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La educación terciaria: un análisis desde la Sociología de la Educación
ÍNDICE TEMÁTICO .
INTRODUCCIÓN 2. EL PEI DE LA INSTITUCIÓN: DESCRIPCIÓN DEL FUNCIONAMIENTO DEL INSTITUTO 3. RELACIÓN CON LA TEORÍA: SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN 4.
CONCLUSIONES 1.
INTRODUCCIÓN El
presente trabajo está ordenado de la siguiente manera: comienza con la parte
descriptiva de la institución analizada, IES Manuel Belgrano, es decir su PEI
(sección A) y continúa con las relaciones que los autores de este trabajo
final encontramos con los distintos temas teóricos desarrollados en clase
(sección B), con apartados para los temas vistos en la Unidad 4 de la materia
(en especial Tenti Fanfani y sus aportes sobre la organización escolar), los
vistos en la Unidad 3 (Relación Educación-Trabajo) y los de la Unidad 5
(Globalización, cambio tecnológico acelerado, devaluación de credenciales,
etc). Y al finalizar, hacemos nuestras conclusiones sobre la realidad del IES
Belgrano a la luz de las teorías de la Sociología de la Educación y, en
algunos casos, por falta de información adecuada sólo formulamos algunas hipótesis,
que deberán ser testeadas en el futuro en trabajos de investigación más
complejos. 2.
EL
PEI DE LA INSTITUCIÓN: DESCRIPCIÓN DEL FUNCIONAMIENTO DEL INSTITUTO Institución
analizada: INSTITUTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR 9-008 “MANUEL BELGRANO”
(I.E.S. 9-008)
Los detalles que se dan a continuación se desprenden básicamente de
la lectura del Proyecto Educativo Institucional, del ejercicio profesional en
dicho establecimiento y de la entrevista realizada a integrantes del mismo
(Sra. Regente, Alumnos) y Egresados.
El Instituto tiene asiento principal en Av. San Martín, al 1276 de
Godoy Cruz, Mendoza y otorga los títulos de “Analista Programador”,
“Analista en Sistemas de Información” y “Técnico Superior en Diseño
Gráfico y Publicitario”.
De la lectura del P.E.I. se destaca en su punto II) Misión
Institucional que el I.E.S. se orienta a la formación de “buenos
ciudadanos, líderes profesionales en su disciplina, productivos, capaces de
asumir riesgos, preocupados por lograr que tecnología y conocimiento sean
apropiados y útiles en el ámbito laboral”. Se advierte el objetivo claro
de formar profesionales preparados para abordar el mundo laboral y allí
cobran relevancia los conceptos de “aprender a conocer, aprender a hacer y
aprender a ser”. Se enfatiza el prestigio institucional por ser de gestión
estatal en el Gran Mendoza. Nos llamó la atención el hecho que distingan en
este apartado del P.E.I. la intención de formar en valores a los alumnos.
También apreciamos que para la elaboración del mismo se consensuaron
conceptos entre todos los docentes, en un marco de buena predisposición.
A continuación se da una breve
reseña histórica, de cuya lectura comprensiva se destaca que se crea en
1.989 en el ámbito nacional. En 1.993 se transfiere el establecimiento al ámbito
de la provincia. En esta reseña se cuentan las importantes participaciones en
organización y concurrencia a eventos tales como Jornadas, Congresos;
ratificando lo anteriormente expresado en la misión institucional en cuanto a
la proyección social pretendida para la misma. También manifiesta una activa
política de inserción y relaciones con el medio, aprovechadas en un buen
sentido y en casos particulares como Convenios con otras Instituciones
Educativas que permitirán un estudio posterior para finalizar licenciaturas o
realizar pasantías. Podemos observar el explosivo crecimiento del I.E.S. como
Entidad y también con las aperturas de aulas satélites (con asiento en los
departamentos de Ciudad de Mendoza, Las Heras y Rodeo de la Cruz). Es de
destacar que en 1.996 con la explosiva desocupación se registra un importante
aumento en la cantidad de aspirantes a las carreras. Aspecto importante
observado en 1.999 “se elabora el Reglamento Orgánico de la Institución”.
A modo de síntesis afirmamos que ha tenido un importante crecimiento (aún en
vías); que se trata de un Instituto novel en su ingerencia y con un
desarrollo sostenido, independiente.
Dentro de la estructura del P.E.I. encontramos el apartado
correspondiente a Organización
Institucional Reglamento Orgánico. Del mismo observamos los fines y
objetivos de la Institución. “Fines de la Institución. Formar científica,
profesional, humanística y técnicamente a sujetos, que se caractericen en el
futuro por su solidez y compromiso social”. Asimismo se trasluce la
persecución del fin de logro de la excelencia, entre otros a través del
impulso de los “...procesos de perfeccionamiento, actualización y
reconversión para todos los miembros de la comunidad educativa”. Dichos
fines debieran lograrse a través de los objetivos definidos tales como el
desarrollo de la responsabilidad, perseverancia, libertad, desarrollo
profesional individual y en equipo, actualización y perfeccionamiento, clima
de trabajo democrático y firmes bases científicas, técnicas y humanísticas.
Este Reglamento regula las actividades del Consejo Directivo, al Consejo Académico,
funciones de Autoridades (del Rector, Vice-Rector, Regente, Coordinadores de
Carrera, Jefes de Departamentos, Coordinador de Aula Satélite, Coordinador de
extensión y/o investigación), requisitos para desempeñarse en cargos
directivos, Secretaría. Creemos conveniente reproducir el “Organigrama de
la Función Directiva”, en el Gobierno Institucional:
COMISIONES
EXTERNAS
COORDINADORES
DE CARRERA
COORDINADORES
AULA SATELITE
En la segunda parte de dicho reglamento se establece el “Contrato
Pedagógico” y en este, merece especial atención la regulación del régimen
de pasantías. Podemos afirmar que encontramos todo muy sujeto a
reglamentos o muy regulado. El referido Consejo Directivo también ha estimado
conveniente “no permitir alumnos libres”, hecho del cual no tenemos sus
fundamentos.
Punto V) del P.E.I. Presentación
de la matrícula. En este punto elaboramos gráficos (que no se han
realizado en el P.E.I., pero con datos que surgen del mismo) por las
propiedades mismas que éstos contienen en su interpretación y amenización
de su lectura. Los valores son relativos y corresponden a los años 1.999;
2.000 y 2.001
Planilla
resumen:
Merece una notación especial la siguiente transcripción “Destacamos
que todos los años tenemos gran cantidad de aspirantes a nuestras carreras,
muchos de los cuales quedan afuera porque no podemos absorberlos al no tener más
divisiones”
Apartado VI) Proyectos
Realizados: advertimos una amplísima actividad realizada en pos de la
consecución de los objetivos proyectados. Han concretado diversos proyectos
que tienen importante relación con la capacitación y actualización y con el
desarrollo de sus redes de relaciones, fundamentalmente con el mundo laboral.
Desde el departamento de Humanidades y como proyecto realizado, se realizaron
encuestas de egresados de las 2 últimas promociones (años 1.999 a 2.001) con
una muestra del 40% de la población, las que consideramos importante
destacar: Analista
en Sistemas de Información:
De los egresados encuestados el 85% trabajaba hacia el año 2002 en el área[1]
y el ámbito de incumbencia lo mostramos gráficamente:
Diseño gráfico y publicitario el 75% de los egresados encuestados
trabajaban hacia el año 2002 en el área.
En este inciso también queremos destacar que “el Instituto cuenta
con un sitio en internet de información referido a la carrera de Análisis de
Sistemas: www.compuycom.com”
A continuación encontramos las Propuestas
para el PCI Análisis de Sistemas Diseños Gráfico. En su justificación se menciona como “..ventajas de los
Institutos de formación tecnológica de gestión estatal...la posibilidad de
obtener un título de nivel superior de validez nacional y por consiguiente el
respaldo necesario para lograr una rápida salida laboral”. Otra ventaja es
el no pagar cuota mensual alguna. Observamos en otro apartado referido a las
“perspectivas de inserción laboral” que se ha formulado un profundo análisis
del mercado laboral local e internacional siempre contextualizado en la
realidad laboral del país y la región. También se ha manifestado
expresamente y de una lectura objetiva de la realidad que las empresas (más
bien grandes) “...tienden a incorporar nuevos empleados reclutando jóvenes
profesionales recién egresados, y cuyo origen son las universidades, sin
embargo no descartan la incorporación o aceptación de personal con formación
nivel no universitaria, las cuales están asignadas en teoría a trabajos de
soporte al cliente y/o tareas específicas de programación y soporte de los
sistemas de gestión que son analizados y desarrollados conceptualmente por
profesionales de otro perfil académico”. Por otro lado y en atención a los
avasalladores avances en materia tecnológica, de gestión, de sistemas de
información especulan sobre la propicia ubicación laboral y desarrollo
profesional de sus egresados. En ese sentido han definido el perfil del
profesional en dos aspectos, a saber. Primero como soporte y creación de
programas con habilidades y aptitudes logradas en los 2 primeros años de la
carrera que otorga la especialidad de Programador
de Sistemas de Información. En segundo lugar, el perfil del Analista
de Sistema de Información, al cabo de los 3 años y habiendo aprendido lo
suficiente para desempeñarse eficientemente en ese aspecto de la gestión
administrativa empresaria. Otro
tanto se ha aportado como trabajo interdisciplinario de la carrera “diseño
gráfico y publicitario”. En él y por el tipo de enseñanza a facilitar
ensalzan el taller como estrategia didáctica más adecuada. A los fines de
determinar el perfil del alumno, han elaborado una significativa estadística
sobre un universo de 170 alumnos de los 3 años de la carrera, de las que se
destacan:
El
gráfico anterior confirmaba claramente la hipótesis. Al mismo tiempo llevó
a preguntarse sobre la edad promedio en que los alumnos llegaban a la carrera,
surgiendo como dato que es la de 24 años.
