Ilustrados comunidad mundial educativa
Inicio | Escribenos
User: Pass: Recordar ó (Registrate!)

| !Publicar Articulo¡

Participación femenina de la mujer en la guerra de los 10 años

Resumen: Demuestran la unión existente en Cuba del hombre y la mujer en defensa de su Patria, así como el papel de la mujer en la guerra de independencia y el quehacer cultural de la población en sentido general para fortalecer los sentimientos de pertenencia a una comunidad y la identidad personal, para ello se debe enriquecer los programas dedicados a completar la formación académica, laboral e investigativa con el estudio de lo más representativo de la localidad.
5,930 visitas
Rating: 0
Tell a Friend
Autor: Lic. Hector Thompson Wint y Otros Autores

Resumen

Demuestran la unión existente en Cuba del hombre y la mujer en defensa de su Patria, así como el papel de la mujer en la guerra de independencia y el quehacer cultural de la población en sentido general para fortalecer los sentimientos de pertenencia a una comunidad y la identidad personal, para ello se debe enriquecer los programas dedicados a completar la formación académica, laboral e investigativa con el estudio de lo más representativo de la localidad

 

INTRODUCCIÓN

La educación cubana debe responder a las demandas internacionales y adecuarse a las nuevas realidades latinoamericanas, al contexto nacional y a los problemas propios de los territorios, escuelas, familias y todos los que de una u otra forma participan en el proceso educativo.

En esta época se deben formar hombres y mujeres que dominen los frutos de la civilización tecnológica y que sean además innovadores y creativos. Primeramente deben partir del estudio de su Historia, donde se ha demostrado que su desconocimiento ha traído consigo derrumbe de sistemas altamente desarrollados, por eso insistimos en el estudio de ella, fundamentalmente insistiremos en la participación femenina en la guerra de los 10 años.

La Revolución cubana ha sido una sola desde 1868 hasta nuestros tiempos, donde la mujer cubana ha sabido enfrentar todas las vicisitudes de la guerra y de gobiernos títeres y de turnos. Ejemplos incuestionables pensamos demostrar en este trabajo, que no acaba con la última  mencionada, sino que se requiere del estudio más profundo por parte de otras personas, para enriquecer nuestra historia patria. Donde la  escuela debe contribuir al logro de un acercamiento del estudiante con los textos de diversos géneros,  y contribuirá a crear espacios que proporcionen el goce artístico y el contacto con lo histórico. Estudiar nuestra historia, es saber defenderla y a la medida que la defendamos vamos a ser respetado, no solo con armas; sino también con conocimientos y sobre todo con ideas, es por eso que en nuestros días nuestra primera prioridad es la defensa de la Patria. Al igual que nuestras mujeres del 68, se unirán las mujeres de este nuevo siglo y servirán de inspiración una vez más para los hombres.

 

DESARROLLO

 Síntesis histórica de la participación femenina en la guerra de lo Diez años.

La realidad histórica de la primera contienda bélica, nos revela que un movimiento masculino, cambia sus hábitos y costumbres por algo tan diferente como lanzarse a los montes intrincados del centro, oriente cubano, durante Diez Años, .convirtiéndose en soldados de la Revolución.

Ellas compartieron el escenario histórico de nuestras luchas en el campo de la Revolución, junto a los hombres del 68, peleando y prestando múltiples servicios: al grito de ¡VIVA CUBA LIBRE!, dado por Céspedes en el ingenio Demajagua, el 10 de octubre de 1868, daba inicio en Cuba a la primera Revolución, ese día ondeaba en el batey una bandera símbolo de los ideales revolucionarios, la cual fue diseñada y cosida de las manos de una mujer de patrióticos sentimientos Candelaria Acosta (Cambula), fue novia de Céspedes y en ella depositó toda la confianza para su confección. La historia recoge en sus páginas que fue diseñada distinta a la del Venezolano Narciso López, quizás para cambiar los ideales anexionista, según palabras de nuestro Apóstol José Martí, ¡ La sangre derramada por la independencia de Cuba saneó de su dudoso origen la bandera que  se cubriría de gloria en los campos de batalla,

La bandera que fue enarbolada en Yara, fue confeccionada por manos de mujeres esclavas y con sus propios materiales esta entra en Barrancas el 15 de octubre la misma que entró en Bayamo el 18 de octubre de 1868 con la escolta personal de Céspedes, el 23 de noviembre de 1868 fue enarbolada en la villa de Guantánamo.

