, sino como una forma
de fomentar y favorecer el perfeccionamiento del profesorado, como una manera de
identificar las cualidades que conforman a un buen profesor para, a
partir de ahí, generar políticas educativas que coadyuven a su generalización,
Los
argumentos esgrimidos en torno a que, por la función social que realizan los
educadores están sometidos constantemente a una valoración por todos los que
reciben directa o indirectamente sus servicios, son compartidos por innumerables
autores de países de distintas latitudes en la actualidad , estas valoraciones
y opiniones que se producen de forma espontánea sobre su comportamiento o
competencia, e independientemente de la voluntad de los distintos factores que
intervienen en el sistema escolar, pueden dar lugar a situaciones de ambigüedad,
a contradicciones, a un alto nivel de subjetivismo y, en ocasiones, pueden ser
causa de decisiones inadecuadas y de insatisfacción y desmotivación de los
docentes. .
En particular, se considera que aún no se han generado políticas eficientes,
en el marco de las reformas educativas, encaminadas al perfeccionamiento del
desempeño del docente. A nuestro juicio una de las políticas necesarias en
este sentido es la instauración de un sistema de evaluación del desempeño
profesional del docente y más aún si se asume el enfoque sociológico previsto
anteriormente, dada la naturaleza y
función del maestro, eminentemente social es su función y por eso la percepción
evaluativa social también lo debe acompañar para su defensa y estímulo.
Al respecto son coincidentes las
ideas, aunque en algunos casos desintegran el rol de este maestro asumiendo la
concepción de educador y de pedagogo social, al punto de separarlas en al práctica,
de manera que son unos profesionales específicos de la educación y, en general
de la acción social, además se considera como un servicio
social que atiende a las necesidades sociales, siendo uno de sus rasgos
característicos el compromiso con sus clientes.
En cuanto a las necesidades de que
se hablan son de tres niveles: 1.
Necesidad patente 2.
Necesidad latente. 3.
Atención a las necesidades diagnosticadas. No cabe duda
de que el profesional que trabaje estas necesidades ha de ser una persona
competente y poseer aptitudes y técnica.
¿Pero que es lo qué se
entiende por competencia?: ·
Atención a las necesidades y problemas de los
sujetos y ayuda a su desarrollo. ·
Características personales de los sujetos que
se concretan en : dedicación, entrega, implicación, honradez, coherencia con
la persona y el trabajo, etc. ·
Insistencia en la preparación técnica
–profesional, precisando las bases y las líneas que se llevan que subyacen a
los proyectos que se llevan a cabo
en la práctica. Según una
investigación llevada a cabo por CHAUVENET
en 1992, un medio importante de profesionalización de los trabajadores
sociales, es la reflexión colectiva interna de los equipos. Estos
profesionales al igual que otros muchos también adoptan una serie de principios
o normas, en forma de derechos y deberes, que sirven para orientar y regular la
tarea profesional, y que llámense como se hagan tiene su fundamento en la ética
pedagógica y su mayor jurado en los factores de incidencia social . A modo de
ejemplo proporcionamos uno de los modelos de código deontológico que estableció
P. BESNARD en 1990: Deberes
que deben cumplir : ·
Responsabilidad ·
Perspectiva en sus concepciones y acciones
de los derechos de las personas y de la infancia ·
Servicio al grupo proporcionándole una autonomía
progresiva. ·
Tener en cuenta los principios educativos y la
organización desarrollada en el proyecto educativo. ·
Desarrollo del espíritu de búsqueda y reflexión ·
Buscar el equilibrio entre las demandas de la
administración, la sociedad y los sujetos. ·
Compromiso de trabajo en grupo para no caer en
el individualismo. Derechos: A modo de
ejemplo proporcionamos uno de los modelos de código deontológico que estableció
P. BESNARD en 1990: Deberes: ·
Responsabilidad ·
Perspectiva en sus concepciones y acciones
de los derechos de las personas y de la infancia ·
Servicio al grupo proporcionándole una autonomía
progresiva. ·
Tener en cuenta los principios educativos y la
organización desarrollada en el proyecto educativo. ·
Desarrollo del espíritu de búsqueda y reflexión ·
Buscar el equilibrio entre las demandas de la
administración, la sociedad y los sujetos. ·
Compromiso de trabajo en grupo para no caer en
el individualismo. Otro
especialista , en este caso de la Universidad de Oviedo afirma que los esfuerzos