Apartado VII) Relación de la
Institución con la Comunidad. Reitera las fuertes relaciones logradas, su
preservación y búsqueda ampliatoria constante de las mismas.
Significativamente citamos “Universidades Estatales”, “Universidades
Privadas”, “Entidades Científicas” e Institutos Terciarios del medio.
Posteriormente punto VIII) Reflexión
y enumeración de las debilidades y fortalezas. Respecto de las
debilidades y fortalezas nos parece muy apropiada la categorización en grupos
de “las que no tienen solución en el seno de la Institución”, “las que
se solucionaron” y “las que no pueden y deben solucionarse”. Adherimos a
las que señalan los elaboradores del P.E.I. y las indicaremos posteriormente
con observaciones y otras aportadas por nosotros.
Inciso IX) Líneas de Acción
2.003. Se destaca la tendencia a continuar
con las adecuadas acciones anteriores, procurando “proponer una realidad
institucional superadora, reforzando los aspectos positivos y mejorando los
aspectos insatisfactorios pensando en las funciones que la sociedad reclama y
atribuye a la institución y en las intenciones relacionadas con las carreras
y la Institución en general.” En ese sentido se estiman en el gobierno
institucional, en el ámbito académico curricular, en lo administrativo y en
los recursos humanos y de servicios a la Comunidad. En
este lineamiento agregan un Proyecto de
Educación a Distancia. Éste cuenta con antecedentes en el curso a
distancia de “Fundamentos de Computación y Comunicación”. El título a
otorgar es el de “Técnico Superior en Telecomunicaciones”.
En sus datos generales encontramos interesante manifestar que “La
carrera de “Técnico Superior en Telecomunicaciones” que se dicta en el
I.E.S. 9-008 “Manuel Belgrano”, ha sido elaborada con una interesante
alternativa para los alumnos. Esto es, la posibilidad de poder cursar dos
asignaturas de primer año con la modalidad “a distancia”. De esta manera,
... evitarán la asistencia obligatoria a clases...Esto implica un
considerable ahorro de dinero en pasajes y/o combustible y la posibilidad de
destinar ese tiempo al estudio de las asignaturas desde sus propios
domicilios, siendo guiados por docentes tutores, a través de materiales
especialmente preparados, y haciendo uso del e-mail, teléfono, fax y/o correo
postal. Las asignaturas que se proponen con cursado a distancia son
“Fundamentos de Computación” y “Fundamentos de Comunicaciones.”” En
las competencias generales se especifica que “...estará capacitado
para asistir al usuario de productos o servicios de telecomunicaciones, brindándole
sus conocimientos en la instalación, capacitación, sistematización,
mantenimiento primario, resolución de problemas derivados de la operatoria, y
apoyo a la contratación de productos o servicios de telecomunicaciones,
pudiendo actuar de nexo entre el especialista o experto en el tema, producto o
servicio y el usuario final”. Destacamos particularmente “el profesional
contará con capacidad para adaptarse a situaciones nuevas, trabajar en equipo
y contribuir en la resolución de problemas específicos de la vida
empresaria. En resumen, será capaz de pensar el saber técnico como saber
estratégico y no sólo procedimental”.
Se indican competencias específicas
también. Se
incluye un perfil profesional
“...actividades y apoyo y asistencia al usuario de las telecomunicaciones,
ya sea bajo la supervisión de un ingeniero en Telecomunicaciones, o en forma
independiente cuando se trate de tareas de menor envergadura”. Es importante
destacar lo anteriormente transcripto porque nos permite formular y demostrar
una hipótesis en el presente trabajo. En
el apartado correspondiente a objetivos
de la educación a distancia señalamos: a) “responder a una gran
demanda educativa, ante la imposibilidad de una atención presencial por
carencia de recursos físicos, académicos y económicos”; b) facilitar el
acceso a educandos con escaso tiempo para el cursado presencial por diversos
motivos y la distancia probable entre su habitat y el lugar físico de la
Institución; c) “dar oportunidad a las personas para que puedan proyectar
su desarrollo, sin desarraigarse de su medio geográfico, social, laboral y
familiar”; d) “generar igualdad de oportunidades para el ingreso a la
educación”. Propuesta
Curricular. Diseño. Estructura organizativa. Aseveran
que “existen tres tipos de modelos de instituciones que ofrecen educación a
distancia....”: 1) institución destinada a tal efecto (específica); 2)
“organizar un programa de educación a distancia en una institución que no
realiza este tipo de actividad”; y 3) “..establecer un acuerdo de
cooperación entre dos o más instituciones para llevar adelante la organización
conjunta”. Rasgos
que caracterizan a la educación a distancia. Se
cita la propuesta de Keegan que consta en el libro de Martín Rodríguez
“Dilemas y supuestos teórico-prácticos del desarrollo institucional de la
educación a distancia”. Del mismo se resumen: “preparación de materiales
de aprendizaje y establecimientos de servicios de apoyo para estudiantes”;
“utilización de medios técnicos como soporte de los contenidos del curso y
para establecer la relación bidireccional docente-alumno”. “El rasgo más
característico de la educación a distancia es la naturaleza de la comunicación.
Según Garridson, en su libro “Quality and access in distance education:
theorical considerations”, la única diferencia real es que la mayor parte
de la comunicación entre el profesor y los estudiantes es mediada. Sin
embargo, esto no representa una disminución de la calidad de la transacción
educativa o una reconceptualización del mismo proceso educativo”. Componentes
de un sistema de educación a distancia.
Un sistema de educación a distancia se compone de:
“La
tecnología, que es la que permite la comunicación docente-alumno. Las nuevas
tecnologías de la información y de las comunicaciones (e-mail, web, chat,
etc.) adecuadamente integradas, permiten crear entornos muy ricos en cuanto a
la forma de interacción. Sin embargo, no deben dejarse de lado formas de
comunicación más tradicionales como el correo postal, el teléfono o el
fax.” Entrevista con autoridades del institutoDestacamos que de la entrevista concertada con un alto miembro del instituto se aclararon ciertos puntos sobre los que teníamos dudas y ampliaron otros, que surgieron espontáneamente. A saber; todos los edificios en los que funciona el I.E.S. no son propios sino prestados. Es decir co-habitan distintas instituciones en los mismos. La propia D.G.E. fue asignándolos y abriendo las distintas sedes según relevamiento de necesidades efectuado por ellos mismos. La última sede abierta ha sido en El Algarrobal y con una nueva carrera “Diseño de Indumentaria”. Las propuestas sobre sitios geográficos y carreras normalmente vienen como propuestas de la Dirección de Educación Superior de la provincia de Mendoza. Las otras zonas geográficas donde asienta la institución son Godoy Cruz, Las Heras y Rodeo del Medio. Respecto
de los cursos a la Comunidad los
mismos versaron sobre metodologías de investigación y se efectuaron por 3 años
consecutivos a partir del /96. A posterioridad no se reiteraron, pero eran
abiertos para todo tipo de asistentes. Las
tecnicaturas concretadas en 2 años de estudio con la obtención de
un título intermedio ya no están
vigentes. Los
alumnos pagan un cuota anual en concepto de cooperadora de $ 80, en 2 cuotas.
Este aporte es muy importante para el instituto, con una recaudación estimada
en un 70% de la matrícula (al menos la primer cuota con la inscripción). Con
esta contribución se ha logrado la compra de libros y equipamiento informático
(ratificando lo leído en el apartado respectivo del P.E.I.). Manifestó,
entre otros aspectos, la permanente necesidad de información actualizada
sobre los alumnos y aspirantes del Instituto. Al efecto, anualmente realizan
encuestas tendientes a satisfacer esas necesidades de información. En estos
momentos están elaborando estadísticas que aún no terminan de procesar,
pero informalmente pudo anticipar que
si bien el 80% de los egresados
trabajan, no todos lo hacen en sus
campos de ingerencia, según el título obtenido[2].
Es decir, la “credencial” es necesaria porque abre puertas, pero no
necesariamente en lo que se han preparado. También advirtió de la disminución
relativa de aspirantes a las carreras del I.E.S. y atribuye este efecto al
probable “dictado de nuevas carreras” en diversos terciarios creados
recientemente. Con
respecto a las otras estadísticas señaladas en el respectivo P.E.I. y
destacadas anteriormente, se ha mantenido
la tendencia por lo que nos permitimos inferir que las conclusiones a las
que arribamos se encuentran en vigencia. 3.
RELACIÓN
CON LA TEORÍA: SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN ·
LA ORGANIZACIÓN
Para Emilio Tenti Fanfani la burocratización de la sociedad hace
sentir sus efectos sobre las formas educativas en general. En ese sentido los
aparatos educativos adecuan sus estructuras y procesos hacia la enseñanza de
las especialidades, por cuanto éstas son nuevas exigencias de las nuevas
formas de dominación.
La organización del IES Manuel Belgrano responde al estilo “burocrático”,
el cual fue muy bien planteado y tratado en extensión en el modelo de Max
Weber. Adquiere relevancia la concepción de poder legítimo, como aquella
probabilidad de imponer la propia voluntad dentro de una relación social, aún
contra toda resistencia y cualquiera que sea el fundamento de esa
probabilidad. En tanto la dominación es la “probabilidad de encontrar
obediencia dentro de un grupo determinado para mandatos específicos (o para
toda clase de mandatos)”.
