|
Categorias
|
Reflexiones sobre la reforma curricular en educación matemática II
RESUMEN CAMBIOS
GLOBALES DEL CURRÍCULO
En los últimos años ha tenido
lugar, en la comunidad de educadores matemáticos a nivel nacional e
internacional, una discusión importante sobre los objetivos de la educación
matemática escolar, las tendencias predominantes y emergentes relacionadas con
los diferentes métodos para el desarrollo del proceso de enseñanza
aprendizaje, y sobre todo, el papel crítico, social y político que debe
cumplir la educación matemática en la actualidad.
Hemos señalado con frecuencia que calcular correcta y adecuadamente,
junto con la lectoescritura, forma parte de las habilidades fundamentales que
tanto la sociedad en su conjunto como la escuela concretamente deberían
cultivar para que los jóvenes se preparen adecuadamente para la vida. Además,
la matemática es considerada como una
de las asignaturas que nos facilita el entendimiento, el pensamiento lógico y
abstracto y sus múltiples usos en cuanto a los métodos y modelos que nos
proporciona para la resolución de diversos problemas propios de la matemática
como disciplina y muchos otros relacionados con el mundo y la realidad en sus
diferentes manifestaciones.
En este artículo examino el currículo desde la perspectivas global y
local, bajo la tesis de que tal cambio, es local
en la base. La
colaboración que se requiere en el currículo de las matemáticas escolares
implica reconocer que el cambio del currículo comienza y termina en el salón
de clases. El consenso que han asumido las propuestas de reforma curricular
tanto locales como regionales y nacionales ha sido con frecuencia ilusorio y las
realidades de la práctica diaria no se han tenido en cuenta. Los esfuerzos para
obligar a los profesores a que cambien sus currículos son poco promisorios en
el nivel regional y aun en el nacional Superar la estabilidad de los currículos
puede requerir un enfoque diferente del que pueden usar las comunidades de
practica reflexiva. La tecnología que puede jugar un papel clave en este
proceso aunque el problema básico no es tecnológico. Tip
O Nelly, vocero de la casa de representantes de los Estados Unidos, en 1994
popularizó lo que ha llegado a ser una máxima fundamental de la política
norteamericana. Después de haber sido derrotado en su primera elección como
concejal de Cambridge (Massachussets), su padre lo llamó aparte y le dijo:
“Toda política es local. No lo olvides”
(O Nelly, 1994,p.xv). O Neill daba por hecho que tenia asegurado los
votos de su vecindario. A medida que avanzaba hacia posiciones mas prominentes
en el Estado y luego en el gobierno nacional, repetidamente observó que la
primera regla del juego político era poner
atención a lo que sucede en su propio patio y cuidar de su gente. Se
puede adelantar una tesis similar acerca de los cambios en el currículo de las
matemáticas escolares: Todo cambio curricular es local. En este caso el asunto
debe ser obvio. El currículo de las matemáticas escolares es un conjunto de
experiencias diseñadas para promover el aprendizaje de las matemáticas. Aunque
los documentos nacionales y provinciales pueden proponer e incluso prescribir qué
debe ser el currículo, este termina siendo lo que los estudiantes hacen y en
consecuencia, es en ese ámbito en donde se manifiestan los cambios. CONTEXTUALIZACIÓN
DEL CURRÍCULO
El segundo estudio
Internacional de Matemáticas registró tres niveles del currículo de las matemáticas
escolares: el currículo pretendido (desde el punto de vista de los
administradores), el currículo implementado o aplicado (desde el punto de vista
del profesor), y el currículo logrado (desde el punto de vista del estudiante)
(Robitaille, 1980, p. 92; Travers y Westbury, 1989, pp. 6-7). Esta clasificación
podía haber sido útil para un estudio en el que las respuestas a los
cuestionarios dados por las autoridades nacionales acerca de los planes del currículo
y dadas por los profesores acerca de los procesos de clase hubieran sido
comparadas con los puntajes de los estudiantes en las pruebas de logro. La
clasificación se apoya en el supuesto cuestionable de que el poder educativo
fluye directamente del administrador al profesor y luego al alumno:
Designar como pretendido un currículo…limita nuestra versión de los
fenómenos
complejos de
la educación. Eleva
las intenciones de las
autoridades educativas
sobre la de
otros participantes en
el proceso. ¿Qué
hay de las
intenciones del
profesor y de los estudiantes?...¿Existe
un solo currículo pretendido? De
manera
similar, designar
como implementado
a un
currículo pone
al profesor en
el
papel de
empleado obediente,
que cumple
ordenes de
arriba, e implementa
planes trazados
por otros…El
uso de
los vocablos pretendido/implementado
implica una visión dirigida
desde arriba hacia
abajo acerca de cómo
se construye
el currículo de matemáticas
y por tanto de cómo puede
cambiarse.
