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Síndrome Guillain Barre en el adulto mayor - Tema de necesaria revisión y actualización
Resumen: Dedicimos realizar esta Monografía sobre el Síndrome de Guillain Barre
en el curso académico 2004—2005 por la importancia que tiene su diagnóstico
y por las características de presentación clínica en el adulto mayor, además
de esta revisión sobre tan apasionante entidad deseamos presentar algunas
experiencia de nuestro grupo de
trabajo sobre este Síndrome en los adultos mayores
Que es el Síndrome de Guillain Barre? El síndrome de Guillaín Barré (SGB) es una poli
neuropatía desmielinizante inflamatoria aguda de origen idiopático,
caracterizada por debilidad muscular y arreflexia. Constituye una de las formas
más frecuentes de neuropatía, siendo la evolución más rápida y
potencialmente fatal. Esta poli
neuropatía aguda desmielinizante, se caracteriza por una
progresiva debilidad muscular bilateral, generalmente simétrica,
ascendente, que puede llevar al paciente a una severa cuadriparejia,
oftalmoplejía y requerir ventilación asistida hasta el 15 al 30 % de
los casos. El 10 % de los pacientes con SGB pueden morir y otro 10 % en
los estudios realizados, pueden quedar con secuelas. Diversas investigaciones
evidencian, que el daño del sistema nervioso periférico en el SGB es un
trastorno mediado inmunológicamente, aunque los mecanismos exactos no estén
totalmente claros hoy día. El síndrome de Guillain-Barré
(SGB) constituye el tipo de polineuritis más frecuente después de la alcohólica,
puede manifestarse a cualquier edad, aunque es más común en las décadas
tercera y cuarta de la vida y afecta habitualmente a ambos sexos por igual. La mayoría de los pacientes puede
llegar a recuperarse totalmente, sólo se ha reportado el 16 % de los casos con
deficiencias residuales. La mortalidad varía según la serie entre el 2 y el 25
%.2 En la actualidad es menor que la debida a la evolución natural
de la enfermedad que reportaba el 33 %. La mortalidad y las secuelas son más
elevadas en los pacientes con parálisis severa y en los que requieren ventilación
mecánica (VM). Comportamiento Clínico y de Laboratorio Aunque la parálisis ascendente
aguda ha sido reconocida por siglos, una descripción aceptada fue ofrecida por Osler
en 1882. En 1916, Guillaín, Barré y Strohl publicaron en
París los elementos clínicos y los hallazgos del líquido cefalorraquídeo tal
y como se conocen actualmente. En 1949, Haymaker y Kernohen
estudiaron material anatómico de soldados en la Segunda Guerra Mundial y
consideraron el trastorno como una desmielinización. En 1969, Asbury y
otros reportaron los signos clínicos y los resultados de las autopsias de 19
pacientes fallecidos del síndrome, que fueron estudiados en vida y a los cuales
se les realizó una extensa disección nerviosa, ya para 1978 propusieron
criterios diagnósticos que son aceptados actualmente. En la década de los 80
los trabajos de Osteman4 demostraron los efectos beneficiosos de la
plasmaféresis, los que constituyeron junto al uso de las inmunoglobulinas, los
2 grandes avances en el tratamiento de la enfermedad. Los síntomas iniciales consisten en sensación de “adormecimiento” y
“alfilerazos” en los dedos de los pies y en las manos, y en ocasiones por
dolor en la región lumbar baja o en las piernas, seguido de debilidad muscular
que suele iniciarse en los miembros inferiores para después afectar otros
territorios. Esta debilidad es a veces progresiva y puede afectar sucesivamente
piernas, brazos, músculos respiratorios y pares craneales, todo lo cual
configura el cuadro clínico de parálisis ascendente de Landry
La afectación de pares craneales ocurre en el 25 % de los casos, siendo
la paresia facial bilateral la más característica, aunque también puede
ocurrir debilidad en los músculos de la deglución, fonación y masticación.
