|
Categorias
|
Biología Molecular del Cáncer I: Oncogenes
Resumen Introducción La
homeostasis de la cinética de las poblaciones
celulares es mantenida en los organismos en virtud de la acción concertada de
complejos mecanismos reguladores. En el organismo existen líneas celulares que
experimentan continuo recambio. La obtención de un fenotipo diferenciado y establecido descansa sobre la interacción celular. No
obstante es un prerrequisito indispensable en la diferenciación la sensibilidad
celular a las señales del medio y un adecuado procesamiento del mensaje. La
oncogénesis es un fenómeno consecuente con las alteraciones en el control de
la proliferación y diferenciación celular en el que se afecta la relación armónica
entre la célula y el ecosistema tisular [1]. Los
primeros aportes de carácter molecular sobre la patología de la célula
tumoral los brindo el conocimiento de algunos rasgos bioquímicos y rutas metabólicas
presentes en estas; el desarrollo de la Biología Molecular conjuntamente con
las técnicas de Genética Molecular han permitida un versión profunda y mas
detallada de la oncogénesis. Todos los fenotipos tumorales exhiben daño del
aparato celular como consecuencia de la afección de dos familias diferentes de
genes: (1) Genes dominantes que activan el crecimiento celular denominados Oncogenes
y (2) un segundo grupo que resulta silenciado y que sus productos normales
inhiben el crecimiento tumoral, denominados anti-oncogenes o Genes
Supresores Tumorales (TSG) [2]. Existen
evidencias para considerar que la activación de los oncogenes y el
silenciamiento de los supresores son dos eventos con equitativa responsabilidad
en la oncogénesis por lo que se ha sugerido la existencia de un efecto
cooperativo entre estas dos familias de genes. El presente trabajo es el
resultado de una revisión actualizada y del enfoque molecular de los oncogenes
en su dinámica a la transformación maligna; teniendo en cuenta su concepto,
clasificación, función e importancia medico terapéutica [1,2,3]. El
descubrimiento
Fue
Peyton Rous en 1911 quien planteó la hipótesis de la existencia de un agente
infeccioso que podría causar la formación de tumores en gallinas, describiendo
el Virus
del Sarcoma de Rous
(RSV)
como un retrovirus transformante [4,5],sin
embargo en 1976,Michael Bishop, descubrió que las células normales de pollo
contienen un gen src similar al encontrado en el SRV por lo que desde entonces
los oncogenes procedentes de virus llevan el prefijo “v” y el gen celular
normal el prefijo “c”, ej: v-src, c-src
.Ambos genes son similares ,se encuentran en el mismo sitio en el
cromosoma ,pero el v-src no posee intrones.
Hace
aproximadamente 10 años, la comunidad científica conoció un elaborado
concepto acerca de la transformación maligna, su aval mas consistente partió
de los resultados obtenidos al comparar parte del genoma de las células de mamíferos
y el de algunos virus que producen cáncer, constatándose estrecha similitudes
en muchos casos. Tal vez en aquel entonces, Harold Eliot Varmus y John Michael
Bishop, galardonados en 1989 con el Premio Nóbel en Medicina y Fisiología por
sus investigaciones acerca de los oncogenes, no sospecharon cuan
vertiginosamente crecería la lista de genes con actividad dominante sobre el
crecimiento en los canceres humanos [5,
6].
La
propiedad de causar cáncer de los retrovirus probablemente provee la más común
motivación para el trabajo con estos agentes. Los retrovirus oncogénicos
aislados de vertebrados comos los peces, aves, roedores, gatos, primates sub-humanos
y humanos inducen Sarcomas (tumores de origen mesenquimal), varios tipos de
Leucemias y en ocasiones tumores epiteliales (el cáncer mas común en humanos),
incluyendo el carcinoma de mama, riñón e hígado. Debido a su pequeño genoma
y la regularidad con que pueden inducir las formas características de cáncer
en animales de laboratorio, los retrovirus se convirtieron en los instrumentos
para conocer como las células normales podían ser convertidas en una célula
cancerosa. Un grupo tipificado por el RSV
que porta un oncogen responsable de la inducción de tumores en mamíferos y la
eficiente transformación de células en cultivo; otros ejemplificados por el Virus
de la Leucosis de las Aves
(AVL)
y el Virus
del
Tumor
Mamario de los Mamíferos
(MMTV)
causan tumores después de un largo periodo de latencia que parece ser un
proceso multiescalonado [7]
.
Los
genes virales insertados y activados contribuyen al cambio canceroso por lo que
son llamados oncogenes y sus progenitores normales proto-oncogenes. Las
evidencias generalmente afirman que los proto-oncogenes son importantes
reguladores del crecimiento celular. Muchos de los proto-oncogenes descubiertos
a través del uso de los retrovirus son en ocasiones dianas de mutaciones somáticas
no virales que se cree provoquen cáncer en el humano [7].
Características
Los
proto-oncogenes están muy conservados a través de la evolución y en muchos
casos, juegan papeles críticos tanto en eucariotas primitivas como la más
especializada célula humana. Estos forman parte de un intrincado circuito de
regulación que garantiza la aparición y conservación de un determinado
fenotipo celular y de hecho poseen una gran responsabilidad en la biología de
todas las células normales del organismo. Muchos tumores presentan dominios
amplificados de ADN que interesan a los proto-oncogenes y magnifican su expresión;
la amplificación no se conoce en las células normales pero si es un rango
asociado con la progresión hacia un fenotipo maligno [1,2,3,7,8].
Los
oncogenes son activados por varios mecanismos: (1) la translocación del gen
desde su sitio normal de expresión a un nuevo sitio de expresión, provocando
un proteína alterada con un función aberrante; (2) la delección de una porción
de un proto-oncogen, provocando una configuración activa inductora del
crecimiento en ausencia de cualquier estimulo normal requerido; (3) la mutación
provocando la síntesis de una proteína activa o (4) La amplificación del gen
provocando la expresión inapropiada o la sobre-expresión de la oncoproteína [9-15].
Clasificación
Los
daños sobre los genes que intervienen en procesos tan complejos como es el
crecimiento y la diferenciación celular, constituyen un reto para la conservación
de la estabilidad de los rasgos fenotípicos en las células. Aunque le número
de oncogenes es bastante amplio y promete continuar expandiéndose su acción
queda circunscrita a cuatro mecanismos principales:
1.
Factores de Crecimiento
2.
Receptores de Factores Crecimiento
3.
Transductores Citoplasmáticos
4.