(Kilpatrick y Davis, 1993, pp. 206-207).
Cuando se utiliza la frase currículo pretendido uno se puede olvidar de
que lo que se está escribiendo no es un currículo, sino un conjunto de pautas
de un currículo que se va a implementar. La palabra currículo viene del latín
cirriculum y significa pista de carreras. Se refiere a la experiencia real. El
significado se distorsiona cuando la palabra se utiliza para aludir a
intenciones mas que a realidades. Por detallado que sea el currículo pretendido
que se refleja en un documento ministerial o en un libro de texto de matemáticas,
no es mas real que lo que puede ser el plano arquitecto con respecto a la casa
correspondiente.
John Dewey (1900, 1902, 1956) señaló que el niño y el currículo se
tienen que ver como dos polos de un proceso en el que se reconstruye la
experiencia:
Abandonemos la noción de materia de estudio como algo fijo y terminado,
fuera de
la experiencia
del niño; dejemos
de pensar en la experiencia del niño como algo
fuerte y
rápido; veámosla como algo
que fluye, embriónica, vital; y nos
daremos
cuenta que
el niño
y el
currículo son
simplemente dos
limites que definen un
proceso único. De la misma manera que dos puntos definen
una línea recta, así, el
punto de
vista del
niño y
los hechos y
verdades de los estudios definen la
instrucción. Lo que llamamos estudios es la reconstrucción continua que
se mueve
desde la
experiencia del
niño hacia
aquello que se representa
mediante cuerpos
organizados de verdades. (p. 11).
El currículo de matemáticas no se encuentra en libros, informes o
panfletos; emana de la clase.
El sistema educativo mundial es realmente un complejo de sistemas. Las
matemáticas se enseñan y se aprenden en las aulas que son unidades
estructurales en un colegio. Los colegios dentro de un país se organizan
ordinariamente en sistemas alineados de alguna manera con esas estructuras políticas
del país, ya sean provincias, estados, ciudades u otros distritos locales. Es
muy tentador considerar que estos varios sistemas forman una jerarquía, en las
que las decisiones curriculares hechas desde arriba se filtran en forma
descendente hasta las aulas. Ciertamente esa filtración ocurre mas en unos países
que en otros. Los términos “global” y “local” tienden a ser relativos;
cada sistema se convierte en una sombrilla o en un conducto para el sistema que
esta debajo.
Seria mas aproximado sin embargo, pensar que los sistemas se articulan y
se impregnan mutuamente. La jerarquía de las estructuras puede existir pero no
necesariamente refleja el movimiento de fuerzas que influyen en el cambio del
currículo. El vector del cambio puede ir hacia abajo, hacia arriba o hacia un
lado. Por ejemplo, una innovación curricular desarrollada en un colegio puede
ser recogida y diseminada a través del sistema educativo del país sin ninguna
acción del ministerio de educación. O, un país puede adoptar materiales de
enseñanza de otros (Howson, Keitel, y Kilpatrick, 1981, pp. 67-82, 243-248). La
educación alrededor del mundo se puede comparar con el océano. Fluyen
corrientes de ideas curriculares de un lugar a otro, de manera que en la
superficie uno puede ver un movimiento considerable. Entre tanto, las
estructuras en el fondo mantienen una vida mas estable, aunque ciertamente
influida por el flujo y reflujo de la superficie.
