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Aspectos éticos y retos en la atención al paciente con Tumores Malignos
RESUMEN A.-
Los Objetivos que nos proponemos al realizar este trabajo son: 1.
Desarrollar
la utilización de la Ética Médica en nuestros pacientes a todos los niveles
de atención sanitaria. 2.
Impulsar
el estudio de las Ciencias Sociales aplicadas a la Medicina como tratamiento
integral a nuestros enfermos con cáncer para mejorar la calidad de vida. 3.
Demostrar
que la pericia médica y la Ética Médica deben combinarse pues la ética sin
pericia es desordenada y la pericia sin ética, ciega. 4.
Motivar
para que se cumpla al 100% el programa nacional del cáncer prostático en la
atención primaria. B.-
Método
Se revisa el estado de la Ética Médica actual en nuestro medio detectándose
algunas deficiencias en el trato con los enfermos de cáncer, específicamente
prostático a nivel primario y secundario. Se hace breve revisión de la afección
señalando su morbimortalidad y su importancia como problema de salud en nuestro
país y en el mundo. Se esboza el
dilema de las corrientes de las ciencias internalistas y externalistas así como
los conceptos de Bioética, Ética Médica, Deontología y Comités de Ética Médica
así como el comportamiento médico-paciente ante la enfermedad con los
problemas ético-sociales del enfermo con cáncer prostático. C-
RESULTADOS Y CONCLUSIONES Resaltamos
que existe un desbalance entre la Pericia Médica y la Ética Médica, ya que
ambas deben combinarse, así como solicitar la formación de equipos
multidisciplinarios integrados por Urólogos, Sociólogos, Psicólogos y Oncólogos
para el tratamiento integral de los enfermos con cáncer. Debe generalizarse el
diagnóstico precoz del cáncer prostático con el Tacto rectal y el PSA de
rutina en la analítica de laboratorio. Enseñar en nuestras Facultades de
Medicina el “Juramento de Hipócrates”. Equilibrar la aplicación de los
principios de la ética médica (Beneficencia. Autonomía y Justicia). D.-
Palabras claves.
Bioética,
Ética Médica, Deontología Médica, Cáncer de Próstata. ¿Podemos
considerar que en el tratamiento actual integral de nuestros enfermos con cáncer
no existen deficiencias? INTRODUCCIÓN
Durante
el siglo XIX el cáncer prostático era considerado una rareza médica, sin
embargo cuando el eminente urólogo Albarrán y el profesor Halle en 1900 lo
encontraron con una incidencia del 14 % en especímenes quirúrgicas de enfermos
adenomectomizados, se comenzó a considerar como una entidad etiológica
independiente e importante por lo que por su relevancia lo seleccionamos para
nuestro estudio entre todos los tumores.
Actualmente
se afirma que el adenocarcinoma de la próstata es la tercera causa de muerte
entre la población masculina y la primera causa de los mismos mayores de 60 años.
Esta enfermedad aumenta su incidencia con la edad y rara vez aparece antes de
los 40 años.
Según
algunas estadísticas de Cuba, en 1990 la incidencia de cáncer prostático fue
de 1001 casos y la mortalidad de 786 por 100 000 habitantes. En 1999 la cifra
aumentó a 1186 y la mortalidad fue de 924 casos por 100 000. Se
conoce que en Cuba este problema de salud representa la 2da (1) causa de muerte
por cáncer, superada solamente por el cáncer de pulmón. Actualmente en
nuestro país la esperanza de vida en los hombres es de 75 años al nacer, por
lo que la posibilidad de que esta persona contraiga esta enfermedad es mayor, ya
que la mayoría de los autores considera que el grupo de riesgo de los pacientes
portadores de cáncer prostático aumenta proporcionalmente con la llamada
tercera edad.
Por
todo lo anterior consideramos de enorme importancia el pesquisaje de la
enfermedad a partir de los 45 años de edad para la detección precoz y
establecer criterios de curabilidad en esta afección.