Se detectan instrumentos válidos para asegurar el éxito del poder
disciplinario. Estos son la vigilancia jerárquica, que se advierte en todas
sus sedes. No creemos que sea “casual” que toda la construcción de
espacios-aparatos contienen un punto central de observación (Bedelías) y
control permanente. Si bien es cierto que estos edificios son “prestados”
al mismo tiempo muestran la concepción adoptada por los organismos superiores
(Ministerio de Educación) al construir edificios para la enseñanza aún en
otros niveles (primarias o secundarias). También cabe advertir que la
vigilancia en esta Institución se realiza en forma “discreta” funcionando
“integradamente”. Se la puede observar
en la planificación curricular, tecnologías de instrucción
programadas, dinámicas de grupo y evaluación permanente tanto de las
conductas como del grado de aprendizaje. Otro instrumento lo constituye la
sanción normalizadora que no consiste en fuertes penalidades por desviaciones
que merecen ser castigadas (o recompensadas). No observamos la imposición de
penas que tiendan a normalizar más que en el examen, entendido éste como el
procedimiento mediante el cual se integran la jerarquía que vigila y la sanción
que normaliza. Coincidimos con el autor citado en tanto “el examen hace
entrar también la individualidad en un campo documental. El individuo es
construido-objetivado, encerrado-inmovilizado en un espesor de documentos”.
Se constituyen códigos que permiten registrar y homogeneizar los rasgos
individuales identificados mediante el examen. Asimismo, permanece latente la
“instrucción programada” que constituye una técnica pedagógica
orientada hacia la docilización y constitución de habitus predeterminados, a
través de una minuciosa descomposición de los tiempos, actividades,
ejercicios, controles. Con la moda de “evaluación continua o permanente”
en realidad se ha instaurado una evaluación “extendida e instalada a lo
largo de todo el proceso de enseñanza”. Una conclusión consecuente al
respecto nos indicaría que ésta metodología de enseñanza tiene un efecto
igualador, por cuanto todos los alumnos realizan un mismo recorrido, con
iguales metas, utilizando los mismos instrumentos, en los mismos plazos y con
iguales obligaciones y ventajas. Pero ante esta igualdad los resultados son
desiguales, constituyéndose en una reclasificación de los individuos
implicados. Ya no se reproducen los rangos iniciales sino que produce una
situación nueva de desigualdad como resultado de sus propias acciones. Sería
conveniente desarrollar nuevas estrategias y recursos que permitan alcanzar de
manera más eficaz las nuevas demandas de enseñanza-aprendizaje. Por ello la
necesidad de ensayar métodos y procedimientos de los tradicionalmente
ofrecidos por el modelo de organización y gestión burocrático que aún
predomina en esta institución (y en la mayoría del sistema educativo
argentino actual). La
autoridad escolar, en este establecimiento, no se advierte como instancia de
vigilancia y castigo. Podemos ratificar en los hechos que cualquier miembro de
la comunidad educativa tiene acceso sin dificultades a los Superiores, por
diferentes vías. En consecuencia aquí no encontramos muy asociadas las ideas
de “miedo” o “nervios” del contacto o concurrencia de los Alumnos a la
Autoridad (Regente, Rector, Coordinador de Carrera).
En la práctica particular de la docencia en este Instituto, aclaramos
y con alegría, que ciertas expectativas que teníamos los profesores[3]
sobre el comportamiento de los Alumnos de la Sede de Las Heras, no se
transformaron en predicción cierta. Esto es, que por prejuicios y entender
que naturalmente se tiende a hacer una clasificación de los alumnos que no
solo reproduce una jerarquización, acompañando expectativas sobre los
resultados esperados con respecto a sus conductas, nos vimos influenciados
hacia un tipo y calidad de relación. Teníamos mejores expectativas sobre los
alumnos de Ciudad por cuanto se trata de personas situadas en escalones más
altos de la estructura social y sin embargo se han obtenido mayores éxitos
escolares con alumnos de características socioculturales diferentes (sujetos
de Las Heras).
Otro aspecto interesante que plantea Tenti Fanfani, tiene relación con
la teoría integral de la práctica. Esta no consiste sólo en la conducta que
se observa en forma inmediata en un actor. Detrás de lo que hace un docente
está lo que piensa y su carga de experiencias. De igual modo podemos inferir
de un Alumno. La experiencia es el resultado de la vida. El Sujeto vive en un
contexto y muchas circunstancias escaparán a su voluntad. Se pueden objetivar
estructuras donde actuarán los sujetos, las que estructurarán la acción a
través de la producción y reproducción. Así la práctica escolar se
transforma en un lugar donde interactúa la historia objetivada y la historia
incorporada. La experiencia demuestra que no es suficiente transformar la
historia objetivada para cambiar el curso y el sentido de las prácticas
escolares. No es fácil acomodarse mecánicamente a las nuevas condiciones
estructurales y solemos constituirnos en cómplices del pasado. Hacemos algún
comentario al respecto porque la Dirección del I.E.S. tiene como política
asignar importante valor a la experiencia del Docente que presenta sus
antecedentes para incorporarse al mismo. Experiencia referida a su ejercicio
profesional en relación a la asignatura que se postula, pero con todas las
implicancias antedichas sobre “la práctica”. No olvidemos que el Alumno
también es sujeto y los conceptos anteriormente vertidos le son perfectamente
aplicables en cuanto ser humano. ·
GLOBALIZACIÓN, SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO Y CAMBIO TECNOLÓGICO
ACELERADO, COMO CONTEXTO EN EL QUE SE DESENVUELVEN LOS INSTITUTOS DE EDUCACIÓN
SUPERIOR ü
progreso técnico acelerado, sociedad del conocimiento, industrias
cerebrointensivas ü
globalización ü
de las estructuras empresariales piramidales a las organizadas en redes ü
aumento del desempleo/subempleo, aumento de la desigualdad social,
excluidos vs incluidos ü
nuevos yacimientos de empleo ü
devaluación de credenciales -en especial las del secundario- ü
aumento de la matrícula y del n° de graduados ü
necesidad de readaptar calificaciones para ciertos empleos ü
necesidad de crear nuevos técnicos/profesionales para los nuevos
yacimientos de empleo Aceleración
del cambio tecnológico, globalización e impacto sobre el empleo Es
prácticamente compartido por la mayoría de los analistas hoy en día a nivel
mundial -sociólogos, economistas, futurólogos e intelectuales en general-,
que el fin de siglo y la entrada en el nuevo milenio están asociados a un
proceso de profunda transformación en todos los niveles. Es más, según
algunos autores -Tedesco, 2002, citado en bibliografía-, no estaríamos
viviendo una de las periódicas crisis coyunturales propias de la evolución
del modelo capitalista, sino la aparición de nuevas formas de organización
política, económica y social. Este
proceso de cambio acelerado actual,
motorizado desde lo tecnológico, pero con hondos impactos en todos los ámbitos
de la sociedad, ha puesto en crisis tanto a los Estados-Nación, a las
relaciones entre economía y sociedad -crisis del trabajo- y al individuo, en
este último caso alterando los modos a través de los cuales se forman las
identidades individuales y colectivas -crisis del sujeto- -Tedesco, 2002-.
Nosotros, a los fines del trabajo que nos compete, vamos a hacer un mayor
hincapié en la crisis del trabajo,
dado que es el tópico más relacionado con la institución educativa a
analizar -terciario formador para el trabajo-. Dicho
progreso técnico acelerado,
manifestado a nivel empresarial a través de un creciente incremento de la
productividad, ha desatado fenómenos complejos, con caras que contrastan
entre sí, que implican tener un cuidado especial al analizarlo para no caer
en sesgos. En particular, si bien el aumento en la productividad de las
empresas destruye empleos -tanto a nivel primario como a nivel industrial y
de servicios-, es un fenómeno que no se va a detener porque la sociedad en
parte también se beneficia con la mayor
disponibilidad de bienes y servicios que dicha mayor productividad
empresarial permite, implicando mayores
niveles de satisfacción de los que pueden consumir. Estás son las 2
caras del progreso, mayores niveles de ingreso y satisfacción para los que se
pueden adaptar a los cambios, para el resto descenso social. Este
proceso de cambio tecnológico incrementado se relaciona con otro fenómeno:
el conocimiento y la información estarían reemplazando a los recursos
naturales, a la energía y al dinero como variables clave para la generación
y distribución del poder en la sociedad. Si
bien el conocimiento fue siempre una fuente de poder, ahora sería su fuente
principal -Thurow, 1996, citado en Tedesco, 2002-. En general se sostiene
que una sociedad y una economía basadas en el uso intensivo de conocimientos
producen una mayor desigualdad; es un hecho que en las sociedades que están
utilizando más intensivamente la información y los conocimientos en sus
actividades productivas, está aumentando significativamente la desigualdad
social. Crecimiento económico y mayor desigualdad social han comenzado a ser
concomitantes -Tedesco, 2002-. Además
hay que tener en cuenta que la
globalización, que desde el punto de vista económico ha implicado que
las empresas de países en vías de desarrollo deban soportar una mucha mayor
competencia con firmas del primer mundo, ha profundizado/exacerbado los
efectos del progreso técnico acelerado de los ´90 y de la actual década. La
globalización, deficientemente gestionada por el FMI, Banco Mundial y OMC, y
liderada por EE.UU. -quizás el gran ganador de todo este proceso- y en menor
medida por la U.E., ha implicado que la crisis
del trabajo, en particular en economías subdesarrolladas como las
latinoamericanas -Argentina principalmente- sea muy severa, profundizando los
niveles de exclusión y desigualdad
social. Las
estadísticas corroboran el aumento de la desigualdad social, En la biblografía
consultada de Tedesco se ve claramente como la disparidad en América Latina
como un todo ha venido aumentando durante los '90 en el marco de la
modernización productiva ocurrida en los últimos años: mientras que en 1970
la brecha entre el 1% más pobre y el 1% más rico de la población era de 363
veces, en 1995 había aumentado a 417.