Por otra parte “la noción de currículo se articula sobre las
componentes clásicas: contenidos, objetivos, metodología y evaluación. ”
(Dr Luis Rico, 1995, pp. 4-24). la
reflexión y la valoración sobre las matemáticas escolares han experimentado
en los últimos años cambios profundos y consistentes derivados de los nuevos
avances en el campo de la educación, de los estudios sobre sociología, del
conocimiento, del desarrollo de la educación matemática y de la
profesionalización creciente de profesores y educadores matemáticos. Este
marco concibe la educación como “ese proceso mediante el cual un individuo en
formación es iniciado en la herencia cultural que le corresponde” (Mead,
1985, p. 191), el modo en que cada generación transmite a las siguientes sus
pautas culturales básicas. La educación hace referencia a un sistema de
valores, considera la practica social en la que se incardina, se basa en unos
fundamentos éticos y reflexiona sobre las implicaciones políticas conexas. El
conocimiento matemático , como todas las formas de conocimiento, representa
las experiencias materiales de personas que interactúan en entornos
particulares, culturas y periodos históricos.
Teniendo en cuenta esta dimensión social, el sistema educativo y en
particular, el sistema escolar, establece multitud de interacciones con la
comunidad matemática, ya que se ocupa de que las nuevas generaciones, sean
iniciadas en los recursos matemáticos utilizados socialmente y en la red de
significados o visión del mundo en que se encuentran enclavados, esto es,
organiza un modo de practica matemática.
La dimensión educativa lleva a considerar el conocimiento matemático
como una actividad social, propia de los intereses y la afectividad del niño,
cuyo valor principal está en que organiza y da sentido a una serie de practicas
únicas, a cuyo dominio hay que dedicar esfuerzo individual y colectivo. El
educador se ocupa de enseñar a los niños y adolescentes en la cultura de la
comunidad a la que pertenecen y de transmitirles sus valores sociales. De está
cultura también forma parte el conocimiento matemático, que debe comunicarse
en toda su plenitud a cada generación.
Las investigaciones y estudios internacionales interesados en la mejora
curricular y la difusión de las innovaciones, así como la constitución de una
comunidad supranacional de educación matemática, que trata de superar los
aislamientos culturales tradicionales e incorporar las realizaciones sociales
propias en una corriente de ideas dinámicas y progresistas,
presentan datos que caracterizan el momento actual del currículo de
matemáticas dentro del sistema educativo en los países avanzados o en vías de
desarrollo. Esta consideración global tiene su especificad en cada país y
comunidad, pero presenta rasgos comunes a nivel internacional.
También, y de modo no secundario, debe tenerse en cuenta el continuo y
permanente trabajo de miles de profesores, cientos de equipos de trabajo y
seminarios permanentes, decenas de reuniones, congresos, jornadas y simposios,
que se expresan y manifiestan en las revistas y publicaciones periódicas, en
las actas de los congresos y en los libros especializados en educación matemática.
Todos estos espacios de comunicación y fuentes documentales constituyen el
entramado actual que informa sobre una situación rica y fecunda, que profundiza
en la innovación sobre nuestros hábitos de razonamiento y la forma de
adquirirlos y enseñarlos.
En los últimos años la comunidad docente ha ido detectando una nueva
visión de las matemáticas escolares basada en: -
La aceptación de que el conocimiento matemático es el resultado de una
evolución histórica, de un proceso cultural, cuyo estado actual no es, en
muchos casos, la culminación definitiva del conocimiento y cuyos aspectos
formales constituyen sólo una faceta de este conocimiento. -
La necesaria consideración instrumental del conocimiento matemático
desde un punto de vista cognitivo, donde se interpretan los conceptos y
estructuras matemáticas como herramientas mediante las que se realizan
determinadas funciones y se ponen en practicas determinadas competencias. -
El reconocimiento de que el núcleo importante de conceptos y
procedimientos de la matemática forman parte del bagaje de conocimientos básicos
que debe dominar el ciudadano medio; por ello las matemáticas no pueden ser un
filtro sino un elemento de promoción y homologación de los alumnos. -
La consideración de los procesos constructivos y de la interacción
social en el aprendizaje del conocimiento matemático, en la creación de los
sistemas y símbolos y estructuras significativas a las que denominamos matemáticas. -
La necesidad de incorporar, buscar e implementar nuevas tecnologías que
pongan a jóvenes y niños en contactos con los aspectos mas avanzados de la
sociedad y les preparen para desenvolverse en un mundo cambiante. -
La visión activa de la enseñanza,
en la que la manipulación de objetos y la elaboración de modelos constituyan
una etapa obligada en la adquisición y dominio de los conceptos; al mismo
tiempo, una enseñanza menos dirigida y mas centrada en la creatividad, el
aprendizaje interactivo, la resolución de problemas y la valoración critica de
las decisiones. NUESTRA
NOCIÓN DE CURRÍCULO
En su acepción educativa, el concepto de currículo es de origen
anglosajón y, en la actualidad, se ha convertido en un termino genérico, con
el que se denomina toda actividad que considere el hecho de planificar una
formación.
