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El desarrollo de la Medicina cubana en el siglo XVIII
RESUMEN Este trabajo pretende abordar los aspectos más
significativos de la práctica de la Medicina en Cuba durante el siglo XVIII,
enfatizando en las principales figuras que ejercieron en la etapa, los inicios
de la enseñanza de la Medicina en Cuba, las primeras publicaciones médicas,
las instituciones que regían la práctica de la Medicina en la época así como
los centros asistenciales y enfermedades mas corrientes. En trabajos anteriores
abordamos los siglos XVI XVII, por lo que ahora apreciamos un desarrollo
significativo de la Medicina en la Cuba colonial. Estos trabajos que realizamos
tienen como objetivo en primer lugar brindar información a los jóvenes
estudiantes de Medicina sobre la Historia de su carrera en Cuba y así adquirir una cultura general que les servirá para su
futuro desarrollo profesional. DESARROLLO La Practica de la Medicina Entre los siglos XVI y XVIII la administración de la Salud Pública
en Cuba estaba en manos de los Cabildos de las diferentes villas. En 1865 llegó
a Cuba Francisco Teneza y Rubira, que estaba Doctorado en Derecho Civil y no en
Medicina, aunque había trabajado en las flotas españolas y parece ser que
tenia magnificas relaciones con el Tribunal del Santo Oficio, en 1708 fue
recomendado al Rey por el Cabildo Secular, el Gobernador, los Tribunales entre
otros, el 9 de julio de 1709 fue nombrado Protomédico de La Habana (1) ,
presentando este titulo el 13 de abril de 1711 ante el Ayuntamiento quedando
constituido oficialmente el Real Protomedicato de La Habana , el cual comenzó a
partir de ese momento a ejercer el control sobre todos las acciones de Salud
Publica, léase ejercicio de los médicos, control de farmacias, expendedores de
hierbas medicinales, control de enfermos y hospitales entre otros menesteres.
Aunque la personalidad de Teneza es realmente controvertida, es bueno decir que
logro establecer un control sobre el ejercicio de la Medicina, cosa que
anteriormente no existía, ya que la persona que pretendía ejercer debía pasar
por el examen del Protomedicato que incluía el titulo adecuado, el examen
duraba poco mas de dos horas y se hacían preguntas sobre pulso, orina y otros
puntos de Medicina y Cirugía, si quedaba aprobado debía atender a los pobres ,
conducir discípulos, visitar enfermos y toda las atribuciones y deberes de ser
Protomédico. Este Tribunal quedo formalmente establecido en 1730 con Teneza
como Primero, Luis Fontaine como Segundo y Arango Barrios como Fiscal. El Real
Protomedicato de La Habana tras controversias, vicisitudes y declinación dejo
de existir en 1833 al crearse la
Real Junta Superior de Medicina y Cirugía (2). En los inicios del siglo XVIII
ejercieron otros Médicos importantes tales como Carlos del Rey, Luis Fontaine y
Francisco González de Álamo, a pesar de que
aparentemente hay suficientes facultativos, en la práctica no es así e incluso
el Procurador General clama a España en 1728 para que mande Médicos (3). En
cuanto a las enfermedades que azotaban la Isla es bueno destacar que en 1721 el
Consejo de Justicia y Regimiento de La Habana es advertido por Real Cedula del
30 de julio de 1720 que por ningún motivo o pretexto se admitiese navío alguno
procedente de Francia pues servirían
de vehículo para introducir una peste contagiosa con
grave peligro para la salud de la
población (4), es la primera regla en los anales de las relaciones medicas
entre España y sus colonias , aunque en 1725 se inicio la epidemia en La Habana
, se recomendó el aseo de las calles y se permitió que se extravasaran las
aguas de la Zanja Real ; reza en las Actas del Cabildo (5) que en esa época
hubo numerosos casos de rabia y que se recomendó al Protomedicato que analizara
los efectos perjudiciales de algunas medicinas . En 1732 hubo una epidemia de
viruelas que se dice causo 4000 muertos (6) y en 1761 hubo otra de fiebre
amarilla, en 1762 los ingleses que
atacaron y tomaron La Habana sufrieron
grandes bajas por enfermedades, López Sánchez señala que llegaron a 694, la
