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Participación femenina de la mujer en la guerra de los 10 años
Resumen
Demuestran
la unión existente en Cuba del hombre y
la mujer en defensa de su Patria, así como el papel de la mujer en la guerra de
independencia y el quehacer cultural de la población en sentido general
para fortalecer los sentimientos
de pertenencia a una comunidad y la identidad personal, para ello se debe
enriquecer los programas dedicados a completar la formación académica, laboral
e investigativa con el estudio de lo más representativo de la localidad INTRODUCCIÓN La
educación cubana debe responder a las demandas internacionales y adecuarse a
las nuevas realidades latinoamericanas, al contexto nacional y a los problemas
propios de los territorios, escuelas, familias y todos los que de una u otra
forma participan en el proceso educativo. En
esta época se deben formar hombres y mujeres que dominen los frutos de la
civilización tecnológica y que sean además innovadores y creativos.
Primeramente deben partir del estudio de su Historia, donde se ha demostrado que
su desconocimiento ha traído consigo derrumbe de sistemas altamente
desarrollados, por eso insistimos en el estudio de ella, fundamentalmente
insistiremos en la participación femenina en la guerra de los 10 años. La
Revolución cubana ha sido una sola desde 1868 hasta nuestros tiempos, donde la
mujer cubana ha sabido enfrentar todas las vicisitudes de la guerra y de
gobiernos títeres y de turnos. Ejemplos incuestionables pensamos demostrar en
este trabajo, que no acaba con la última mencionada,
sino que se requiere del estudio más profundo por parte de otras personas, para
enriquecer nuestra historia patria. Donde la escuela debe contribuir al logro de un acercamiento del
estudiante con los textos de diversos géneros,
y contribuirá a crear espacios que proporcionen el goce artístico y el
contacto con lo histórico. Estudiar nuestra historia, es saber
defenderla y a la medida que la defendamos vamos a ser respetado, no solo con
armas; sino también con conocimientos y sobre todo con ideas, es por eso que en
nuestros días nuestra primera prioridad es la defensa de la Patria. Al igual
que nuestras mujeres del 68, se unirán las mujeres de este nuevo siglo y servirán
de inspiración una vez más para los hombres. DESARROLLO Síntesis
histórica de la participación femenina en la guerra de lo Diez años. La
realidad histórica de la primera contienda bélica, nos revela que un
movimiento masculino, cambia sus hábitos y costumbres por algo tan diferente
como lanzarse a los montes intrincados del centro, oriente cubano, durante Diez
Años, .convirtiéndose en soldados de la Revolución. Ellas
compartieron el escenario histórico de nuestras luchas en el campo de la
Revolución, junto a los hombres del 68, peleando y prestando múltiples
servicios: al grito de ¡VIVA CUBA LIBRE!, dado por Céspedes en el ingenio
Demajagua, el 10 de octubre de 1868, daba inicio en Cuba a la primera Revolución,
ese día ondeaba en el batey una bandera símbolo de los ideales
revolucionarios, la cual fue diseñada y cosida de las manos de una mujer de
patrióticos sentimientos Candelaria
Acosta (Cambula), fue novia de Céspedes y en ella depositó toda la
confianza para su confección. La historia recoge en sus páginas que fue diseñada
distinta a la del Venezolano Narciso López, quizás para cambiar los ideales
anexionista, según palabras de nuestro Apóstol José Martí, ¡ La sangre
derramada por la independencia de Cuba saneó de su dudoso origen la bandera que
se cubriría de gloria en los campos de batalla, La bandera que fue enarbolada en Yara, fue confeccionada por manos de mujeres esclavas y con sus propios materiales esta entra en Barrancas el 15 de octubre la misma que entró en Bayamo el 18 de octubre de 1868 con la escolta personal de Céspedes, el 23 de noviembre de 1868 fue enarbolada en la villa de Guantánamo. Fue
símbolo de intransigencia y espíritu combativo de los cubanos al iniciar la
primera gesta independentista, el día 11
de abril de 1869 fue aprobada por los camagüeyanas y villareños en la
Asamblea Constitucional de Guáimaro para presidir permanentemente junto a la de
la estrella solitaria la sala de sesiones de la cámara. La bandera de Narciso López
