Ilustrados comunidad mundial educativa
Inicio | Escribenos
User: Pass: Recordar ó (Registrate!)

| !Publicar Articulo¡

Reflexiones sobre la relación Médico- Paciente en la Atención Primaria de Salud

Resumen: Se exponen algunas reflexiones sobre la relación médico- paciente en la Atención Primaria de Salud, teniendo en cuenta que esta es la puerta de entrada al Sistema Nacional de Salud Pública en Cuba. Se plantea la necesidad de un eficaz relación médico- paciente en aras de cumplir los objetivos y directrices del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) y se resalta la importancia de los valores éticos –morales y humanistas que deben caracterizar al profesional de la salud. Palabras Claves: Relación Médico- Paciente, APS (Atención Primaria de Salud)
2,815 visitas
Rating: 0
Tell a Friend
Autor: Dra. Bárbara de los Ángeles García Hernández

Indice

Resumen

Introducción

Desarrollo

¿Qué es entonces la relación médico – paciente?  

Conclusiones

Bibliografía

 

Resumen:

Se exponen  algunas reflexiones sobre la relación médico- paciente en la Atención Primaria de Salud, teniendo en cuenta que esta es la puerta de entrada al Sistema Nacional de Salud Pública en Cuba. Se plantea la necesidad de un eficaz  relación médico- paciente  en aras de cumplir los objetivos y directrices del Ministerio de Salud Pública (MINSAP)  y se resalta la importancia  de los valores  éticos –morales y humanistas que deben caracterizar al profesional de la salud.

Palabras Claves: Relación Médico- Paciente, APS (Atención Primaria de Salud)

 

Introducción.  

Desde el inicio de la humanidad, siempre que el hombre primitivo sintió los sufrimientos de la enfermedad, recurrió a un semejante en busca de ayuda, y este, entonces, trató de ofrecérsela en la medida de sus posibilidades. Con el transcurso del tiempo, surgió dentro del grupo social, alguien que por vocación, características personales o designación del colectivo se “especializó” como prestador de ayuda en materia de salud y comenzó a incrementar su “arsenal terapéutico” durante un largo proceso que supera los 10000 años, si tomamos como punto de partida la etapa en que el hombre comenzó a desarrollar el lenguaje hablado y que se delimita en mayor grado a partir del neolítico, 10000 años atrás (1)  

Durante el desarrollo de la gestión terapéutica, al inicio basada en empirismo y luego perfeccionado mediante la investigación científica, la primitiva relación de ayuda, devino relación médico – paciente; los rituales mágicos, maniobras exorcistas y sacrificios dieron paso a  complejos recursos psicológicos; las tisanas, masajes y baños se transformaron en recursos biológicos de alta técnica y las elementales orientaciones a otros miembros del grupo humano para cooperar con el tratamiento, se convirtieron en los múltiples recursos sociales utilizados en nuestros días durante la atención integral al enfermo(2).  

Esta de más decir, que desde las primeras etapas fue evidente que la utilidad de los diferentes medios empleados estaba vinculada directamente con la calidad de la relación de ayuda lograda.  

La relación médico – paciente se constituye piedra  angular en la gestión médica asistencial, pasando por diferentes etapas históricas, que van desde la compañía: cuando se limitaban a estar junto al enfermo; la mágica: centrada en supuestos poderes del prestador de ayuda para manejar fuerzas sobrenaturales a favor del enfermo; la mística: basada en la supuesta posibilidad de utilizar “las potencialidades” de los espíritus en la relación de ayuda “médica”; la clerical: vinculada con la aparición del cristianismo, cuando todo era visto en razón de Dios, por lo que recayó en el clero la responsabilidad de atender los problemas médicos; la profesional: en que gana terreno la concepción natural de las enfermedades; la tecnicista, donde el médico asumió como recurso básico en su gestión profesional el equipamiento moderno; hasta llegar a la etapa integral, donde el hombre es valorado como ser biopsico social, producto de la interrelación dialéctica sujeto – médico y los objetivos médicos se expanden a su atención en el estado de salud como de enfermedad y la relación médico – paciente trasciende lo asistencial, incorporando gestiones de promoción y prevención de salud, atención a grupos de alto riesgo, investigaciones clínico – epidemiológicas, docencia y administración de salud. (1,2).