Y
continúa Tedesco describiendo como esta situación se verifica en casi todos
los países de la región, y con mayor agudez en aquellos que concentran los
mayores niveles de población. Así en Brasil por ejemplo, entre 1970 y 1994
el 1% más rico de la población casi duplicó su participación en el
ingreso, mientras el 1% más pobre perdió alrededor del 25%, y sostiene
Tedesco que procesos similares se registran en México y Argentina, aunque sin
dar cifras. En síntesis: la reconversión productiva en la región ha
permitido recuperar el crecimiento, controlar la inflación, aumentar la
incorporación de varios países latinoamericanos en la economía
internacional, pero todo ello con un fuerte aumento de la inequidad social.
Y
la "reconversión productiva" comentada en el párrafo anterior,
causante del aumento de la desigualdad social en Latinoamérica en general y
Argentina en particular, está directamente relacionada con los cambios en las formas de organizar el trabajo en las empresas. En la
moderna organización del trabajo basada en la utilización intensiva de
conocimientos, se tiende a reemplazar
las tradicionales pirámides de relaciones de autoridad por redes de
relaciones cooperativas. Según Tedesco, en este nuevo esquema todas las
fases del proceso productivo son importantes y el personal, en cualquier nivel
de jerarquía que se ubique, juega un papel crucial. En consecuencia, los
niveles de calidad y de calificación de los trabajadores que se desempeñan
en un mismo proceso productivo deben ser semejantes. Pero esta mayor igualdad
entre los incluidos -en las redes empresariales- dice Tedesco, implica una
separación muy profunda con respecto a los excluidos. De allí se desprende
la importancia de la políticas del
gobierno para readaptar/formar mano de obra para que se pueda incluir en
dichas redes productivas, evitando quedar como excluidos del sistema.
Concluye Tedesco que la tendencia a excluir a los que no tienen ideas parece
ser más fuerte que la tendencia a excluir a los que no tienen riquezas. El
desempleo en Argentina en las últimas décadas. El colapso de los '90 y su
relación con el cambio tecnológico acelerado y la globalización. Las causas
internas. Hablando
de nuestro país en particular, la evolución del mercado de trabajo local en
los últimos años, con su pobre comportamiento en materia de creación de
puestos de trabajo ha contribuido al aumento de la desigualdad social. Filmus,
actual ministro de Educación de la Nación, en su trabajo -Filmus, 2001,
citado en bibliografía- muestra el languidecimiento del mercado laboral
argentino en las últimas décadas, en particular durante los '90, situación
directamente relacionada con las políticas
neoliberales de Menem/Cavallo -pro globalización- pero también por la ya
comentada tendencia mundial hacia el reemplazo
de mano de obra por máquinas de altísima productividad. Señala
Filmus que las primeras señales de las limitaciones del modelo desarrollista
de "crecimiento hacia adentro" respecto del mercado del trabajo
comienzan a evidenciarse a fines de la década del '60 -anteriormente hubieron
décadas en general de poco desempleo-. A partir de este momento comienza a
manifestarse la tendencia a la disminución del número de empleadores y de
trabajadores industriales y al aumento de cuentapropistas y trabajadores
independientes. Sin embargo es a partir de 1975/6 -comienza el último régimen
militar, en el cual jugarían un rol importante Martínez de Hoz, R. Aleman y
otros con ideas liberales- cuando se produce el punto de inflexión y cambio
de ese modelo que, en el caso del mercado laboral, marca el inicio del fenómeno
de "latinoamericanización" -precarización e informalización del
mercado laboral -de la estructura ocupacional argentina. Y
si bien esta tendencia se profundiza durante los '80, la llamada década
perdida en Latinoamérica, una situación de
desempleo de masas como la actual no era realidad aún. Si bien durante
este período nuestro país sufrió un crecimiento negativo del PBI per cápita
-1,4% negativo en promedio anual-, no se dio un fenómeno de crecimiento
importante del desempleo, aunque se produjo un aumento del empleo de baja
productividad y el deterioro y profundización de la heterogeneidad del
mercado laboral. Es
durante los '90 cuando se produce el fenómeno de desempleo de masas, que aún
hoy persiste. Durante esta época, se comienzan a aplicar en grado sustantivo
las políticas neoliberales, insinuadas entre 1976-83 por el régimen militar
-en especial el lapso de Martínez de Hoz como ministro de Economía-. Durante
los '90 se aplicaron políticas de
privatización de empresas públicas, apertura de la economía, desregulación
de la economía, cierta flexibilización laboral, todas de alto impacto en
el mercado de trabajo, que sumadas a la ya comentada tendencia mundial a
crecer sin generar demasiados puestos de trabajo se transformaron en un cóctel
explosivo para nuestro -hasta ese momento- estable mercado de trabajo. Si bien
Argentina creció bastante durante el período, el desempleo llegó a niveles exorbitantes -de 2 dígitos generalmente,
en 1999 cuando termina Menem era del 14.7%-.
Pero
no sólo el desempleo creció durante los '90, el subempleo -gente que trabaja menos de 30 horas semanales y busca más-
también lo hizo a niveles muy altos, lo que refuerza la idea del deterioro
del mercado laboral argentino. Y este fenómeno de subocupación involuntaria
tuvo su correlato en el aumento de la sobreocupación
-gente que trabaja más de 45 horas semanales-, vinculada con la caída de
ingresos de los trabajadores empleados y con la estrategia empresarial
defensiva por la cual se procede al ahorro de trabajadores a partir de la
ampliación de la jornada laboral. Por esta última razón, según Filmus
-citando a Montoya, 1998- en períodos expansivos del ciclo económico se
produciría un aumento de las horas trabajadas y no de los empleos. Mercado
laboral y política educativa a nivel medio en nuestro país La
escuela media generalmente ha seguido una evolución asociada con la de la
economía y el mercado laboral en nuestro país. Filmus reconoce tres etapas
claramente diferenciadas entre los inicios del siglo XX y la década del '80.
La primera etapa está asociada con el modelo económico de "crecimiento
hacia afuera" -modelo agroexportador que dura hasta la crisis del '30-,
donde el sólo hecho de terminar el secundario daba ascenso y prestigio
social, especialmente para los nuevos sectores medios que buscaban disputar el
poder político de los grupos tradicionales. La segunda etapa está teñida
por la Industrialización Sustitutiva de Importaciones -ISI- y dura hasta
aproximadamente fines de los '60, cuando comienza a entrar en crisis dicho
modelo, y se caracterizó por el particular desarrollo de la modalidad técnica
para cubrir los puestos de trabajo que requería la industria. Y durante la
tercera etapa se produce una importante expansión de la escuela media
vinculada al cambio ocupacional de la región, con mayor ímpetu de los
servicios, donde son entonces las escuelas comerciales las que encabezan las
tasas de crecimiento de la matrícula[4].
