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Influencia del Ejercicio Físico en el Bienestar de los adultos mayores - Experiencia de un programa de nuestro Complejo Gerontológico
Resumen La
búsqueda constante de salud y bienestar del hombre debe ir encaminada a la
mejoría de estilos de vida, donde el ejercicio físico es una opción
fundamental. Este trabajo fue realizado en noviembre del 2004 en
el Complejo Gerontológico del Hospital Universitario Dr. Salvador
Allende ubicado en Municipio Cerro Ciudad de la Habana Cuba, pretende explicar
las bondades de la práctica sistemática de ejercicio en el bienestar y la
calidad de vida de las personas mayores. Introducción En
el de cursar de la vida del hombre en su primera etapa de formación y
desarrollo se conforma su estructura muscular y ósea, ambas estarán en
dependencia de la preparación física durante este período. Posteriormente con
al paso del tiempo hacia una edad avanzada se comprueba que ocurre pérdida de
masa muscular (sarcopenia) y pérdida de la matriz
ósea con tendencia a la osteoporosis. Si nos preparamos desde muy temprana edad en la realización continuada de ejercicios físicos, nuestro organismo tendrá cada vez mas capacidad física y se mejorarán paralelamente las capacidades de función cardíacas, mentales, motivacionales, que permitirán una mayor calidad de vida en la etapa de adulto mayor, favoreciendo una mayor longevidad funcional. No
debemos en ningún momento tener en cuenta la edad a la hora de practicar un
deporte. Un joven de 24 años sin entrenar puede tener la misma capacidad física
que una persona que sobrepase los 50 tras un programa de entrenamiento. Concretamente,
la natación permite conservar la elasticidad vascular, factor que contribuye a
retrasar el envejecimiento. El entrenamiento en medios acuáticos desarrolla
mayor capilarización en la musculatura con la consiguiente mejora en el
abastecimiento sanguíneo. En
las recomendaciones de ejercicio físico para los ancianos es preciso tener en
cuenta: Aquellos que han sido deportistas y que siguen realizando ejercicio físico,
en los cuales pocas recomendaciones se puede hacer puesto que sus conocimientos
sobre sus condiciones físicas son máximos, y aquellos que tras largos años de
vida sedentaria llegan al convencimiento de que la práctica de actividad física
puede mejorar su estado de salud. En este último caso las recomendaciones deben
ser muy claras y deben de estar en función del estado físico en que se
encuentra cada uno. Siempre
se debe de tener presente el papel que ejerce el envejecimiento sobre las
funciones vitales del individuo y sobre su capacidad de trabajo muscular. Hay
que tener en cuenta a la hora de recomendar una actividad física en ancianos,
determinados déficit que en ocasiones pueden pasarse por alto y son de
gran importancia, tales como la perdida de agudeza visual o auditiva,
alteraciones del equilibrio, sin olvidarse de la arteriosclerosis,
insuficiencias venosas, isquemias, etc. Por
tanto, estas personas que son incluidas en programas generales de actividad física,
deberían de recibir entrenamientos personalizados. Dado
que muchos ancianos padecen determinadas patologías. También
hay que diferenciar entre quienes practican deporte de forma cotidiana y quienes
realizan ejercicio físico de vez en cuando. La
tendencia a la hipotrofia muscular y a la osteoporosis debe
ser combatida en el anciano mediante la práctica de una actividad
motora. Existen
determinadas modalidades deportivas que son más adecuadas por encima de los 60
años, y en especial para aquellos que comienzan la práctica deportiva: Marcha,
carrera de medias distancias, natación, ciclismo, golf, etc. Por sus
características biológicas, el anciano es más apto para la actividad
deportiva aeróbica, de iniciación gradual, dinámica y bajo un especial
control médico. Al parecer la aplicación de programas de actividad física en ancianos influye de manera significativa en la longevidad, y notablemente en su calidad de vida.
Impacto
de la práctica de ejercicios físicos Se
ha comprobado por múltiples estudios que la práctica sistemática de
ejercicios físicos mejora la resistencia periférica en los vasos sanguíneos
lo que influye en una mayor calidad del flujo sanguíneo, disminuye la tasa de
colesterol, se pueden alcanzar un mayor control del peso corporal, influye
positivamente en el estado anímico y en la autoestima. Como
beneficio de esta practica sistemática se logra alcanzar una mejor
postura.previniendo molestias lumbares, mejora del funcionamiento de órganos
internos, y de las funciones de relación, entre otras ventajas biosicosocio
funcionales, que hacen al hombre cada día mas capaz para desempeñar sus
actividades de vida diaria. Para
una buena práctica de un
programa de actividades físicas en los adultos mayores es
necesario conocer las siguientes características: ·
Conocer y controlar sus afecciones crónicas. ·
Estar documentado sobre las contraindicaciones
de la realización de diferentes
ejercicios en algunas enfermedades. ·
Debe estar orientado por el especialista de cultura física tanto
si tiene salud o si padece de alguna enfermedad. ·
Antes de iniciar un programa de ejercicios Informar al personal de
cultura física si está tomando medicamentos de forma permanente y conocer las
reacciones adversas de la medicación
que esta tomando . ·
Tener motivación
para realizar ejercicios físicos. La
periodicidad estará en dependencia de la motivación, su condición de salud,
sus necesidades y posibilidades. Se
debe tener en cuenta para la practica de ejercicios físicos
la clasificación físico deportiva en los adultos mayores ·
Los que a lo largo de toda su vida han venido realizando
ejercicios físicos de cierta intensidad. ·
Los que siempre han mantenido una actividad constante aunque
moderada. ·
Los que en alguna etapa de su vida, generalmente durante la
juventud participaron en actividades vigorosas, que fueron abandonadas y solo
esporádicamente retomadas. ·
Los que nunca realizaron ejercicios físicos. Es
de vital importancia conocer el tipo de actividad recomendada de acuerdo a la
clasificación físico deportiva. En
el primer grupo: Se continuara con
el mismo tipo de actividad que realizaban adaptándolas a la capacidad actual. En
el segundo grupo: Se realizaran actividades de mediana intensidad en las.