Resulta de gran importancia este modelo médico, pues posibilita ampliar el tradicional papel asistencial desempeñado por el facultativo, al de guardián de la salud, rol que cumplen nuestros médicos de familia en la atención primaria y para lo cual, además de una correcta preparación científico – técnica, deben ostentar valores éticos – morales (3). Este hecho cobra una trascendencia especial en la peculiar relación que se establece entre el médico de la familia y su población, pues este convive con la comunidad que atiende y por esa razón, debe ser un exponente cabal de las normas y valores morales en su vida en general (4).  

Con nuestro trabajo nos proponemos reflexionar sobre la necesidad de una eficaz relación Médico – Paciente en la atención primaria de salud, en aras de cumplir  los objetivos y directrices del MINSAP y resaltar la importancia de los valores éticos y morales del profesional de la salud en la atención primaria.

 

Desarrollo:  

Desde la antigüedad existe la polémica de si la medicina es una ciencia, un arte o un oficio. Es bueno recordar, que de la misma manera que el médico familiar busca al  paciente, el paciente se dirige a él, no solo en busca específica de ciencia, sino que va en busca de la seguridad y confianza en una persona a la que concede capacidad para resolver sus problemas de salud. Esta persona ha adquirido esta capacidad por medio del estudio y el conocimiento de la ciencia y la técnica, puesta al servicio de la persona, la familia y la comunidad a través de él. La Medicina General Integral con su enfoque sistémico y como disciplina horizontal en interacción con otras, puede ser considerada una transdisciplina encargada del cuidado de la persona e involucrándose en su familia, comunidad y el ambiente. Las personas, las familias y las comunidades necesitan un médico que converse, conozca sus problemas, atienda sus dolencias, promueva su salud y prevenga las enfermedades y otros daños; donde cada encuentro con el paciente sea único e irrepetible. Se impone una adecuada relación médico – paciente – familia.  

El médico general integral debe ser capaz de desarrollar un sexto sentido que le permita darse cuenta  de cuando un paciente está somatizando un problema que responde a una crisis familiar o cuando se vale de una aparente queja sin importancia para lograr que se le tranquilice frente a sus temores por la presencia de una enfermedad en él o en algún ser querido.

Actualmente, esta relación deja de ser  tan médico – paciente y se modifica, se impone una adecuada correlación equipo de medicina familiar y persona, familia o comunidad, ya que para la solución de los problemas de salud con arte y de manera científica, es necesario la formación de un equipo multi e interdisciplinario, por lo que se incorporan varias personas (otros médicos, profesionales o técnicos) a la relación antes mencionada.  

No  obstante, es necesaria una buena comunicación (cultural, intelectual y emocional) médico – paciente para tener éxito en la gestión de salud (5)  

El médico de la familia como guardián de la salud se constituye piedra angular del sistema nacional de salud, teniendo la responsabilidad de ejecutar las estrategias y programas priorizados por el MINSAP; y para lograr estos objetivos están obligados a mostrar un altísimo grado de competencia y desempeño profesional. Las particularidades que caracterizan su trabajo, que se desarrolla de manera fundamental en el terreno, necesaria y convenientemente, deben promover amistad, confianza y respeto entre el médico y la población por cuya salud debe velar. Esto a la vez, determina que los principios de la ética médica tengan que ser cuidadosamente observados y algunos ampliados.  

Su función esencial –ser guardián de la salud – implica que debe estar en estrecho contando con las familias que atiende, visitar sus hogares y familiarizarse con sus hábitos de vida, higiene, cultura y todos los aspectos que directa o indirectamente influyen en la salud.  