fue adoptada como emblema nacional por la Asamblea y desde entonces presidió
todos los actos del movimiento independentista. Manuela
Cansino Sarduy
y
sus hermanas Micaela y Mercedes
lucharon por la independencia de Cuba durante Diez Años, en 1872 salen del
campamento y se instala en la Sierra Maestra en un lugar conocido como Rancho
Malo, jurisdicción del Cobre, allí construyeron y fundaron una escuela con la
ayuda de los vecinos de aquel lugar para brindar instrucción a los niños de la
montañosa zona y a los hijos de los soldados del Ejército Libertador. Manuela
además de dedicarse al magisterio en la rústica escuelita; fue poeta, en sus
versos reflejaba el amor a la independencia de Cuba, curó en el campamento
insurrecto al
general Manuel Sanguily enfermo de tifus. Al final de la guerra Manuela
estaba casada con el Coronel Pablo
Beola,
uno de los participantes de la Protesta de Baraguá al igual que sus dos
hermanas. Ellas se mantuvieron durante casi diez Años en la manigua y
continuaron allí hasta el reinicio de la nueva contienda En
octubre de 1868 se alzaba en armas en Holguín, comandadas por Julio Peralta y
Hernández Perdomo, la mujer cubana
supo responder a este llamado de los cubanos en
esa región entre ellas se encuentran: Juana
de la Torre ó Juana Torre, la
misma supo poner en alto el nombre de la mujer cubana al comenzar el alzamiento
en Demajagua secundado por los tuneros supo prestar toda la ayuda que estuvo a
su alcance, fue obligada a exigir la retirada de los insurrectos para salvar su
vida, ella prefirió morir ante de aceptar esta propuesta. Otras
de las mujeres que se destacaron a favor de la causa son el caso de Lucía
Iñiguez Landín, madre de Calixto García, que había marchado junto
a él a la manigua, fue desterrada de Holguín hacía La Habana por el gobierno
español, reside en el Cerro; desde allí duda del apresamiento de su hijo, y lo
desmiente hasta tanto no sabe que ha escapado con vida; con estas palabras
expresó la gratitud de aquel hecho: "Ese es mi hijo Calixto". Junto a
él sufrió el duro calvario, el confinamiento en España y la prisión en
Pamplona, en gestiones y visitas para poder llevarle comida, para poder
sobrevivir. La expresión de coraje, era honor de familia de familia. Matilde
Iñiguez a esta mujer le habían matado a su hijo Manuel, ella
sobrepone
su orgullo de patriota a los sentimientos de madre y exclamó: “Gracias te doy
Dios mío al permitirme verlo así y no prisionero del enemigo.” El
13 de octubre de 1868 responden al llamado de Céspedes, los tuneros, comandados
por Vicente García juntos a los hombres se levantan las mujeres entre las que
se encuentran: Mercedes Varona, joven patriota que había seguido los pasos de toda
su familia, su casa se convirtió en centro de conspiración, allí se guardaron
armas y municiones, preparó un plano de la plaza de las Tunas para llevar a
cabo acciones militares, fue una de las conspiradoras más útiles de los
patriotas tuneros durante los primeros años de la guerra grande; realizó
diferentes actividades revolucionarias que le costaron el confinamiento y la
muerte Brígida
Saldivar
esposa de Vicente García, ella supo brindarle todo el apoyo material y moral,
junto a él se fue a la manigua a prestar sus servicios de enfermera y cocinera
de la fuerzas tuneras. Iría Mayo
Martinell cubana de origen francés, la mujer que arriesgó su vida en
estado de gestación, cruzó las líneas españolas para llevar al mayor general
Vicente García los planes de la ciudad con todos los datos necesarios para el
ataque de la plaza el 16 de agosto de 1869. Fue capturada por los españoles,
dio a luz en la cárcel, la obligaron a marchar en cordillera junto a otras
presas de Bayamo, a ella la machetearon, su niño lo entregó a una ex-esclava
presa, le pidió que de nombre le pusiera León,
por el león de Santa Rita
general Vicente García y Filiberto por su esposo Charles Filiberto Peissó,
antiguo miembro del comité Salvación Pública. Los
bayameses al clamor de la lucha dieron su paso al frente,
entre las féminas que se destacaron está: Candelaria
Figueredo (Canducha), la abanderada de las tropas bayamesas, enarbolando la
bandera que con el modelo de Cambula, pero con los materiales correctos que
hicieron su madre y su hermana Eulalia en la finca