El
rasgo común de las tres etapas es la amplia capacidad de la escuela media de
favorecer un proceso de movilidad
social ascendente entre quienes la culminaban. Pero a partir de mediados
de la década del '70, este proceso empieza a perder vigencia y se observa un
paulatino proceso de devaluación de
credenciales educativas, asociado con un estrechamiento de las
oportunidades laborales y en palabras de Filmus, con una transformación de la
escuela media de trampolín a paracaídas,
posibilitando este último el descenso más lento de quienes concurren más años
al sistema educativo. Hacia 1999 la tasa de desocupación de la PEA con
secundario completo -14.1%- se encontraba mucho más cercana a aquella con
primaria completa -16.9%- que a la que había alcanzado a terminar estudios
superiores -6.4%- -Filmus, 2001-. Otros datos de Filmus que muestran esta
tendencia son: ·
en 1980, 2 de cada 3 egresados del nivel medio trabajaban en el sector
formal mientras que en 1999 sólo lo hacía 1 de cada 2. La otra mitad se
desempeña en el sector informal o se encontraba sin trabajo. ·
la sobreducación -egresados secundarios o universitarios/terciarios
incompletos que hacen tareas sin calificación o con una calificación
operativa- creció en forma significativa, del 53.2% en 1991 al 59% en 1997. Para
finalizar, la educación terciaria,
objeto de estudio de nuestro trabajo, recién ha tenido un crecimiento
importante durante la década de los '90, en especial porque es visualizada
por los gobiernos de turno como un muy interesante instancia para formar/readaptar
mano de obra que no va a "incluirse" en el sistema con las
credenciales secundarias -hoy devaluadas-, pero que tampoco va a obtener una
credencial más fuerte -médicos, ingenieros, contadores, abogados, hoy también
con síntomas de saturación-. Y dicha educación terciaria, como el IES
Manuel Belgrano de Mendoza analizado en este trabajo, apunta básicamente a
formar profesionales para los nuevos
yacimientos de empleo, porque de lo contrario, si focalizara en
carreras/estudios tradicionales, sería inviable en el largo plazo. Nuevos
yacimientos de empleo ¿Pero
dónde se localizan los nuevos yacimientos de empleo en estas épocas de
trabajo menguante? En especial están relacionados con las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones -TICs-,
que incluyen los sectores del software/sistemas, redes y
telecomunicaciones, robótica, etc.-, con la biotecnología,
con las llamadas industrias culturales,
con el turismo, entre otras
industrias, y traen como obligación ineludible para el gobierno el
direccionar recursos humanos, en especial los jóvenes en edad de estudios
superiores, para que se califiquen y luego se empleen en dichos sectores. Para
concluir, el debate político en torno a este crucial tema es cómo
hacer para que toda la sociedad se beneficie de esta mayor productividad de la
economía y no sólo algunos, o en términos de Tedesco, cómo
incluir a los excluidos. Y allí es donde las instituciones de formación
para el empleo -en especial relacionados con los nuevos yacimientos de empleo-
juegan un rol clave, tanto a nivel universitario como terciario. ·
LA PROBLEMÁTICA EDUCACIÓN-TRABAJO EN UN CONTEXTO DE CAMBIO TECNOLÓGICO
ACELERADO Al
analizar el I.E.S. Manuel Belgrano debemos recordar que se trata de un
instituto terciario con una
formación técnica, pero no a la
usanza de las antiguas escuelas de educación técnica donde el perfil del
egresado era pensado básicamente para las industrias y talleres. En el caso del Belgrano es una formación con un amplio
horizonte de aplicación, ya que diseño, sistemas y telecomunicaciones, son
disciplinas que pueden aplicarse a las industrias, servicios, comercio,
administración, etc. Destacamos estas características, de terciario con
nuevas orientaciones, porque la mayor parte de la bibliografía consultada se
refiere a educación primaria o de nivel medio, y en cuanto a la relación
educación trabajo se encara casi todo el material hacia el trabajo
industrial. Por lo tanto en
muchos casos ha sino necesario hacer interpolaciones o inferencias, para
aplicar los conceptos extraídos del material de estudio al instituto objeto
de nuestro análisis. Al
tratarse de una institución de formación eminentemente técnica,
inmediatamente se nos viene a la mente la relación con las teorías del
capital humano. Estas teorías
surgen en la década del cincuenta en Estados Unidos y se difunden por nuestra
región latinoamericana en la década siguiente de la mano de la CEPAL y de
los gobiernos desarrollistas, y van a dar lugar a políticas intensivas de
crecimiento industrial, para lo cual es fundamental la capacitación de la
mano de obra nacional. La
inversión en capital humano tiene dos dimensiones: la pública o estatal y la
individual. En cuanto a la
segunda, en el caso de la institución que nos ocupa, es relativa ya que se
trata de un establecimiento estatal provincial y por lo tanto gratuito.
La principal inversión que hacen los estudiantes es en tiempo y
esfuerzo, traduciéndose en términos económicos en lo que Schultz llama
renta renunciada, por las horas que el estudio quita al trabajo que podrían
realizar los alumnos. O sea
que hay una postergación en el tiempo de beneficios inmediatos, pero que
redundará más tarde, al menos teóricamente, en mejores empleos y por lo
tanto en mejores ingresos, relacionados con una mejor capacitación de acuerdo
a la teoría que estamos analizando. Desde
el punto de vista individual no podemos poner en duda que, en reglas
generales, una persona más capacitada obtendrá empleos mejor remunerados. Pero esto esta visto desde una óptica netamente
individualista, donde algunos logran despegarse del resto, ya sea por mejores
circunstancias al momento del despegue, por mayor capacidad individual, tanto
mental, física como emocional. Pero
qué sucede, como ocurre actualmente, si son muchas las personas que alcanzan
esas metas de capacitación y el sistema económico no genera igual cantidad
de empleos, o sea que el sistema educativo crece más que el sistema
productivo. Se produce por esta
causa una devaluación de las credenciales, y por lo tanto va a influir poco
en la mejora económica y ascenso social de esos graduados. Morgenstern
habla de las nuevas formas de exclusión, que afectan a las clases medias,
como por ejemplo la sobreoferta de graduados, problema reconocido en la
Sociología de la Educación y
que trae como consecuencia la devaluación de las credenciales. El
tema de la devaluación de las credenciales nos lleva a otro que está íntimamente
relacionado: el problema de la sobreeducación.
En muchos casos un título no es suficiente para obtener un empleo,
pero esto no significa que la persona no esté capacitada para ejercerlo, sino
que al haber tanta oferta los empleadores pueden darse el lujo de exigir títulos
que darán por resultado un trabajador sobreeducado para el mismo. Es en
realidad una política errónea de las empresas actuar de esta manera, ya que
la autoestima del empleado y el compromiso con el trabajo van a ser muy bajos.
Simplemente esperará la oportunidad de lograr un empleo acorde con sus
credenciales. Así es muy común
encontrar gente con escolaridad media que realiza trabajos no calificados, y
universitarios en puestos que podrían ser ocupados perfectamente por una
persona con nivel de escolaridad media. Al
respecto son reveladores los datos que proporciona Filmus: de 60.000 avisos
calificados el 80,5 % exigían títulos secundarios para trabajos operativos y
el 6,7% para trabajos no calificados. Desde
el punto de vista macro el estado invierte en estos tipos de institutos que
apuntan a habilidades necesarias en prácticamente todos los ámbitos de la
vida económica, sobre todo las especialidades en sistemas y
telecomunicaciones. Sin una análisis
profundo de estas carreras, de la inserción de los egresados en el mundo
laboral, sin la comparación con los egresados de otros institutos públicos y
privados, esta institución encajaría perfectamente en la teoría clásica
del capital humano. En
el caso de los títulos que brinda la institución que nos ocupa, debemos
aclarar que también los brindan varias instituciones del medio, tanto
estatales como privadas, por lo tanto ninguna de estas credenciales garantiza
una rápida inserción laboral en buenos trabajos.
Sin disponer de estadísticas generales al respecto, el conocimiento de
casos y la percepción personal nos dicen de la gran cantidad de personas con
títulos de la rama informática que realizan trabajos no relacionados con su
profesión. Esta apreciación es
confirmada por las encuestas y estadísticas del instituto, de las que si bien
no están listos los resultados finales, las autoridades nos han adelantado
conclusiones provisorias. Manifiestan
que si bien la mayoría están empleados, en general no lo están en
ocupaciones de su especialidad. En
cuanto a la capacitación en el lugar de trabajo, son pocas las empresas que
la realizan, de una manera formal con cursos específicos y que puedan servir
el día de mañana como antecedentes. Esto
se da en las empresas grandes. En
las pequeñas y medianas empresas se da un aprendizaje al estilo de los viejos
aprendices, que aprendían en la práctica al lado de gente más
experimentada, de la cual recibe los consejos necesarios para el cumplimiento
de sus tareas. De manera similar
es el aprendizaje práctico de los pasantes, a los que podríamos calificar de
aprendices, aunque cuentan con un bagaje teórico que no tienen los otros
trabajadores. Esta
visión relativamente pesimista acerca de los títulos otorgados por el I.E.S.
Belgrano, no significa negar la utilidad de los mismos, y esto, además de
relacionarlo con la devaluación de las credenciales, hay que relacionarlo con
lo sostenido por Filmus sobre la escuela,
cada vez más necesaria y cada vez más insuficiente.
O sea que es necesario para los alumnos contar con estos estudios, pero
los mismos por sí solos no garantizan nada. La teoría del capital humano es rebatida por Thurow, ya que debido al gran proceso escolarizador masivo de la segunda mitad del siglo XX, la educación es más uniforme pero los ingresos no se han uniformado de la misma manera, ni el rápido crecimiento de la educación se tradujo en un incremento más rápido de la economía. Para
ratificar que las predicciones de la teoría del capital humano no se
cumplieron citamos a Morgenstern: “En Estados Unidos, pese al crecimiento espectacular de la
economía, se viene acentuando la polarización social. Por una parte los salarios reales disminuyeron en todos los
sectores, con excepción del financiero.
Este descenso afectó tanto a los trabajadores cualificados como a los
no cualificados, aunque en estos últimos es más acelerado y relativamente más
importante”. La
misma analista, al hablar de la economía de tiempo flexible sostiene que
exige distribuir el conocimiento, independizarlo de las jerarquías, sería un
patrimonio compartido, lo que está en las antípodas del cálculo que hace el
actor racional en la teoría del capital humano cuando decide invertir en
educación. Es
interesante analizar el I.E.S. Belgrano desde el punto de vista de la teoría
de las redes de Boudelot y Estable, aunque estos se refieran básicamente a la
escuela primaria. Pero cabe hacer
la siguiente reflexión sobre este instituto terciario pero no universitario:
¿se lo puede considerar como la culminación de una carrera dentro de la red
primaria, pero que no habilita para pasar a la red secundaria superior? Pensamos
que puede llegar a considerarse de tal manera ya que el propio P.E.I. de la
institución, en varias ocasiones recalca la subordinación de los egresados
de este instituto a los
profesionales egresados de las universidades, y que son los destinados a la
red secundaria superior. No se
trataría, desde este punto de vista, más que de un alargamiento del proceso
de escolaridad, el cual ya produjo en la fase primaria, la división en redes.