de renovación pedagógica llevados a cabo por muchos maestros y maestras en
este país, chocan con frecuencia
con ciertos imponderables de la actividad docente. Por ejemplo, el carácter público
del aula. Todo lo que hace el maestro o la maestra es público. Por otra parte,
los problemas que se presentan no suelen ser predecibles y exigen además una
solucción inmediata y que deje en buen lugar el prestigio del maestro o maestra
delante del alumnado, confirmando , una vez más la comunidad de criterios y
tendencias valorativas en torno a esta problemática
AQUÍ. Resulta
importante, dada la naturaleza de este trabajo tener presente que Guantánamo
goza de cierta
singularidad en la dialéctica de lo nacional y lo local, al margen de lo cual
no es posible ninguna valoración objetiva, sustentado en el enfoque dialéctico
materialista y multidisciplinario que es menester, de ahí la necesidad de
resumir algunos rasgos esenciales de este territorio en cuanto a lo económico,
lo sociopolítico y cultural, que condicionan la imagen social del profesor,
concretados en: Ø
La provincia de Guantánamo ubicada en la parte
más oriental del país y con más del 75 % de su territorio en zona montañosa,
consta de diez municipios. Ø
Debe su desarrollo económico fundamentalmente
a actividades agropecuarias, aunque existen algunas pequeñas industrias y se
desarrollan los habituales servicios, realmente de aquí deriva un problema, que
se considera es importante tener en cuenta en la problemática abordada, la
oferta de empleo en Guantánamo no satisface la demanda de los aproximadamente
147 860 hombres y mujeres que constituyen la población en edad laboral y de los
68 038 pre-laboral. Ø
La educación es una realidad
en un territorio otrora olvidado, de la misma forma que otros beneficios
generados por la Revolución. Ø
En
el ámbito cultural se disfruta de los servicios de 34 cines, 11 museos, 1
teatro, 12 bibliotecas, 19 casas de cultura, dos casas de la trova y 3 galerías
de arte, extensivos prácticamente
a toda la provincia, pero con mayor concentración en la capital del mismo
nombre. Ø
Se materializan también los
programas actuales de atención a niños(as), adolescentes y jóvenes,
incluso esta provincia resultó una
de las seleccionadas para ser beneficiadas por el Programa de Desarrollo Humano
Local (PDHL) en coordinación con la UNICEF, de manera que las perspectivas se
perfilan hacia el tratamiento de problemas locales que tiendan a mejorar la
situación de sus habitantes. Ø
A pesar de lo planteado, e incluso el hecho de
estar en el PDHL referido así lo justifica, en este territorio no faltan las
afectaciones que determinan de alguna manera migraciones sucesivas hacia otras
provincias con mejor nivel de desarrollo Ø
La historia del territorio está marcada por
hechos históricos trascendentales desde
la etapa colonial hasta la actualidad, además, está enclavada la Base
Naval Norteamericana, todo lo cual
ayuda a fomentar una conciencia revolucionaria y patriótica a toda
prueba en la gran mayoría de la población. Es en este
contexto se desempeñan los profesores de la Educación Superior para la formación
y desarrollo de los futuros
profesionales de la Provincia, que se
interrelacionan necesariamente con factores sociales disímiles, que no sólo
inciden en su importante misión, sino que, se convierten en sus jueces
permanentes, a tenor
de las expectativas y necesidades sociales y más aún con el proceso de
universalización que ha enclavado la Universidad hasta el barrio. Las
perspectivas de cambios importantes anunciadas para este nivel de enseñanza
están siendo una realidad, lo que sumado a los elementos señalados
anteriormente fungen como punto de partida para la búsqueda de criterios los más
objetivos posible en torno a la imagen social
de estos profesionales, llamados a desempeñar cada vez más un rol
formativo, para ello el diagnóstico se encaminó a constatar en qué
estado se encuentra la problemática determinada, lo que se resume a continuación
a partir de las dimensiones e indicadores siguientes: ·
Relación profesor-sociedad
·
Relación profesor-colectivo docente
·
Relación profesor-colectivo de educandos
·
Relación profesor-opinión pública
·
Autoimagen
Algunas
consideraciones esenciales extraídas de la evaluación profesoral más
reciente, en la que la valoración fundamental radica en el predominio de un
contenido administrativo o funcional en detrimento de la labor en pro de la
formación integral de los educandos, donde se connotan: ü
Dificultades con la utilización de métodos de
dirección del aprendizaje. ü