Debemos
luchar para convencer a la población masculina que se encuentra aparentemente
sana de la necesidad de ser examinada por tacto rectal anualmente a nivel del médico
de la familia al rebasar la edad de 45 años, aunque se encuentren asintomáticos
y ante la duda de un nódulo sospechoso de cáncer realizar la biopsia prostática
por punción aspirativa con aguja fina en la consulta urológica, ya que en un
estudio realizado se detectó que más del 60 % de los ciudadanos de la Habana
fallecidos durante 1999 fueron víctimas de afecciones cardíacas, tumores
malignos y enfermedades cerebrovasculares en ese orden las cuales están
relacionadas con malos hábitos físicos y alimentarios de la población, o con
su disposición o no, a examinarse precozmente por el médico. Por eso el
cambiar de conducta social debe ser un trabajo de la comunidad que significa el
barrio, el consejo popular, la circunscripción y cuadras, ya que con ese
objetivo la OMS creó en 1986 el ‘Movimiento de los Municipios para la
Salud’, iniciativa estimulada por Cuba y a la que estuvo dedicado 1996 como Día
Mundial de la Salud y en todo lo anterior la sociedad ha dado y ofrece un aporte
decisivo en el sector de la Salud Pública (2) sobre la divulgación de esta
enfermedad. Por
otra parte, las motivaciones que
nos estimularon a realizar esta revisión son, algunas deficiencias de la Ética
Médica encontradas por nosotros en el nivel primario y secundario incrementadas
en los últimos años en el trato al enfermo con cáncer prostático, así como
la baja exigencia en el cumplimiento del programa nacional sobre esta enfermedad
en la atención primaria, lo que influye notablemente sobre la morbimortalidad
de esta afección.
Debemos
destacar que pacientes con cáncer prostático tratados con hormonas femeninas
(estrógenos o antiandrógenos) y con castración sufren de trastornos
emocionales debido a la disminución de la virilidad que les impone su
tratamiento y los enfermos de peor pronóstico con la enfermedad ya avanzada
sufren de dolores, infelicidad y sufrimientos; pero el sufrir y morir no pueden
seguir siendo substraídos a los pacientes haciendo de ellos adultos infantiles
y espectadores pasivos de un prolongado proceso de morir y se impone la
necesidad y la obligación de reconocer y respetar el ‘Derecho a Morir
Dignamente’ (que proviene del latín “dignitatis” que significa merecer
algo en sentido favorable o adverso) después de haber sido adecuadamente
informados sobre el tratamiento impuesto (3), ya que el consentimiento informado
en el criterio de una persona razonable hace una decisión inteligente en el
paciente.
Esta
grave enfermedad con sus distintas facetas en su morbimortalidad se puede
considerar como uno de los Problemas de las Ciencias Médicas que interactuando
sobre la Sociedad exigen de soluciones médico sociales que ayuden al enfermo
portador de un cáncer prostático a mejorar como lo exigen los objetivos, propósitos
y directrices para el próximo quinquenio.
Por todo lo anterior, siendo el propósito fundamental de la Medicina el
ayudar al paciente, me pregunto: ¿He tratado sin deficiencias de ética-moral a
nuestros enfermos con cáncer prostático durante los 30 años
que he practicado esta humana profesión?
En
cada uno de los estadíos del cáncer prostático hay actitudes diferentes por
parte del médico y del enfermo, notándose que en la medicina cubana las
decisiones clínicas se basan en “la unión entre los hechos clínicos y los
valores” pues en nuestro sistema de salud se incorporan los valores, lo
contrario del “Positivismo” en la Medicina que solo expresa las decisiones
clínicas y no le interesan los valores. (4)
Estas
controversias fueron muy bien estudiadas por el físico, filósofo e historiador
de las ciencias Th. Khun pues según él la principal razón de ser de las
ciencias como la Medicina y el Derecho es una necesidad social externa, siendo
un planteamiento importante el que los factores externos influyen al interior de
la propia actividad científica.
Comportamiento
Médico-Paciente ante la enfermedad.
La
Medicina cubana se caracteriza por la incorporación de los valores morales
asociados a los hechos clínicos, observándose en la primera etapa del paciente
con cáncer prostático y como denominador común para los restantes estadíos
que el médico ocultará la verdad de la gravedad de la enfermedad a su
paciente. Este enmascaramiento de la enfermedad no solo es costumbre cubana,
sino también de toda Latinoamérica, en cambio en los EUA, desde los años 60
se cambió dicho método por el de consentimiento informado y en la actualidad
se le muestra la realidad y la forma de poder tratarlo lo mejor posible buscando
que el “criterio de persona razonable” produzca una decisión inteligente en
el paciente. El enfermo en esta etapa generalmente desconoce su diagnóstico por
el ocultamiento médico y familiar.