preferentemente aeróbicos. En
el tercer grupo: Será necesario para la reinserción en la actividad. Comienzo
lento y progresión bien calculada para cada tipo de ejercicio que permita
conseguir una sustancial mejora de su condición física. En
el cuarto grupo: Dada la escasez de preparación física, se puede comenzar por
realizar los movimientos implicados en la vida cotidiana. Se pretenderá mejorar
paulatinamente la fuerza, la resistencia y la coordinación. Únicamente cuando
se ha superado esta etapa se progresara en el desarrollo de un
programa proyectado que es precisó insistir, se fundamentara en el
ejercicio aeróbico Existen
determinadas modalidades deportivas que son más adecuadas por encima de los 60
años, y en especial para aquellos que comienzan la práctica deportiva: Marcha,
carrera de medias distancias, natación, ciclismo, golf, etc. Por sus características biológicas, el anciano es más apto para la actividad física aeróbica, de iniciación gradual, dinámica y bajo un especial control médico.
La
Cultura Física Es
la parte de la cultura de la humanidad que expresa valores individuales de la
cultura, su contenido especifico se fundamenta en el uso racional que da el
hombre a su actividad motora con el fin de contribuir a la optimización de su
desarrollo y rendimiento motor para enfrentar con éxito las tareas individuales
y sociales, lo que repercute directamente en la calidad de vida. El
sistema de Cultura Física, es el conjunto de elementos de la cultura física y
los deportes que, con integridad y unidad, contribuyen, mediante sus relaciones,
conexiones e interdependencia en forma organizada y debidamente estructurada, al
bienestar físico y moral, la prevención y promoción de salud, la elevación
de la maestría deportiva, el aprovechamiento del tiempo libre y en
correspondencia con estos objetivos elevar la calidad de vida de toda la población.
·
El Deporte Es
la actividad física con fines competitivos que estimula la realización de
ejercicios físicos, que históricamente se han formado y desenvuelto en forma
de competencias dirigidas a poner de manifiesto capacidades concretas, estando
sus participantes sujetos a normas y reglamentos. La
Educación Física, constituye en si una actividad en la que están todas las
premisas inherentes a un proceso pedagógico y garantiza la formación dirigida
de hábitos y habilidades de forma armónica, la asimilación de conocimientos
teóricos y el desarrollo de las cualidades o capacidades físicas, que en
conjunto definen notablemente la capacidad de trabajo del hombre. Recreación
Física, son todas las actividades de carácter físico-deportivo o turístico
que se realizan voluntariamente en el tiempo libre para el disfrute y el
desarrollo individual. En
correspondencia con sus principios, la recreación física tiene manifestaciones
genéricas que es posible desarrollar en zonas rurales y urbanas, en medio acuático
o terrestre, en el hogar, en el centro de trabajo o estudio. En
tal sentido, la recreación física tiene la particularidad de posibilitar al
participante la recreación de forma inmediata, o sea, en el momento de su
realización, o mediata dada por el disfrute que propicia haber realizado una
actividad física independientemente del tiempo transcurrido después de su
realización. Para
el desarrollo de sus contenidos la Cultura Física se complementa con una serie
de ciencias, entre ella tenemos la Anatomía, la Fisiología, la Bioquímica, la
Biomecánica, la Medicina, la Antropología, la Antropometría como técnica, Aplicación
de la Cultura Física en el adulto mayor sano y con problemas de salud. Los
efectos que el ejercicio físico produce sobre los diversos órganos y sistemas
del cuerpo son muy variados y se hallan en estrecha dependencia con el tipo, la
intensidad y duración del ejercicio. Prácticamente ninguno de los sistemas del
organismo escapa a su influencia, aunque en algunos, esta sea muy notoria. El
aumento de la duración de la vida provoca que más
personas lleguen a ser adultos mayores, ello requiere que debamos
solucionar: el autovalidismo como medida de un envejecimiento activo.. El
ejercicio físico adecuado desde edades anteriores o en ese momento tiene una
función importante en alcanzar y mantener un estilo de vida que permita
disfrutar esos años libre de los
problemas y enfermedades que con frecuencia se asocian a
esa etapa de la vida. El
envejecimiento se asocia a una reducción de la capacidad aeróbica máxima y de
la fuerza muscular, así como de la capacidad funcional en general. El adulto
mayor puede perder gran parte de su autonomía
e independencia, menor tolerancia a cualquier tipo de actividad física
de la vida cotidiana como subir escaleras, levantarse de la cama, subir al ómnibus,
elevar un peso a veces insignificante, etc., todo lo cual se hacen aun mas
oneroso si por causa del sedentarismo y una ingesta alimentaría superior en
calorías a sus necesidades de consumo energético lo conduce al sobrepeso
corporal y de ahí a la obesidad, en tales condiciones cualquier afección va a
limitar al máximo su capacidad fisiológica convirtiéndose en dependiente de
los demás. El
ejercicio físico adecuado a la edad, sexo, y capacidad físico-fisiológica,
debe inducir una marcada mejoría de las funciones esenciales retrasando el
deterioro físico y la dependencia en unos 10 a 15 anos, apunta Shephard.