Inadecuada preparación de los docentes para el
desarrollo del trabajo de formación vocacional. ü
Insuficiencias
en la aplicación del Programa Audio Visual en el contenido de las
asignaturas. ü
Incorrecta planificación del trabajo
independiente. ü
Insuficiente concreción del Programa Director
de la Lengua Materna. Evidentemente
que estos son aspectos importantes que desmeritan la imagen de este profesional,
por denotar insuficiencias en su desempeño científico, metodológico y
formativo, pero se obvian otros indicadores que debían integrarse a esta visión,
no por ausencia de dificultades, sino, por la propia concepción que aún
subsiste acerca de la misión y
papel del profesor, restringida a determinados contextos y funciones, lo cual es
una barrera que no incentiva el tesón por la integralidad. Se han
expuesto consideraciones que evidencian la mella en la imagen social de los
profesores, incidiendo en su configuración
la experiencia, vivencias y expectativas sociales que denotan un respeto implícito
por el “debe ser”, representada en la conducta de los profesores; por otro
lado, no es posible afirmar un total deterioro de esta imagen social pues se
reconocen tanto como enjuician negativamente determinadas manifestaciones, que
tanto en uno como otro caso se resumen a continuación: ü
En Cuba, institucionalmente, el profesor está
reconocido como la “imagen de la sociedad”, situado a la altura que V. I
Lenin preconizó en su momento, de lo cual se hace eco la prensa plana nacional
más que la local. ü
La radio, TV y cine no se han convertido, a
juicio de los encuestados, en vías que respalden la labor de la prensa escrita
en defensa y reconocimiento a la
figura social e importante que es el profesor.
ü
Existe la
percepción de una dicotomía entre el “debe ser” y el “ ser ”. ü
Poco alimentada resulta la autoimagen
profesional del mismo carente de una autoestima adecuada, una autorreflexión
sistemática, una autovaloración consecuente y del nivel metacognitivo que
permita la autorregulación de su personalidad en correspondencia con el
despliegue de sus potencialidades integrales para cumplimentar la misión
conferida de manera consciente e idónea. De manera
que con todo lo planteado se propone como resultado el perfil que se recoge en
la siguiente tabla
Perfil: Imagen Social de los profesores de Educación Superior:
Resulta
procedente sintetizar lo que en cada cualidad y capacidad los autores defienden
como su contenido esencial, siempre con la intencionalidad manifiesta de la
caracterización y el condicionamiento de la problemática en torno a la imagen
social, resultando las siguientes precisiones: Ejemplaridad:
Como cualidad satisface demandas constatadas y criterios compartidos, la
conducta social ejemplar, la unidad de la palabra y la acción, del pensar, sentir y el
hacer son substrato vital para
lograr mantener a la figura del
profesor en el lugar que es menester, esta cualidad no puede afectarse en
ninguna de las dimensiones y
de hecho deviene en condición ineludible para preservar la imagen social
requerida. Firmeza
y solidez ideo-política y moral:
En la escuela cubana esta
constituye cualidad de primer orden, pues tanto en el plano filosófico como en
el político- ideológico y en el moral se exige de los profesores sólidas
convicciones, como núcleo básico de su personalidad y determinante de su
orientación y dirección, ello debe materializarse en un partidismo que lo
convierta en firme defensor de las ideas marxistas-leninistas, martianas, así
como de la política del Partido y el Estado cubano. Amor
a la profesión pedagógica:
Ninguna otra profesión recaba más del vínculo afectivo que
esta, defendida por los
padres de la Pedagogía cubana como una gran obra de infinito amor y entrega,
solo así la incondicionalidad sin
límite, la implicación profunda y el desempeño consciente para sentir
necesidad y satisfacción por la labor realizada,
formarán parte consustancial del
quehacer sistemático de este profesional. Amor
a los educandos:
Sin el reconocimiento del educando como sujeto no es posible
el desenvolvimiento íntegro del profesor
que propenda a la necesidad
de penetrar en el mundo interno del
mismo para comprenderlo y ayudarlo, para compartir no solo saberes
sino sentimientos, ideales,
sueños, alegrías y tristezas, en una comunicación fluida y humana. Optimismo:
No solo la confianza en el presente, sino en el mañana, el sentido de la vida
hacia algo mejor sin evadir el tratamiento a lo deficiente, la alegría
de saberse un ente transformador por excelencia sobre la base de las potencialidades para alcanzar metas cada vez más