En
la segunda etapa, incipiente o curativa, en que el nódulo único en la próstata
es quirúrgico, el médico le debe decir al enfermo que la ablación de la glándula
prostática será curativa para su cáncer y el enfermo debe aceptar su operación
pues su curación tiene un alto por ciento de éxito aunque se le debe informar
de las posibles complicaciones postoperatorias que puede tener como son la
impotencia sexual, la incontinencia de orina, las fístulas rectales, etc.
En
la tercera etapa del carcinoma fácilmente detectable, en general existe una
interacción entre el médico ocultando la verdad al enfermo y éste tratando de
aceptar que su enfermedad no es maligna como un mecanismo de compensación.
La
cuarta etapa en que el carcinoma avanzado ya tiene tomado al enfermo con mal
estado general, anemia, dolores óseos, etc. la función del médico es aliviar
los sufrimientos sociales, psíquicos y físicos que trae aparejada la
enfermedad, así como “ayudarlo a morir dignamente” al lado de sus seres
queridos, que es la cualidad particular, rango que lo coloca por encima del
valor del resto de los seres vivientes y de los objetos, siendo merecedor de su
respeto.
Todo
ser adulto, humano, consciente y más aún los médicos, sabemos que ha de
llegar el día en que llegue la muerte, lo que se quiere es que cuando se
establezca la proximidad e inevitabilidad de ese día fatídico y ello gracias a
los avances científicos, suele ser posible en una alta proporción de casos,
en vez de seguir aplicando medidas de carácter meramente ritual, ya que
las sabemos inútiles, incómodas y costosas, utilicemos el sentido común por
los tres personajes claves del drama en desarrollo, es decir, el paciente y la
familia bien informados de la situación, y el médico para que en vez de
proseguir una lucha estéril que deteriore la dignidad de todos, se reconozca el
triunfo de la muerte, que esperaba discretamente en las sombras y establezcamos
con ella una negociación constructiva e inteligente en beneficio de todos y al
conocer el poco tiempo de vida que le queda al enfermo, podría arreglar sus
asuntos pendientes legales, sociales y familiares. Aspectos
Humanos y Éticos.
Como
hemos podido apreciar en las situaciones anteriores, la Medicina y las Ciencias
Sociales aplicadas a la misma no se excluyen mutuamente, ya que desde el
nacimiento, vida, sufrimiento, dolor, felicidad y muerte surgen interrogantes
esenciales sobre la existencia humana y en el ámbito profesional estas
cuestiones deben abordarse de acuerdo con los distintos métodos de estudio de
las Ciencias Sociales, la Medicina y la Ética, palabra que proviene del griego
ethos que significa hábitos o costumbres y es la ciencia que trata la moral
(5).
Desde
los orígenes de la Medicina oriental es decir, desde los escritos que la
tradición atribuyó al médico griego Hipócrates de Cos (Padre de la Medicina)
la Ética Médica que trata específicamente los principios y normas de conducta
que rigen entre los trabajadores de la salud , la relación médico paciente,
relación de los trabajadores de la salud entre sí y de éstos con los
familiares del paciente, ha venido utilizando para discernir lo bueno de lo malo
de un criterio de carácter naturalista y tal criterio ha identificado lo bueno
con el orden natural y considerado lo malo su desorden (6).
A su vez desde hace tres decenios, inicio del desarrollo de la Bioética,
esta se define como “el estudio sistemático de la conducta humana en el campo
de las ciencias biológicas y la atención de la salud en la medida que esta
conducta se examine a la luz de valores y principios morales” (3) y según
Kotton planteó en 1995, que es “el conjunto de conceptos, argumentos y normas
que valoran y legitimizan éticamente los actos humanos que eventualmente tendrán
efectos sobre fenómenos vitales irreversibles”.