″. La
Cultura Física en su importante contexto de medicina preventiva, debe
transmitir a los adultos mayores el mensaje de sus conocimientos para imbuirles
que sus recomendaciones y sus acciones de salud,
constituyen una herramienta no farmacológica, que puede contribuir a
mantener y mejorar su capacidad funcional, su calidad de vida y bienestar, lo
mejor posible y por mayor tiempo. Las recomendaciones deben basarse en los
principios fisiológicos de la capacidad de respuesta y adaptación de los
tejidos, órganos y sistemas, a los estímulos. Si los estímulos son adecuados,
existe la posibilidad de aumentar la capacidad funcional o mantenerla a un nivel
alto. Y deben ser adecuados porque los estímulos pequeños no determinan
adaptación, los estímulos medianos, producen adaptación
óptima y los grandes, son perjudiciales, tal como afirmaba Hossay,
Premio Nóbel de Fisiología y Medicina, refiriéndose al ejercicio físico, que
″como sucede en muchos campos biológicos, el exceso es perjudicial y debe
evitarse cuidadosamente″. En consecuencia, es necesaria una ″selección
y evaluación individual de la capacidad de respuesta y adaptación
funcional″. En principio, la actividad física a cualquier edad supone un
estrés que desencadena la correspondiente respuesta y adaptación (Síndrome
General de Adaptación de Selye) que evoluciona en tres etapas; alarma,
resistencia y agotamiento. Estas tres etapas del Síndrome se correlacionan con
las tres fases de la vida humana; niñez, caracterizada por una escasa
resistencia y exagerada reactividad a cualquier agresión, la edad adulta, en la
que aumenta la resistencia y capacidad de adaptación ante los agentes
estresantes, y la vejez, con perdida de adaptación, respuesta y disminución de
las defensas del organismo, el agotamiento. Mas
que clasificar el ejercicio físico, vamos a clasificar a aquella persona que va
a recibir el entrenamiento físico. Algunos
autores y nosotros nos sumamos a ese criterio, clasificamos a los adultos
mayores en tres grupos de personas: ·
Personas mayores que han practicado ejercicio físico o deporte en
toda su vida anterior y que son conscientes de sus posibilidades y siguen
practicando ejercicio físico sin que ponga
peligro para la salud, con una buena capacidad física expresada en consumo de
O2 / Kg. /minuto de aproximadamente 9 veces su consumo en reposo, o sea 9 Mets.,
y que puede realizar actividad física, ejercicio
físico y deporte de carácter competitivo relativamente adaptado a su edad y
condición física. ·
Personas mayores que han practicado deportes, entrenados pero
inconscientes, que creen que su capacidad física no ha sufrido merma con la
edad y pueden estar expuestos a accidentes y peligros para la salud. Estas
personas suelen tener una capacidad de unos 6 Mets, y no deben participar en
eventos deportivos competitivos, sino en juegos deportivos. ·
Persona mayores que nunca han realizados, ejercicio físico, ni
participado de deporte alguno y su vida ha sido sedentaria, pero que al
percatarse del envejecimiento, pretenden conservarse jóvenes y activos, sin
comprender que sus posibilidades físico-fisiológicas son muy limitadas y del
orden de 2 o 3 Mets. En estas personas la actividad física debe orientarse con
fines preventivos y de mantenimiento de la salud. Los dos últimos grupos de adultos mayores son los que deben ser más vigilados y sometidos a pruebas funcionales para evitar accidentes, sobre todo cardiacos.
Si en la evaluación no se hallan datos preocupantes sobre la capacidad
para el ejercicio físico, debe recomendarse un entrenamiento físico que mejore
sus capacidades físicas sobre todo la resistencia aeróbica, la fuerza general,
la flexibilidad, y la coordinación,
siempre debe tenerse como regla de oro evitar los ″esfuerzos máximos″. Adultos
mayores en programa de entrenamiento físico en Hospital de Día de Geriatría
del Hospital Universitario Dr. Salvador Allende ·
Efecto del ejercicio
físico y sus modificaciones en el adulto mayor. El
entrenamiento de resistencia inducirá una mayor capacidad para resistir un
esfuerzo el mayor tiempo posible sin que aparezca la fatiga, mejorando la
capacidad funcional y adaptación cardiovascular, respiratoria, muscular y
endocrino-metabólica. Se desarrollara atendiendo al resultado del test de
esfuerzo, y dependerá de las características del individuo. El
incremento de la masa muscular en el adulto mayor permite el mejor desarrollo de
las demás capacidades física, a su vez contribuye al mantenimiento de una
postura adecuada en cualquier posición y es un factor de protección del tejido
óseo ante la descalcificación. El aumento de la masa muscular se consigue con
tablas de ejercicios dinámicos que contengan reducidos componentes estáticos
como la utilización repetida muchas veces de pesas de mano ligeras. La
flexibilidad capacidad que se deteriora con la edad permite movimientos más
amplios y armonioso y favorece la coordinación
y el equilibrio. Se consiguen los incrementos de flexibilidad con
estiramientos diarios de 10 a 20 minutos. El
entrenamiento de coordinación motora es mas necesario en los hombres
que en las mujeres y la respuesta a
este tipo de actividad viene condicionada por el incremento de las acciones
motoras complejas que son muy necesarias para el desarrollo del quehacer diario.