crecientes y elevadas, la firmeza
en que todos los estudiantes y los seres humanos en general son susceptibles de
mejorar cada día. Sencillez
y modestia:
Aunque reconozca sus posibilidades,
el profesor debe saber respetar las de los demás, sea quien sea, dar lo mejor
de sí con sentido de lo humano, en un plano
equitativo, decoroso y digno,
sin el vejamen a nadie, el saber más debe
ser para hacer más y mejor a uno mismo y a los otros y además demostrar la
convicción de que el conocimiento es infinito y eterno, por lo que nunca se
sabe todo. Constancia:
Mantener un quehacer sostenido, firme y perseverante, donde los obstáculos más
que freno, sean un acicate para
mayores y mejores empeños, pero de manera sistemática y gradual. Liderazgo:
Vista como habilidad para influir en
un grupo y sacar lo mejor de cada persona en aras de la realización de las
metas trazadas, estimular el quehacer de los demás a partir del suyo propio,
fortaleciendo lo positivo de cada uno en favor de todos. Solidaridad
y colectivismo:
La orientación social de la personalidad de los profesores, que implica saber
compartir, dar siempre lo mejor de sí, estar dispuesto para los demás
y subordinar lo personal a lo social, gravita de manera sustancial en
la percepción que los demás tengan
de sí. Creatividad:
Potenciando el vínculo de lo afectivo y lo cognitivo, el profesor debe crear no
solo la necesidad, sino, las condiciones para que primen la originalidad, la
postura activa y transformadora de la realidad, la reflexión y autorreflexión,
donde se aprenda del error y se promuevan la independencia, la
flexibilidad, el intercambio de ideas, el razonamiento divergente y la generación
de proyectos y alternativas. Exigencia: Proyectado hacia los demás y hacia sí mismo, es el perenne afán por equiparar el poder con el hacer en condiciones estimulantes, humanas y flexibles. Empatía:
Capaz de situarse en lugar de los demás, de comprender su mundo
emocional-afectivo, de valorar con justeza y en correspondencia interactuar y
comunicarse. Criticismo:
Que la justeza
de principios, seguridad en los juicios valorativos y los argumentos necesarios
requeridos, permeen la influencia en los demás y en sí mismo con un sentido
constructivo. Autenticidad:
Manifestarse libre de subterfugios y dobleces, sino, tal cual es y lograr
que en sus relaciones con los demás lo acepten con sus virtudes y
defectos, pero predicando con el
ejemplo y además abierto al cambio con
miras a la autotransformación y el
perfeccionamiento personal y profesional. Responsabilidad:
Mostrar sentido
del deber, la obligación y el compromiso en el cumplimiento de las funciones y
tareas asumidas, como ciudadano
y profesional, tanto en lo individual como en lo colectivo. Asumir con
plena conciencia el proceso y resultado de su accionar en la vida, en todos los
órdenes y en cada contexto donde interactúa.
Autocontrol: Vinculado muy directamente con el equilibrio emocional y con el autodominio, basada en la autorregulación consciente que ayuda a la ecuanimidad y la disposición permanente para ajustar su comportamiento a factores situacionales externos en correspondencia con el nivel de conocimiento que posee de sí mismo. Sentido
de la justicia:
Se refiere a saber emplear el estímulo y el castigo y requiere una actitud
equitativa ante cada alumno, en correspondencia con sus potencialidades, el
esfuerzo desplegado y los
resultados obtenidos. Sentido
de la medida:
Significa mostrar sensibilidad ante la individualidad de cada alumno y ser
siempre franco y justo, sin adoptar actitudes extremas e irreflexivas, por el
contrario debe ser capaz de sopesar cada decisión y medida que tome en la
relación con sus estudiantes. Seguridad:
Potenciar el autodominio a partir de la confianza en sí mismo y en sus
posibilidades reales para demostrar sus saberes con prudencia y respeto, ello
implica una autovaloración adecuada y un desempeño consecuente con la misma,
donde la convicción en que
se puede se demuestre con firmeza y nitidez.
Afabilidad:
Como cualidad personal, en ella se evidencia la adecuación y ajuste
a diferentes situaciones y
expresiones del medio con buen humor y optimismo, con
respeto y simpatía hacia los demás.
Interactividad:
En la relación con los demás de manera dinámica, comprensiva y emotiva
debe primar el sentido de la medida, del dar permanentemente y tratar de
trabajar por el intercambio fluido. Asumir la condición de sujeto que, a
la vez que transforma, se muestra receptivo y dispuesto a la transformación,
merced a la influencia de los demás.