El médico, al visitar los hogares, independientemente con la familiaridad que se le reciba y trate, debe, en sus expresiones y conducta personal, comportarse con gran respeto hacia la familia  y cada uno de sus miembros. El grado de confianza en él depositado, no debe ser defraudado por acción alguna que hiera el pudor o la sensibilidad de la familia, o sea contraria a la moral y principios de nuestra sociedad. El interrogatorio y examen físico, tanto en el hogar como en la consulta, se harán siempre de forma meticulosa e impecable técnicamente, en condiciones de privacidad adecuada, para respetar el pudor y no lesionar la sensibilidad de la persona.  

Cuidara  se aspecto personal, tanto físico como en el vestir y evitara todo tipo de extravagancias,  

Al ofrecer información a los organismos del gobierno o de masa, sobre el estado de salud de la población que atiende, no divulgara aspectos que sean parte de la vida privada de los pacientes o personas relacionadas con ellos. Se esforzará porque su trabajo tenga una alta calidad técnica y sea a la vez realizado con sencillez, afabilidad y dedicación, lo que hará que gane el afecto y reconocimiento de la población que atiende (5).  

El médico de la familia es precisamente el profesional mas enfáticamente responsabilizado con la importante misión  de modificar y ampliar su escala de valores en cuanto a su perfil ocupacional y lo que mas puede ayudarlo a lograr estos objetivos es  percatarse de la indiscutible repercusión positiva del nuevo modelo de atención, sobre los niveles de salud de nuestra población – lo que en definitiva es la base y el objetivo fundamental de la vocación médica – en un salto cualitativo que trasciende lo individual  para destacar la responsabilidad social de su profesión.  

Es con el modelo de atención del médico de familia que la medicina recupera su ancestral significado de magisterio implícito en la etimología del término médico (1).  

¿Qué es entonces la relación médico – paciente?  

Operativamente, es una relación interpersonal, de tipo profesional, que sirve de base a la gestión en materia de salud. Sin duda alguna, la investidura profesional del facultativo lograda como fruto de muchos años de entrenamiento, cuya exitosa culminación requiere la existencia  de una definida vocación, determina que su gestión (considerada entre la mas necesitadas de dedicación total) sea altamente valorada por la población, la que al mismo tiempo, que respeta y admira al facultativo, espera de él una conducta concordante con su importante papel social.  

Muchos ejemplos pueden señalarse para destacar la importancia de los valores morales del profesional de la salud que no es más que un líder dentro de su comunidad; es el espejo de su población, sobre la cual debe influir positivamente para obtener resultados en la gestión de salud.  

Los pacientes requieren confiar y apreciar la integridad moral de sus médicos. Este hecho cobra trascendencia especial en nuestro país, dada la peculiar relación establecida entre el médico de la familia y su población, pues convive con la comunidad que atiende y por esa razón debe ser exponente cabal de las normas y valores morales en su vida en general. La población cubana espera de su médico de familia un modelo en cuanto a conducta moral y hábitos de vida que engendren  salud, si el discurso no es armónico con su vida personal, su integridad moral será fuertemente cuestionada.  

Los jóvenes y aquellos con un nivel de instrucción superior, son especialmente críticos cuando perciben  incumplimientos de los principios de la ética médica o de los principales valores éticos característicos de la sociedad cubana  actual  o al apreciar que la calidad de las relaciones humanas establecidas por el médico en la cotidianeidad es insatisfactoria.  

Una relación interpersonal adecuada con toda la comunidad se convierte, entonces, en antecedente obligado para el desarrollo de una relación  médico –paciente satisfactoria en el plano individual.

El médico debe estar plenamente consciente de sus características fundamentales como persona y como profesional, conocer su carácter y sus debilidades, si las hay, así como las situaciones en que  puede sentir inseguridad, angustia u hostilidad y también percatarse de sus mecanismos psicológicos para enfrentar dichas situaciones.  

Igualmente importante es el nivel de información de que disponga sobre estos aspectos y otros de carácter sociodemográfico, culturales, ideológicos y económicos de sus pacientes. Debe tener en cuenta el gran significado profesional de su prestigio científico y social.  