Se incrementara en todas las sesiones de trabajo y estará influenciado
por la suma de las acciones motoras. Por
ultimo el ejercicio físico y el deporte, imprime al que lo practica un aspecto
más saludable y estético. ·
Permite conservar mayor fuerza vital y física. ·
Ayuda a mantener y recuperar el equilibrio físico y psíquico. La
cultura física terapéutica y la rehabilitación en el adulto mayor ejercen un
papel importante en la mejoría funcional de la calidad de vida de estos
pacientes. Muchas
enfermedades asociadas al proceso de envejecimiento y por sus características
degenerativas se ponen de manifiesto en este grupo poblacional, es precisamente
las enfermedades del sistema músculo esquelético, dentro de ellas la
osteoporosis, cuyo número va en ascenso por ser la enfermedad metabólica más
frecuente en la tercera edad. El
papel de la actividad física en el desarrollo y mantenimiento de la masa ósea
ha sido suficientemente documentado por diferentes estudios, en animales de
experimentación, y en el hombre la inmovilización se asocia a un aumento de
los niveles sericos de calcio ionizado y un incremento de la excreción urinaria
de calcio. Estos hallazgos se relacionan con un aumento de la resorción y un
descenso de la neoformación ósea. La
disminución del hueso que se produce durante la inmovilización se relaciona
directamente con la inactividad física, la realización de ejercicio ha de
reunir una serie de características, puede proporcionar a corto plazo un
aumento de hasta el 5% de la masa ósea, debe iniciarse gradualmente con el
Objeto de adaptar tanto al sistema cardiorrespiratorio como el osteomioarticular
a la actividad programada. Se pondrá especial cuidado en minimizar el riesgo de
caídas, los esfuerzos y posturas en flexión mantenida de columna. Los
ejercicios de extensión que fortalezcan los músculos erectores dorsales se
consideran como los más eficaces para prevenir las fracturas y aplastamiento de
los cuerpos vertebrales, que pueden producir redondamiento y dolor de espalda,
así como perdida de talla. La
realización de ejercicios isométricos puede ser útil para aumentar la masa
muscular y ósea en determinadas localizaciones. Se
ha constatado que el contenido mineral del hueso del antebrazo esta
estrechamente relacionado con los esfuerzos físicos realizados en las
actividades que necesitan fuerza de presión, por otra parte
los cambios de fuerza de presión fueron
un fiel reflejo de los cambios en el contenido mineral del hueso en
todas las etapas, y esto a su vez apoya la tesis de que el contenido
mineral del hueso refleja rápidamente las demandas físicas que se realizan
sobre el hueso.
La
actividad física y la fuerza muscular pueden proteger frente a las fracturas de
caderas, preservando la masa ósea o reduciendo el riesgo y gravedad de las caídas. El
esqueleto óseo proporciona al cuerpo una estructura de soporte y protección a
los órganos interno, a la vez que sirve de reservorio mineral. El
hueso es un tejido dinámico que responde a los cambios hormonales y ayuda a
mantener un nivel permanente de calcio en sangre, una inadecuada ingestión de
calcio, disminuye esta así como el fósforo en los huesos y facilita la
posibilidad de fracturas, mientras que la actividad física mediante las
solicitaciones óseas y contracción muscular desempeñan un papel capital en la
conservación de la masa muscular y ósea. El
envejecimiento con una reducción hormonal, escasa ingestión de calcio y
sedentarismo contribuye al deterioro óseo que eventualmente puede traducirse en
osteoporosis. El
grado de cambios en el hueso es proporcional a la magnitud y la frecuencia de
los estímulos mecánicos, el estimulo habitual sobre los elementos soportadores
(extremidades inferiores y columna vertebral) es mucho mayor que el existente en
las costillas o extremidades superiores. El
impacto sobre los calcáneos durante la marcha es mayor (de 1,2 a 1,5 veces el
peso corporal) que el estrés muscular aplicado en los brazos durante las
actividades físicas habituales, y son precisamente los huesos quienes soportan
mayores solicitaciones y poseen más masa muscular los que experimentan mayores
perdidas durante los periodos de inmovilización. El
incremento de la fuerza muscular esta estrechamente relacionada con el aumento
de la masa muscular, la fuerza del músculo puede aumentar hasta los 30 años,
mantenerse sin cambios importantes hasta los 50 y disminuir a partir de
entonces. La
máxima sección de cuadriceps puede ser el 25% menor en la octava década que
en la tercera, esta disminución se atribuye a pequeñas reducciones en el tamaño
de las fibras de tipo2, así como una progresiva perdida del número total de
fibras, evidencias electromiograficas indican que la perdida de estas fibras de
tipo 2 son secundarias a la muerte de las moto neuronas. Por ello la perdida de
fuerza muscular producida por la edad depende más de los cambios cuantitativos
que de los cualitativos. Algunos
experimentos han puesto de manifiesto que la musculatura del anciano puede
responder a un intenso entrenamiento por ejercicios progresivos con un
significativo aumento de la fuerza y tamaño de la fibra muscular. La fuerza
para levantamiento de pesos Con las extremidades inferiores se elevo el 48% a la
vez que aumentaban las fibras de tipo 2 (27%) y las del tipo 1 (33%.) La
debilidad muscular se asocia con deficiencia de movilidad, aumento del riesgo de
caídas, fracturas y dependencia
funcional, estas debilidades no solo se debe al envejecimiento biológico sino a
la acumulación de efectos debilitantes de las enfermedades,
vida sedentaria y nutrición inadecuada. Donskoi
estudió el efecto del ejercicio físico reglado sobre las actividades
inferiores durante 8 semanas, en individuos con edades superiores a los 90 años,
ambulantes y con una buena compresión para órdenes sencillas. Se
exploraron agua corporal total, peso, altura, dieta, grasa, movilidad corporal y
potencia de los cuadriceps. Por
exploración del escáner digitalizado, e incremento de la velocidad de la
marcha (pasando de una media de 13,8cm / seg. a 20,4 cm. / seg.) el aumento de
tamaño muscular conseguido es similar al observado en jóvenes.