mayoría por fiebre amarilla o disentería (7). La fiebre amarilla se extendió
al resto del año y ya en octubre se contabilizaban 4700 bajas inglesas por
enfermedades, incluso el propio Conde de Albermarle fue un hombre enfermo el
resto de sus días (8) Los Centros Asistenciales En 1772 el Hospital de San Juan de Dios continuaba siendo el
principal y su atención y condiciones eran pésimas, en especial a los pobres y
a los negros, el propio Teneza denunció estos problemas expresando: “…el
nulo o ninguna asistencia que en hospital se tiene con los pobres…el bien
comprobado tratamiento grosero, las amenazas e incluso golpizas a los que
mostraban resistencia…” (9), las curaciones las hacían curanderos
ignorantes, los religiosos en las salas confundían las recetas, los enfermos
estaban divididos en las salas por clase y/o color, aunque el Rey ordenó que se
tomasen medidas severas la situación no cambió mucho (ver en López Sánchez,
José; “Cuba, medicina y Sociedad. Siglos XVII y XVIII”, pp.213-216 las
denuncias de Teneza) y no es hasta 1737 en que el Prior toma medidas que nada
resolvieron ya que en la década de
1750 se repitieron los problemas. La red hospitalaria estaba constituida por el
Hospital General de San Juan de Dios, el de Convalecientes de Belén, el de
Mujeres de San Francisco de Paula y el leprosorio del Pontón y el de la caleta
de Juan Guillén (este último no era propiamente un Hospital). Después del
regreso de la soberanía española a Cuba en la década de 1770 se fundaron dos
nuevos hospitales, el de Nuestra Señora del Pilar y el Militar de San Ambrosio.
En 1782 bajo el gobierno de Don Luis de las Casas se funda la Real casa de
Beneficencia, importante logro social del momento (10) Las primeras publicaciones médicas Existen algunos autores que plantean la posibilidad de que la
primera publicación médica en Cuba haya sido redactada alrededor de 1711 por
Francisco González del Álamo quién la presentó al Ayuntamiento, en ella se
especificaba “…si la carne de puercos cebados sea dañosa y causa de las
epidemias y varias enfermedades que ha padecido la ciudad…”(11) , Emeterio
Santovenia plantea que fue en 1707
y que se llamaba “Disertación médica sobre que las carnes de cerdo son
saludables en las Islas de Barlovento”(12), la realidad es que no ha aparecido
ejemplar alguno y es posible incluso que haya sido impreso en México. La
primera obra escrita que ha llegado a nuestros días sobre un tema médico y que
es considerada incluso el primer impreso cubano es “Tarifa General de Precios
de Medicinas” cuyo autor fue el Protomédico Francisco Teneza y Rubira, en el
se consignan datos curiosos de las medicinas empleadas por los galenos de la época, se observa un gran número de
medicamentos, un singular vocabulario de sus nombres y aparecen 187 medicamentos
que se debían vender con sus precios (13). La primera publicación científica médica fue de la autoría
del Dr. Tomás Romay y Chacón, se llamó “Disertación sobre la fiebre
maligna vulgarmente llamada vómito negro” su génesis
fue una conferencia leída en Junta Ordinaria de la Sociedad Económica
de Amigos del País celebrada el 5 de abril de 1797 y fue tanto el entusiasmo
que se produjo que provocó su impresión. En la monografía el Dr. Romay hizo observaciones sobre las épocas propicias
para la ocurrencia de la fiebre amarilla , describió sus síntomas y expresa
sus profundos conocimientos de historia natural, el clima, los insectos ,las
maderas y la agricultura , expuesto con bello estilo y elevado poder de síntesis
(14) La enseñanza de la medicina La mayoría de los autores coincide en señalar que los
primeros en impartir la enseñanza de la medicina en Cuba fueron los Hermanos de
la Orden de San Juan de Dios en el Hospital conocido por el mismo nombre o de
San Felipe y Santiago en fecha aún no precisada, aunque posterior a 1711, estas
clases se impartían a los que aspiraban a hacerse cirujanos romancistas aunque
sin rango universitario (15). La enseñanza superior de la medicina comienza
el 12 de enero de 1726 cuando el Prior del Convento de San Juan de Letrán