La
Bioética abarca la Etica Médica, pero no se limita a ella, ya que la Etica Médica
trata fundamentalmente los problemas relacionados con valores que surgen de las
relaciones entre médico y paciente y la Bioética comprende los problemas
relacionados con valores que surgen en todas las profesiones de la salud,
incluso en las profesiones afines y las vinculadas con la salud mental.
La
Bioética se orienta hacia el servicio de la humanidad y la Ética Médica más
hacia el individuo enfermo. Debemos recordar que al hablar de individuos nos
referimos al hombre y los animales, ya que es lo que hace que una cosa de la
misma naturaleza que otra difiera de esta otra en el seno de la misma especie y
género, en cambio persona es un
sujeto de relaciones sociales con totalidad de cualidades, por eso la Ética Médica
trata a las personas enfermas. La Deontología proviene de la palabra
“Deontos” que quiere decir deber, por lo que es “la ciencia
o tratado de los deberes y la Deontología Médica son los deberes específicos
de los médicos, técnicos, auxiliares y trabajadores de la salud y en general a
cada formación social corresponden valores m orales y deberes específicos. Principios
de la ética médica. (6) a.
Criterio
de Beneficencia (El médico): Se basa en hacer el bien al paciente. Este
principio es apoyado y respaldado por tradiciones tan diversas como la Ética Médica,
la tradición humanista no religiosa y el concepto de solidaridad. Ejemplo: El médico
orienta transfundir sangre a un enfermo que la necesita. b.
Criterio
de Autonomía (El paciente): El enfermo tiene facultad para gobernarse a sí
mismo, ya que la familia y el enfermo pide que se respete el criterio de que
todo ser humano mientras no se demuestre lo contrario es agente moral autónomo
y responsable absoluto de todas sus acciones. Ejemplo: El enfermo se niega a que
se le practique la transfusión de sangre. c.
Criterio
de Justicia (La sociedad): Además del médico y del enfermo intervienen otros
factores como son la enfermera, la dirección del hospital, la seguridad social,
el juez, etc. por lo que la sociedad actúa con el principio moral de justicia.
Ejemplo: La dirección del hospital exige el tratamiento correcto.
Por
lo anterior se comprende que la Ética Médica ha de hacer lo posible por
respetar escrupulosamente y al mismo tiempo impartir Beneficencia, Autonomía y
Justicia aunque a veces es difícil practicarla. En los últimos 25 años el
Principio de Autonomía ha desplazado al Principio de Beneficencia como primer
principio de la Etica Médica.
Para
mejorar el status del enfermo en la relación médico-paciente, la “Asociación
Médica Mundial” reunida en Lisboa en el año 1981 aprobó la “Declaración
de los Derechos del Paciente” que entre otros puntos establece que después de
haber sido informado adecuadamente sobre el tratamiento propuesto, el paciente
tiene derecho a aceptarlo o rechazarlo así como morir con dignidad, que es la
cualidad particular que lo coloca por encima del valor del resto de los seres
vivientes (6) (7) y de los objetos y es merecedor de respeto. Problemas
ético –psico-sociales del enfermo con cáncer prostático.
De
una manera sencilla trataremos de enfocar los principales problemas
psicosociales del enfermo con cáncer prostático interactuando con los
principios de la ética médica: a.
Al
enfermo una vez diagnosticada su afección se le debe notificar la verdad por su
médico y los medios que dispone la ciencia médica para combatirla (Criterio de
Beneficencia) imponiendo a éste el tratamiento. b.
La
población masculina es rebelde por falso machismo y hombría a examinarse la próstata
periódicamente como medio de hacer el diagnóstico precoz del cáncer prostático,
por lo que la sociedad debe ayudarlo para convencerlo de la necesidad de ese exámen
periódico (Criterio de Justicia). En entrevistas realizadas al azar con médicos
de familia se comprobó que no se está aplicando adecuadamente el Programa
Nacional sobre Cáncer Prostático (8). c. El tratamiento estrogénico femenizante que son los medicamentos de elección para esta entidad produce cierto rechazo en su uso por el enfermo, ya que produce feminización, ginecomastia, pérdida de la líbido e impotencia sexual, por lo que debemos apoyarlos emocionalmente (Criterio de Autonomía) respetando su decisión. d.