Honestidad:
Demostrar en sus relaciones con los demás, pero ante todo consigo mismo,
sinceridad, decencia, decoro, justeza y modestia, ser leal, incorruptible,
correcto e imparcial, rechazar en todo momento manifestaciones como el engaño,
el fraude, e l
robo y la corrupción. Ser capaz de asumir las consecuencias de sus
actos, sin subterfugios, ni falsas justificaciones. Autoestimación:
Solo una persona que se ame y respete será capaz
de poner de manifiesto todas sus potencialidades, en un proceso que cada
vez más lo lleve a su autorrealización total y plena, en un desempeño
eficiente, por lo que esta es la base y
centro de su propio desarrollo y sintetiza el conocimiento, concientización y
práctica de todo su potencial, como marco de referencia desde el cual se
proyecta. Evidentemente
existen innumerables cualidades que, incluso, abarcan hasta el aspecto exterior
del profesor, pero las especificadas se consideran como las básicamente
necesarias y suficientes para equilibrar exigencias y
tradiciones arraigadas con sistematización teórica y expectativas
sociales en defensa de la figura
social de los profesores; ello también exige formaciones psicológicas que
caracterizan la regulación predominantemente ejecutora de la personalidad del
profesor que son las capacidades. Capacidad
comunicativa:
Que implica el cómo el profesor es capaz de relacionarse
con los demás, sabe encontrar el camino correcto de acercamiento
y establece relaciones multifacéticas en diferentes situaciones y
momentos, lograr una comunicación pedagógica efectiva, eficiente y eficaz, a
partir de desarrollar
en su personalidad un estilo
comunicativo flexible y logra los resultados educativos deseados en sus
estudiantes en coordinación y apoyo con los demás
agentes y fuerzas educativas. Capacidad
perceptiva:
Consistente en la capacidad para
penetrar en el mundo interno de los estudiantes y de las demás personas con
quienes interactúa, presupone el desarrollo de la capacidad de observación, de
escucha y comprensión, ello permite el conocimiento y detección de cada
estudiante en su diversidad, así
como de los factores causales y debe abarcar a las demás personas que influyen
en él para facilitar, guiar y propender
a su desarrollo, e incluye la ponderación de situaciones y la toma de
decisiones razonadas para resolver los problemas de la práctica educacional. Capacidad
de autoridad:
Se ejerce cuando el profesor tiene una influencia emocionalmente ininterrumpida
en sus estudiantes, y en los demás, a partir del prestigio y la autoridad que
le brindan el dominio de los conocimientos de su disciplina, de la metodología
de la enseñanza y de la concepción humanista-dialéctica del aprendizaje, del
crecimiento humano y del proceso
grupal, por lo tanto en esta capacidad se conjugan varias condicionantes que
parten, ante todo, del ejemplo y del respeto de la personalidad del profesor, es el ejercicio
del poder pero a partir de su conducta ejemplar integral. Capacidad
ejecutiva:
Dada en términos del dominio y uso efectivo, durante el proceso de
solución de tareas, de la planificación, supervisión, corrección, comprobación
y proceso del control y autorregulación de la actividad que se realiza;
implica que el profesor sea capaz de
viabilizar en el plano más concreto la política educacional trazada, es decir
con los educandos, coordinando las
potencialidades de las restantes fuerzas
educativas, ello entraña además, de una concepción organizativa un accionar
con recursos instrumentales que faciliten la dinámica del proceso y la aplicación
de métodos y formas oportunos y es
por tanto guía y modelo de actuación
para los demás, amén de
generalizador de las mejores experiencias pedagógicas para resolver científicamente
los problemas que se presentan, así como alcanzar los propósitos concebidos. Capacidad
proyectiva: A
partir de un diagnóstico certero se requiere del profesor
la movilización de sus potencialidades y condiciones para pronosticar y
orientarse hacia delante,
integrando de manera dinámica la realidad con los propósitos para anticipar
resultados, en ello inciden no solo
la certeza y pertinencia del diagnóstico,
sino, el dominio de las
tareas y fines propuestos, así como la creatividad del profesor, presupone el
dominio y aplicación de la concepción de la zona de desarrollo próximo por