Los signos de disfunción autonómica están presentes en el 30 al 50 %, entre
ellos se encuentran: Arritmias (bradicardia, taquicardia
paroxística así como asistolia). Hipotensión ortostática. Hipertensión arterial transitoria
o permanente. Íleo paralítico y disfunción
vesical. Anormalidades de la sudación. Las manifestaciones clínicas de
debilidad de la musculatura respiratoria incluyen: Taquipnea mayor de 35 por minutos. Reducción del volumen tidal en
menos de 4mL/kg. Movimiento paradójico abdominal
(movimiento hacia dentro durante la inspiración). Alternancia respiratoria
(alternativa entre movimientos predominantemente abdominales y los de la caja
torácica durante la inspiración).
Criterios para el diagnóstico del
síndrome de Guillain-Barré (SGB)
propuestos por Asbury Ø
Requerimientos para el diagnóstico: Progresiva debilidad en más de un
miembro. Arreflexia. Ø
Requerimientos que sustentan el diagnóstico: Debilidad motora progresiva con rápido
desarrollo hasta aproximadamente 4 semanas después del comienzo de la
enfermedad. Infrecuente absoluta simetría,
pero si un miembro es afectado el otro está condicionado para ser afectado
también. Ø
Síntomas y signos sensoriales menores. Debilidad facial, frecuentemente
bilateral. Afección de otros pares craneales,
particularmente aquellos relacionados con los músculos de la deglución, la
lengua y nervios extraoculares. Recuperación entre 2 a 4 semanas. Taquicardia sinusal, otras
arritmias y cambios de la presión sanguínea. Ausencia de fiebre al inicio de los
síntomas neurológicos) Ø
Características del LCR: Proteinorraquia una semana después
de iniciados los síntomas o que ésta se incremente en repetidos exámenes. Conteo de
leucocitos mononucleares < 10 x cubic mL Ø
Características electrodiagnósticas: Signos de bloqueo o enlentecimiento en varios puntos de la conducción
nerviosa
Investigaciones que ayudan al diagnóstico Las pruebas de laboratorio son de
poca ayuda al inicio del proceso. Después de la primera semana de aparición de
los síntomas, el estudio del líquido cefalorraquídeo (LCR) detecta típicamente
elevación de las proteínas (mayor de 50 mL/dL), máxima entre la segunda y la
cuarta semanas, con escasas células (menor de 10 células mononucleares/dL), lo
que constituye la llamada “disociación albuminocitológica”. También se
reporta que algunos pacientes presentan anticuerpos antigangliósidos
especialmente GM1 y GM1b. Ropper señala que los estudios
electrobiológicos son los exámenes más sensibles y específicos para el diagnóstico
y demostró una gran variedad de anomalías que indican desmielinización
multifocal, la cual incluye: Velocidad de conducción nerviosa
enlentecida. Bloqueo parcial de la conducción
motora. Dispersión temporal anormal. Latencias dístales prolongadas.
Experiencia del comportamiento Clínico del Síndrome en el Adulto mayor En nuestro servicio en el área de Agudos hemos podido diagnosticar en un
período de cinco años más de quince pacientes que han entrado con diagnóstico
de paraplejia, cuadriparesia, monoparesia, parálisis facial y diplejia,
en realidad de los casos vistos por nosotros podemos decir que en el adulto
mayor el cuadro clínico no guarda la proporción descrita en los más jóvenes
y que confunde mucho sus formas frustres por así decir de presentación, no es
infrecuente la forma Landry invertida, pues comienza por diplejia y después
baja a miembros inferiores completando la cuadriplejia. Hemos podido comprobar
que en la medida que la toma motora se instala más rápidamente así evoluciona
hacia la cuadriplejia y a la toma bulbar dando compromiso respiratorio
importante con alta probabilidad de muerte. A veces se presentan simulando una
mielitis pues además de la toma motora hay algunos elementos sensitivos y toma
de esfínteres le hemos reconocido como una forma mielítica al igual que en la
literatura clásica. En realidad en un adulto mayor ante una paraplejia flácida
de instalación reciente debemos pensar siempre en SGB. En cuanto a las
investigaciones y criterios para el diagnóstico se comporta como en el resto de
la población. Comportamiento Evolutivo Se reporta que el SGB evoluciona en
3 fases: progresión, estabilización y regresión, que generalmente suele
completarse en 3 a 6 meses. Se recuperan completamente el 80 % de los pacientes o pueden quedar con déficit
pequeños. Entre un 10 y el 15 % quedarán con secuelas permanentes; Existiendo
una alta mortalidad en el resto a
pesar de los tratamientos en servicios de cuidados intensivos. Las causas de
muerte mas frecuentes reportadas incluyen: distrés respiratorio agudo, neumonía
nosocomial, bronco aspiración, paro cardíaco inexplicable y trombo embolismo
pulmonar, baro traumas, etc.