Fue símbolo de intransigencia y espíritu combativo de los cubanos al iniciar la primera gesta independentista, el día 11                                de abril de 1869 fue aprobada por los camagüeyanas y villareños en la Asamblea Constitucional de Guáimaro para presidir permanentemente junto a la de la estrella solitaria la sala de sesiones de la cámara. La bandera de Narciso López fue adoptada como emblema nacional por la Asamblea y desde entonces presidió todos los actos del movimiento independentista.

Manuela Cansino Sarduy  y sus hermanas Micaela y Mercedes lucharon por la independencia de Cuba durante Diez Años, en 1872 salen del campamento y se instala en la Sierra Maestra en un lugar conocido como Rancho Malo, jurisdicción del Cobre, allí construyeron y fundaron una escuela con la ayuda de los vecinos de aquel lugar para brindar instrucción a los niños de la montañosa zona y a los hijos de los soldados del Ejército Libertador. Manuela además de dedicarse al magisterio en la rústica escuelita; fue poeta, en sus versos reflejaba el amor a la independencia de Cuba, curó en el campamento insurrecto al                                                                             general Manuel Sanguily enfermo de tifus. Al final de la guerra Manuela estaba casada con el Coronel Pablo  Beola, uno de los participantes de la Protesta de Baraguá al igual que sus dos hermanas. Ellas se mantuvieron durante casi diez Años en la manigua y continuaron allí hasta el reinicio de la nueva contienda

En octubre de 1868 se alzaba en armas en Holguín, comandadas por Julio Peralta y Hernández  Perdomo, la mujer cubana supo responder a este llamado de los cubanos en  esa región entre ellas se encuentran: Juana de la Torre ó Juana  Torre, la misma supo poner en alto el nombre de la mujer cubana al comenzar el alzamiento en Demajagua secundado por los tuneros supo prestar toda la ayuda que estuvo a su alcance, fue obligada a exigir la retirada de los insurrectos para salvar su vida, ella prefirió morir ante de aceptar esta propuesta.

Otras de las mujeres que se destacaron a favor de la causa son el caso de Lucía  Iñiguez Landín, madre de Calixto García, que había marchado junto a él a la manigua, fue desterrada de Holguín hacía La Habana por el gobierno español, reside en el Cerro; desde allí duda del apresamiento de su hijo, y lo desmiente hasta tanto no sabe que ha escapado con vida; con estas palabras expresó la gratitud de aquel hecho: "Ese es mi hijo Calixto". Junto a él sufrió el duro calvario, el confinamiento en España y la prisión en Pamplona, en gestiones y visitas para poder llevarle comida, para poder sobrevivir. La expresión de coraje, era honor de familia de familia. Matilde Iñiguez a esta mujer le habían matado a su hijo Manuel, ella sobrepone su orgullo de patriota a los sentimientos de madre y exclamó: “Gracias te doy Dios mío al permitirme verlo así y no prisionero del enemigo.”

El 13 de octubre de 1868 responden al llamado de Céspedes, los tuneros, comandados por Vicente García juntos a los hombres se levantan las mujeres entre las que se encuentran: Mercedes Varona, joven patriota que había seguido los pasos de toda su familia, su casa se convirtió en centro de conspiración, allí se guardaron armas y municiones, preparó un plano de la plaza de las Tunas para llevar a cabo acciones militares, fue una de las conspiradoras más útiles de los patriotas tuneros durante los primeros años de la guerra grande; realizó diferentes actividades revolucionarias que le costaron el confinamiento y la muerte

Brígida Saldivar esposa de Vicente García, ella supo brindarle todo el apoyo material y moral, junto a él se fue a la manigua a prestar sus servicios de enfermera y cocinera de la fuerzas tuneras. Iría Mayo Martinell cubana de origen francés, la mujer que arriesgó su vida en estado de gestación, cruzó las líneas españolas para llevar al mayor general Vicente García los planes de la ciudad con todos los datos necesarios para el ataque de la plaza el 16 de agosto de 1869. Fue capturada por los españoles, dio a luz en la cárcel, la obligaron a marchar en cordillera junto a otras presas de Bayamo, a ella la machetearon, su niño lo entregó a una ex-esclava presa, le pidió que de nombre le pusiera León,   por el león de  Santa Rita general Vicente García y Filiberto por su esposo Charles Filiberto Peissó, antiguo miembro del comité Salvación Pública.

