|
Categorias
|
Percepción de la violencia sexual en mujeres casadas o con pareja estable
Resumen Se
diseñó una encuesta que fue aplicada de forma individual a 100 mujeres casadas
o con pareja estable, del Policlínico Docente “Lidia y Clodomira”, en el
período comprendido de marzo a septiembre del 2003, con el objetivo de
identificar la percepción de la violencia sexual en la pareja por parte de la
mujer y conocer la necesidad de abordar este tema con mayor profundidad. Palabras
claves: percepción, violencia sexual Introducción
La
violencia sexual se registra en todos los países. Aunque en la mayoría de
ellos el tema ha sido poco investigado, los datos disponibles indican que, en
algunos, casi una de cuatro mujeres puede ser víctima de violencia sexual por
parte de su pareja. (1) Algunas
personas opinan que la violencia o abuso sexual es el menos frecuente, sin
embargo, existen investigaciones que demuestran que puede ser tan frecuente como
las otras formas de expresar la violencia.(1) En
estudios realizados en otros países, se ha encontrado que dentro de las formas
de abusos sexuales de los hombres hacia sus esposas se puede incluir: el asedio
sexual en momentos inoportunos e indeseados; el acusarla de infidelidad
continuamente y sin motivos; el abordarla sexualmente sin amor y sin cariño, el
no expresar ternura en la relación, exigir sólo satisfacción sexual; el hecho
de tener relaciones sexuales no deseadas pero aceptadas como resultado de ruegos
insistentes, o el ser obligada a tener relaciones sexuales en contra de su
voluntad. Los hombres que obligan a su cónyuge a tener relaciones sexuales con
ellos, creen que este acto es legítimo porque se trata de su esposa. Estos
hechos constituyen un acto de violencia sexual como pueden ser las demás formas
de violencia que puede recibir una mujer. (2) La
violencia sexual tiene efectos muy profundos en la salud física y mental; se
asocia con un mayor riesgo de experimentar diversos problemas de salud sexual y
reproductiva. Las secuelas sobre la salud mental pueden ser graves y
prolongadas.(2) Con
este estudio nos proponemos identificar la percepción de violencia sexual en
mujeres casadas o con pareja estable, caracterizando la muestra objeto de
estudio, según las variables edad, escolaridad, ocupación, número de hijos,
tiempo de estabilidad de la pareja, así como edad, escolaridad, y ocupación
del hombre. También nos proponemos precisar si existen elementos de violencia
sexual en la pareja, en sus diferentes manifestaciones y la percepción por
parte de la mujer y su conducta a seguir. METODO Para
realizar este estudio, se escogió al azar un grupo de 100 mujeres casadas o con
pareja estable, trabajadoras del Policlínico Docente “Lidia y Clodomira”,
en el Municipio de Regla, a las cuales se les aplicó una encuesta confeccionada
con este fin, en el período de marzo a septiembre del 2003. En todos los casos
se solicitó la autorización de la mujer para realizar la encuesta, así como,
se garantizó la confidencialidad de la información recogida. Los datos
obtenidos fueron organizados, analizados y tabulados por el método simple de
los palotes. El análisis de los resultados se realizó sobre la base de las
relaciones porcentuales obtenidas. De
las 100 mujeres entrevistadas, el 76% eran casadas y el 24% con pareja estable. El
82% de la mujeres estaban comprendidas en el grupo etáreo de 31 a 50 años al
igual que el 76% de sus parejas. Esto se corresponde con la literatura
consultada que plantea que la mayor frecuencia de mujeres adultas jóvenes y
maduras prefieren la estabilidad matrimonial.
En
el 94% de las mujeres predominó la escolaridad de técnico medio y
universitario, con la ocupación de técnico y profesional. Sin embargo, sólo
el 52% de los hombres tenía un nivel técnico o universitario; un 28% de los
hombres eran empleados y un 15% obreros, lo que demuestra un mayor nivel
intelectual en la mujer. El
44% de la mujeres tenían un hijo y el 40% dos hijos. En
el 54% de las parejas se encontró una estabilidad promedio de 10 años. Al
preguntarles a las mujeres si alguna vez en su vida habían tenido relaciones en
contra de su voluntad, el 30% respondió que sí y el 70% que no; sin embargo,
al preguntarles si alguna vez habían tenido relaciones sexuales no deseadas,
pero aceptadas como resultado de ruegos insistentes, aunque sin deseos de
ejecutarlas, el 60% respondió que sí. Por otra parte, al preguntarles si
alguna vez habían sentido el asedio sexual en momentos inoportunos o
indeseados, o estando enferma, el 62% respondió que sí, por todo lo cual, se
demuestra un desconocimiento por parte de las mujeres de las diferentes
manifestaciones de la violencia sexual. El
46% de las mujeres respondieron afirmativamente al preguntarles si habían sido
acusadas de infidelidad continuamente y sin motivos. El
54% de las féminas expresaron que en algún momento de su vida en pareja, habían