Como dicen estos autores, se les estaría impidiendo a estos
estudiantes acceder a la cultura burguesa en todo su esplendor, invitando a
cada uno a mantener su rango. Esto
sin desconocer la transmisión de conocimientos y destrezas profesionales para
fabricar el pueblo que se necesita. Para
Filmus en el proceso educativo hay dos dimensiones: una social y otra
individual. Esto permite que en
determinadas condiciones y en un mismo momento la educación puede ser un
factor de reproducción social y a la vez de progreso personal para
importantes sectores de la población. Podría
ser este el caso de nuestro instituto, al otorgar credenciales subordinadas
pero que a la vez permiten un ascenso social y económico.
Del
mismo modo que lo hicimos con la teoría de las redes, corresponde hacer
algunas apreciaciones respecto de la teoría de la correspondencia de Bowles y
Gintis. Sostienen
estos autores que el sistema educativo, al integrar los jóvenes a los papeles
laborales limita el desarrollo personal, ya que la escuela reproduce las
relaciones que se dan en el medio laboral.
Este instituto, al ofrecer una salida laboral con puestos subordinados
a otros que corresponden al nivel universitario, de algún modo podría estar
cumpliendo con esa tarea señalada por los autores citados.
Limita así el desarrollo personal de los estudiantes perpetuando en
sus conciencias la estratificación social, donde, si bien puede alcanzar
niveles intermedios, no puede llegar a los superiores.
Al asumir puestos subordinados en la estructura laboral no participa en
la toma de decisiones en las empresas. De
este modo ayuda a legitimar la desigualdad económica y la orientación
meritocrática de la educación. A
la vez, al dar satisfacción a sus necesidades por medio de las credenciales
otorgadas, contribuye a la estabilidad del sistema eliminando las tensiones
que provocan las necesidades insatisfechas. Al
pertenecer los alumnos de este instituto a la clase asalariada, ya que la gran
mayoría de ellos trabaja, estarán destinados a los puestos de nivel medio
pero no a los directivos. De esta
manera contribuye a la perpetuación de la estructura de clases que exige la
reproducción de la división jerárquica del trabajo. No
cabe duda de que la creación de este instituto superior está relacionado con
el tema del credencialismo. Para
Collins las mayores exigencias de educación formal se deben a la elevación
de requisitos educativos para empleos ya existentes.
Pero se debe hacer la salvedad de que las mismas tareas de antes, se
realizan ahora con el aporte de las nuevas tecnologías, como la informática.
Por eso, si bien la esencia del trabajo no cambia, se requiere la
acreditación de nuevas credenciales. Por
ejemplo en el ámbito administrativo contable, al antiguo título de perito
mercantil hay que añadirle conocimientos de computación, aunque sea en sus
formas operativas más simples. Para
Thurow las cualificaciones necesarias se adquieren en el propio trabajo, lo
que la educación formal debe hacer es garantizar la entrenabilidad de una
persona, o sea que su adiestramiento tendrá menos costo que el de otro
trabajador con menos credenciales. Desde
la perspectiva de otras teoría, y dado el enfoque del
trabajo que hemos realizado y por las características de la institución
analizada no hemos podido aplicar los análisis microsociológicos del
contexto pedagógico, que hubieran sido de gran interés, pero para ello sería
necesario un estudio particular y detallado del proceso educativo en el propio
instituto. Por tratarse de un
colegio terciario, de ingreso voluntario, no vemos, y no creemos que se
produzcan casos de resistencia cultural. La
vida institucional de este instituto la podemos situar en el marco de la
crisis de la sociedad salarial producida en los últimos años del siglo XX,
que ha demostrado la vulnerabilidad del sistema fordista de producción.
Esta crisis se ha traducido en un gran aumento de la tasa de desempleo
y una menor calidad de los trabajos. Si
bien es aventurado hablar del fin del trabajo, como lo sostiene Rifkin, si
podemos asegurar que hay una progresiva transformación del trabajo.
Nuevas formas que se refieren al uso del tiempo y a las condiciones
exigidas para cubrir los nuevos empleos. Al
trabajo fordista, previsible y de tiempo completo, que exigía conocimientos
específicos y que no admitía la toma de decisiones por parte de los
trabajadores, se oponen hoy nuevas formas de empleo.
Éstas se caracterizan por los nuevos modelos en el uso del tiempo, así
las modalidades de tiempo parcial, temporal y de autoempleo.
Los requerimiento de competencias también han variado, ahora son menos
específicas, más abstractas y amplias, aplicables a distintas situaciones
laborales, rápidamente adaptables a nuevas circunstancias y que permiten la
toma de decisiones por parte de los trabajadores. Hay que aclarar que la modalidad fordista no sólo no ha
desaparecido, sino que sigue afectando a la mayoría de los trabajadores,
aunque las nuevas modalidades avanzan inexorablemente, sobre todo en las
industrias que usan tecnología de punta.
También hay empresas donde el sistema es una mezcla de fordismo y
producción flexible. Las
soluciones a los problemas que
plantea esta crisis pueden se vistas desde una perspectiva individual, donde
cada persona deberá procurarse la capacitación que le permita acceder a un
empleo, mejorar el que tiene o simplemente mantenerlo.
Esta es la visión del neoliberalismo salvaje, individualista, egoísta
y falto de solidaridad. También
esta crisis se puede abordar desde
un punto de vista social, como un problema de todos, que entendemos es
lo correcto, ya que la crisis repercute no sólo en los afectados directamente
sino en la sociedad toda. En la crisis actual de nuestra sociedad, cuya gravedad no es
percibida por todos, no se trata de salvarse solo, tirando a los demás de la
balsa, sino de salvarse con todos. Dentro
de esta visión social de la problemática actual podemos situar la creación,
por parte del gobierno provincial, del I.E.S. Belgrano. Una
de las características de las nuevas formas de trabajo es la subcontratación,
una cadena de subcontrataciones, hasta llegar a quien efectivamente realiza el
trabajo, que puede ser una pequeña o microempresa, incluso unipersonal.
Porque la tarea concreta a realizar es muy específica y de pequeña
envergadura, aunque pueda formar parte de un gran proyecto.
En este sentido nuestro instituto, de acuerdo a lo observado en el
P.E.I., ofrece importantes oportunidades de empleo para ser realizados con
autonomía. También
responde la capacitación brindada por el I.E.S., a tenor de lo expresado en
el proyecto educativo institucional, a las nuevas exigencias de capacitación,
y no solamente otorgar conocimientos
técnicos específicos como lo planteaba el sistema fordista. El desarrollo de estas competencias son fundamentales en los
tiempos que se viven actualmente, el ritmo vertiginoso de innovaciones tecnológicas,
hace necesaria la actualización permanente de conocimientos.
Sin el desarrollo de competencias amplias y básicas, es imposible la
capacitación continua de los trabajadores. Esta
capacitación no sólo se refiere a los conocimientos específicos de la
carrera, sino en un sentido general, por
ejemplo estudio de idiomas y de otras culturas, fundamentales en un mundo
globalizado. Por eso hay que
resaltar los convenios del M. Belgrano con otros institutos del medio para la
capacitación en lenguas extranjeras. También en este marco debe ser
considerado como algo positivo la inclusión en la currícula de disciplinas
humanísticas, a las que se les da la importancia debida con la creación de
un Departamento de Humanidades. En
el capitalismo de hoy, conocido como capitalismo del conocimiento, el capital
más valioso de las empresas reside en el grupo de trabajadores del
conocimiento, que son precisamente los que forma el instituto objeto de
nuestro estudio. Viéndolo desde
esta perspectiva, la oferta educativa el I.E.S. puede resultar muy atractiva
para quienes quieran realizar estudios superiores, y para reafirmar esto
citamos a Morgenstern: “Crece
la demanda de servicios estratégicos y en algunos sectores, como el informático,
ya hay signos alarmantes de escasez de personal competente, como ocurre en
Estados Unidos y Alemania”. Hoy
en día hay algo más que se necesita, además de las calificaciones y los
conocimientos específicos, para
aumentar las posibilidades de empleo, es lo que algunos llaman “educación
social”, mucho más intangible que el propio conocimiento.
Algunos lo definen como personalidad carismática, lo que hace
referencia a una serie de características que debe reunir la persona como
sociabilidad, capacidad de trabajar en grupo, liderazgo, capacidad de asumir
riesgos, enseñar, aprender y negociar,
etc.. Muy
importante para el desarrollo de estas cualidades, y para ir conociéndose el
propio estudiante en situaciones laborales concretas son las pasantías.
Ya que de otra forma no es posible desarrollar o cambiar ciertos
aspectos de la personalidad, algo
muy difícil de implementar en el propio colegio.
De ahí la importancia de los convenios establecidos entre nuestro
instituto de estudio y diversas instituciones y empresas del medio para la
realización de pasantías. Pero
debemos aclarar que éstas se han instituido recientemente y que no todos los
estudiantes las realizan. También
las carreras de informática y telecomunicaciones, y en menor medida la de
diseño, que brinda el I.E.S. tienen que ver con los nuevos yacimientos de
empleo. Estos se dan en muy variadas ramas de la economía y por lo tanto los
caracteriza su heterogeneidad. Lo que tienen en común es que todos se generan
a partir de nuevas necesidades individuales o colectivas que no están
cubiertas o lo están parcialmente. Si
bien estos nuevos yacimientos de empleo obedecen a las reglas de la economía
de mercado, están mucho menos expuestos a la competencia internacional, lo
que facilita la generación de empleo y poder definir éste como el principal
objetivo en su promoción por parte de los gobiernos. Las dos primeras
carreras mencionadas están ubicadas en la clasificación de la Comisión
Europea en el grupo A (los servicios de la vida diaria) ítem 3 (las nuevas
tecnologías de la información y de la comunicación).