Factores de Trascripción
Parece
poco probable que alguno de estos mecanismos por si solo pueda llevar a la célula
a la malignidad, por el contrario las investigaciones apuntan al establecimiento
de una red cooperativa entre los oncogenes. Estas rutas de señalización aun
resultan parcialmente incomprendidas [8,16-20].
A
continuación se expondrán las características más relevantes de estas 4
clases de oncogenes describiendo, además, uno de ellos a modo de ejemplo, para
una mejor comprensión de esta clasificación. Para una mayor comprensión de
esta revisión hemos de aclarar que cuando nos referimos a los oncogenes los
hacemos en letra minúscula y cursiva (onc)
si el mismo es el proto-oncogen estará precedida de la letra c (c-onc)
y si es un gen viral se precederá de la letra v (v-onc).
Para referirnos al producto de estos oncogenes es decir la oncoproteína será
con el mismo nombre pero con letra inicial mayúscula (Onc).
Algunos oncogenes tienen una estructura diferente en diferentes tumores formando
así una familia de oncogenes, en este caso se utilizara una letra mayúscula
antes del oncogen en cuestión para referirse al miembro de la familia esta
letra esta en relación con el tipo de tumor donde se expresa (N-onc,
utilizando la letra N por su expresión en Neuroblastomas). Esta nomenclatura es
internacional y será encontrada de esta forma en la literatura científica [3,5,10,16,21-26].
Oncogenes
de Factores de Crecimiento El
gen de un factor de crecimiento puede ser activado en una célula que esta
programada para responder a este pero no para producirlo. Cuando las células
son estimuladas a producir su propio factor de crecimiento ellas pueden
convertirse en células inmortalizadas en cultivos. No ha sido mostrada aun de
forma concluyente que circuito puramente autocrinos de este tipo contribuyan a
procesos oncogénicos espontáneos en humanos (Tabla
No. 1) [3,9,16,27].
Tabla
No. 1 Clase 1: Oncogenes de Factores de Crecimiento
Oncogen
sis.
El PDGF es parcialmente codificado por el encogen v-sis que fue
originalmente aislado del Virus del
Sarcoma de los Simios (SSV). Este
factor de crecimiento es un paradigma, normalmente es liberado por trombocitos
que se desintegran después del sangramiento y estimulan el crecimiento de
fibroblastos. Este gen no es normalmente expresado en fibroblastos; la activación
ilegitima, por ejemplo, por un retrovirus puede inducir a los fibroblastos a
producir su propio factor de crecimiento. La producción de un factor de
crecimiento en células anormales es por tanto un modelo de activación de
oncogenes. Es un modelo conceptualmente importante [1,27-30].
El
proto-oncogen c-sis codifica para una de
las dos cadenas polipeptídicas de del PDGF,
la cadena b.
La activación accidental del gen por el retrovirus de los simios lo ha
convertido en un potente oncogen para los fibroblastos. Los genes retrovirales
están bajo el control de un complejo amplificador/promotor, que se encuentra en
las Regiones Terminales (LTR)
del genoma viral. La actividad del gen del PDGF
provocara un mecanismo autocrino de estimulación [27]. Normalmente
los monocitos y macrófagos expresan a c-sis, liberando PDGF,
atrayendo y estimulando los fibroblastos y las células musculares lisas a
proliferar. Este proceso puede jugar un importante papel durante la cicatrización,
así como durante la fibrosis pulmonar y hepática, el sarcoma de Kaposi y la
ateroesclerosis; ya que se ha demostrado que en las placas de ateroma se expresa
c-sis de forma amplificada (Tabla No. 2) [1, 31-33]. Tabla
No. 2 Alteraciones de sis en varias neoplasias
El
PDGF es producido por varios tumores
humanos y es mitógeno para fibroblastos y células endoteliales. En los tumores
epiteliales tales como el carcinoma mamario, sin embargo, esta ausente la
expresión del receptor a
y b
del PDGF. Por tanto parece poco probable que el PDGF es un factor estimulador en muchos tipos tumorales con excepción
de tumores cerebrales donde el ligando y el receptor son expresados en
astrocitomas. La cadena b
de este factor de crecimiento es
además producida en el epitelio hiperplásico dentro de las lesiones malignas
del cerebro y estas también expresan su receptor tipo b;
por lo que puede jugar un papel en la estimulación Autocrina/Paracrina de
glioblastomas y del infiltrado de células endoteliales[1]. El
producto de este oncogen ha sido útil en la terapéutica del cáncer a través
de un anticuerpo monoclonal murino humanizado que
reconoce como diana al VEGF, conocido como Bevacizumab
o Avastin y
que se encuentra en fase 3 de ensayos clínicos en el tratamiento del cáncer
colorectal y de mama. Los pacientes tratados solo con este anticuerpo han tenido
moderadas respuestas y los que se han combinado con la quimioterapia
convencional han tenido grandes respuestas [34-36].
La evaluación en carcinoma de células renales metastásicas ha enriquecido el
punto final de su preespecificada eficacia antes de lo esperado. En combinación
con el quimioterapéutico Capecitabina recibió la rápida aprobación de la FDA
para el tratamiento del cáncer de mama metastásico y ha sido combinado con Trastuzumab
en una doble estrategia terapéutica con anticuerpos para el cáncer de mama con
sobrexpresión de HER-2/neu
[37]. Los últimos ensayos clínicos han mostrado su
eficacia en cáncer colorectal avanzado combinándolo con el 5 Fluoracilo [38]. Oncogenes de Receptores de Factores de Crecimiento Un
gran número de oncogenes codifican para formas mutantes de receptores de
superficie de factores de crecimiento, muchos de ellos con actividad tirosina
quinasa intrínseca. Estas oncoproteínas provocan una transformación maligna
al mantener una señal mitogénica independiente de su interrelación con el
ligando. También las formas no mutadas de esto genes pueden causar transformación
siempre que exista ligandos disponibles en el suero (Tabla
No.3) [3,16].
Tabla
No. 3 Clase 2: Oncogenes de Receptores de Factores de Crecimiento
Además
de los receptores con actividad tirosina quinasa otros productos oncogénicos
pueden tener actividad tirosina quinasa; el numero de proteínas con actividad
tirosina quinasa alcanza hasta varias decenas, aunque son perfectamente
agrupadas en tres categorías: (1) Aquellas proteínas ancladas en la membrana
celular con dominios extracelular y citoplasmáticos como el caso del oncogen erbB
que codifica a una forma mutada del receptor del Factor
de Crecimiento Epidérmico (EGF),
(2) proteínas citoplasmáticas con tendencia a anclarse en la membrana celular
como el caso del oncogen src y (3) proteínas nucleares como el oncogen abl
[9,27,28,39]. Otras
proteínas transformantes son las llamadas serina/treonina quinasas, cuyo blanco
de fosforilación son los residuos aminoacídicos de serina y treonina en los
sustratos. En esta familia se encuentra la proteína quinasa C, la que se
considera un mediador de los promotores tumorales
y el producto de los oncogenes como raf y mos.