parte del profesor. Capacidad
académica:
Caracterizada porque el profesor domine plena y profundamente los contenidos
de su disciplina, saberes que le son imprescindibles, además, la
posibilidad y disposición para aplicarlos y demostrarlos en la práctica
profesional, así como su seguridad, convenciendo con firmeza, que base su
desempeño en la erudición lograda
con aplomo y solidez. Capacidad
didáctica:
Implica el dominio de los conocimientos, hábitos y habilidades del profesor
para hacer comprensible, asequible y motivante el contenido a los estudiantes;
es un aspecto y expresión
importante de su maestría profesional donde conjuga
la conceptualización y aplicación de los contenidos, de las vías y
formas y de los propios estudiantes, su
materialización en la dirección del proceso y en la interacción con los demás
es condición fundamental; implica de manera indefectible la planificación,
puesta en práctica y evaluación de estrategias de aprendizaje, de educación y
pedagógica en general. Capacidad
organizativa:
Es la capacidad para crear y mantener los grupos estudiantiles de manera
cohesionada e infundir ánimo en la solución de las tareas propuestas, para
ello un mecanismo esencial es su propio ejemplo de organización personal,
de planificación adecuada y un autocontrol de su propio trabajo e
incluso de su vida. Capacidad
directiva:
Sintetiza el dominio de los conocimientos, hábitos y habilidades, así como las
condiciones y exigencias para el desarrollo del proceso educativo,
que permita influir sobre los demás, fundamentalmente los estudiantes,
para llevarlos al estado deseado, pero de manera planificada, organizada,
orientada y evaluada, por lo que presupone preparación y disposición en un
clima participativo de intercambio y estímulo; en esta capacidad se integran el
resto de las capacidades y
cualidades planteadas y es esencial para alcanzar las metas propuestas. Capacidad
de liderazgo:
El profesor debe integrar aspectos cognitivos y afectivos que permitan influir sobre
las demás personas para que de manera entusiasta
y motivada propendan al alcance de los objetivos educacionales
propuestos, aprovechando lo mejor
de cada uno y de sí mismo, de manera que el nivel de aceptación y
comunicabilidad resulta premisa esencial para su desempeño profesional exitoso. Capacidad
autovalorativa:
Tanto el conocimiento como las habilidades para determinar
sus propias potencialidades y limitaciones en el plano tanto afectivo
como cognitivo, se consideran elementos esenciales que regulan el quehacer
profesional y personal del profesor, del cual depende en gran medida no solo lo
que puede hacer, sino
lo que es, y cómo lo
perciban los demás, tanto en disposición como en
desempeño real. Capacidad
metacognitiva:
Se refiere al conocimiento y control total del profesor sobre su esquema
cognitivo y el de los demás, a su capacidad para valorar objetiva y críticamente
su propio proceso de conocimiento
(y el de otros), sus estrategias y posibilidades intelectuales, así como el
desarrollo de un conjunto de acciones y habilidades que le permitan controlar el
funcionamiento y desempeño cognitivo en la realización de las tareas para
planificar y proyectar la actividad que dirige; esta capacidad tiene una
implicación también en la esfera afectiva, por lo que constreñirla solo a lo
cognitivo es un craso error.
Las
diferentes vías deben tener
objetivos marcados, en espacios de interacción individual
y grupal encaminados a: v
Ampliar el
nivel cognoscitivo de los profesionales de la
educación en torno a los
fundamentos ético-pedagógicos, con un
enfoque reflexivo-participativo, con el empleo de diferentes vías y
medios , dentro de ellas las TIC. v
Debatir
acerca de rol y misión sociales del maestro, tanto a partir del legado histórico-pedagógico
cubano como de los preceptos actuales que respondan a las condiciones y
necesidades del momento,
manifestados por nuestro máximo líder, dirigentes y funcionarios
del MINED y SNTECD. v
Promover los
espacios de reflexiones autovalorativas como
premisa para medir el alcance
del desempeño profesional y su perspectiva futura a tenor de los fundamentos
ético-pedagógicos, la misión social asignada y las expectativas que,
en general, condicionan la imagen que debe proyectarse y preservarse. v
Incentivar
propuestas que, partiendo de ellos mismos, contribuyan