Se
piensa que el ejercicio incrementa la intervención neuronal porque no existe
paralelismo entre el incremento de la potencia y el de la hipertrofia muscular. En
general cualquier programa de ejercicio en ancianos deberá Organizarse tras un
cuidadoso análisis de las limitaciones del paciente en relación con la
capacidad aeróbica, fuerza muscular, grado de movimiento, afecciones
funcionales y barreras sociales y culturales.
La
capacidad aeróbica es parte clave del tratamiento, dado que en los ancianos con
procesos incapacitantes la tolerancia al ejercicio suele estar limitada, a veces
gravemente. Un
programa específico debe contener 20
o 30 min. de ejercicios continuados 3
o 4 días semanales Se
debe ir graduando la intensidad de las actividades según las capacidades
cardiorrespiratorias (un buen nivel de seguridad es no sobrepasar el 70 u 80% de
la frecuencia cardiaca máxima) la colaboración y
motivación del anciano es imprescindible. El
desarrollo de la fuerza muscular puede ser déficit, por un lado las ganancias
conseguidas son lentas, por el otro el anciano tiene que estar dispuesto por lo
general a mantener los ejercicios durante prolongados periodos de tiempos, las
actividades con contenido útiles o funcionales suelen ser mejor admitidas que
las simplemente repetitivas. Es
importante aclarar la relación que tiene el ejercicio y la nutrición en la
actividad física. La
nutrición, los ejercicios pueden considerarse factores modulares del
envejecimiento cuando se refieren a su intervención sobre la obesidad, la
enfermedad y la longevidad.
El
envejecimiento supone una disminución del 13% del metabolismo basal a partir de
los 65 años debido a la reducción de la masa celular corporal, en los adultos
jóvenes más del 50% del total calórico ingerido se emplea en actividades físicas
, pero este valor desciende acusadamente con la edad , en realidad muchos
factores contribuyen a un estilo de vida sedentario incluyendo los cambios
corporales (disminución de la masa muscular y descenso de la función
cardiovascular) además de un alto índice de osteoartrosis
trastornos isquemicos cardiacos y deterioro mental. Conforme
el avance de la edad instiga a una vida más sedentaria el descenso del
metabolismo basal motiva el aumento del peso. El
ejercicio físico se desarrolla especialmente con la intervención de las
estructuras músculo esquelético, las fibras musculares de tipo1 contienen gran
cantidad de mitocondrias y generan mayor energía por el metabolismo oxidativa,
son resistentes a la fatiga e intervienen sobre todo en la ejecución de
ejercicios aeróbicos prolongados. Las
fibras tipo 2 muestran elevados niveles de Miosin- ATP con las enzimas
glucoliticas necesarias para producir energía por metabolismo aeróbico y
funcionalmente son importantes para la ejecución de trabajos cortos de alta
intensidad. El
ejercicio produce hipertrofia de las fibras musculares, particularmente mediante
ejercicios resistidos, y aunque es de gran beneficio para las personas de
la tercera edad, no deben olvidarse ciertos hechos metabólicos. Los
productos energéticos en la ayuda del aumento de la masa y fuerza muscular que
están constituidos por carbohidratos, grasas, proteínas, oxigeno: La
energía química generada se emplea en condiciones aeróbicas, en la
anaerobiosis la energía disponible para el metabolismo muscular se limita al
ATP, el creatin fosfato almacenado
en los tejidos es generado por la convención de glucosa en lactato. Es
por ello que debemos tener presente estos factores a la hora de aplicar un
programa de ejercicios físicos en las personas de la
tercera edad para poder mejorar así su calidad de vida. Motricidad
en el adulto mayor. ¿Pueden Aprender los ancianos habilidades motrices nuevas? No
parece que exista contraindicaciones especiales a no ser que su salud le impida
realizar este tipo de experiencia. Lo cierto es que existen personas de edad que
se involucran en actividades motrices nuevas que reclaman aprendizaje, sean
globales un deporte o finas, carpintería, cerámica, no obstante es necesario
resaltar que las dificultades para aprender serán mayores que a los 20 anos. Existen
implicaciones que emanan de diversos estudios y que debían considerarse. Se
debe dar tiempo suficiente para que la información que reciben sea procesada y
elaborada la respuesta. De este modo favoreceremos que se establezcan los trazos
de la memoria. La
información se adecua a la capacidad de compresión del anciano. Siendo en
muchos casos detallada para permitirle que autorregulen adecuadamente su
respuesta. .La
utilización de diferentes materiales audiovisuales puede ser efectiva
Haciendo que el ritmo de acción –ralentización- se asemeje al máximo
al ritmo de acción de la persona mayor y puede interiorizar al máximo la
respuesta solicita y llevarla a echo. Parece que el método de aprendizaje es diverso, para algunos es necesario que se les guíe constantemente y los otros se procesara mediante el descubrimiento. La
persona mayor puede requerir una vigilancia visual mayor a la hora de llevar a
cabo actividades motrices de manera similar a como se observa en los niños
pequeños. En
conclusión, cada edad posee sus características generales que se complican mas
cuando se baja a la realidad. Las diferencias individuales en todos los niveles
hace que en general, la edad cronológica no sea un aval para programar