En la atención primaria, el desarrollo de una profunda educación ética y una relación médico – paciente adecuada, es fundamental. Tener como escenario para el desarrollo de sus acciones, el seno mismo del hogar, la dinámica de la familia, el abordaje integral de los problemas de salud, le impone al médico y a la enfermera de la familia la necesidad de una conducta ético -  moral intachable. El rol que en nuestras comunidades tiene que jugar  este equipo, no permite otra conducta que la que caracteriza y ha caracterizado siempre a los trabajadores de la salud, el ejemplo personal en su conducta diaria que incluye la batalla ideológica por estilos de vida sanos.

 

CONCLUSIONES

1.   Una adecuada relación Médico-paciente es fundamental para lograr los objetivos y directrices trazados por el  MINSAP.

2.   El médico de la familia actual, con su relevante campo de acción y extraordinarias potencialidades interpersonales, científico técnica y sociales, representa un salto cualitativo en la gestión profesional en materia de salud – enfermedad.

3.   El médico  de la familia debe de estar consciente de que su relación médico – paciente debe caracterizarse por el respeto que inspira su investidura técnica en una profesión de alto prestigio social.

4.   El médico debe de estar consciente de que la relación médico –paciente se apoya en la expectativa por parte de la población de que manifieste un comportamiento adecuado con su alta responsabilidad.

 

BIBLIOGRAFIA.

1.   Gonzáles Menéndez R. Terapéutica Psiquiátrica Básica Actual – La Habana: Editorial Ciencias Médicas, 1998.

2.   Acosta Sariego JR. Bioética desde una perspectiva Cubana – La Habana: Centro “Félix Varela”, 1997.

3.   Cuba; Ministerio de Salud Pública. Carpeta metodológica de Atención Primaria de Salud y Medicina Familiar.

4.   Núñez de Villavicencio F. Psicología de la Salud – La Habana: Editorial Ciencias Médicas, 2001.

5.   Álvarez Sintes R. Temas de Medicina General Integral – La habana: Editorial Ciencias Médicas, 2001.

6.   Rigor Ricardo O y otros Medicina General Integral – La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1987. TI.

7.   MINSAP. El Plan del Médico de la Familia en Cuba - La Habana: Editorial Ministerio de Salud Publica, 1992.

8.  González Cajal J. Manual de Bioética Clínica Practica – Madrid: FUDEN, 1998.

9.  Cuba. Ministerio de Salud Pública, Organización, Desarrollo y control de Proceso Docente Educativo en las APS, 2001.

 

Autora.

Dra. Bárbara de los `Ángeles García Hernández.

Especialista de Primer Grado en Medicina Interna.

Profesora Asistente

Vice Directora Docente Municipal de salud..

 

Articulos relacionados:
Estudio de la ansiedad en adolescentes con intento suicida. Municipio Guanabacoa años 2002-2005
Resumen:
Se realizó un estudio de tipo descriptivo retrospectivo, cuanticualitativo de 61 pacientes, con intento suicida del Municipio Guanabacoa de Enero del 2002 a Diciembre del...
Breve acercamiento al tema de las drogas y su consumo. Revisión Bibliográfica
Resumen:
La droga está presente en la historia de humanidad desde que la medicina, la magia y la religión eran inseparables. La palabra opio deriva del vocablo griego “opos” que s...
Diseño de un Software como alternativa pedagógica para la corrección del estrabismo
Resumen:
La investigación consiste en la elaboración del diseño de un software, que como alternativa pedagógica, contribuya a la corrección del estrabismo en los escolares portado...
Sexualidad y Adolescencia un reto a enfrentar en la APS
Resumen:
Se realizo un estudio descriptivo en el área del policlínico Universitario ´´ Héroes de Girón ´´ del municipio Cerro, de la ciudad de la Habana, en el periodo comprendido...
El estado contemporáneo, el neoliberalismo y los servicios de salud
Resumen:
El costo del Neoliberalismo sobre el Tercer Mundo trae consigo pobreza, contaminación, insalubridad, pocos o ningún Programa de Salud, afectando este Sector, en primer lu...
Copyright © 2011 ilustrados.com, Monografias, tesis, bibliografias, educacion. Tofos los temas y publicaciones son propiedad de sus respectivos autores ©