Los bayameses al clamor de la lucha dieron su paso al frente,  entre las féminas que se destacaron está: Candelaria Figueredo (Canducha), la abanderada de las tropas bayamesas, enarbolando la bandera que con el modelo de Cambula, pero con los materiales correctos que hicieron su madre y su hermana Eulalia en la finca  Las Mangas, propiedad de su padre Perucho Figueredo. La historia de la insurrección cubana recoge en sus páginas la figura juvenil de 16 años de edad  de caducha que vestida de blanco, con banda tricolor y gorro frígido punzó, avanzó sin temor,  ni a la fusilaría, ni al cañón. Esta joven sufrió la rigurosa vida a la intemperie luego del incendio a Bayamo; fue capturada y maltratada, remitida como presa al fuerte de Zaragoza en Manzanillo, luego a las Recogidas, y después deportada,  siempre se mantuvo al lado de la Revolución militante de las dos guerras, como correspondía a un miembro destacado de la familia del autor del Himno de Bayamo.

El ejemplo inquebrantable de Adriana Castillo Vázquez, multiplicó sus actividades revolucionarias durante los tres meses en que Bayamo fue capital de Cuba Libre, realizó importantes actividades revolucionarias en apoyo a la causa, resultó de la confianza de los patriotas bayameses. Adriana junto a su hermana y su madre fueron de las primeras en darle fuego a sus propiedades antes de caer en manos españolas, refugiadas en las serranías de Guisa, enfermas soportando las malas condiciones del campo fueron encontradas por los  españoles, llevadas a la ciudad de Bayamo residieron en la antigua cochera de su casa allí asistió un médico español para atenderla, Adriana se negó a ser atendida por el médico ya que se trataba de un enemigo de la Revolución, cantando el himno de Bayamo murió a los17 años de edad.

En  la quema a Bayamo también participaron otras mujeres que inflamadas de patriotismo ayudaron a la destrucción de sus hogares y se lanzaron con los hombres de sus casas a los campos insurrectos, para sufrir miserias y padecer los rigores de la manigua es el caso de la niña Blanca Téllez, proveniente de familia acomodada, quien además de realizar tan honrosa tarea fue correo de los mambises en los campos de la Revolución, ayudante eficaz de los compatriotas del 68, vigilante de la retaguardia mambisa. En el año 1878 al finalizar la guerra, continuó conspirando en la Guerra Chiquita con el mismo ímpetu de la primera  contienda, hasta ser desterrada a Jamaica en el año 1880. En la entrada de las fuerzas insurrectas a Bayamo se destaca Juana Arias, peleó en la batalla de las Guásimas por lo que fue concedido el grado de coronela por Máximo Gómez y Antonio Maceo, fue diestra manejando el machete, colaboradora del  mambisado oriental en la primera etapa de la lucha armada. Radicalmente revolucionaria se mantiene en la línea intransigente de la  Protesta de Baraguá. Al terminar la guerra con la Paz del Zanjón participa junto a Calixto García en los preparativos de la Guerra Chiquita.

Otra mujer que desafía con valor y entrega las vicisitudes y peligros de la guerra  fue Lorenza Díaz quién sirvió como ejemplo y aliento a las tropas de su tío Modesto Díaz , a los cuales acompañaba. Un desafortunado accidente le provocaría la muerte en el año 1870 al ser aplastada por una Ceiba. Ejemplo del firme amor a la independencia de la patria, nos lo dio la madre del general Donato Mármol. María de Mármol, a quién éste, después de la quema a Bayamo, le envió un papel en  el que había escrito una sencilla frase: "He tenido la gloria de pegarle fuego a tu casa".

Analizando el curso global de esta guerra, entre otras incontables mujeres que la largo período de nuestra historia reesforzaron por propiciar la victoria para las fuerzas mambisas, por derecho propio, por su voluntad ejemplar y temple de titana está la excelsa matrona de Cuba: Mariarna Gralajes Cuello.

¿Qué había en esa mujer, qué epopeya y misterio, había en esa humilde mujer qué santidad y unción hubo en su seno de madre, qué decoro y grandeza hubo en su sencilla vida, que cuando se escribe de ella es como de la raíz del alma, con suavidad de hijo y como de entrañable afecto?.