Las Mangas, propiedad de su padre Perucho Figueredo. La historia de la
insurrección cubana recoge en sus páginas la figura juvenil de 16 años
de edad de caducha que vestida de
blanco, con banda tricolor y gorro frígido punzó, avanzó sin temor, ni a la fusilaría, ni al cañón. Esta joven sufrió la
rigurosa vida a la intemperie luego del incendio a Bayamo; fue capturada y
maltratada, remitida como presa al fuerte de Zaragoza en Manzanillo, luego a las
Recogidas, y después deportada, siempre
se mantuvo al lado de la Revolución militante de las dos guerras, como
correspondía a un miembro destacado de la familia del autor del Himno de
Bayamo. El
ejemplo inquebrantable de Adriana
Castillo Vázquez, multiplicó sus actividades revolucionarias durante los
tres meses en que Bayamo fue capital de Cuba Libre, realizó importantes
actividades revolucionarias en apoyo a la causa, resultó de la confianza de los
patriotas bayameses. Adriana junto a su hermana y su madre fueron de las
primeras en darle fuego a sus propiedades antes de caer en manos españolas,
refugiadas en las serranías de Guisa, enfermas soportando las malas condiciones
del campo fueron encontradas por los españoles,
llevadas a la ciudad de Bayamo residieron en la antigua cochera de su casa allí
asistió un médico español para atenderla, Adriana se negó a ser atendida por
el médico
ya
que se trataba de un enemigo de la Revolución, cantando el himno de Bayamo murió
a los17 años de edad. En
la quema a Bayamo también participaron otras mujeres que inflamadas de
patriotismo ayudaron a la destrucción de sus hogares y se lanzaron con los
hombres de sus casas a los campos insurrectos, para sufrir miserias y padecer
los rigores de la manigua es el caso de la niña Blanca Téllez, proveniente de
familia acomodada, quien además de realizar tan honrosa tarea fue correo de los
mambises en los campos de la Revolución, ayudante eficaz de los compatriotas
del 68, vigilante de la retaguardia mambisa. En el año 1878 al finalizar la
guerra, continuó conspirando en la Guerra Chiquita con el mismo ímpetu de la
primera contienda,
hasta
ser desterrada a Jamaica en el año 1880. En la entrada de las fuerzas
insurrectas a Bayamo se destaca Juana
Arias, peleó en la batalla de las Guásimas por lo que fue concedido el
grado de coronela por Máximo Gómez y Antonio Maceo, fue diestra manejando el
machete, colaboradora del mambisado
oriental en la primera etapa de la lucha armada. Radicalmente revolucionaria se
mantiene en la línea intransigente de la Protesta
de Baraguá. Al terminar la guerra con la Paz del Zanjón participa junto a
Calixto García en los preparativos de la Guerra Chiquita. Otra
mujer que desafía con valor y entrega las vicisitudes y peligros de la guerra
fue Lorenza Díaz quién sirvió como ejemplo y aliento a las tropas de
su tío Modesto
Díaz
, a los cuales acompañaba. Un desafortunado accidente le provocaría la muerte
en el año 1870 al ser aplastada por una Ceiba. Ejemplo del firme amor a la
independencia de la patria, nos lo dio la madre del general Donato Mármol. María
de Mármol, a quién éste, después de la quema a Bayamo, le envió un
papel en el
que había escrito una sencilla frase: "He tenido la gloria de pegarle
fuego a tu casa". Analizando
el curso global de esta guerra, entre otras incontables mujeres que la largo período
de nuestra historia reesforzaron por propiciar la victoria para las fuerzas
mambisas, por derecho propio, por su voluntad ejemplar y temple de titana está
la excelsa matrona de Cuba: Mariarna Gralajes Cuello. ¿Qué
había en esa mujer, qué epopeya y misterio, había en esa humilde mujer qué
santidad y unción hubo en su seno de madre, qué decoro y grandeza hubo en su
sencilla vida, que cuando se escribe de ella es como de la raíz del alma, con
suavidad de hijo y como de entrañable afecto?. La
madre de los Maceo fue de las primeras en secundar el movimiento Cespedista,
brindó su ayuda en dinero, armas y caballos. Ofreció todos a sus hijos a la
lucha por la liberación de la patria y la
abolición de la esclavitud, en la manigua perdió a su esposo, amigo, hijos y
nietos; fue cocinera de los insurrectos, curaba las heridas
tanto
de los cubanos como de los españoles. Les
dio todo el aliento necesario a sus hijos para seguir peleando por Cuba Libre.