Toda reflexión de carácter curricular contempla, explicita o implícitamente,
los siguientes elementos: a.-
el colectivo de personas a formar. b.-
el tipo de formación que se requiere proporcionar. c.-
la institución social en la que se lleva a cabo la formación. d.-
las necesidades que se requieren cubrir. e.-
los mecanismos de control y valoración. ESTABILIDAD
DEL CURRÍCULO El
currículo en cualquier clase de matemáticas está limitado poderosamente por
la cultura del colegio. La matriz de escolaridad en la sociedad de la que
provienen los estudiantes pone límites en el qué, cómo y cuándo se enseña.
En su sátira clásica sobre el cambio educativo, Harold Benjamín expresa como
el currículo para cazar tigres dientes de sable (Peddiwell, 1939) que se utilizó
para enseñar a los niños del paleolítico sobrevivió mucho tiempo después de
la llegada de la edad de hielo y de que esos tigres hubieran desaparecido. El
antiguo currículo preservaba las “verdades eternas”; los reformadores
encontraron dificultades al tratar de efectuar cualquier cambio. Sin
lugar a dudas, el cambio mas grande en el currículo de matemáticas alrededor
del mundo durante este siglo ha tenido lugar en las recientes décadas. La
reforma conocida como “matemáticas modernas” de las décadas de 1950 y 1960
que pretendía atraer mas estudiantes al estudio de las matemáticas al revelar
y emplear sus estructuras abstractas facilitó el camino hacia el movimiento
actual que busca hacer las matemáticas escolares mas útiles a través de las
aplicaciones a problemas reales. El compás curricular en la comunidad de
educación matemática a girado 180 grados desde las matemáticas puras hasta
las aplicadas en solo tres décadas. En la década de los 60, había un acuerdo
casi completo de que si a los estudiantes se les enseñaba nociones básicas
como conjuntos, grupos y campos, ellos iban a estar preparados para los usos
impredecibles de las matemáticas que se requieren mas tarde en la vida. Hoy en
contraste, hay un acuerdo casi completo de que los estudiantes necesitan
ver matemáticas aplicadas ya sea que esto sea relevante hoy o mas tarde. La
historia de este cambio de percepción es complicada. Las calculadoras y los
computadores han cambiado las matemáticas fuera del colegio y han hecho posible
modelar fenómenos reales en el salón de clase. Los argumentos a favor de que
la enseñanza de las matemáticas eleva la competitividad económica de una nación
ha creado un clima en el que, de manera creciente, las matemáticas se ven como
una materia practica que como una teórica. Al margen de los matemáticos
universitarios, una comunidad cada vez mas creciente de educadores matemáticos
tanto nacionales como internacionales ha asumido el control para arbitrar las
matemáticas que deben enseñarse en el colegio, lo mismo que para influir en la
formación de maestros, de educadores y de otros usuarios de la matemática. Los
departamentos y ministerios de educación siguen consultando a los matemáticos,
pero hoy, el papel de estos es mas ratificar lo correcto de las matemáticas
propuestas que proporcionar argumentos, establecer los temas de estudio o
demostrar la pedagogía que se debe utilizar. En
pocos países, la fracción de profesores de matemáticas involucrados
profesionalmente en esfuerzos de cambio de currículo, ha llegado a superar,
digamos 10%. (En Estados Unidos y en el Reino Unido, dos países con una larga
historia de organizaciones profesionales en educación, estimo que la fuerza
total de enseñanza tiene miembros en las principales organizaciones de
profesores de matemáticas en una proporción de alrededor de 5% y casi con
certeza no mas de 10%). Como Ian Westbury (1980) ha observado, “aún cuando
comparativamente gran cantidad de personas participan en…redes orientadas
hacia el cambio, siempre habrá mas gente que no participa. Las fuerzas para
estabilizar el sistema escolar hacen que esto sea inevitable” (p. 32, itálica
en original). Westbury concluyó que las iniciativas de reforma del currículo
requieren “programas coherentes de coerción” (p. 33) para tener éxito. CAMBIO
REGIONAL DEL CURRÍCULO
¿Cómo se puede promover el cambio de currículo en una región del
mundo? Una región se define principalmente pro geografía y economía. Los países
de una región se relacionan por proximidad y por una cierta interdependencia.