La proteína quinasa C es el efector de la señal mediada por la hidrólisis del
Fosfatidil Inositol 4.5 bifosfato y es el vehículo de varios promotores
tumorales; a pesar de esto no se han descrito hasta el momento receptores con
actividad serina/treonina quinasa intrínseca, por lo que los productos de estos
oncogenes pertenecen a la clase de los transductores citoplasmáticos [39-42]. Las
proteínas con actividad tirosina quinasa se tornan transformantes cuando sus
genes son mutados o anormalmente expresados, en general cuando los patrones de
sustratos a fosforilar se alteran [43-46].
Oncogen
erbB2/neu.
El oncogen neu también conocido como
HER-2 o c-erbB2 fue primeramente
descrito asociado al neuroblastoma después del tratamiento de ratas con el
carcinógeno etilnitrosourea. El proto-oncogen humano reside en el cromosoma 17
y codifica para una glicoproteína de 185 KDa (p185) relacionada con el receptor
del EGF y es el progenitor de un
oncogen aislado en el Virus de la
Eritroblastosis de Aviar (AEV)
que codifica para la región interna de dicho receptor conservando su actividad
intrínseca tirosina quinasa. Neu
pertenece a una familia de genes erbB
que codifican para receptores que poseen un dominio extracelular rico en cisteína,
un dominio transmembránico y un dominio intracelular tirosina quinasa. La región
extracelular alterada del receptor provoca la perdida de la influencia
reguladora normal que controla la actividad tirosina quinasa (Tabla
No. 4) [47-48].
Tabla
No. 4 Alteraciones de neu en varias neoplasias
Esta
forma del receptor es en ocasiones excesivamente expresada en carcinomas de células
escamosas así como en adenocarcinomas de glándulas mamarias y salivares. La
amplificación de ese gen se ha visto relacionada con un pobre pronóstico de
vida, con la diseminación de los tumores y con el curso clínico de la
enfermedad en específico en cáncer de mama y de ovario [49-53]. Este
oncogen puede ser utilizado como herramienta en la determinación del pronóstico,
del tiempo de recaída y de la supervivencia en 5 años en pacientes con
adenopatías. Fueron encontrados además altos niveles en suero en pacientes con
metástasis. Actualmente se utiliza en el diagnostico por imágenes in vivo
utilizando anticuerpos monoclonales conjugados con isótopos radiactivos como el
tecnecio 99 y el indio 111, lo cual permitido la detección de tumores y
lesiones ocultas y ha potencializado el monitoreo de la enfermedad y los planes
terapéuticos (Tabla No.5) [54-57]. Table
No. 5. Sobreexpregion de receptores erbB en diferentes Tumores.
ND:
Sin datos suficientes. El
uso en la terapéutica también ha tenido grandes resultados utilizando
anticuerpos monoclonales conjugados y no conjugados. A
través del uso de la tecnología recombinante fue desarrollado por Genentech un
monoclonal murino de la clase IgG1 humanizado, Trastuzumab, y utilizado especialmente en pacientes con cáncer
de mama avanzado con sobrexpresión de la proteína p183HER-2 [58].
En un ensayo clínico con estudio inmunohistoquímico se utilizo asociado a la
quimioterapia (Antraciclina y Ciclofosfamida o Paclitacel) se observo una baja
mortalidad al año (22% vs 33%; p=0.008), alta supervivencia (media 25.1 vs 20.3
meses; p=0.01) y un 20% de riesgo de muerte [59]. Este medicamento ha sido combinado
con múltiples drogas citotóxicas, creando nuevas estrategias para el
tratamiento del cáncer de mama metastásico [60].
La disfunción cardiaca clase III y IV se ha observado en el 27% del grupo
tratado con Antraciclina, Ciclofosfamida y Trastuzumab comparados con grupos tratados solo con Antraciclina
y Ciclofosfamida [59]. Los
efectos cardiotóxicos han sido un factor limitante en su uso desde que fue
aprobado por la FDA en 1998 [61-70]. Además
de este se ha desarrollado un anticuerpo biespecífico que se une simultáneamente
a los receptores Fc para la IgG tipo I (FcgR
I)
y al producto proteico del oncogen HER-2/neu; esta diseñado
para dirigir las células con FcgR
I,
como los monocitos y macrófagos, a fagocitar o matar las células tumorales que
expresen HER-2/neu,
se conoce como MDX-210,
se encuentra en fase 3 de ensayos clínicos
[71]. Es inmunológicamente
activo en dosis toleradas [71, 72] y utilizado en cáncer de ovario que sobrexpresa
HER-2/neu así como cáncer renal, de mama, colorectal y prostático [72]. Oncogenes
de Transductores de Señal La
tercera clase de oncogenes codifica para proteínas mutantes citoplasmáticas,
en estas oncoproteínas predominan dos funciones fundamentales la actividad
quinasa y la GTPasa. Como el grupo de los receptores, los proto-oncogenes de
esta categoría con actividad quinasa pueden ser transformados en oncogenes
debido a cambios estructurales que incrementen su actividad quinasa [3,9,16,73].
Las
oncoproteínas con actividad GTPasa son una larga familia, sus miembros pueden
encontrarse asociados a la membrana o libres en el citoplasma. Estas proteínas
son formas mutadas de la proteína G en especifico de la subunidad a
(Tabla No. 6)
[74-76].