Hizo jurar de rodillas a toda la familia para libertar a la patria o morir por
ella. Varios autores cubanos se refieren a la figura de Marina; Félix Figueredo
expresa de ella: animaba a sus hijos al cumplimiento del deber, y había enviado
a Tomás un niño aún, a la lucha. Su hogar era el Hospital de la Patria,
Enrique Loynaz del Castillo la comparó con la célebre mujer considerada como
el tipo ideal de la madre Romana por las virtudes inculcadas a sus hijos, José
Martí la catalogo como Madre, de ella existen varias anéctodas que reflejan su
amor a la independencia de Cuba y los deseos de ver a su tierra y es cuando un
hijo de ella curado de las recientes heridas recibidas en defensa de la patria
fueran grados que se adquieran en la guerra, de la madre de los Maceos mucho se
ha escrito y nunca es suficiente, son tantas las facetas que heredaron de ellas
sus hijos, que es difícil pensar en Mariana sin recordarlos todos. “
Ella simboliza en su alteza moral, el perfil más bello y noble de la mujer
cubana”; así habla Martí sobre
la esposa de Antonio Maceo, María
Cabrales Isaac es para Mariana una hija más, fue madre en plena manigua,
curó la herida de su esposo en varias ocasiones, al decir de María, Manuel
Sanguily expresó :” fue la terapeuta más
eficaz de la guerra grande”, compartió su trabajo en varias ocasiones con la
esposa de Máximo Gómez. "Mientras no hubiera libertad, no habría
descanso", así luchó sin descanso en los campos de Cuba, cuando la
Revolución estalló es Bernarda Toro
Pelegrín (Manana), ella se entregó por entero a la lucha por la libertad
de su amada tierra, junto a su esposo Gómez Báez luchó incansablemente en los
campos de la Revolución, compartió con su compañero de vida los rigores de la
vida en campaña, durante la invasión a occidente, fue madre de cuatro hijos,
en plena manigua, curó las heridas de los
combatientes que luchaban por La Revolución, vio morir a dos de sus hijos, ella
al igual que María Cabrales desde su condición de madres y
esposas, recibieron las duras pruebas de la guerra , ambas como tantas
otras, marchaban por los campos llevando a sus pequeños, "al paso de los
combates en la cuna de sus
brazos." Durante
el desarrollo de la guerra supo mantener una dignidad a toda prueba Dominga
Moncada la madre de Guillermón Moncada, el Caballero de la Guerra , como
llamaron los españoles, con la ayuda de su hija Felipa, fue enfermera y
curandera en la montañas orientales, enviaba correos revolucionarios, fue
encerrada varias veces para que
intercediera por su hijo a cambio de su libertad pero jamás aceptó. Aquí
se luchó muy duro durante la
primera guerra por la independencia, en este escenario surgieron muchos de
nuestros grandes combatientes, es imposible dejar de mencionar la larga lista de mujeres cubanas guantanameras
que dieron todo su valor y entereza a la lucha por la libertad de la patria
sufriendo, curando dolores y sirvieron a los hombres de lucha en lo más
intrincado del alto oriente cubano, son ellas la que olvidadas por el largo
camino de la historia, vienen a reafirmar su grandeza de mujer patriótica,
incondicional y cubana. No debe soslayarse a Dolores Paján, la mujer que sirvió como abanderada de las tropas
insurrectas en el primer combate
que entablaran los cubanos como respuesta al llamado de Carlos Manuel de Céspedes,
que con valentía defendió la insignia Cespedista en la villa de Guantánamo,
cerca del poblado de Tiguabos. Caridad
Jaca la
mujer que tuvo que soportar la humillación y la vejación de saciar los deseos
de hombre de un grupo de españoles
para no comprometer la causa santa de la patria. Angelina López Laffita al iniciar la campaña guerrillera en 1869
por las serranías de Ímías y Sabanalamar, contó con el apoyo de esta
distinguida mujer y su esposo, en el suministro de alimentos, medicamentos y