a subsanar las limitaciones que afectan de una manera u otra la imagen
del profesional y con ello su autoestima y realización personal. v
En la
concepción y el tratamiento a esta temática se prevé y exige el empleo de
diferentes vías y medios que promuevan una dinámica intensa y el acceso a los
destinatarios fundamentales(docentes titulados y en formación de secundaria básica,
directivos, estudiantes de esta educación y miembros de la comunidad y de la
familia donde está la escuela ),
como espacio interactivos básicos, para ello el uso de las TIC resulta una
premisa oportuna y seguridad del éxito. Algunos
resultados de la puesta en práctica
de la propuesta concebida para la
formación de la imagen social del maestro evidenciaron que a partir
del conocimiento y sensibilidad con esta problemática, así como la
creación de espacios sistemáticos y variados para su tratamiento se logra una
transformación gradual hacia el
estado deseado. Sin embargo, para garantizar la
funcionabilidad de lo propuesto es
importante, tener en cuenta los siguientes requerimientos: Ø
Elaborar un diagnóstico y caracterización del
colectivo pedagógico y de cada
individuo, precisando indicadores básicos a partir de los fundamentos ético-pedagógicos,
donde no deben faltar las cualidades y capacidades contenidas
en el perfil propuesto
Este diagnóstico y la consecuente caracterización deben ser el elemento
básico para el tratamiento
en cada
centro, acorde a sus
peculiaridades, a la imagen social de los maestros. Ø
Establecer vías que propicien el dominio por
parte de los maestros y profesores
de los fundamentos ético-pedagógicos y de la
comunicación, como elemento esencial, mediante:
conferencias, debates, talleres y formas de superación profesional de
mayor envergadura y alcance. Ø Un elemento que no debe faltar es la valoración de la herencia ético-pedagógica que recibida y que compulsa a defenderla cada día con un accionar ejemplar. Ø
Establecer espacios sistemáticos donde a
partir de la comunicación e interacción participativa, se debatan materiales,
discursos, vídeos, películas
y diferentes normativas sobre la misión social del
maestro y su idoneidad,
donde el elemento autovalorativo sea clave, de manera que propenda al
autoperfeccionamiento consciente. Ø
Potenciar con mayor calidad el efecto de la
evaluación como vía para estimular
el desempeño
integral de
los profesionales de
la educación, a partir de observar los siguientes requisitos básicos:
·
Sistematicidad. ·
Integralidad (no debe
obviarse el criterio que poseen
alumnos, padres y otros
factores sobre el maestro) ·
Objetividad. Ø
Propiciar
una mayor estimulación al
maestro( a), dirigida al
reconocimiento de sus logros, virtudes
y esfuerzos, donde
se conjugue
la atención a
sus necesidades
materiales y espirituales,
los mecanismos para ello recaban de la iniciativa
de cada centro, para aprovechar con mejor
y mayor resultado los ahora
existentes. Ø
La coordinación entre los diferentes
organismos e instituciones del
territorio en torno al tratamiento
del profesional de la educación
para promover concursos, talleres, encuestas, encuentros (entre
las jóvenes y viejas generaciones, con destacados, entre otras),
divulgando en los medios de difusión
masiva (donde debe haber un espacio para este sector de manera sistemática),
como una vía
para rescatar la imagen del (a) maestro (a) a partir de resultados
concretos que se muestran y una forma precisa de defender la educación. Para
aplicar las TIC se concibe la elaboración y utilización de la vía
computarizada con dos medios: un Software y una Página Web, los que a
continuación se describen de manera precisa. Características
del software “En Defensa Del Maestro.¨
Este
software está elaborado en la aplicación multimedia Mediator, su clasificación
entra dentro de los Tutoreales, Entrenadores y Juegos Didácticos, utiliza
elementos de la multimedia como son: v
El sonido. v
La imagen . v
Las
animaciones. v
La música. v
El gráfico. v
Se prevé la
introducción de algunos videos. Para su
percepción y empleo el mismo corre en una PC que posea como hardware las
siguientes características: 1.
Microprocesador Pentium II (equivalente) o superior. 2.
64 de memoria RAM o superior. 3.
Monitor VGA o compatible con Microsoft. 4.
Lector de CD-ROM. 5.
Tarjeta Multimedia. 6.
Tarjeta de sonido. 7.