Tabla
No. 6 Clase 3 Oncogenes de Transductores Citoplasmáticos
Oncogen ras. Este oncogen fue aislado por primera vez en el Virus del Sarcoma Murino (MSV) y luego en tumores humanos y células transformadas por carcinógenos químicos. Los productos de ras es una vasta familia de oncoproteínas de 21 KDa que funcionan de forma similar a la proteína G y que representan otro elemento en el control de la proliferación cedularla inhibición de las señales de estas proteínas provocan bloqueo del efecto mitogénico de Los
miembros de la Familia ras
son H-ras
(aislado en virus del sarcoma murino de Harvey), K-ras (aislado en virus
del sarcoma murino de Kirsten) y N-ras
(aislado en neuroblastomas sin contraparte viral). Estos están localizados en
tres diferentes cromosomas. Se cree que estas se encuentran inactivas en células
en reposo y entonces interactúan solo con el GTP. Las proteínas ras normales
se mantiene en este estado hasta que reciben un estimulo fisiológico que
permita la interacción con el GTP y se activen e interactúen con la molécula
efectora [85-90]. Estos
genes pueden adquirir propiedades transformantes por cambios cualitativos
(mutaciones) o cuantitativos (sobrexpresión, amplificación). Este oncogen
parece ser parcialmente susceptible a mutaciones que
provocan un producto proteico anormal. La proteína anormal puede tener un aminoácido
sustituido en uno o dos posiciones (las posiciones 12, 13 o 61 son las mas
comunes), pero esta sustitución es suficiente para dañar su actividad GTPasa.
Estas mutaciones han sido bien identificadas en gran variedad de tumores como
los sarcomas, leucemias, linfomas, neuroblastomas, retinoblastomas, melanomas y
carcinomas del pulmón, mama y vejiga (Tabla
7) [91-98]. Tabla
No. 7 Alteraciones de ras en varias neoplasias
Oncogenes
de Factores Transcripcionales La
última clase de oncogenes codifica para
proteínas nucleares y muchas de ellas funcionan como factores
transcripcionales. La modulación e la expresión genética es una importante
ramificación del sistema de señalizaciones intracelulares con un singular
papel en la regulación de la proliferación celular. Como elemento ilustrativo
señalaremos que la transición por cada estadio del ciclo celular requiere de
la exprecion regulada de genes que controlan la progesion mitótica. Aunque los
detalles de los progresos de activación selectiva no son bien conocidos, parece
cierto que la fosforilación de los factores transcripcionales es un factor
cardinal en la regulación del proceso [3,9,16,99-102]. Uno
de los más intrigantes descubrimientos de los 4 pasados años ha sido la
identificación de productos de oncogénicos nucleares como factores
Transcripcionales o subunidades de complejos regulatorios de la transcripción.
Aunque se ha especulado por algún
tipo que las oncoproteínas nucleares pueden figurar en la regulación de la
expresión genética, la prueba definitiva de esta hipótesis fue la
identificación de jun y fos
como constituyentes del factor de trascripción AP-1. La conexión entre dos productos oncogénico nucleares,
originalmente identificado como proteínas transformantes retrovirales y un
conocido complejo de proteínas reguladoras de la trascripción puede ser
considerado un paradigma de los oncogenes que codifican para factores de
trascripción. Esta es la mejor evidencia para creer que todos los
proto-oncogenes nucleares codifican para factores reguladores de la transcripción[103].
Los
factores de trascripción pueden ser clasificados de acuerdo a la estructura de
su sitio de unión al ADN y al mecanismo por el que reconocen los elementos de
ADN específico. Los dominios de unión al ADN usualmente muestran un alto grado
de conservación dentro de las diferentes proteínas de la misma familia, tanto
que un elemento de un ADN dado es reconocido por una serie de diferentes
factores de trascripción. Los proto-oncogenes que codifican para reguladores
transcripcionales son miembros de una familia de múltiples genes, esto
significa que la identificación de un producto oncogénico que funcione como
factor transcripcional permite el descubrimiento de otros genes que codifican
proteínas relacionadas que pueden ser oncogenes potenciales [104]. Factores
transcripcionales de casi todo los tipos de secuencia conocida han sido
asociados a la oncogénesis. John
Michael Bishop señalo que los factores transcripcionales anormalmente activados
durante la oncogénesis pudieran inducir la expresión de genes
“indeseables” que dan al traste con el fenotipo diferenciado y
especializado. Además, existen evidencias que hacen pensar que los factores de
trascripción establecen circuitos de cooperación, formándose complejos
heterodiméricos y agrupaciones combinatorias con independientes elementos de
respuestas sobre una misma región reguladora, lo que dificulta la comprensión
del nivel de participación de cada factor transcripcional en cada línea
tumoral en cuestión (Tabla
No. 8) [105]. Tabla
No. 8 Clase 4 Oncogenes de Factores de Trascripción
Oncogen
myc. Este
fue el primer oncogen identificado por homología en el Virus
de la Leucemia de las Aves (ALV).
La forma v-myc
es el único oncogen conocido que puede inducir tumores en los tres tipos
principales de tejidos: epitelial, mesenquimal y hematopoyético. El oncogen c-myc,
expresado en el Linfoma de Burkitt, representa una de muchas secuencias genómicas
relacionadas que constituyen la familia de genes myc que entre otros se
encuentran N-myc (expresado en Neuroblastomas) y L-myc (expresado en cáncer
del pulmón). Las proteínas resultantes presentan 439 residuos para c-Myc,
456 residuos para N-Myc y 364 para L-myc.
Estos productos son fosforilados post-traduccionalmente y
se encuentran localizados en el núcleo [106]. La
estructura de estas proteínas presenta dos regiones muy relacionadas con sus
funciones; una de ellas es una Hélice-Lazo-Hélice
(H-L-H), presente en muchas proteínas
que regulan la trascripción y la otra región es un “Zipper de Leucina”, propio de algunas proteínas que se
interrelaciona con el ADN. Estas estructuras están involucradas en la interacción
proteína-proteína y la cual esta acoplada a la unión con el ADN. Todos estos
datos sugieren que esta familia de genes esta relacionada al desarrollo y/o
progresión de ciertos tumores [107]. Gran
numero de genes son regulados por myc
entre ellos se incluyen el gen de la hsp70
(Proteína del Shock Térmico 70),
del colágeno y el promotor E4 de los adenovirus. Además, el inhibidor del
activador del plasminógeno es regulado por myc
pero a nivel postranscripcional. Se ha demostrado que estas Myc
disminuye la expresión génica de Complejo
de Principal de Histocompatibilidad Clase I (MHC-I)
en Neuroblastomas, y se cree que este efecto sea por una inhibición de una
isoforma de la proteína quinasa C, alterando así la transducción de señales
en la célula. También en el Linfoma de Burkitt disminuye la expresión génica
de la molécula de adhesión linfocitaria LFA-1
involucrada en la adhesión entre linfocitos B y entre linfocitos B y T. Es
importante señalar que la inmunidad tumoral
depende en gran medida del MHC-I y
de LFA-1 por lo que no es
sorprendente que la sobrexpresión de estos oncogenes en estos tumores esta
correlacionado con una gran agresividad tumoral y un pobre pronóstico (Tabla
No. 9) [108]. Tabla
No. 9 Alteraciones de myc en varias neoplasias
Las
líneas de células de Neuroblastomas contiene múltiples copias de una
secuencia de ADN relacionada con v-myc
y c-myc
que se le llamo N-myc. Este se encontraba amplificado en el 20% de los
Neuroblastomas, y se encuentra asociada a las formas más agresivas del tumor
por lo que el número de copias del gen es un factor pronóstico
independientemente del estadio de la enfermedad. Sin embargo, no se ha
encontrado correlación entre la amplificación y el pronóstico de la
enfermedad en otros tumores relacionados como el retinoblastoma, el
glioblastoma, las leucemias y el carcinoma de colon [109]. En
el Linfoma de Burkitt se han observado translocaciones de c-myc
en linfocitos infectados o no con el Virus
de Epstein-Barr (EBV). Se han
observado 3 tipos de translocaciones desde el cromosoma 8 a uno de los 3
cromosomas que llevan los genes de las inmunoglobulinas; al cromosoma 14, (locus
de las cadenas pesadas), al cromosoma 2 (locus de la cadena ligerak)
o al cromosoma 22 (locus de la cadena ligeral).