actividades de las personas de edad avanzada. En este amplio periodo de edad se
pasa de la plenitud en el rendimiento motor a una progresiva tendencia hipocinética
y al sedentarismo. Las preferencias motrices están bien establecidas
pero en muchos casos dejan de poder ser practicadas en la madurez con lo
que favorece aun ;as la falta de movimiento. Los aprendizajes motores nuevos, si
son complejos, se hacen mas laboriosos con la edad, debido a que los diversos
mecanismos implicados en el aprendizaje se ven afectados por el paso del tiempo
y los procesos de control, ya no son tan eficientes, por lo que el aprendizaje
dependerá de las condiciones del sujeto en particular, de las condiciones de la
tarea y de las estrategias a utilizar, a estas dificultades o ruidos en
terminología de la información se añade el efecto que los fracasos puedan
tener en el auto concepto de la persona mayor, cuando las diferencias entre la
tarea y el sujeto son elevadas provocando una progresiva inhibición, todas
estas circunstancias deben ser consideradas por el experto. El
concepto de habilidad motriz posee doble significación, es decir, un concepto
amplio y uno estrecho. Desde
el punto de vista amplio el concepto de habilidad motriz puede tomarse como sinónimo
de capacidad de rendimiento físico y representa un estado satisfactorio de
desarrollo de las capacidades motrices del adulto mayor , en correspondencia con
su sexo, edad, talla y peso, donde las habilidades motrices se interaccionan con
otras capacidades –morales, intelectuales- así como modos de conducta que
posibilitan al adulto mayor el satisfacer exitosamente determinadas exigencias
en las actividades de la vida diaria. Desde
el punto de vista estrecho, el concepto de habilidad motriz en el adulto mayor
representa un determinado nivel de desarrollo del adulto en correspondencia con
las normas establecidas por la sociedad en un periodo dado. La
fuerza es una de las capacidades motrices mas fundamentales en la base funcional
del adulto mayor disminuye con el envejecimiento por procesos degenerativos como
la sarcopenia, manifestándose la mayor fragilidad morbilidad y mortalidad de
las fibras, produciéndose una perdida de fuerza y de masa magra. La
fuerza la podemos estimar como uno de los índices del buen estado de salud y de
un cierto grado de desarrollo físico global, por otro lado contribuye
grandemente a desarrollar la confianza en las propias posibilidades y resulta
por demás útil en la vida diaria en este tipo de población. La
existencia de la fuerza es una premisa para el desarrollo de las demás
habilidades motrices, existiendo una estrecha relación entre esta y las demás
capacidades condicionales ya que las cualidades no se desarrollan por separado
sino en conjunto sirviendo una de apoyo a las otras. La
rapidez , la perdida de la rapidez en el envejecimiento. Se debe en gran medida
a la falta de otras capacidades motrices, como fuerza y agilidad y la movilidad
dándose a demostrar en gran medida en los adultos mayores ya que mientras menos
fuerte sea la musculatura del adulto mayor menos rápido puede superar una
oposición. Con
el volumen corporal un buen desarrollo de la rapidez en esta etapa de la vida va
a proporcionar realizar en el menor espacio de tiempo una acción motriz bajo
las condiciones todas. La
agilidad en el adulto mayor se muestra diferente a la perdida de la fuerza y la
rapidez, valorando esta para el mantenimiento de la agilidad, los beneficios que
aporta son los siguientes. que
el adulto mayor dominara un gran numero de acciones motrices básicos que
aparecen en la vida cotidiana. Que
aprende rápido y de forma general estos recorridos, sobre la base de múltiples
experiencias motrices y adquieren con ello un aumento satisfactorio de la
plasticidad de la corteza. Que
demuestra una elevada capacidad de reacción en el transcurso de la ejecución
de los ejercicios. La
resistencia en el adulto mayor se muestra disminuida por el déficit de la
capacidad cardiorrespiratoria por el mayor gasto cardiaco que ocurre y la
demanda de oxigeno, mostrando ello un proceso degenerativo en las respuestas
cardiaca al esfuerzo de resistencia, la diferencia degenerativa
del metabolismo relacionada por la influencia conjunta de todos los
sistemas del organismo La
importancia de esta capacidad en el adulto mayor esta dada para cualquier
actividad que requiera de un esfuerzo prolongado a través de ella se asegura en
correspondencia con el nivel de preparación del adulto la efectividad del
rendimiento en relación con la duración de la carga requerida. Su
desarrollo es importante tanto para la capacidad de rendimiento específico en
las AVD. La
perdida de la movilidad articular producida por la falta de la limitación ósea
deterioro del tejido colágeno que se hace mas fibroso, el sedentarismo y la
perdida de los procesos nerviosos. La
manutención en edades avanzadas de esta capacidad motriz logra un símbolo de
vitalidad logra mantenernos en buenas condiciones y la apariencia personal mas
joven, siendo al mismo tiempo útil a si mismo para desempeñarse en la vida
diaria. La movilidad es una cualidad motriz muy especial, ya que se produce como otras, por obtención o transmisión de energía ni tampoco por el control de los movimientos sino que depende exclusivamente de 2 factores de tipo morfológico como son la estructuras de las articulaciones y la elasticidad de los músculos, cartílagos y ligamentos, desde el punto de vista del ejercicio físico en el adulto mayor las articulaciones mas importantes son las de la columna vertebral. La escapulohumeral y la coxofemoral. ·
