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Contribución al Debate Mundial sobre los llamados Trastornos Mentales
RESUMEN En el artículo se hace una contribución al debate mundial sobre los llamados trastornos mentales y se señala que el modelo médico de las enfermedades mentales está fallando en la explicación de muchos de los fenómenos a los que muchas personas siguen llamando trastornos mentales. Se señala que la obra de Thomas Szasz ha dado origen a una revolución científica que se está resolviendo mediante un cambio de paradigma científico: del médico al comunicacional. Además, se hace un repaso a las conductas y problemas mal llamados trastornos mentales. PALABRAS CLAVES Enfermedad mental. Trastorno mental. Medicina. Psicoanálisis. Psicología. Enfermedad cerebral. Delito y crimen. Locura. Drogas ilegales. Conflictos interpersonales.Nerurología.Revolución científica. Cambio de paradigma. Salud.
Con ocasión de “Úlcera gástrica” (EL HERALDO, 10 de octubre de 2005) recibí una carta del Dr. Alvaro Jurado, médico neurocirujano, que invita a la discusión y que responderé por partes: 1.
Comienza el Dr. Jurado anotando que, de acuerdo con la
teoría marxista (materialismo), la mente es producto de la evolución
del cerebro , que los que piensan que la mente es algo aislado del cerebro, como
un alma etérea y espiritual son considerados idealistas y pregunta ¿ eres
materialista o idealista? La respuesta es: no soy materialista ni idealista. 2.
Continua la carta afirmando que la mente es un producto cerebral, una
función propia del cerebro, por lo tanto es factible que un daño cerebral
cause un trastorno de la mente. Aquí hay un pequeño error epistemológico
similar a decir que el programa informático es un producto del PC. Desde luego
que usamos el PC para trabajar con los programas. De igual modo, usamos el
cerebro para la actividad mental pero el cerebro no segrega funciones mentales
de la misma forma como el riñon
excreta orina. Además, si hay un
daño cerebral no causa un trastorno de la mente sino del cerebro. Esto
no es simplemente semántica sino
claridad conceptual con consecuencias sociales inmediatas. Si se demuestra que
una llamada enfermedad mental es causada por una lesión cerebral, usted está
logrando un avance científico y médico y está comprobando que se trata de una
enfermedad neurológica. 3.
Prosigue la nota: “ No puedes negar la existencia de enfermedades psicóticas
causadas por tumores temporales, por ejemplo.”
Nunca he negado eso. Simplemente insisto en que
se demuestra así que una
denominado trastorno mental o
psicosis es, en realidad, una enfermedad cerebral. 4.Seguimos:
estudios de resonancia magnética(RM) demuestran lesiones pequeñas tumorales
que explican comportamientos sicóticos que, al ser operados, se curan. Lo
dicho: usted está comprobando que no era un trastorno mental, ni paciente
psiquiátrico sino un tumor cerebral. En 1987, sigue el Dr. Jurado, un estudio
en un hospital de Londres con TAC a 100 enfermos mentales demostró que el 20%
tenían lesiones orgánicas cerebrales quirúrgicas.
Entonces no eran enfermos mentales sino enfermos neuroquirúrgicos,
insisto yo. 5.
Anota Jurado que de pronto en unos años más, con el avance del SPECT,
que determina lesiones moleculares, se encuentren más bases orgánicas
cerebrales de enfermedades mentales que hasta ahora no muestran lesiones orgánicas.
Vuelvo y lo digo: esas supuestas enfermedades mentales pasarían a ser
enfermedades neurológicas. Sigue el colega señalando que la depresión ha sido
documentada como de causa orgánica, bioquímica. De acuerdo. ¿Entonces por qué
sigue siendo definida como un trastorno mental
y tratada por los psiquiatras? La corea de Huntington y la enfermedad de
Parkinson, por ejemplo, también tienen causas orgánicas, bioquímicas,
y son tratadas por neurólogos, no por psiquiatras. 6.Lo
que se ve venir, profetiza Jurado, es la desaparición de la psiquiatría cuando
la neurobiología encuentre las
bases estructurales de las enfermedades o trastornos mentales; y agrega que ya
de hecho la neurocirugía le ha quitado de las manos a los psiquiatras muchos
locos al operar una lesión cerebral. Muy bien, completamente de acuerdo.
7.