Aunque en otro apartado Morgenstern lo considera no como nuevos
yacimientos de empleo sino como mercados de trabajo en pleno auge, en los que
la oferta de personas cualificadas resulta insuficiente.
También estas consideraciones hacen sumamente atrayente la oferta del
instituto Manuel Belgrano, para las personas que quieran incorporarse a este
relativamente reciente mercado laboral y vale la pena, para corroborar esto,
citar a Morgenstern: “El
déficit de personal cualificado en el campo de las nuevas tecnologías está
empezando a resultar alarmante para las empresas europeas.
En Alemania, por ejemplo, no se pudieron cubrir cerca de 70.000 puestos
durante 1999. El déficit es
particularmente grave en el sector de Internet, debido a la expansión del
comercio electrónico (International Herald Tribune, 1999)”. En
la actualidad, al tratar el tema de la educación surge siempre, como solución
mágica, la palabra “competencias”. En
el modelo fordista las tareas se descomponían en las operaciones más simples
y se capacitaba específicamente para las mismas. Hoy están surgiendo tipos
de trabajos que podemos considerar complejos, donde se necesitan distintos
tipos de calificaciones, aptitudes y actitudes, donde la polivalencia y la
rotación de ocupaciones son habituales. Las tareas no se dividen sino que se
integran, complejizándose. Por eso el centro de atención se ha focalizado en
las competencias, un conjunto de saberes y características personales, que
permiten desempeñarse en distintos ámbitos,
adaptarse rápida y fácilmente a nuevas situaciones, y que permitan
resolver problemas imprevistos. Y
es fundamental que estas competencias puedan trasladarse transversalmente, de
un puesto a otro, de una empresa a otra. Estas
competencias son imprescindibles para las nuevas modalidades de la producción
flexible, definida por Coriat como la capacidad de fabricar sin una mayor
reorganización productos diferentes, a partir de una organización básica de
los equipos y con una reducida demora del ajuste (citado por Rodríguez
Guerra). Esto lo podemos
considerar como las nuevas competencias empresariales, paralelas a las nuevas
competencias laborales de los trabajadores.
Evidentemente no se puede pensar en una producción flexible sin una
fuerza de trabajo también flexible, y esto de logra por medio del desarrollo
de las competencias. En
estas competencias se pueden distinguir dos niveles: las competencias de
empleabilidad, o sea aquellas necesarias para obtener un empleo de calidad o
para poder reciclarse. Son las
habilidades básicas como expresión oral y escrita, matemática aplicada,
capacidad de abstracción o pensar. Estas
requieren una enseñanza sistemática y gradual.
El otro nivel es el más difícil de enseñar, porque están
relacionadas con las características personales, como capacidad de trabajar
en grupo., liderar, negociar, atender clientes, manejar la diversidad
cultural, etc.. Estas
competencias son muy difíciles de desarrollar en una educación formal y en
la propia institución, porque si
bien requiere de conocimientos, también exige la práctica laboral e incluso
necesita de la educación no formal. De
ahí la importancia fundamental de las pasantías, al respecto dicen Gallar y
Jacinto: “Las pasantías, cuando la experiencia laboral es variada y
está acompañada por un reflexión educativa, es un excelente vehículo para
la adquisición de estas competencias”. Bidaux
y Mercier, citados por Rodríguez Guerra, sostienen que las características
esenciales del trabajo en la producción flexible, son la abstracción, la
socialización y la gestión. Por
abstracción se entiende una capacidad de lectura, de interpretación y de
decisión a partir de los datos entregados por aparatos.
Socialización significa la interiorización de la nueva cultura de la
producción, la capacidad de poner a disposición de los demás sus
habilidades y conocimientos y también de aprender permanentemente de los demás.
Gestión es la atribución dada a los trabajadores, en grupos o
individualmente, de grados variables de autonomía para organizar y gestionar
su propio trabajo. Conceptos que
con otras palabras definen las competencias de los que hemos hablado
anteriormente. Para
Rodríguez Guerra, hoy en día un trabajador cualificado no es tanto el que es
especialista en una tarea o grupo concreto de tareas, sino más bien aquel que
es capaz de aprender y adaptarse rápidamente a nuevas situaciones laborales.
Se trata de favorecer un proceso permanente de aprendizaje y adaptación
de las competencias. Para las nuevas modalidades laborales el especialismo es
considerado como nocivo. Para la
producción flexible se trata de eliminar las
rigideces jurídico institucionales, producto de las leyes laborales y
los poderosos sindicatos a que dio lugar la modalidad fordista de trabajo.
La otra rigidez que se trata de superar es la incapacidad de los
trabajadores, preparados para una operación específica, lo que se remediaría
con la nuevas cualificaciones que se intenta otorgar en los colegios.
La
demanda ha variado en los últimos años, y a esto se debe a lo que se conoce
como producción flexible. Ahora
se solicitan productos diversificados y personalizados, de mayor calidad y por
lo tanto se requieren lotes menores y no la producción masiva del modelo
fordista. Respecto del uso de la tecnología hay dos enfoques: tecnocrático y antropocéntrico: el primero trata de eliminar cada vez más el trabajo del hombre, dejándole solo tareas banales y un papel cada vez más pasivo Se da una polarización de las cualificaciones, porque en contraposición al trabajador anterior, está el trabajador supercualificado, que proyecta y mantiene los sistemas, y domina las tecnologías sofisticadas. El primer tipo de trabajador estaría relacionado con el sistema fordista. El
enfoque antropocéntrico busca una división de funciones entre el hombre y la
máquina, que considere los puntos débiles y fuertes de cada uno.
Considera al hombre no como objeto sino como sujeto, integrándolo al
trabajo de manera sustancial, participando en la elección, definición y diseño
de los sistemas junto con proyectistas y gerentes.
Hay una revalorización del saber obrero.
Si los objetivos del P.E.I. del Manuel Belgrano se cumplen,
indudablemente, en sistemas basados en esta visión, sus estudiantes tendrían
cabida. Los
modelos adoptados varían mucho según los países, la rama de la actividad o
de la industria de que se trata, de la tecnología disponible, de la mano de
obra con que se cuente, y en última instancia, de las políticas adoptadas
por las empresas. Ya
hemos visto las capacidades que se exigen a los trabajadores para la realización
concreta de sus tareas, pero Segre habla de otro tipo de exigencias como
responsabilidad, atención, compromiso e
interés por el empleo. Esto
es sin duda lo ideal, pero debe llevar una contraprestación de parte de las
empresas, también estas deben atención, compromiso e interés hacia el
empleado. Pero en el auge actual
del neoliberalismo es muy difícil encontrar en las empresas esas actitudes
hacia sus trabajadores. En
general en los países en desarrollo se da un uso predatorio de la mano de
obra, con salarios bajos, altas tasa de rotación, poca inversión en
entrenamiento y capacitación, con relaciones industriales autoritarias.
No
podemos decir que tengamos en este instituto un caso de currículum oculto,
pero algo así podemos considerar si tenemos en cuenta que en el caso de la
carrera de telecomunicaciones no se pueden realizar prácticas por la falta de
materiales, que las pasantías no se cumplen como se debiera, y que una porción
no despreciable de los alumnos de sistemas no trabajan en lo suyo.
Existe la posibilidad de que estas circunstancias, más el fenómeno de
la devaluación de las credenciales, resulten en la frustración de las
expectativas de quienes ingresaron a la institución.
También es probable que la visión del P.E.I. de la institución sea
muy optimista en la formulación de sus objetivos, que quizás no están del
todo de acuerdo con la realidad. Es
más, quizás algunos extremadamente pesimistas en su visión de los
institutos terciarios puedan pensar en una política del Estado para quedarse
con su conciencia tranquila, pero tal vez con la convicción íntima de que no
darán una gran oportunidad a los estudiantes.
Esto recuerda a la política de Margaret Tatcher en Gran Bretaña,
donde a los desocupados generados por su política neoliberal se les daban
cursillos instrumentales sabiendo que nos les servirían de nada.
Esta última hipótesis (pesimista) se deberá estudiar en el futuro,
ya que el fenómeno de los terciarios es bastante nuevo en nuestro país como
para sacar hoy conclusiones definitivas. También
está relacionado con las expectativas posteriores de los alumnos con la
obtención de un título secundario, si bien la gran mayoría manifiesta su
intención de concurrir a la universidad, los trabajos de Filmus muestran que
ese porcentaje se reduce enormemente en el
grupo socioeconómicamente más bajo.
Un dato que nos parece contrastante es que dada la población escolar
del instituto, conformada mayoritariamente por gente que trabaja, de las
encuestas de Filmus resulta que Sistemas no está entre las más elegidas para
continuar los estudios terciarios o universitarios, apareciendo recién el el
quinto lugar de las preferencias. Un
dato que nos llamó poderosamente la atención es el que surge de las estadísticas
que figuran el P.E.I. sobre la edad de los alumnos, y es que en primer año la
edad promedio es de veinticuatro años,
o sea que no se trata en general de alumnos recién egresados del polimodal, y
ésto, relacionado con el alto porcentaje de estudiantes que trabajan, nos
hace suponer que se trata de personas con fracasos universitarios, gente que
comprendió que para insertarse laboralmente necesita más capacitación, o
que se trate de alumnos del polimodal con serios problemas educativos que los
llevó a repetir, y para esto podemos ver las estadísticas de Filmus sobre
repitencia y sobriedad, que afectaban claramente al grupo de nivel más bajo.