La madre de los Maceo fue de las primeras en secundar el movimiento Cespedista, brindó su ayuda en dinero, armas y caballos. Ofreció todos a sus hijos a la lucha por la liberación de la patria y  la abolición de la esclavitud, en la manigua perdió a su esposo, amigo, hijos y nietos; fue cocinera de los insurrectos, curaba las heridas tanto de los cubanos como de los españoles.  Les dio todo el aliento necesario a sus hijos para seguir peleando por Cuba Libre. Hizo jurar de rodillas a toda la familia para libertar a la patria o morir por ella. Varios autores cubanos se refieren a la figura de Marina; Félix Figueredo expresa de ella: animaba a sus hijos al cumplimiento del deber, y había enviado a Tomás un niño aún, a la lucha. Su hogar era el Hospital de la Patria, Enrique Loynaz del Castillo la comparó con la célebre mujer considerada como el tipo ideal de la madre Romana por las virtudes inculcadas a sus hijos, José Martí la catalogo como Madre, de ella existen varias anéctodas que reflejan su amor a la independencia de Cuba y los deseos de ver a su tierra y es cuando un hijo de ella curado de las recientes heridas recibidas en defensa de la patria fueran grados que se adquieran en la guerra, de la madre de los Maceos mucho se ha escrito y nunca es suficiente, son tantas las facetas que heredaron de ellas sus hijos, que es difícil pensar en Mariana sin recordarlos todos.  

“ Ella simboliza en su alteza moral, el perfil más bello y noble de la mujer cubana”;  así habla Martí sobre la esposa de Antonio Maceo, María Cabrales Isaac es para Mariana una hija más, fue madre en plena manigua, curó la herida de su esposo en varias ocasiones, al decir de María, Manuel Sanguily expresó :” fue la terapeuta  más eficaz de la guerra grande”, compartió su trabajo en varias ocasiones con la esposa de Máximo Gómez. "Mientras no hubiera libertad, no habría descanso", así luchó sin descanso en los campos de Cuba, cuando la Revolución estalló es Bernarda Toro Pelegrín (Manana), ella se entregó por entero a la lucha por la libertad de su amada tierra, junto a su esposo Gómez Báez luchó incansablemente en los campos de la Revolución, compartió con su compañero de vida los rigores de la vida en campaña, durante la invasión a occidente, fue madre de cuatro hijos, en plena manigua, curó las heridas de  los combatientes que luchaban por La Revolución, vio morir a dos de sus hijos, ella al igual que María Cabrales desde su condición de madres y  esposas, recibieron las duras pruebas de la guerra , ambas como tantas otras, marchaban por los campos llevando a sus pequeños, "al paso de los combates en la cuna de  sus brazos."

Durante el desarrollo de la guerra supo mantener una dignidad a toda prueba Dominga Moncada la madre de Guillermón Moncada, el Caballero de la Guerra , como llamaron los españoles, con la ayuda de su hija Felipa, fue enfermera y curandera en la montañas orientales, enviaba correos revolucionarios, fue encerrada varias  veces para que intercediera por su hijo a cambio de su libertad pero jamás aceptó.

Aquí se  luchó muy duro durante la primera guerra por la independencia, en este escenario surgieron muchos de nuestros grandes combatientes, es imposible dejar  de mencionar la larga lista de mujeres cubanas guantanameras que dieron todo su valor y entereza a la lucha por la libertad de la patria sufriendo, curando dolores y sirvieron a los hombres de lucha en lo más intrincado del alto oriente cubano, son ellas la que olvidadas por el largo camino de la historia, vienen a reafirmar su grandeza de mujer patriótica, incondicional y cubana. No debe soslayarse a Dolores Paján, la mujer que sirvió como abanderada de las tropas insurrectas en el primer  combate que entablaran los cubanos como respuesta al llamado de Carlos Manuel de Céspedes, que con valentía defendió la insignia Cespedista en la villa de Guantánamo, cerca del poblado de Tiguabos.

Caridad Jaca la mujer que tuvo que soportar la humillación y la vejación de saciar los deseos de  hombre de un grupo de españoles para no comprometer la causa santa de la patria. Angelina López Laffita al iniciar la campaña guerrillera en 1869 por las serranías de Ímías y Sabanalamar, contó con el apoyo de esta distinguida mujer y su esposo, en el suministro de alimentos, medicamentos y valiosas informaciones confidenciales del movimiento de las tropas españolas por la región, sus actividades les costaron la muerte a ambos. Victoriana Nogueras   junto a Mariana Grajales y María Cabrales funda hospitales de sangre, trasladó correspondencia secreta al mando mambí en Santiago de Cuba, militante de las tres guerras por la independencia.” Nadie calcula una guerra... lo costosa que es de sufrimiento", así expresa su opinión una mujer que ha sido participe de la guerra larga, Caridad Pérez Piño mujer de humanos  sentimientos y recio carácter, curó heridos, vio la muerte de sus tres hijos pequeños, dos varones y una hembra, resistió las inclemencias del tiempo, los rigores de la guerra , siempre se mantuvo en la retaguardia mambisa , vio morir a su esposo y tuvo que huir con sus tres hijos, logró sobrevivir gracias a los insurrectos , con la misma voluntad de siempre, fuerza de vivir y seguir luchando por la independencia de Cuba, reside en las cercanías de loma Pavano, en Guantánamo; para servir a la causa revolucionaria del 95.