Estas translocaciones pueden provocar una pérdida del control resultando en la
expresión constitutiva de c-Myc en momentos
inapropiados del ciclo celular, una sobrexpresión de la proteína como
resultado de la expresión constitutiva y/o un incremento de la estabilidad del
ARNm provocando la sobrexpresión del producto proteico [110]. L-myc fue primeramente expresado en cáncer del pulmón de células pequeñas y luego en otros tumores pulmonares. Esta familia de genes ha sido observada Conclusiones
El
estudio de los mecanismos básicos de la transformación maligna, la ontogénesis
y la bioquímica de la célula tumoral han permitido no solo una mejor comprensión
de la patología del cáncer, además han permitido e impulsado el desarrollo
del diseño de herramientas para el diagnostico y evaluación de los pacientes
con cáncer y la elaboración de estrategias biofarmacéuticas que han
incrementado la expectativa y calidad de vida del paciente axial como la reversión
total del fenotipo tumoral.
A
pesar de estos logros existen mecanismos moleculares que por su conocimiento
limitado aun no contribuyen del todo a lo antes expuesto. Sin embargo
podrían convertirse en un futuro en potentes fuentes de herramientas para el
diagnostico y la terapéutica del cáncer.
Bibliografía
1.
Klein, G (1991) Mechanisms
of oncogen activation.
Triangle 30 (3/4): 73-80
2.
Herlyn, M and Malkowicz, SB (1991) Biology
of disease: Regulatory pathways in tumor growth and invasion.
Laboratory investigation. 65 (3): 262-271.
3.
Bishop, JM (1991) Molecular
themes in oncogenesis.
Cell 64, 271-282.
4.
Rous, P (1991) Rous
Sarcoma Virus.
Science 157, 24-28.
5.
Varmus, HE (1988) Retroviruses.
Science 240: 1427-1435.
6.
Varmus, HE (1989) An
historical overview of oncogens. In Oncogens and Molecular Origins of Cancer,
R. A. Weinberg, ed. (Cold Spring Harbor, New York: Cold Spring Harbor
Laboratory) pp. 3-44.
7.
Klein, G (1991) Immunovirology
of transforming viruses.
Current Opinion in Immunology 3: 665-673.
8.
Hunter, T (1991) Cooperation
between oncogens.
Cell 64: 249-270.
9.
Kung, HJ; Boerkoel, C and Carter, TH (1991) Retroviral
mutagenesis of cellular oncogens; a review with insights into the mechanism of
insertional activation.
Current Topics in Microbiology & Immunology, 171: 1-25.
10.
Skorski T (2002) Oncogenic
tyrosine kinases and the DNA-damage response.
Nat Rev Cancer, 2(5) p351-60.
11.
Tanaka S, Sugimachi K, Maehara S, et al. (2002) Oncogenic
signal transduction and therapeutic strategy for hepatocellular carcinoma.
Surgery, 131(1 Suppl) pS142-7.
12.
Rocha-Zavaleta
L, Garcia-Carranca A, Lira de la Cruz A, et al. (2002)
Molecular
evaluation of the prevalence of oncogenic human papillomavirus genotypes in
cervical acetowhite lesions.
Intervirology, 45(2) p111-4.
13.
Kruse AJ, Baak JP, de Bruin PC, et al. (2001) Relationship
between the presence of oncogenic HPV DNA assessed by polymerase chain reaction
and Ki-67 immunoquantitative features in cervical intraepithelial neoplasia.
J Pathol, 195(5) p557-62.
14.
Park JM, Woo YK, Kang MI, et al. (2001) Oncogenic
osteomalacia associated with soft tissue chondromyxoid fibroma.
Eur J Radiol, 39(2) p69-72.
15.
Derancourt C, Mougin C, Chopard Lallier M, et al. (2001) Oncogenic
human papillomaviruses in extra-genital Bowen disease revealed by in situ
hybridization.
Ann Dermatol Venereol, 128(6-7) p715-8.
16.
McKenzie, SJ (1991) Diagnostic
Utility of oncogens and their products in human cancer.
Biochimica et Biophysica Acta 1072, 193-214.
17.
Castle PE, Solomon D, Schiffman M, et al. (2005) Human
papillomavirus type 16 infections and 2-year absolute risk of cervical precancer
in women with equivocal or mild cytologic abnormalities.
J Natl Cancer Inst, 97(14) p1066-71.
18.
Khan MJ, Partridge EE, Wang SS, et al. (2005) Socioeconomic
status and the risk of cervical intraepithelial neoplasia grade 3 among
oncogenic human papillomavirus DNA-positive women with equivocal or mildly
abnormal cytology.
Cancer (United States), Jul 1 2005, 104(1) p61-70.
19.
Castle PE, Walker JL, Schiffman M, et al. (2005) Hormonal
contraceptive use, pregnancy and parity, and the risk of cervical
intraepithelial neoplasia 3 among oncogenic HPV DNA-positive women with
equivocal or mildly abnormal cytology.
Int J Cancer, p 101-7.
20.
Correnti M, Rivera H, Cavazza ME (2004) Detection
of human papillomaviruses of high oncogenic potential in oral squamous cell
carcinoma in a Venezuelan population.
Oral Dis, 10(3) p163-6.
21.