Puede haber algunas afiliaciones políticas también. El sistema educativo de
cada país, sin embargo, se define en gran parte por su historia y su herencia
cultural. No todos los países de una misma región tienen tradiciones
educativas comunes o incluso similares. En tal contexto, las estrategias
coercitivas para el cambio del currículo son pocos promisorias. Los mecanismos
usuales de coerción están ausentes. Mas aun el papel que los profesores
esperan jugar con respecto al cambio en el currículo puede variar de país a país
y, en consecuencia sus reacciones a cualquier táctica coercitiva pueden ser
diferentes.
Quizasa el enfoque mas promisorio al cambio regional del curriculo es el
que sugiere John Olsen (1988) en el análisis de los usos innovadores de los
computadores en los colegios. Este autos considera las clases con computadores
como una experiencia que introduce a los profesores en la reflexión sobre su
propia practica. En ves de estar obligados a reestructurar el contexto en el que
trabajan, los profesores pueden, en grupos, y con la ayuda de simpatizantes
exteriores, reflexionar sobre el significado de lo que hacen. Entonces pueden
comenzar el proceso de la reforma del currículo dentro de su situación real.
Sin ser utópicos, uno puede imaginar grupos colaborativos regionales de
profesores que comparten reflexiones sobre su practica, vía satélite, y se
apoyan mutuamente en actividades de reforma.
Cuando Norteamérica puso a un hombre en la luna hace algunos años, la
gente se preguntaba por que no se podían resolver problemas educativos de una
manera semejante. Irving Kristol (1973) señaló oportunamente que poner a un
hombre en la luna no era sino un problema tecnológico. El cambio social
involucra el cambio de la gente. No podemos actualizar a las personas
simplemente como actualizamos un software. O reemplazamos el hardware.
Los profesores de las
escuelas de ciencias y matemáticas de algunos países pueden darnos una lección.
Si el cambio del currículo es un viaje personal, entonces, los reformadores
necesitan trabajar con los profesores y con los países donde ellos están,
invitarlos a reunirse en un proceso de reflexión y estimulo mutuo y ser
comprensivos cuando ellos tomen su propios caminos. REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS KILPATRICK,
J. Y STANIC, G. M. A. (1995) SEVENTY-FIVE
YEAR OF PROGRESS: PROSPECTS FOR SCHOOL MATHEMATICS (PP. 3-17) RESTON,
VA: NACIONAL COUNCIL OF THEACHERS
OF MATHEMATICS) KILPATRICK, J. (1998) CAMBIO LOCAL Y GLOBAL DEL CURRÍCULO REVISTA EMA, VOL 3, Nº 2, (PP.
99-111) DR. RICO L. (1995) CONSIDERACIONES SOBRE EL CURRÍCULO
ESCOLAR DE MATEMÁTICAS REVISTA EMA, VOL 1, Nº 1, (PP.
4-24) AUTOR: PROF.
FRANCISCO LAURITO e–mail:
lauritof7@hotmail.com
UNIVERSIDAD
DE CARABOBO ÁREA
DE ESTUDIOS DE POSTGRADO FACULTAD
DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN MAESTRÍA
EN EDUCACIÓN MATEMÁTICA UNIVERSIDAD
DE CARABOBO MAESTRÍA
EN EDUCACIÓN MATEMÁTICA Enviado
por: Prof. Cirilo Orozco-Moret e-mail:
cirilotampa@hotmail.com UNIVERSIDAD
DE CARABOBO MAESTRÍA
EN EDUCACIÓN MATEMÁTICA
Articulos relacionados:
|