valiosas informaciones confidenciales del movimiento de las tropas españolas
por la región, sus actividades les costaron la muerte a ambos. Victoriana
Nogueras junto a Mariana
Grajales y María Cabrales funda hospitales de sangre, trasladó correspondencia
secreta al mando mambí en Santiago de Cuba, militante de las tres guerras por
la independencia.” Nadie calcula una guerra... lo costosa que es de
sufrimiento", así expresa su opinión una mujer que ha sido participe de
la guerra larga, Caridad Pérez Piño
mujer de humanos sentimientos y
recio carácter, curó heridos, vio la muerte de sus tres hijos pequeños, dos
varones y una hembra, resistió las inclemencias del tiempo, los rigores de la
guerra , siempre se mantuvo en la retaguardia mambisa , vio morir a su esposo y
tuvo que huir con sus tres hijos, logró sobrevivir gracias a los insurrectos ,
con la misma voluntad de siempre, fuerza de vivir y seguir luchando por la
independencia de Cuba, reside en las cercanías de loma Pavano, en Guantánamo;
para servir a la causa revolucionaria del 95. Liboria
Sánchez,
nacida en la Caridad de los Indios, Yateras, desde muy joven se unió en
matrimonio con José Policarpo Pineda Rustán, al cual siguió por las
escabrosas sierras de Ímías y de Mariana Llompar. Le dio tres hijos al
legendario coronel durante la campaña militar. Muerto su esposo, los educó en
el amor a independencia de la Patria y se incorporaron en 1895 a las filas del
Ejercito Libertador. El
4 de noviembre de 1868 secundaron el movimiento los camagüeyanos, las
aguerridas mujeres también dieron su cuota de sacrificio en la guerra del 68,
entre ellas debemos mencionar a: Ana
Betancourt Agramonte de Mora, la mujer que supo pedir en pleno siglo XIX la
emancipación de la mujer, realizó diferentes actividades junto a su esposo,
fue de las primeras cubanas que supo secundar el movimiento independentista en
las Clavellinas, fue una colaboradora eficaz de los patriotas camagüeyanos. De
sus manos salió más de una propaganda destinada a
la liberación de la patria, por sus actividades revolucionarias fue
hecha prisionera, sometida a varios interrogatorios; en inhumanas condiciones de
vida, fue deportada y en el exterior siguió siendo la misma luchadora por la
emancipación de Cuba. Loreta
Castillo de Duque de Estrada,
convirtió su casa en punto de reunión, donde asisten figuras ilustradas de la
Revolución como Eduardo Machado, Luis Victoriano Betancourt, Ramón Roa,
Fernando Figueredo, entre otros, participó activamente en la guerra del 68 ,
colaboradora eficaz de los camagüeyanos ; al finalizar la contienda bélica
tuvo que salir del país y radicarse temporalmente en México, y luego a su
provincia natal. Simpatizante fue la intelectual Amalia
Simoni
esposa de Ignacio Agramonte, inspirada en el sentimiento del deber se niega a
obedecer la orden de presentarse ante las autoridades españolas para escribirle
a su esposo para que abandonara la lucha. Ella contestó “primero me dejo
cortar la mano que escribirle a mi esposo para que sea un traidor”, entre sus
escritos apareció uno dedicado especialmente a la Patria”Parece que cuando
uno tiene hijos ama más la libertad”. El
7 de febrero de 1869 se levantan los villareños, escenario donde se evidenció
la entereza de sus mujeres en esta guerra, en la que se destacan los nombres de Inés
Morillo Sánchez; cosió la bandera que se levantó con los cubanos en esa
zona, confeccionó y repartió las escarapelas que usaron los cubanos alzados,
fue íntima contacto de Carlos Roloff, trabajó incesantemente en propagandas
revolucionarias. Pastora
González
; fue la primera mujer que victoreó enseña nacional en los campos de la
Revolución; fue la propagandista más eficaz de la guerra . Carolina
Rodríguez Suárez