Sedjo RL, Papenfuss MR, Craft NE, et al. (2003) Effect
of plasma micronutrients on clearance of oncogenic human papillomavirus (HPV)
infection (United States).
Cancer Causes Control, 14(4) p319-26.
22.
Perceau G, Derancourt C, Clavel C, et al. (2003) Lichen
sclerosus is frequently present in penile squamous cell carcinomas but is not
always associated with oncogenic human papillomavirus.
Br J Dermatol, 148(5) p934-8.
23.
Walker F, Kermorgant S, Darai E, et al. (2003) Hepatocyte
growth factor and c-Met in cervical intraepithelial neoplasia: overexpression of
proteins associated with oncogenic human papillomavirus and human
immunodeficiency virus.
Clin Cancer Res, 9(1) p273-84.
24.
Giulian
AR, Sedjo RL, Roe DJ, et al. (2002)
Clearance of
oncogenic human papillomavirus (HPV) infection: effect of smoking.
Cancer Causes Control, 13(9) p839-46.
25.
zur Hausen H (2001) Oncogenic
DNA viruses.
Oncogene, 20(54) p7820-3.
26.
Burmeister T (2001) Oncogenic
retroviruses in animals and humans.
Rev Med Virol, 11(6) p369-80.
27.
Gullie, WJ (1991) Growth
factors, growth factors receptors and neoplasia.
Cell, p205-12.
28.
Rhoods, RE (1991) Protein
synthesis, cell growth, and oncogenesis.
Current Opinion in Cell Biology, 3: 1019-1024.
29.
Rosen LS. (2001) Angiogenesis
inhibition in solid tumors.
Cancer Journal, 7 (suppl 3): S120-S128.
30.
Rosen LS. (2002) Clinical
experience with angiogenesis signaling inhibitors: focus on vascular endothelial
growth factor (VEGF) blockers.
Cancer Control, 9 (suppl 2): 36-44.
31.
Chen HX, Gore-Langton RE, Cheson BD. (2001) Clinical
trials referral resource: current clinical trials of the anti-VEGF monoclonal
antibody bevacizumab.
Oncology, 15:1017, 1020, 1023-1026.
32.
Berlin JD. (2002) Targeting
vascular endothelial growth factor in colorectal cancer.
Oncology, 16 (8 suppl 7):13-15.
33.
Jonsson KB, Zahradnik R, Larsson T, et al. (2003) Fibroblast
growth factor 23 in oncogenic osteomalacia and X-linked hypophosphatemia.
N Engl J Med, 348(17) p1656-63.
34.
Jones
PT, Dear PH, Foote J, et al. (1986) Replacing
the complementarity-determining regions in a human antibody with those from a
mouse.
Nature. 321:522-525.
35.
Isaacs
JD. (2001) From
bench to bedside: discovering rules for antibody design, and improving
serotherapy with monoclonal antibodies.
Rheumatology; 40:724-738.
36.
Watkins
NA, Ouwehand WH. (2000) Introduction
to antibody engineering and phage display.
Vox Sang; 78:72-79.
37.
Reff
ME, Hariharan K, Braslawsky G. (2002) Future
of monoclonal antibodies in the treatment of hematologic malignancies.
Cancer Control; 9:152-166.
38.
Chester
KA, Hawkins RE. (1995) Clinical
issues in antibody design.
Trends Biotechnol; 13:294-300.
39.
Pegram MD, and Reese DM. (2002) Combined
biological therapy of breast cancer using monoclonal antibodies directed against
HER2/neu protein and vascular endothelial growth factor.
Seminary in Oncology, 29 (3 suppl. 11): 29-37.
40. Yang L, Zhao J, Lu W, et al. (2005) KIAA0649, a 1A6/DRIM-interacting protein with the oncogenic potential. Biochem Biophys Res Commun, 334(3) p884-90.41.
Gunby RH, Tartari CJ, Porchia F, et al. (2005) An
enzyme-linked immunosorbent assay to screen for inhibitors of the oncogenic
anaplastic lymphoma kinase.
Haematologica, 90(7) p988-90.
42.
Vanderwinden JM, Wang D, Paternotte N, et al. (2005) Differences
in signaling pathways and expression level of the phosphoinositide phosphatase
SHIP1 between two oncogenic mutants of the receptor tyrosine kinase KIT.
Cell Signal, p 235-45.
43.
Drosten M, Frilling A, Stiewe T, et al. (2002) A
new therapeutic approach in medullary thyroid cancer treatment: inhibition of
oncogenic RET signaling by adenoviral vector-mediated expression of a
dominant-negative RET mutant.
Surgery, 132(6) p991-7.
44.
Mende I, Malstrom S, Tsichlis PN, et al. (2001) Oncogenic
transformation induced by membrane-targeted Akt2 and Akt3.
Oncogene, 20(32) p4419-23.
45.
Zhang J, Lodish HF (2004) Constitutive
activation of the MEK/ERK pathway mediates all effects of oncogenic H-ras
expression in primary erythroid progenitors.
Blood, 104(6) p1679-87.
46.
Patrick R Benusiglio; Fabienne Lesueur; Craig Luccarini, Donald M Conroy;
Mitul Shah; Douglas F Easton; Nick E Day; Alison M Dunning; Paul D Pharoah;
Bruce AJ Ponder (2005) Common ERBB2
Polymorphisms and Risk of Breast Cancer in a White British Population: a
Case-Control Study. Breast Cancer Res. 7 (2): R204-R209. 47.
Nancy E. Hynes; Heidi A. Lane (2005) ERBB
Receptors and Cancer: The Complexity of Targeted Inhibitors.
Nat Rev Cancer; 5 (5): 341-354.
48.
Oday
Hamid (2004) Emerging
Treatments in Oncology: Focus on Tyrosine Kinase (erbB) Receptor Inhibitors.
J Am Pharm Assoc 44(1):52-58.
49.
Britta
Weigelt; Johannes L. Peterse; Laura J. van't Veer (2005) Breast
Cancer Metastasis: Markers and Models.
Nat Rev Cancer;5(8):591-602.
50.
Schlessinger,
J. (2004) Common
and distinct elements in cellular signaling via EGF and FGF receptors.
Science 306, 1506-1507.
51.
Holbro,
T. & Hynes, N. E. (2004) ErbB
receptors: directing key signaling networks throughout life.
Annu. Rev. Pharmacol. Toxicol. 44, 195-217.
52.
Yu,
H. & Jove, R. (2004) The
STATs of cancer -- new molecular targets come of age.
Nature Rev. Cancer 4, 97-105.
53.