Altavoces (Speaker). Mientras
tanto, como software, tiene las siguientes características:
En cuanto al
diseño y contenido está prevista desde la portada inicial la presentación de
figuras representativas de la historia, tanto internacionales, como
latinoamericanas y cubanas y sus
concepciones sobre el maestro. En el menú
se ofertan los siguientes contenidos: v
Del maestro
en la historia(el que a través de frases y fotos de sus principales autores
demuestran la esencia de la temática). v
Superarse:
contiene información actualizada de los fundamentos esenciales y
multidisciplinarios en torno a al figura del maestro. v
Ejercicios:
que permitan interactuar para obtener información, criterios valorativos y
comprobar estado de opinión sobre la temática abordada en la parte de superación. v
Juegos: que
permitan interactuar de manera amena y dinámica y así obtener información,
criterios valorativos y comprobar estado de opinión sobre la temática abordada
en la parte de superación, así como estimular los resultados por la misma vía. v
Curiosidades:
centradas en diferentes aportaciones que susciten el interés sobre el maestro ,
ella se refieren a anécdotas, aforismos, historias cortas y otras informaciones
, narradas y/o gráficas, siempre entorno a ala temática central . Características
de la página Web La página
Web, ¨Imagen social de los maestros de Secundaria Básica¨, está elaborada en la aplicación Microsoft FrontPage, está
programada en lenguaje HTML y la misma utiliza elementos de la multimedia como
son: v
La imagen . v
Las
animaciones. v
La música. v
El gráfico. Su
principio fundamental se basa en el hipertexto, es decir el usuario accede a la
parte de la información que le interesa ubicada en otro documento y luego
incorporarse a la lectura inicial, permitiéndole así a los usuarios
una lectura de forma no secuencial,
tal y como se realiza en la vida real. Por su carácter
netamente informativo la interacción se reduce a la búsqueda de información,
en este caso aspectos sobre los fundamentos históricos, filosóficos, sociológicos,
psicológicos y pedagógicos que sustentan la imagen del maestro, así como su
comportamiento en Guantánamo y el perfil para su configuración social
adecuada, de hecho se ofrece una amplia y actualizada información , que es la
base para reflexiones serias y necesarias sobre quién y cómo debe ser el
maestro para garantizar su misión de manera efectiva y eficaz. Esta página
corre en una PC que posea como hardware las siguientes características: 1.
Microprocesador Pentium II (equivalente) o superior. 2.
64 de memoria RAM o superior. 3.
Monitor VGA o compatible con Microsoft. 4.
Lector de CD-ROM. 5.
Tarjeta Multimedia. 6.
Tarjeta de sonido. 7.
Altavoces (Speaker). Como
software las características siguientes
son las que requieren:
Por lo tanto
de acuerdo a la moderada experiencia obtenida, las condiciones creadas hasta el
momento y las valoraciones recibidas, las perspectivas de esta propuesta
resultan tan halagüeñas como interesantes y necesarias,
para brindar oportuno y urgente tratamiento a una figura que reclama de
perenne atención en cualquier parte del mundo más en Cuba,
donde la educación es una de sus más preciadas conquistas,
además si se demuestra que en la parte más oriental del país esto se
erige en una ocupación científica , entonces la garantía de la misión del
maestro cubano en cualquier circunstancia esta asegurada y con ella este sistema
social que lo sostiene y es ejemplo ante
el mundo. CONCLUSIONES
v
En resumen,
lo abordado permite afirmar que independientemente del reconocimiento
institucional conferido al profesor como “imagen de la sociedad”, existen
inconsecuencias tanto en el seguimiento al mismo como en el comportamiento que
este manifiesta, evidenciándose aspectos dicotómicos entre el debe ser y el ser, constatados en el diagnóstico. v
La
experiencia obtenida en
contacto con los “conjuntos funcionales” así
como los criterios
logrados, permiten afirmar que existen
posibilidades de lograr
cambios favorables en la imagen social de los profesores, siempre que se
perfilen los componentes necesarios, que se organice de forma planificada
la influencia y el
tratamiento al mismo, aprovechando las
vías establecidas
y generando iniciativas. v
La elaboración
del perfil ideal plasmado responde a la integración de los referentes teórico-metodológicos
asumidos con los resultados empíricos detectados y, permite precisar las
cualidades y capacidades necesarias
y suficientes que, como parte de su personalidad y desempeño íntegro, signen
al profesor con el interactuar permanente y constructivo, así como la dirección
profesional, que él garantiza con sus estudiantes y demás agentes educativos,
así como la
que ejercen sobre él. BIBLIOGRAFÍA 1.
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MsC.
Xiomara C. Ravelo Gainza.
Prof.
Maykel Sanabia Zalduendo.
Dra.
Zulema Matos Columbié CENTRO:
Instituto Superior Pedagógico “Raúl Gómez García”. Guantánamo.
Cuba. Fecha:
julio 2005. Enviado
por Lic. Lizet Débora García Corona
lizet@ispgt.rimed.cu
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