Liboria Sánchez, nacida en la Caridad de los Indios, Yateras, desde muy joven se unió en matrimonio con José Policarpo Pineda Rustán, al cual siguió por las escabrosas sierras de Ímías y de Mariana Llompar. Le dio tres hijos al legendario coronel durante la campaña militar. Muerto su esposo, los educó en el amor a independencia de la Patria y se incorporaron en 1895 a las filas del Ejercito Libertador.

El 4 de noviembre de 1868 secundaron el movimiento los camagüeyanos, las aguerridas mujeres también dieron su cuota de sacrificio en la guerra del 68, entre ellas debemos mencionar a: Ana Betancourt Agramonte de Mora, la mujer que supo pedir en pleno siglo XIX la emancipación de la mujer, realizó diferentes actividades junto a su esposo, fue de las primeras cubanas que supo secundar el movimiento independentista en las Clavellinas, fue una colaboradora eficaz de los patriotas camagüeyanos. De sus manos salió más de una propaganda destinada a  la liberación de la patria, por sus actividades revolucionarias fue hecha prisionera, sometida a varios interrogatorios; en inhumanas condiciones de vida, fue deportada y en el exterior siguió siendo la misma luchadora por la emancipación de Cuba.

Loreta Castillo de Duque de Estrada, convirtió su casa en punto de reunión, donde asisten figuras ilustradas de la Revolución como Eduardo Machado, Luis Victoriano Betancourt, Ramón Roa, Fernando Figueredo, entre otros, participó activamente en la guerra del 68 , colaboradora eficaz de los camagüeyanos ; al finalizar la contienda bélica tuvo que salir del país y radicarse temporalmente en México, y luego a su provincia natal. Simpatizante fue la intelectual

Amalia Simoni esposa de Ignacio Agramonte, inspirada en el sentimiento del deber se niega a obedecer la orden de presentarse ante las autoridades españolas para escribirle a su esposo para que abandonara la lucha. Ella contestó “primero me dejo cortar la mano que escribirle a mi esposo para que sea un traidor”, entre sus escritos apareció uno dedicado especialmente a la Patria”Parece que cuando uno tiene hijos ama más la libertad”.

El 7 de febrero de 1869 se levantan los villareños, escenario donde se evidenció la entereza de sus mujeres en esta guerra, en la que se destacan los nombres de Inés Morillo Sánchez; cosió la bandera que se levantó con los cubanos en esa zona, confeccionó y repartió las escarapelas que usaron los cubanos alzados, fue íntima contacto de Carlos Roloff, trabajó incesantemente en propagandas revolucionarias.

Pastora González ; fue la primera mujer que victoreó enseña nacional en los campos de la Revolución; fue la propagandista más eficaz de la guerra .

Carolina Rodríguez Suárez (la cubanacán de la guerra grande), mereció el cariño y la admiración de todos. Nacida en Santa Clara proveniente de familia acomodada durante la Guerra Grande se distinguió por su ayuda al general Carlos Roloff, cuando usaba el seudónimo de Cubanacán, al terminar la guerra del 68, comenzó su peregrinar por el extranjero, hasta asentarse en Cayo Hueso.

Carolina Valladares en el campo de la Revolución es conocida como (La viuda de Sarduy), hermana del patriota Chico Valladares, brindó todo su apoyo a los insurrectos en la manigua, en la retaguardia, en ranchos de abastecimientos y hospitales de campaña, protagonizó con sus cinco hijos dramáticos episodios; fue presidenta del club "Guinia de Miranda" fundado en las Villas el 20 de julio , donde proclamaban “Si nuestros hijos , hermanos y esposos cumpliendo con el supremo deber del ciudadano han consagrado sus vidas a la patria. Así también tenemos nosotras, las mujeres, deberes sagrados que cumplir”.