Ishizawar,
R. & Parsons, S. J. (2004) c-Src
and cooperating partners in human cancer.
Cancer Cell 6, 209-214.
54.
Bjornsti,
M. A. & Houghton, P. J. (2004) The
TOR pathway: a target for cancer therapy.
Nature Rev. Cancer 4, 335-348.
55.
Gschwind,
A., Fischer, O. M. & Ullrich, A. (2004) The
discovery of receptor tyrosine kinases: targets for cancer therapy.
Nature Rev. Cancer 4, 361-370.
56.
Ohgaki,
H. et al. (2004) Genetic
pathways to glioblastoma: a population-based study.
Cancer Res. 64, 6892-6899.
57.
Sunpaweravong,
P. et al. (2005) Epidermal
growth factor receptor and cyclin D1 are independently amplified and
overexpressed in esophageal squamous cell carcinoma.
J. Cancer Res. Clin. Oncol. 131,
111-119.
58.
Huston JS, George AJ. (2001) Engineered
antibodies take center stage. Hum Antibodies; 10:127-142. 59.
Slamon DJ, Leyland-Jones B, Shak S, et al. (2001) Use
of chemotherapy plus a monoclonal antibody against HER2 for metastatic breast
cancer that overexpresses HER2. N Engl J Med; 344:783-792. 60.
Ligibel JA, Winer EP. (2002) Trastuzumab/chemotherapy
combinations in metastatic breast cancer. Semin Oncol.; 29(3 suppl
11):38-43. 61.
Schneider JW, Chang AY, Garratt A. (2002) Trastuzumab
cardio-toxicity: speculations regarding pathophysiology and targets for further
study. Semin Oncol.;29(3 suppl 11):22-28. 62.
Roche PC, Ingle JN. (1999) Increased HER2 with US Food and Drug
Administration-approved antibody [letter]. J Clin Oncol.; 17:434. 63.
Paik S, Bryant J, Tan-Chiu E, et al. (2002) Real-world
performance of HER2 testing: National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project
experience. J Natl Cancer Inst.; 94:852-854. 64.
Press MF, Bernstein L, Thomas PA, et al. (1997) HER-2/neu
gene amplification characterized by fluorescence in situ hybridization: poor
prognosis in node-negative breast carcinomas. J Clin Oncol.; 15:2894-2904. 65.
Mass RD, Press MF, Anderson S, et al. (2001) Improved
survival benefit from Herceptin (trastuzumab) in patients selected by
fluorescence in situ hybridization (FISH). Proc ASCO. 2001:85. 66.
Vogel CL, Cobleigh MA, Tripathy D, et al. (2002) Efficacy
and safety of trastuzumab as a single agent in first-line treatment of
HER2-overexpressing metastatic breast cancer. J Clin Oncol.; 20:719-726. 67.
Dandachi N, Dietze O, Hauser-Kronberger C. (2002) Chromogenic
in situ hybridization: a novel approach to a practical and sensitive method for
the detection of HER2 oncogene in archival human breast carcinoma. Lab
Invest.; 82:1007-1014. 68.
Bast RC Jr, Ravdin P, Hayes DF, et al. (2001) 2000
update of recommendations for the use of tumor markers in breast and colorectal
cancer: clinical practice guidelines for the American Society of Clinical
Oncology. J Clin Oncol.; 19:1865-1878. 69.
Piccart-Gebhart MJ. (2001) Herceptin:
the future in adjuvant breast cancer therapy. Anticancer Drugs.; 12 suppl
4:S27-S33. 70.
Hortobagyi GN. (2001) Overview of
treatment results with trastuzumab (Herceptin) in metastatic breast cancer.
Semin Oncol.; 28(6 suppl 18):43-47. 71.
Valone FH, Kaufman PA, Guyre PM, et al. (1995) Phase
Ia/Ib trial of bispecific antibody MDX-210 in patients with advanced breast or
ovarian cancer that overexpresses the proto-oncogene HER-2/neu. J Clin
Oncol.; 13:2281-2292. 72.
Curnow RT. (1997) Clinical
experience with CD64-directed immunotherapy: an overview. Cancer Immunol
Immunother.; 45:210-215. 73.
Rong
R, Montalbano J, Jin W, et al. (2005)
Oncogenic Ras-mediated downregulation of
Gadd153/CHOP is required for Ras-induced cellular transformation. Oncogene,
24(30) p4867-72. 74.
Eskandarpour
M, Kiaii S, Zhu C, et al. (2005) Suppression
of oncogenic NRAS by RNA interference induces apoptosis of human melanoma cells.
Int J Cancer, 115(1) p65-73. 75.
Orend
G (2005) Potential oncogenic action of
tenascin-C in tumorigenesis. Int J Biochem Cell Biol, 37(5) p1066-83. 76.
Zhang
J, Lodish HF (2004) Constitutive
activation of the MEK/ERK pathway mediates all effects of oncogenic H-ras
expression in primary erythroid progenitors. Blood, 104(6) p1679-87. 77.
Pincus
MR (2004) Development of new anti-cancer peptides from conformational energy
analysis of the oncogenic ras-p21 protein and its complexes with target proteins.
Front Biosci, 9 p3486-509. 78.
Bihani
T, Mason DX, Jackson TJ, et al. (2004) Differential
oncogenic Ras signaling and senescence in tumor cells. Cell Cycle, 3(9)
p1201-7. 79.
Baker
TL, Zheng H, Walker J, et al. (2003) Distinct
rates of palmitate turnover on membrane-bound cellular and oncogenic H-ras.
J Biol Chem, 278(21) p19292-300. 80.
Ferbeyre
G, de Stanchina E, Lin AW, et al. (2002) Oncogenic
ras and p53 cooperate to induce cellular senescence. Mol Cell Biol, 22(10)
p3497-508. 81.
Lin
AW, Lowe SW (2001) Oncogenic ras
activates the ARF-p53 pathway to suppress epithelial cell transformation.
Proc Natl Acad Sci U S A, 98(9) p5025-30. 82.
Liu
X, Sun Y, Ehrlich M, et al. (2000)
Disruption of TGF-beta growth inhibition by oncogenic ras is linked to
p27Kip1 mislocalization. Oncogene, 19(51) p5926-35. 83.
Zohn
IE, Klinger M, Karp X, et al. (2000) G2A
is an oncogenic G protein-coupled receptor. Oncogene, 19(34) p3866-77. 84.
Li
D, Mrsny RJ (2000) Oncogenic Raf-1
disrupts epithelial tight junctions via downregulation of occludin. J Cell
Biol, 148(4) p791-800. 85.