En
muchas ocasiones se practica la castración del enfermo sin su consentimiento,
pues por no saber el enfermo la gravedad de su enfermedad se le explica que la
operación será sencilla y que la misma tiene poca importancia (Criterio de
Beneficencia). Situación
ética actual. (8)
Podemos
señalar, aunque poco frecuente, algunas deficiencias detectadas en
publicaciones de la Ética Médica actual en la relación médico paciente en
otros aspectos que son aplicados a los enfermos portadores de cáncer prostático
u otros estados patológicos como son: a.
Poca
privacidad en el examen de los enfermos (tacto rectal, examen de mamas, etc.) b.
Discusión
médica, docente y asistencial del caso junto a la cama del enfermo lo cual
produce alarmas e interrogantes en el mismo por las expresiones utilizadas. c.
Exceso
de estudiantes de Medicina y de enfermería en un local junto al enfermo. d.
No
mantener en algunos casos el estricto secreto profesional sobre la enfermedad
del paciente. e.
Deficiencias
en la relación médico paciente reflejadas en algunos malos tratos al enfermo y
familiares. f.
Pérdida
o extravío en ocasiones de exámenes de laboratorio y radiológicos que
producen incomodidad al enfermo y pérdida para la economía del país al tener
que repetirlos. g.
Suspender
eventualmente el acto quirúrgico o una investigación después de avisado el
enfermo sin ofrecer explicación adecuada. h.
Convencer
a la familia sin presiones, de la necesidad de la necropsia en caso de
fallecimiento para llegar al diagnóstico exacto. i.
Condiciones
materiales de trabajo deficientes
en algunas Consultas o Salas que afectan al paciente y la calidad del trabajo médico. j.
Evitar
la mala costumbre de numerar al paciente por camas o enfermedades en vez de
llamarlo por su nombre, pues así los individualizamos, pero a la vez los
despersonalizamos, que significa deshumanizarlos, ya que lo llaman como
individuo y no como persona (9). k.
Deficiente
relación entre la atención secundaria con la atención primaria que afecta el
seguimiento médico de estos enfermos. l.
Ausencia
de interconsultas con Psicología y las Ciencias Sociales aplicadas a la
Medicina para ayudar a los enfermos con cáncer prostático a mejorar su calidad
de vida. m.
Solicitar
permiso por escrito del paciente o el familiar para que autoricen cualquier
intervención médica - quirúrgica sobre el enfermo.(Consentimiento informado) Comités
Hospitalarios de Ética Médica
(10)
Para
mejorar las deficiencias de la ética médica en la relación médico paciente,
se han creado los “Comités Hospitalarios de Ética Médica” (CHE), que son
grupos multidisciplinarios (3) (6) que se ocupan de la docencia, investigación
y consultas asociados con los dilemas éticos que surgen durante la práctica de
la medicina hospitalaria.
En
1982 sólo un 1 % de los hospitales de los EUA tenían comités de este tipo. En
1988 aumentó al 60 % para los hospitales de más de 200 camas. En América
Latina, hay escaso desarrollo de estos comités que son los siguientes: a.
Comité
Ético-Patológico (problemas de muerte y médicos) b.
Comité
Jurídico-Científico (problemas médico legales)Comité Deontológico-Técnico
(basado en el Juramento de Hipócrates, códigos y principios) c.
Comité
Deontológico-Técnico (basado en el Juramento de Hipócrates, códigos y
principios)
Actualmente
los C.H.E. constituyen la herramienta más eficaz para trabajar en el campo de
la Ética Biomédica desde una triple perspectiva: teórica, metodológica y
administrativa. Noëlle Lenoir, especialista en Derecho (Correo de la UNESCO
Sept-94) preside desde su creación en Septiembre del 93 el Comité
Internacional de Bioética de la UNESCO y señala que uno de los principales
textos fundadores de la Bioética es el “Código de Nuremberg” redactado en
1947 por la Asociación Médica Mundial después de conocerse las atrocidades
perpetradas en nombre de la ciencia bajo el régimen nazi y en este documento se
consagra el principio de la necesidad del “libre consentimiento” de toda
persona invitada a someterse a un experimento médico, señalando que el hombre
no puede ser objeto para la ciencia. La libertad humana, la libertad individual,
la igualdad de derechos y la solidaridad son los principios rectores de la bioética
y debe apoyarse en los “derechos humanos”
1.