Dejando a un lado los vericuetos semánticos, aceptemos dos cosas, sigue
Jurado, que el cerebro es el sustrato anatómico de la mente, y que sí existen
enfermedades o trastornos mentales. La primera la acepto, pero la segunda la
rechazo pues entra en franca contradicción con lo que el colega ha venido
postulando. Desde luego existen fenómenos a los que, desactualizadamente,
muchos profesionales y legos siguen llamando enfermedades mentales. Ellos son
las enfermedades cerebrales de las que hemos venido discutiendo, la locura en su
sentido de desorden moral y político, el consumo de drogas tanto legales como
ilegales, el delito y el crimen, y los conflictos interpersonales o sociales.
Para no hacer tan larga la nota, remito al lector a mi artículo “El mito
científico de la enfermedad mental”, en mi ensayo “Asilo de
cuerdos”(2000) o a mi artículo “La enfermedad mental: un concepto
anticuado”, en www.ilustrados.com. 8.En
cuanto a revaluar la tesis de Thomas
Szasz de que los trastornos psiquiátricos no son enfermedades sino
trastornos de la ideas y que no lo son por no tener un órgano de sustrato para
explicarlas, aclaro lo siguiente: a.
Algunos trastornos psiquiátricos son, en realidad, enfermedades
cerebrales(o de otro sistema) que cursan con alteraciones involuntarias de
conducta. Ya eso quedó claro en la discusión. Luego eso no invalida para nada
la tesis de Szasz, sino que la confirma, de que el concepto de enfermedad mental
es un mito científico. Son enfermedades comprobadas. b.
Otros-por ejemplo, los ataques de pánico, la angustia patológica, las
fobias, el trastorno obsesivo-compulsivo-también se está comprobando que
tienen una fuerte base orgánica, cerebral, y prefiero llamarlas enfermedades
neuroconductuales. Con respecto a la esquizofrenia, si se comprueba que hay una
anormalidad cerebral, entonces también se trata de una enfermedad neurológica.
Son enfermedades putativas. c.
Otros-por ejemplo la drogadicción, o farmacodependencia o abuso de
drogas- son conductas reprobadas y una excusa política para la dominación del
poder imperial de turno, es decir Plan Colombia, La Gran Guerra de las Drogas,
con sus terribles consecuencias ampliamente difundidas por la prensa. Véase al
respecto mis artículos “Cómo acabar con la guerra antidrogas”, y “¿Un
mundo sin drogas o sin guerra antidrogas?, en www.ilustrados.com. d.
Otros- la locura o psicosis en su sentido clásico como desorden
moral, pasional y político (los ejemplos abundan en la vida diaria) son
simplemente locuras. Ejemplos, el del loco que alega que es Jesucristo o Napoleón,
o es está siendo perseguido por el FBI o la loca que insiste que su marido la
engaña o que la quiere envenenar (aquí hay
que hilar fino porque podría ser
cierto). ¿Qué son esos , en el fondo, esas
ideas delirantes? Falsos alegatos. e.
Otros-por ejemplo la discordia marital o familiar, la infelicidad-son lo
que prefiero llamar problemas o conflictos interpersonales. f.
Otros-por ejemplo el trastorno dismórfico(fealdad imaginaria), la
ludopatía o juego patológico y el trastorno de oposición(niño rebelde) son
inventos de los psiquiatras. Es lo
que se le está llamando, precisamente, la INVENCIÓN DE TRASTORNOS MENTALES,
tras lo cual están los intereses económicos de las agremiaciones psiquiátricas
para pasar la cuenta a las compañias
de seguro. g.
En todos estos casos en los que no se comprueba, de acuerdo con la
medicina basada en la evidencia, ninguna patología orgánica, el
MODELO MÉDICO ha fallado en
explicar los fenómenos, ocurriendo lo que ha sucedido en la historia de la
ciencia: hay una crisis que da origen a una revolución científica y a un
CAMBIO DE PARADIGMA . La
obra de Szasz, señalan otros
autores, ha dado lugar a esta revolución y lo definen como el FILÓSOFO-CIENTÍFICO
que inicia estas revoluciones, del cual habla Thomas
Kuhn (1962) en “The Structure of Scientific Revolution”.