sido abordadas sexualmente sin amor ni cariño, sin expresar ternura en la
relación, exigiendo el hombre sólo su satisfacción sexual. El
18% de las encuestadas respondieron afirmativamente cuando se les preguntó si
algo de lo anteriormente planteado había sucedido luego de haber ingerido
bebidas alcohólicas su pareja. Según
la bibliografía consultada, el ingerir bebidas alcohólicas por parte del
hombre, propicia las manifestaciones de violencia sexual hacia las mujeres.(3) Sólo
el 24% de las mujeres respondieron que sí consideraban que habían sido
violadas por su pareja durante su relación; el 76% de las encuestadas no conocían
que todo lo anteriormente expresado constituían manifestaciones de violencia
sexual, considerando como violencia la ejercida por un desconocido o la agresión
física (golpiza) de la pareja.(4) A
las mujeres que sí tenían percepción de haber sido violadas alguna vez en su
relación de pareja, se les preguntó que conducta habían seguido y por qué,
respondieron que continuaron la relación porque amaban a su pareja en un 16% de
los casos; otras pensaban que su pareja podría cambiar la actitud hacia ellas,
otras toleraban la situación por los hijos y la estabilidad de la familia, todo
lo cual se corresponde con la bibliografía consultada; o sea , mantenían la
relación de pareja a pesar de la situación confrontada en la intimidad. Las
mujeres corren mayor riesgo de violencia sexual por parte de su pareja cuanto
mayor sea su nivel de instrucción y por ende, su capacidad de realización
social. En una encuesta nacional realizada en Sudáfrica se comprobó que las
mujeres sin instrucción tenían muchas menos probabilidades de ser víctimas de
la violencia sexual que las que tenían niveles de instrucción más alto. En
Zimbabwe, la probabilidad de que las mujeres que trabajaban denunciaran haber
sido obligadas por su cónyuge a tener relaciones sexuales era mucho mayor.(1) El
problema de la violencia como un problema social y de salud, afecta a todos sin
distinción de país ni de capas p clases sociales. Ha adquirido resonancia
social en los últimos tiempos, no porque ocurra con mayor frecuencia, sino
porque hoy son más conocidas y estudiadas estas conductas. CONCLUSIONES 1.
Existe un predominio de la mujer adulta joven y madura con un nivel de técnico
medio y profesional. 2.
En los hombres el nivel intelectual es inferior al de las mujeres. 3.
Se evidencia que existen elementos de violencia sexual en la mujer casada
o con pareja estable. 4.
Existe poca percepción de la violencia sexual en la mujer casada o con
pareja estable por desconocimiento de las diferentes manifestaciones de la
violencia sexual. RECOMENDACIONES Establecer
una estrategia que permita a la mujer obtener información sobre el tema de la
violencia sexual mediante talleres, seminarios, etc, teniendo en cuenta que este
estudio se realizó en trabajadoras del sector de la salud pública; así como
incrementar el abordaje del tema por los medios masivos de comunicación social. BIBLIOGRAFÍA 1.
Informe mundial sobre la violencia y la salud. Washington
DC.OPS.2003. 2.
Artiles de León, I: “Violencia y Sexualidad”. Editorial Científico Técnica.
La Habana. 1998. 3.
Méndez, V: “Consideraciones sobre la violencia contra la mujer en las
relaciones de pareja”. Tesis Fac. de Sociología. La Habana. 1995. 4.
Sánchez, T: “Violencia Conyugal”. Trabajo de Diploma. Facultad de Psicología.
1996. 5.
Álvarez Sintes R: “Temas de Medicina General Integral” Editorial Ciencias Médicas.
La Habana. 2001 TABLA
# 1
Fuente: EncuestasTABLA
# 2
Fuente: EncuestasTABLA
# 3
Fuente:
Encuestas
FICHA
TÉCNICA Nombre
y Apellidos: Dra.
Bárbara de los Ángeles García Hernández Profesión: Especialista
de Primer Grado en Medicina Interna. Profesora
Asistente de la Facultad de Ciencias Médicas “Dr. Miguel Enríquez”. Vicedirectora
Docente Municipal de Salud. Centro
de Trabajo: Dirección
Municipal de Salud Pública. Martí
556 e/ Alburquerque y Perdomo. Regla 11200. Ciudad de la Habana. Dirección
Particular: Millar
no. 115 e/ Agramonte y Fresneda. Regla 11200. Ciudad de la
Habana. Teléfonos:
97 – 6332
Dirección Municipal
94 – 4661 Vicedirección
Docente
97 – 6938 Dirección
Policlínico
94 – 0688 CIM
97 – 7862 Casa Dirección
de Correo Electrónico: barbaraa.garcia@infomed.sld.cu Dirección
Municipal de Salud Pública Policlínico
Docente Lidia y Clodomira Regla
2003 Autores: Dra.
Bárbara de los Ángeles García Hernández. Especialista
de Primer Grado en Medicina Interna. Profesora
Asistente de la Facultad de Ciencias Médicas “Dr. Miguel Enríquez”. Vicedirectora
Docente Municipal de Salud Pública. Municipio Regla. Dra.
Hilda de la Caridad Balbuena Díaz
Especialista
de Primer Grado en Medicina Interna. Profesora
Asistente de la Facultad de Ciencias Médicas “Dr. Miguel Enríquez”. Dr.
Pedro Juan Ramírez Agüera Especialista
de Primer Grado en Ortopedia. Profesor
Asistente de la Facultad de Ciencias Médicas “Dr. Miguel Enríquez”.
Articulos relacionados:
|