Ejercicio Físico en diferentes procesos degenerativos,
particularidades El ejercicio físico de resistencia o aeróbico produce efectos primordialmente sobre el sistema de captación, transporte y utilización del oxigeno, en el que se hallan implicados los aparatos respiratorio y circulatorio, los músculos y el sistema metabólico-endocrino. El entrenamiento, tanto aeróbico como anaeróbico, aumenta la fuerza muscular en el anciano y en el adulto mayor, mejora la coordinación de movimientos por lo que también disminuye el numero de caídas y de fracturas óseas, aumenta la tolerancia al calor y la capacidad de sudoración, disminuye la osteoporosis, la sarcopenia, la obesidad, la hipercolesterolemia, etc. En
general los efectos del ejercicio físico sobre la capacidad vital están
directamente relacionados, con su intensidad, modalidad de trabajo muscular, y
duración del programa de entrenamiento, La revisión medica periódica y el
monitoreo del ejercicio físico deben ocupar un lugar preponderante en el
programa de ejercicio físico de los adultos mayores y de los ancianos. Especiales
consideraciones al establecer programas de ejercicio físico para el adulto
mayor, u orientaciones medico-pedagógicas. Es
necesario seguir programas sistemáticos mediante los cuales se conozca todo lo
relacionado con cada participante para que su integración al grupo-clase no les
proporcione mas que beneficios. Por ello, debe hacerse especial hincapié en el
estudio de las motivaciones que lo mueven a incorporarse a un grupo de cultura
fisica y la experiencia que ah tenido en lo referente a la práctica de alguna
modalidad de gimnasia o deporte. Después es importante realizar un cuidadoso
reconocimiento medico- psicológico y un estudio funcional detenido. La adecuada
determinación de la carga fisica es importante
para poder establecer correctamente el tipo e intensidad del ejercicio a
realizar. Si ello es posible o existen limitaciones serias que impidan ciertos
movimientos o posiciones, o escenario terrestre o acuático. Se
debe tener siempre en cuenta el aumento de la incidencia de enfermedades crónicas
que ocurren en el adulto mayor. El anciano puede tener problemas coronarios no
diagnosticados, la función pulmonar puede estar reducida, y con frecuencia
existen alteraciones endocrinas incluyendo diabetes Mellitus. Hay que prever una
posible alteración de la función renal y tener presente que en bastantes
personas la irrigación cerebral
puede estar comprometida como una manifestación más del proceso arteriosclerótico.
También se debe investigar el compromiso vascular periférico de los miembros
inferiores. En resumen todos los procesos que tienen lugar en el adulto mayor
producto del proceso de envejecimiento, sedentarismo, hábitos tóxicos, o como
resultados de accidentes, enfermedades crónicas u otra evento, deben ser
explorados cuidadosamente antes de prescribirle un
programa de ejercicios. Como
método de evaluación y reconocimiento es recomendable una prueba de esfuerzo en
bicicleta ergo métrica con aumento progresivo de las cargas físicas. Esto
permite medir parámetros relacionados con la capacidad de rendimiento físico,
así como registrar simultáneamente la tensión sanguínea, el consumo de
oxigeno y cualquier parámetro de interés que nos arroje la mayor información
sobre el adulto mayor. La
formula que estima la frecuencia cardiaca máxima (220 - edad) en este caso es
bastante inexacta para evaluar a un anciano, pues en ellos hay una gran
variabilidad, por eso en el adulto mayor no debe predecirse sino evaluarse. · Riesgo costo y beneficio del ejercicio físico Como
sabemos nuestro cuerpo, es y debe ser un instrumento muy importante ya que
tenemos uno solo para toda la vida. Por ende hay que tratar de mantenerlo sano;
como cuidarlo, ejercitarlo y alimentarlo correctamente. El
ejercicio es importante en la salud pero, para que cumpla con su cometido debe
hacerse de manera correcta. Algunos
de los ejercicios potencialmente peligrosos y como ejecutarlos correctamente. Nuestro
cuerpo físico, debe ser muy importante para todos. Por tal razón muchas
personas toman la iniciativa de comenzar a cuidar su cuerpo. Aquí es cuando
entra la función de los ejercicios. Ejercicios se define como: un tipo de
actividad física, el cual se caracteriza por tener; un programa que este
estructurado, que sea repetitivo y se tiene que realizar con un objetivo. El
ejercicio es de vital importancia tanto física como emocional, pero en orden de
mantener la integridad física de nuestro cuerpo y una buena salud, cada
ejercicio debe practicarse de manera correcta y conocer ciertas
contraindicaciones existentes. Se
define ejercicios contraindicados como: ciertos
ejercicios, que con la ejecución incorrecta de ellos pueden causar
lesiones. Al una persona ejercitarse contraindicadamente, tendrá que olvidarse
de los beneficios que las rutinas aportan a la salud. “El primer error es no
seleccionar los centros deportivos que cuentan con personal especializado en
Biomecánica, Fisiología, Anatomía, Nutrición y conocimientos en poblaciones
especiales. El instructor debe tenga conocimientos en estás áreas para valorar
la condición física y asignará la frecuencia, intensidad y duración que debe