Factores asociados a un mal pronóstico: Ø
Edad mayor de 60. Ø
Progresión rápida de la enfermedad (menos de 7 d). Ø
Extensión y severidad del daño axonal (amplitud
motora distal media menor del 20 % de lo normal). Ø
Enfermedad cardiorrespiratoria preexistente. Ø
Tratamiento tardío. Tratamientos recomendados
Por la gravedad del SGB los
pacientes deben ser hospitalizados en una sala de vigilancia intensiva para el
monitoreo de la función respiratoria. Se recomienda la colocación de una
vía aérea artificial tempranamente,
antes que decline la fuerza ventilatoria o se produzca fatiga por tos
improductiva Es esencial el monitoreo cercano de
la tensión arterial, el nivel de hidratación y del ritmo cardíaco, puesto que
la disfunción autonómica es una fuente significativa de mortalidad toda vez
que la arritmia súbita puede causar muerte inesperada. Las medidas terapéuticas incluyen: Ø
Plasmaféresis:
Consiste en el intercambio de plasma por albúmina o por plasma fresco
congelado, se extraen 50 mL/kg en días alternos hasta completar 5 sesiones. Su
efectividad quedó demostrada en varios estudios. Se recomienda su uso precoz,
principalmente en las 2 primeras semanas, en la fase de progresión de SGB
severo y en las recaídas; se plantea que mejora la evolución de la enfermedad,
así como acorta el tiempo de ventilación mecánica. Ø
Inmunoglobulinas:
También ha demostrado su efectividad tanto como en la plasmaféresis. Se
aconseja al menos 5 dosis de 400 mg/kg/d en las 2 primeras semanas. Las recaídas
son más frecuentes que con la plasmaféresis, pero es tan efectiva como ella y
tiene un menor costo, riesgo y disconfort para el paciente. Ø
Esteroides
Su uso no ha demostrado beneficio, se ha usado tanto por vía parenteral como
untratecal. Hughes señala que los esteroides en el SGB producen más daño
que beneficio Ø
Interferón
Se han reportado en algunos casos el
efecto-beneficio, pero se necesitan ensayos de control y aleatorios a gran
escala para determinar su efectividad y seguridad. Ø
Inmunoglobulina humana cubana
(intacglobin), se han obtenido beneficios
similares a lo reportado por varios investigadores con el uso de
inmunoglobulinas de diferentes laboratorios. Ø
Importante: Ante la sospecha diagnóstica del SGB en un paciente
las medidas generales de control de parámetros vitales, la garantía de una vía
aérea segura, el ingreso en unidad de cuidados intensivos puede mejorar el pronóstico
sobre todo si se inicia una terapéutica temprano. Bibliografía consultada 1.
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Autores:
Profesora Mayra Carrasco García
Profesor Guillermo Hernández Mojena Dr.
Waldo R. Ramallo Rojas
Dr. Francisco Rosell Conde
Dr. Francisco Dueñas Barbadillo
Dra. Miguela Gómez Hernández
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