Se
detectan a nivel de la atención primaria y secundaria algunos aspectos que
deben mejorarse de la relación médico paciente en la Ética Médica y falta de
divulgación de esos aspectos básicos. 2.
No
existe generalizado un equipo multidisciplinario integrado por el Médico, Sociólogo
y Psicólogo para ayudar a mejorar la calidad de vida en el tratamiento de los
enfermos portadores de cáncer. 3.
Algunas
deficiencias en la aplicación del Programa Nacional de Detección Precoz del Cáncer
Prostático a nivel primario para de esta forma obtener una curación total del
enfermo o su mejoría. 4.
No se
realiza anualmente el tacto rectal a todas las personas varones que asisten a
las consultas y sean mayores de 45 años de edad como pesquizaje del cáncer
prostático. 5.
Existe
un desbalance entre la pericia médica y la ética médica ya que ambas deben
combinarse y equilibrarse. RECOMENDACIONES. 1.
Divulgar
que el destino de las personas y las sociedades sanas del futuro dependerá en
buena parte de la medida en que se aprovechen los tesoros que encierran los
libros de las Ciencias Sociales aplicadas a la Medicina y la Ética Médica. 2.
Desarrollar
a los distintos niveles de salud los Comités de Ética Médica, lograr su
funcionamiento e impartir cursos de postgrado sobre Bioética. 3.
Enseñar
en nuestras Facultades de Medicina el “Juramento de Hipócrates” como base
de la Ética Médica, incluido su conocimiento en el plan de estudio de la
carrera. 4.
Solicitar
la formación de equipos multidisciplinarios integrados por Urólogos, Sociólogos,
Oncólogos y Psicólogos para el tratamiento integral del enfermo con cáncer. 5.
Divulgar
a nivel social la importancia del pesquizaje de la neoplasia maligna de próstata. 6.
Lograr
el equilibrio en la aplicación de los principios de la ética médica
(Beneficencia, Autonomía y Justicia) 7.
Luchar
para que los médicos cambien los paradigmas de tratamientos inadecuados y
obsoletos en beneficio de nuestros enfermos. 8.
Ayudar
a los enfermos a “morir dignamente” durante la fase terminal de la
enfermedad.
Como colofón final, respondiendo la pregunta formulada al inicio de
nuestro trabajo, consideramos, que debemos mejorar en el tratamiento integral
actual de los enfermos portadores de cáncer y prostático en particular,
aplicando los principios y aspectos de la ética médica asociado con un
tratamiento médico exitoso.
BIBLIOGRAFÍA
Y LECTURAS RECOMENDADAS *
Lecturas de interés **Lectura
fundamental 1.
Portilla,
A.: Valor de la Biopsia por Aspiración con Aguja Fina en los tumores prostáticos.
Tesis de Grado para
Especialista de M.G.I. Habana
,Cuba,1993. * 2.
Castro,
F.: Ciencia, Tecnología y sociedad, (1959-1989), 298, Edit. Polit.,
Habana, 1990. ** 3.
Schelle,
S.: Bioética. Temas
y perspectivas, OPS, 527, 241, USA, 1990. 4.
Núñez,
J.: Interpretación Teórica de la Ciencia, pág. 40, Edit. de C. Sociales,
Habana, 1989. ** 5.
Air,
R.: Medicine, the Art of Humaness.
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Comunicaciones
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C.: Ethic Committe-Birth of a Network, Hosting cont. Rep.18, 2001. UNIVERSIDAD
MEDICA DE LA HABANA FACULTAD
- HOSPITAL 10 DE OCTUBRE 2005 Autores Dr.
Armando Iturralde Codina * **
Dra. Yinet I. Muñoz Profesor
Titular Universidad Médica Habana Especialista
2do. Grado Urología * Especialista
1er. Grado Medicina General Integral ** Dirección:
Kessel 314 entre Lourdes y Villoldo V. Park, Arroyo. C. Habana, Cuba E.
mail: armandoi@infomed.sld.cu Teléfono:
992686
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