tener un programa de ejercicios”, En
general, las lesiones se presentan debido a que no se tienen los cuidados
adecuados antes del ejercicio, mientras se ejecuta y después de él. Por lo
tanto se debe comenzar con un calentamiento que permita activar el sistema
circulatorio y estirar los músculos. Al finalizar la rutina, es conveniente
bajar la frecuencia cardiaca lentamente y normalizar el organismo. Para lograrlo
siempre es recomendable una etapa de “recuperación” y “estiramiento”. Para evitar problemas con la indumentaria, se debe preferir la ropa holgada y de un material que permita la sudoración del cuerpo; el calzado debe ser cómodo. Durante
el ejercicio, hay que recordar que se trabajan los músculos, no los huesos. Y
la mayoría de las veces si hacemos ejercicios de forma inadecuada quien sufre
es el sistema óseo. Los
ejercicios aeróbicos cumplen el propósito de ejercitar el sistema
cardiorrespiratorio y muscular entre otros. De tal manera estos ejercicios
pueden ser beneficiosos si desde el comienzo se hacen de manera moderada (según
la resistencia de cada individuo) sin forzar el cuerpo mas de lo que se puede. Es
importante que antes de comenzar cualquier rutina de ejercicio se hagan un
examen médico. Para
realizar los ejercicios aeróbicos de manera correcta y segura, es importante
alinear nuestro cuerpo correctamente. Una postura correcta es necesaria durante
la ejecución de los mismos. Los ejercicios aeróbicos deben ser modificados
para los diferentes niveles de destreza de los participantes y población
especial: embarazadas, obesos, niños, discapacitados, tercera edad y adulto
mayor. Hay que determinar si el ejercicio es efectivo y decidir si es seguro. Un
ejercicio mal ejecutado no alcanzará el objetivo o meta deseada, pero aún más
importante es que la ejecución incorrecta del ejercicio puede resultar en lesión.
El alineamiento postural es crucial para la ejecución correcta de los
ejercicios. Es importante recordar constantemente a los participantes de un
programa de ejercicios de mantener una postura correcta. Debemos
evitar: ·
Movimientos que resulten en hiperextensión de
cualquier articulación o coyuntura. ·
Repeticiones excesivas en una sola pierna (alternar las piernas
frecuentemente). ·
Posiciones contraindicadas, tales como flexión hacia adelante del
torso por período sostenido. ·
Estirar los músculos de forma balística (rebotando). El cambio
brusco de dirección. ·
Movimientos continuos que requieren que el participante permanezca
en la punta de los pies por períodos largos. ·
Mantener los brazos a nivel o por encima del nivel de los hombros
por períodos largos de tiempo. Varía los movimientos de brazos frecuentemente
abajo, al medio o arriba. Los
movimientos laterales deben ser bien controlados para evitar tropiezos o caídas.
Las rutinas deben ser balanceadas donde los movimientos se ejecuten de ambos
lados (Derecha – Izquierda). Se debe familiarizar con la mecánica de cada
ejercicio, tales como caminar, trotar, danza aeróbica, step, suiza, implementos
y aparatos. ·
Más ejemplos de ejercicios que se pueden considerar
contraindicados son: Cuclillas
– la cabeza debe ir alineada y nunca colgada hacia adelante o viendo hacia
abajo pues esto favorece la pérdida de la vertical. La forma correcta de
colocar las piernas y los pies es la siguiente: Las piernas van abiertas a la
altura de los hombros y los pies deben ir paralelos; esto es para no dañar las
rodillas. La posición correcta al bajar en la cuclillas es hasta simular que se
está sentado o los muslos están paralelos al piso. Desplantes
- debe evitar que la rodilla de adelante rebase los 90 grados en relación con
el piso pues, de lo contrario, el peso caerá sobre ella y no sobre el glúteo.
La espalda no se debe inclinar, y la pierna de atrás no se estira; por el
contrario, se flexiona, casi a 90 grados también. Remo
con barra – no se debe tener las rodillas totalmente estiradas y la espalda
encorvada. La barra se dirige hacia la parte alta del abdomen y los codos no van
levantados, sino hacia atrás. La cabeza va alineada con la espalda; la posición
ideal de la espalda es casi horizontal. Si este ejercicio no se efectúa con la
espalda recta, entonces los tendones de la corva y los lumbares hacen el mayor
esfuerzo. El agarre recomendable es un poco más abierto que la altura de los
hombros. Bíceps
- los codos no se separan del cuerpo; van
pegados. Las piernas van separadas a la altura de los hombros y un poco
flexionadas. Los brazos se estiran cuando la barra está abajo y es importante
que no se columpie o mueva el tronco a la hora de subir. Se
puede entender la necesidad de hacer cualquier tipo de ejercicio físico, de la
forma correcta. Es de vital importancia
tener conocimientos a la hora de comenzar una rutina de ejercicios. Porque el
ejercicio es para mejorar nuestro cuerpo físico, no para maltratarlo. Bibliografia. 1.
. Influencia del ejercicio físico sobre algunos factores de riesgo de la
cardiopatía isquémica
2.
Dr.
Servando Agramontes Pereira, Dr. Orlando Gutiérrez Aguilera, Dr.
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Autores: MSc.
Lázaro R. Bencomo Pérez Prof. Mayra R. Carrasco García Prof. Guillermo Hernández
Mojena, Dr. Francisco Rosell Conde, Dr. Francisco Dueñas Barbadillo, Dra.
Miguela Gómez Hernández. Dr. Roberto W. Ramallo Rojas
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