apoyado por el Breve del Papa Inocencio XIII autoriza al Dr. Francisco González
del Álamo a impartir clases de medicina y posteriormente al Dr. Hernández
Catategui y al Dr. Ambrosio Medrano a los discípulos José Arango Barrios,
Esteban de los Ángeles Vázquez Rodríguez y José Melquíades Aparicio de la
Cruz, tres colegiales del Convento que abandonaron la carrera eclesiástica para
dedicarse a la Medicina . El 5 de enero de 1728 se funda oficialmente la Real y
Pontificia Universidad del Máximo Doctor de San Gerónimo de La Habana y se
incorpora la medicina como carrera oficial, las asignaturas impartidas eran:
Anatomía, que comprendía Cirugía, Fisiología o Prima, Patología o Vísperas
y Methodus Medendi o Terapéutica, se impartían en 4 años: Fisiología y
Patología en el primero, estas dos y Anatomía en el segundo, las dos primeras
y Terapéutica en el tercero y Fisiología y Patología en el cuarto. Después
de aprobados los estudios se exigía dos años de práctica junto a un médico
de reconocido prestigio y después de los ejercicios de grado se le daba el
Titulo de Bachiller en Medicina y debía presentarse ante el Tribunal del
Protomedicato para obtener la autorización de ejercer, los ya Bachilleres en
Medicina con dos años más de práctica podían realizar los ejercicios
correspondientes a los grados mayores de Licenciado o Doctor , este plan estuvo
vigente hasta el siglo XIX era una enseñanza teórica , verbalista y formal ,
dominado por el espíritu escolástico de la Edad Media(16). Conclusiones El siglo XVIII fue sin dudas pródigo en el desarrollo de la
Medicina en Cuba, no solo por el incremento de profesionales, sino porque el
establecimiento del Real Protomedicato de La Habana puso orden a la práctica de
la profesión, además en esta centuria surgió uno de los más importantes médicos
de nuestra Historia: el Dr. Tomás Romay Chacón e indiscutiblemente el inicio
de la enseñanza de la medicina en Cuba marca un hito en la Historia de la
Medicina en Cuba. Referencias bibliográficas 1)
Santovenia, Emeterio S.; “El Protomedicato de La Habana”,
Cuadernos de Historia Sanitaria, Editorial Neptuno, La Habana 1952 p.22. 2)
-------------------------------- Ob. Cit. P.72. 3)
López Sánchez, José; “Cuba, Medicina y Civilización.
Siglos XVII y XVIII”, Editorial Científico Técnica, La Habana 1997, p.201. 4)
----------------------------- Ob. Cit. p.209. 5)
----------------------------- Ob. Cit. p.209 6)
----------------------------- Ob. Cit. p.231 7)
----------------------------- Ob. Cit. p.231 8)
----------------------------- Ob. Cit. p.232 9)
----------------------------- Ob. Cit. p. 211 10)
Bouza Suárez,
Alejandro; “Algunos hechos asociados al desarrollo de la beneficencia en Cuba
hasta el siglo XVIII”, Revista Cubana de Salud Pública.2000;26(1):63-7 http://bvs.sld.cu/revistas/spu/vol26_1_00/spu09100.htm 11)
López Sánchez,
José; Ob. Cit. p.185 12)
Santovenia,
Emeterio S.; Ob. Cit. pp. 46-47 13) López Espinosa, José A.; “Cuatro reliquias bibliográficas de la Medicina cubana”, Universidad Virtual de Salud. http://uvirtual.sld.cu/actualizacion/showarticle.php?id=9 14) Romay Chacón , Tomás ; “Disertación sobre la fiebre maligna vulgarmente llamada vómito negro” http://uvirtual.sld.cu/docs/disertacion.pdf 15)
López Espinosa,
José A.; “El primer claustro médico en la Universidad de La
Habana”.Universidad Virtual http://uvirtual.sld.cu/noticias/showarticle.php?id=17 16)
Delgado García, Gregorio; “La salud pública durante el
período colonial español” Conferencia Dos. Cuadernos de Historia de la Salud
Pública en Cuba. No. 81, 1996. http://bvs.sld.cu/revistas/his/vol_1_96/his04196.htm Autores: Lic. Manuel Martínez Acuña.
Profesor Asistente. Facultad de Ciencias Médicas Dr. Salvador Allende. Carvajal
Esq. Agua Dulce, Cerro, La Habana E-Mail: mamacuna@fallende.sld.cu Lic. Ana María Gelpi Leyva.
Profesor Instructor Dirección: Saco 325 entre Santa Catalina y Milagros.
Víbora. E-Mail: anagelpi@infomed.sld.cu Lic. Miguel Ángel Torres. Profesor
Auxiliar. Clavel 281, esquina a Buenos Aires, Cerro.
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