Pian
JP, Huang TL, Tsai PC, et al. (2004) A 32
kDa protein--whose phosphorylation correlates with oncogenic Ras-induced cell
cycle arrest in activated Xenopus egg extracts--is identified as ribosomal
protein S6. J Cell Physiol, 201(2) p305-19. 86.
Chan
IT, Gilliland DG (2004) Oncogenic K-ras
in mouse models of myeloproliferative disease and acute myeloid leukemia.
Cell Cycle, 3(5) p536-7. 87.
Hubbard
SR (2004) Oncogenic mutations in B-Raf: some losses yield gains. 88.
Chan
IT, Kutok JL, Williams IR, et al. (2004) Conditional
expression of oncogenic K-ras from its endogenous promoter induces a
myeloproliferative disease. J Clin Invest, 113(4) p528-38. 89.
Braun
BS, Tuveson DA, Kong N, et al. (2004)
Somatic activation of oncogenic Kras in
hematopoietic cells initiates a rapidly fatal myeloproliferative disorder.
Proc Natl Acad Sci U S A, 101(2) p597-602. 90.
Chie
L, Qu Y, Chung D, et al. (2003)
Oncogenic and activated wild-type ras-p21
proteins induce different isoforms of protein kinase C in mitogenic signal
transduction. Protein Chem, 22(7-8) p625-9. 91.
Baker
TL, Zheng H, Walker J, et al. (2003) Distinct
rates of palmitate turnover on membrane-bound cellular and oncogenic H-ras.
J Biol Chem, 278(21) p19292-300. 92.
Chen
JC, Zhuang S, Nguyen TH, et al. (2003) Oncogenic
Ras leads to Rho activation by activating the mitogen-activated protein kinase
pathway and decreasing Rho-GTPase-activating protein activity. J Biol Chem,
278(5) p2807-18. 93.
Cho
HJ, Jeong HG, Lee JS, et al. (2002) Oncogenic
H-Ras enhances DNA repair through the Ras/phosphatidylinositol 3-kinase/Rac1
pathway in NIH3T3 cells. Evidence for association with reactive oxygen species.
J Biol Chem, 277(22) p19358-66. 94.
Ferbeyre
G, de Stanchina E, Lin AW, et al. (2002) Oncogenic
ras and p53 cooperate to induce cellular senescence. Mol Cell Biol, 22(10)
p3497-508. 95.
Wang
W, Chen JX, Liao R, et al. (2002) Sequential
activation of the MEK-extracellular signal-regulated kinase and MKK3/6-p38
mitogen-activated protein kinase pathways mediates oncogenic ras-induced
premature senescence. Mol Cell Biol, 22(10) p3389-403. 96.
Karasarides
M, Anand-Apte B, Wolfman A (2001) A
direct interaction between oncogenic Ha-Ras and phosphatidylinositol 3-kinase is
not required for Ha-Ras-dependent transformation of epithelial cells. J Biol
Chem, 276(43) p39755-64. 97.
Ranginwale
M, Smith S, Flom J, et al. (2001) Differences
in patterns of activation of MAP kinases induced by oncogenic ras-p21 and
insulin in oocytes. Exp Cell Res, 269(1) p162-9. 98.
Kovac
C, Clie L, Morin J, et al. (2001) Plasmid
expression of a peptide that selectively blocks oncogenic ras-p21-induced oocyte
maturation. Cancer Chemother Pharmacol, 48(1) p9-14. 99.
Li
J, Yang Y, Peng Y, et al. (2002)
Oncogenic properties of PPM1D located within a breast cancer
amplification epicenter at 17q23. Nat Genet, 31(2) p133-4. 100.
Palmero
I, Murga M, Zubiaga A, et al. (2002)
Activation of ARF by oncogenic stress in mouse fibroblasts is independent of
E2F1 and E2F2. Oncogene, 21(19) p2939-47. 101.
Frame
MC, Brunton VG (2002) Advances in
Rho-dependent actin regulation and oncogenic transformation. Curr Opin Genet
Dev, 12(1) p36-43. 102. Mende I, Malstrom S, Tsichlis PN, et al. (2001) Oncogenic transformation induced by membrane-targeted Akt2 and Akt3. Oncogene, 20(32) p4419-23. 103.
Sinha
S, Jancarik J, Roginskaya V, et al. (2001) Suppression
of apoptosis and granulocyte colony-stimulating factor-induced differentiation
by an oncogenic form of Cbl. Exp Hematol, 29(6) p746-55. 104.
Kamps
M P, Lucibello F C, and Müller R (1990) A
new homeobox contributes the DNA binding domain of the t(1;19) translocation
protein in pre-B ALL. Cell, 60:547. 105.
Gessler
M, Poustka A, Cavenee W, Neve R L, Orkin S H, and Bruns G A P (1990) Homozygous
deletion in Wilms tumours of a zinc finger gene identified by chromosome jumping.
Naure, 343: 774. 106.
Hirvonen
H, Makela T P, sand Berg M, Kalimo H, Vuorio E, and Alitalo (1990) Expression
of a myc proto-oncogene in developing human fetal brain. Oncogene, 5: 1787. 107.
Spencer
C A, LeStrange R C, Novak U, Hayward W S, and Groudine M (1990) The block to transcription elongation is promoter dependent in normal
and Burkit lymphoma c-myc alleles. Genes Dev, 4: 75. 108.
Kerkhoff E, and Bister K (1991) Myc protein structure: localization of DNA binding and protein
dimerization domains. Oncogene, 6: 93. 109.
Crouch D H, Lang C, and Gillespie D A F (1990) The leucine zipper domain
of avian c-myc is required for transformation and autoregulation. Oncogene,
5:683. 110.
Zimmerman K, and Alt F W (1990) Expression and function of Myc family
genes. Crit Rev Oncol, 2:75. Dr.
Elio Cisneros Prego. LABEX,
Laboratorios de Anticuerpos y Biomodelos Experimentales, AP 4032, Santiago de
Cuba, CP 90400, CUBA. Instituto
Superior de Ciencias Medicas de Santiago de Cuba Autor: .
Elio Cisneros Prego1 y Dra. Gisela Benítez Alcantara2 1Especialista
de Primer Grado en Bioquímica Clínica, Profesor Instructor de Bioquímica del
ISCM-SC. 2Especialista de Primer Grado en Bioquímica Clínica,
Profesor Asistente de Bioquímica del ISCM-SC.
Articulos relacionados:
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