Isabel Machado y Martina Lorda formaron al desatarse la guerra el club de Santa Clara; igualmente la cienfueguera Rita Suárez del Villar, fundaron el club “Cubanita”. Donde colaboraban con las tropas mambisas en medicinas, propagandas revolucionarias y mensajes.

Destacada participación tuvo la mujer en la emigración  donde se puede señalar a una destacada y prestigiosa compañera Emilia Casanova de Villaverde, por su actuación revolucionaria tuvo que viajar a los EE.UU. en varias ocasiones; fue la _ J mujer que fundó en el extranjero un club para prestar ayuda a los cubanos alzados, junto a su esposo libró importantes batallas desde su periódico "El espejo” , realizó diferentes actividades cuando radicaba permanentemente en los EE.UU.

Aunque la guerra no se extendió a todo el país, por razones de índoles económicas y políticas el sentir de las misma llegó a los diferentes sectores de la parte occidental de la isla, fueron símbolo de inquebrantable decisión, de ayuda a sus hermanos en la lucha que se gestaba, por su meritoria labor, es el caso de Rosario Morales, hermana de Rafael Morales (Moralito), participó en la guerra del 68 y fue encarcelada en 1869 en la fatídica Casa de Recogidas, convirtió su casa la calle Luz # 30, en la Habana en una verdadera "factoría militar" donde almacenó armas, pertrechos y útiles de guerra .

En el territorio de Pinar del Río, la patriota Isabel Rubio se destacó junto a su hermano al darles ánimo a los luchadores cubanos y aunque la guerra no llegó a región organizó diferentes actividades con sus compañeros de lucha Magdalena Peñarredonda, desde muy pequeña sobresalió su espíritu de luchar por la libertad de Cuba, sintió inclinación hacia los criollos, al estallar la guerra del 68; fue designada delegada de la junta revolucionaria de Nueva York en Pinar del Rió, a pesar de su enorme entusiasmo por servir a la lucha, su trabajo no pudo desarrollarse plenamente durante la guerra de los Diez Años.

 

BIBLIORAFÍA

1.     Pichardo, Hortensia. Documentos para la Historia de Cuba. – La Habana : Ed. Pueblo y Educación, 1977. – t.

2.     ______, _______.  Facetas de nuestra historia. – Santiago de Cuba : Ed. Oriente, 1989.

3.     León Fournier, Luisa de. La mujer en la lucha revolucionaria. – 19 h. – 1985. -- Informe de investigación.—Instituto Superior Pedagógico, 1983.

4.     Vinat de la Mata, Raquel. A cien años de una experiencia (participación fémina en la lucha independentista cuabana 1895-1898. – p. 109-119. – En Cuadernos cubanos de Historia 1. – La Habana : Ed. Política, 1998.

 

Autores: Lic. Hector Thompson Wint.

                 Lic. Jarvis Durán Cantillo.

                 Téc. María Concepción Hernández Roger

Centro: Instituto Superior Pedagógico “Raúl Gómez García”,

              Guantánamo. Cuba

 

Fecha: julio 2005

Enviado por: Lic. Lizet García Corona    lizet@ispgt.rimed.cu

Articulos relacionados:
Mquiavelo y la falsa antítesis entre ética y política
Resumen:
Con frecuencia se afirma que la aportación fundamental de Nicolás Maquiavelo a la formación del pensamiento moderno, reside en haber establecido la división entre ética ...
¿La independencia peruana un don foráneo?
Resumen:
En 1972 los historiadores Heraclio Bonilla y Karen Spalding, al publicar trabajo tan original ("La Independencia en el Perú: las palabras y los hechos") en la obra colect...
Aproximación al ideario de José Martí a través de la óptica de Juan Marinello
Resumen:
La profundización en el estudio y análisis del pensamiento martiano como hombre universal sigue siendo una necesidad insoslayable en la formación antimperialista de las n...
El otro 12 de octubre La sucesión de gobiernos argentinos
Resumen:
En un tiempo en Argentina el 12 de octubre la democracia festejaba su fecha más esperada: el cambio de un gobierno a otro con una ceremonia que se realizaba al cumplirse,...
Los Celtas, Nehalennia y los Viajeros
Resumen:
Todos sabemos que la vida en nuestro planeta se originó en el mar además de que este cubre la mayor parte de nuestro planeta y esta es la razón por la cual el mar ha serv...
Copyright © 2011 ilustrados.com, Monografias, tesis, bibliografias, educacion. Tofos los temas y publicaciones son propiedad de sus respectivos autores ©