Pero al no disponerse de encuestas y estadísticas de la institución
al respecto, sólo podemos hacer inferencias y dejar planteado el tema para una
investigación posterior que nos parece muy interesente.
Esto
puede implicar el juego con las ilusiones, expectativas y esfuerzos de los
alumnos que provienen de niveles más bajos y sus familias. Ya Bowles y Gintis demostraron con sus estudios que la
capacidad cognitiva no es lo fundamental para conseguir los mejores empleos;
también hemos hablado de lo que se llama “educación social”, fundamental
en el mercado laboral actual; Bourdieu habla del capital cultural; otro dato
importantes es el capital social dado por las relaciones familiares; por si
esto fuera poco algunos neoliberales atribuyen las capacidades cognitivas a
una cuestión genética hereditaria. Lo
que queremos decir con esto es que el hecho de que los hijos de familias de
los niveles sociales más bajos accedan a títulos importantes, tienen pocas
posibilidades de alcanzar los empleos que se merecerían de acuerdo a esas
credenciales. Al respecto son
reveladoras las palabras de Bourdieu: “Efectivamente,
tras un período de ilusión y hasta de euforia, los nuevos beneficiarios
comprendieron en términos generales que, o bien no bastaba con tener acceso a
la enseñanza secundaria para tener éxito en ella, o bien no bastaba tener éxito
en ella para tener acceso a las posiciones sociales que los títulos
escolares, y en particular el bachillerato, permitían alcanzar en otras épocas,
es decir, en momentos en que sus equivalentes no recibían esa enseñanza
secundaria.” Más
adelante agrega el mismo autor: “Los alumnos o estudiantes salidos de las familias más desprovistas culturalmente no tienen muchas posibilidades de obtener, al cabo de una larga escolaridad a menudo pagada con pesados sacrificios, otra cosa que un título devaluado; y si fracasan –lo cual sigue siendo el destino más probable para ellos-, quedan condenados a una exclusión sin duda más estigmatizadora y total que en el pasado: . . . “tuvieron su oportunidad”. . . . Así, la institución escolar tiende cada vez más a presentarse ante las familias y los mismos alumnos como un engaño, Hasta
aquí hemos desarrollado nuestro análisis sobre los dos principales actores
implicados en el proceso educativo desde el punto de vista de las teorías del
capital humano: el Estado y los estudiantes,
Hemos dejado de lado los docentes, por no ser su papel tan decisivo en
estas teorías, y que en realidad podrían asimilarse a la misma problemática
de los alumnos. Pero hay un
cuarto actor que tiene una gran importancia visto desde el capital humano, y
que es el beneficiario directo de los esfuerzos educativos del Estado y los
alumnos. Nos referimos a las
empresas, que usufructúan el capital adquirido por los egresados de las
distintas instituciones educativas, pero que poco hacen
por el sistema educativo en general.
Nos vienen a la memoria las reflexiones de Iván Illich al respecto, si
bien su teoría es bastante utópica para aplicarla de una manera general,
parcialmente algunas de sus ideas podrían ser de utilidad.
Por ejemplo que en el sistema laboral actual el trabajador debe estar
previamente acreditado para acceder al empleo, Illich propone que las empresas
formen a los trabajadores sin que éstos pasen previamente por los colegios.
Es una idea interesante porque descongestionaría el sistema educativo
y las empresas tendrían los trabajadores que ellas requieren, haciéndose
cargo de la capacitación de los empleados.
En un sentido más general este estudioso sostiene que las fábricas y
todo tipo de unidad de producción (granjas, explotaciones agrícolas, de
servicios, etc.) deben estar disponibles para todos aquellos que lo deseen
para capacitarse. De este modo
las empresas cumplirían un fin social no servirían sólo para la acumulación
de capital para unos pocos. Para corroborar estas ideas citamos a José Rivero: “La
presencia y los aportes de las empresas y de los empresarios siguen siendo una
tarea pendiente en este esfuerzo colectivo.
La educación como bien público y responsabilidad de todos sigue
siendo asumida fundamentalmente por el Estado y por los hogares.
Más aún, hay indicios fundados de que las empresas con mayores
recursos en nuestros países destinan sus principales sumas en materias
educativa no a sus operarios y trabajadores o empleados sino a sus núcleos de
gerencias y directivos”. En
nuestro país, dada su crónica inestabilidad económica y política, nunca se
ha podido invertir en desarrollo humano de una manera directa como se hace en
países desarrollados. Nos
referimos por ejemplo a los préstamos que se
otorgan a estudiantes para el cursado de sus carreras, y que estos, una
vez recibidos, devuelven con lo que sus títulos les proporcionan. Por eso es importante la existencia de instituciones
estatales de este tipo, que son gratuitas y por lo tanto dan la posibilidad a
estudiantes de escasos recurso. En
el IES Manuel Belgrano sólo se requiere una contribución voluntaria para
Cooperadora de $ 80 anuales, que
en un 70% es abonada por los alumnos, aunque de estos solo un 50% paga el
total y la otra mitad solo abona la mitad de la cuota anual al inscribirse,
pero luego no abona el resto. 4.
CONCLUSIONES El
gobierno de Mendoza, diagnosticando acertadamente un contexto mundial de
cambio tecnológico acelerado y globalización, que trae aparejado un aumento
importante del desempleo y el subempleo, alta desigualdad social y niveles de
exclusión para grandes masas de gente (efectos a los cuales no escapa nuestra
provincia); y además visualizando el creciente fenómeno de devaluación de
credenciales (en especial del secundario), que implica que muchas personas,
antes fácilmente empleables, ahora no encuentran empleos aceptables, decidió
la creación del IES Manuel Belgrano, institución no universitaria con
carreras cortas que responden mayormente a los nuevos yacimientos de empleo,
que son los que pueden asegurar que sus egresados efectivamente encuentren
trabajos sustentables y por lo tanto le transfieran dicha sustentabilidad a
largo plazo a dicho terciario. Para
evaluar acabadamente la eficacia del estado mendocino en el logro de los
mencionados objetivos nos falta un poco más de información, aunque de
entrevistas con autoridades del IES Belgrano surge que la empleabilidad actual
de sus egresados, en especial de la carrera de Sistemas, no está siendo la
esperada, y quizás como consecuencia de ello está cayendo su matrícula,
aunque probablemente aquí pueda llegar a haber más una saturación de la
plaza mendocina en lo que respecta a la oferta educativa en la carrera
Sistemas que un fracaso de dicho sector de las TICs como yacimiento de empleo
en Mendoza. Pero por otro lado, también de entrevistas con autoridades
obtuvimos que el IES Belgrano se está expandiendo hoy en día hacia otras
carreras, como por ejemplo con la creación del aula satélite en El
Algarrobal en Diseño de Indumentaria, lo que marca que la realidad de los
terciarios sigue en expansión, encontrando aún nichos interesantes donde
expandirse. Entonces
queda para trabajos de investigación más profundos el análisis de la salida
laboral de sus egresados, que de paso también servirán para testear si estos
institutos sirven para la movilidad social ascendente o sólo para respaldar
las ideas de las teorías crítico reproductivistas. BIBLIOGRAFÍA1.
PEI
del IES Manuel Belgrano 2.
Filmus,
"Estado, sociedad y educación en la Argentina de fin de siglo. Procesos y
desafíos", la parte que habla sobre la teoría clásica de la sociología
y su ramificación hacia la educación: el capital humano. 3.
Morgenstern,
"La crisis de la sociedad salarial y las políticas de formación de la
fuerza de trabajo" 4.
Rodríguez
Guerra, "Exigencias educativas de la producción flexible" 5.
Segre,
"Cambios tecnológicos y organizativos y sus impactos sobre la cualificación
profesional" 6.
Gallart
y Jacinto, "Competencias laborales: tema clave en la articulación educación-trabajo" 7.
Schultz,
"La inversión en capital humano" 8.
Tenti
Fanfani, diversos escritos sobre el tema “La escuela como un espacio de
interacción” 9.
Tedesco,
"Educar en la sociedad del conocimiento" 10.
Bello
de Orellano "La educación en Iberoamérica" 11.
Filmus,
"Cada vez más necesaria, cada vez más insuficiente" 12.
Bourdieu,
“Los excluidos del interior” TRABAJO
REALIZADO PARA LA CÁTEDRA “SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN”, DEL CICLO DE
PROFESORADO PARA PROFESIONALES, FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS, UNIVERSIDAD
NACIONAL DE CUYO, MENDOZA, ARGENTINA Autores:
Lic.
Sebastián Laza
(economista
y docente)
seblaza@hotmail.com
Cdor.
Juan Oliverio (contador público y docente)
Lic.
Daniel Berná (historiador)
Agosto
de 2005 [1]
Este alto porcentaje surge del PEI actualizado al 2002, la versión más
actualizada que pudimos conseguir. Sin embargo, como mencionaremos más
adelante, dicho porcentaje ha bajado posteriormente al 2002 (quizás
consecuencia de la crisis económica), lo que cambia la posible visión
optimista por una más moderada. [2]
Esta es la realidad del IES
Belgrano en éstos momentos, la que ha desmejorado con respecto a lo
mostrado anteriormente con cifras del PEI 2002. [3]
Juan Antonio
Oliverio, uno de los autores de este trabajo, es profesor del IES Manuel
Belgrano. [4]
-NOTA:
no podemos dejar de agregar, aunque Filmus no toca el tema, que durante esta
tres etapas, el hecho de obtener un título universitario permitía a sus
poseedores acceder generalmente a acomodados niveles de vida, aunque a
partir de los '90 todo ha cambiado también para los universitarios-.
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