Gran parte de la incomprensión y los malentendidos en torno a los
aportes de Szasz surgen de que no
se tiene en cuenta este cambio de paradigma: del positivista, naturalista y médico,
al nuevo paradigma holístico de la
ciencia. En el caso de la consulta práctica
con un psicoanalista, se está usando en la actualidad el MODELO
COMUNICACIONAL O RETÓRICO, mediante el cual los problemas de las personas se
ven como comunicaciones que tienen un sentido que hay que aclarar, y no como síntomas
de enfermedades. En
mi caso particular como MÉDICO PSICOANALISTA tengo en cuenta ambos modelos, el médico
y el comunicacional, que son complementarios. El único nos sirve para estudiar
al hombre como organismo biológico y
médico; y el otro nos ayuda a comprender al hombre como agente moral y político. h.
¿Cómo se inventan enfermedades? Fácil: se reúne un panel de expertos,
llegan a un consenso e inventan nombres para conductas, agregando el sufijo patía
o bautizándolas como trastorno. Así
podríamos decir, por ejemplo, que el Dr. Jurado sufre de un
TRASTORNO MARXISTA o de MARXISTOPATÍA
y que el Dr. Gómez está aquejado de un
TRASTORNO BUDISTA o de BUDOPATÍA.
i. Un autor tan importante como Thomas Szasz, autor de unos 30
ensayos, traducidos a 15 lenguas y ampliamente estudiados por filósofos,
médicos, psicólogos, teólogos, abogados
y profesores universitarios; y cientos de artículos en revistas
profesionales y populares y en diarios, no
puede ser descartado así de fácil, en una frase,
alegando que hay que revaluar su obra. Para revaluar la obra de un autor
primero hay que conocerla. Al respecto, el lector puede consultar mi artículo
“ Introducción a Thomas Szasz” en www.ilustrados.com.
REFERENCIAS Gómez,
F.L., El mito de la enfermedad mental, Revista Huellas de la Universidad del
Norte, septiembre de 1981 Gómez,
F.L., La libertad y el psicoanálisis.
Barranquilla: Editorial Antillas, 1998 Gómez,
F.L., Asilo de cuerdos. Barranquilla: Editorial Antillas, 2000 Gómez,
F.L., La formación de los psicólogos en relación con el mito de la enfermedad
mental (tesis de grado). Barranquilla: Departamento de Postgrado, Corporación
Universitaria de la Costa, 2004 Gómez,
F. L., En www.ilustrados.com Le
enfermedad mental: un concepto anticuado, 7 de junio de 2004 Cómo
acabar con la guerra antidrogas, 22 de julio de 2004 El
internamiento psiquiátrico involuntario: ¿tratamiento o tortura? , 13 de
agosto de 2004 La
represión psiquiátrica, 4 de septiembre de 2004 Cuando
el hospital es una prisión, 19 de octubre de 2004 Lejos
del manicomio pero cerca de los psiquiatras, 11 de enero de 2005 ¿
Un mundo sin drogas o sin guerra antidrogas?, 2 de febrero de 2005 El
falso frente de los trastornos mentales, 2 de marzo de 2005 Introducción
a Thomas Szasz, 4 de abril de 2004 La
lucha contra la pobreza y la guerra antidrogas: una contradicción18 de junio de
2005 Hoeller,
K., Thomas Szasz´s History and
Philosophy of Psychiatry, en Review of Existential Psychology and Psychiatry,
Vol.XXIII, 1997 Khun,
T., The Structure of Scientific Revolutions. Chicago: University of Chicago
Press, 1962 Szasz,
T., The Myth of Mental Illness(1961). New York: Harper and Row, Revised Edition,
1974 Szasz,
T.S., Law, Liberty and Psychiatry. New York: Macmillan Publishing Co., 1963 Szasz,
T.S.,The Manufacture of Madness. New York: Harper and Row, 1970 Szasz,
T.S., Insanity: The Idea and its Consequences(1987). Syracuse, Syracuse
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T.S., Cruel Compassion: Psychiatric Control of Society´s Unwanted. New York:
John Wiley and Sons, 1994 Szasz,
T.S., The Meaning of Mind: Language, Morality and Neuroscience. Westport:
Praeger Publishers, 1996 Vatz,R.,
and Weinberg, L., The Rhetorical Paradigm in Psychiatry: Thomas
Szasz and the Myth of Mental Illness, en
Micale,M. and Porter, R.(eds.) Discovering the History of Psychiatry. New
York: Oxford University Press, 1994 AUTOR Fernando Luis Gómez Médico Psicoanalista Especialista en Estudios Pedagógicos Barranquilla, Colombia Tel. (57-5)3561982
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