(la cubanacán de la guerra grande), mereció el cariño y la admiración de
todos. Nacida en Santa Clara proveniente de familia acomodada durante la Guerra
Grande se distinguió por su ayuda al general Carlos Roloff, cuando usaba el
seudónimo de Cubanacán, al terminar la guerra del 68, comenzó su peregrinar
por el extranjero, hasta asentarse en Cayo Hueso. Carolina
Valladares
en el campo de la Revolución es conocida como (La viuda de Sarduy), hermana del
patriota Chico Valladares, brindó todo su apoyo a los insurrectos en la
manigua, en la retaguardia, en ranchos de abastecimientos y hospitales de campaña,
protagonizó con sus cinco hijos dramáticos episodios; fue presidenta del club
"Guinia de Miranda" fundado en las Villas el 20 de julio , donde
proclamaban “Si nuestros hijos , hermanos y esposos cumpliendo con el supremo
deber del ciudadano han consagrado sus vidas a la patria. Así también tenemos
nosotras, las mujeres, deberes sagrados que cumplir”. Isabel
Machado y Martina Lorda
formaron al desatarse la guerra el club de Santa Clara; igualmente la
cienfueguera Rita Suárez del Villar,
fundaron el club “Cubanita”. Donde colaboraban con las tropas mambisas en
medicinas, propagandas revolucionarias y mensajes. Destacada participación tuvo la mujer en la emigración donde se puede señalar a una destacada y prestigiosa compañera Emilia Casanova de Villaverde, por su actuación revolucionaria tuvo que viajar a los EE.UU. en varias ocasiones; fue la _ J mujer que fundó en el extranjero un club para prestar ayuda a los cubanos alzados, junto a su esposo libró importantes batallas desde su periódico "El espejo” , realizó diferentes actividades cuando radicaba permanentemente en los EE.UU. Aunque
la guerra no se extendió a todo el país, por razones de índoles económicas y
políticas el sentir de las misma llegó a los diferentes sectores de la parte
occidental de la isla, fueron símbolo de inquebrantable decisión, de ayuda a
sus hermanos en la lucha que se gestaba, por su meritoria labor, es el caso de Rosario
Morales, hermana de Rafael Morales (Moralito), participó en la guerra del
68 y fue encarcelada en 1869 en la fatídica Casa de Recogidas, convirtió su
casa la calle Luz # 30, en la Habana en una verdadera "factoría
militar" donde almacenó armas, pertrechos y útiles de guerra . En
el territorio de Pinar del Río, la patriota Isabel Rubio se destacó junto a su hermano al darles ánimo
a los luchadores cubanos y aunque la guerra no llegó a región organizó
diferentes actividades con sus compañeros de lucha Magdalena Peñarredonda, desde muy pequeña sobresalió su espíritu
de luchar por la libertad de Cuba, sintió inclinación hacia los criollos, al
estallar la guerra del 68; fue designada delegada de la junta revolucionaria de
Nueva York en Pinar del Rió, a pesar de su enorme entusiasmo por servir a la
lucha, su trabajo no pudo desarrollarse plenamente durante la guerra de los Diez
Años. BIBLIORAFÍA
1.
Pichardo, Hortensia. Documentos para la Historia de Cuba. – La Habana :
Ed. Pueblo y Educación, 1977. – t. 2.
______, _______. Facetas de
nuestra historia. – Santiago de Cuba : Ed. Oriente, 1989. 3.
León Fournier, Luisa de. La mujer en la lucha revolucionaria. – 19 h.
– 1985. -- Informe de investigación.—Instituto Superior Pedagógico, 1983. 4.
Vinat de la Mata, Raquel. A cien años de una experiencia (participación
fémina en la lucha independentista cuabana 1895-1898. – p. 109-119. – En
Cuadernos cubanos de Historia 1. – La Habana : Ed. Política, 1998. Autores:
Lic. Hector Thompson Wint.
Lic. Jarvis Durán Cantillo.
Téc. María Concepción Hernández Roger Centro:
Instituto Superior Pedagógico “Raúl Gómez García”,
Guantánamo. Cuba Fecha: julio 2005Enviado
por: Lic. Lizet García Corona
lizet@ispgt.rimed.cu
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