|
Categorias
|
El Método Científico
Resumen
Dada
la necesidad de bibliografía para la asignatura Informática Medica II se
concibió este Material de Apoyo a la Docencia cuyo contenido forma parte del
programa analítico de la asignatura. En el mismo se expone el sumario
siguiente: La
ciencia y la actividad científica. El
método científico. Etapas
del método científico. El
problema científico. Formulación
de objetivos. Formulación
de hipótesis. Planificación
de la verificación de las hipótesis. Características
e importancia. La
observación científica. Importancia.
Errores.
Relación
del método científico con los métodos de las ciencias particulares (método
clínico y método epidemiológico). La
ciencia y la actividad científica.
El
vocablo Ciencia
es en nuestros días un término de amplio uso, tanto por la población en
general como por los profesionales, lo que nos permite pensar que la mayoría de
las personas tenga una idea más o menos correcta de su significado. No
obstante, es conveniente precisar en los aspectos formales y de contenido que
entrañan esta definición y otras conexas a ella. Muchas han sido las definiciones que se han
dado de ciencia, algunas más abarcadoras, otras menos, cada una de ellas
matizada por la cosmovisión del autor. En
general todos concuerdan en que la Ciencia
es un Sistema de
conocimientos racionales y ciertos o probables sobre la naturaleza, la sociedad
y el pensamiento (PRINCIPIOS, TEORÍAS, LEYES, CONCEPTOS) obtenidos como
resultados de la investigación empleando el método científico y que encierra
todo el desarrollo de la humanidad en un momento histórico determinado. El
método científico. Varios
son los atributos que diferencian al conocimiento científico del no científico,
pero sin duda la discrepancia más sustancial radica en que el primero se
adquiere aplicando el denominado Método
Científico, mientras que el segundo se obtiene de forma coyuntural. Para
el Diccionario Actual de la Lengua Española, el método es un «modo ordenado
de proceder para llegar a un resultado o fin determinado, especialmente para
descubrir la verdad y sistematizar los conocimientos.» El Método
Científico se define como una
regularidad interna del pensamiento humano, empleada de forma consciente y
planificada como un instrumento para explicar y transformar al mundo. De
la definición anterior se desprende que el método es el modo en que se actúa
para conseguir un propósito, lo cual lleva implícito la aplicación de un
sistema de principios y normas de razonamiento que permiten establecer
conclusiones de forma objetiva, es decir, explicaciones de los problemas
investigados sobre cierto objeto de estudio. Un
verdadero método científico de obtención de conocimiento da la dirección
correcta al trabajo del investigador, le ayuda a escoger el camino más corto
para el logro de auténticos conocimientos. Con
vistas a clasificar al Método Científico han surgido numerosos ejes taxonómicos,
de los que abordaremos dos. El primero lo clasifica en: un método universal, métodos generales y métodos particulares.
Esta clasificación parte de los límites de las áreas de aplicación de los métodos
en el proceso cognitivo. El método
universal de la ciencia —para los
autores que han dado en llamarlo así— está constituido exclusivamente por el
Materialismo Dialéctico. Los métodos
generales resultan útiles para la
obtención de conocimiento científico de varias ciencias, en tanto que los métodos
particulares son aquellos que se usan especialmente en la
investigación en las diversas ramas de la ciencia (ciencias particulares).
(Cuadro 1.1). Cuadro 1.1.
Clasificación del Método Científico
La
relación entre estos tres tipos de métodos es estrecha. Así, el método dialéctico
señala la orientación general del proceso cognoscitivo, revela los principios
metodológicos del conocimiento[1][1], pero no puede sustituir, ni mucho menos, a todos los métodos
particulares. Cada objeto concreto del conocimiento exige, además de la
metodología general, un enfoque especial de análisis, una metodología
particular de estudio y procesamiento de los datos obtenidos en el proceso de
investigación. Por otra parte, los métodos generales del
conocimiento científico muestran una gran similitud con el método universal,
no solo porque muchos de ellos se utilizan con ese carácter, sino porque
algunos de ellos —como los de análisis y síntesis, inducción y deducción,
histórico y lógico— no operan al margen de la Dialéctica, sino
estrechamente ligada a ella. La acción directa de la Dialéctica Materialista
se concreta a través de estos procedimientos cognitivos, que pueden
considerarse elementos integrantes de este método universal. Otra
clasificación interesante es la que agrupa los métodos generales según su
naturaleza: empírica o teórica, algunos ejemplos aparecen en el cuadro 1.1. Los
métodos empíricos permiten la obtención y elaboración de los hechos
fundamentales que caracterizan a los fenómenos, a la par que facilitan
confirmar hipótesis y teorías. Por su parte, los métodos teóricos
constituyen el enfoque general para abordar los problemas científicos, de ahí
que posibiliten profundizar en las regularidades y cualidades esenciales de los
fenómenos. En
los últimos años, han surgido criterios divergentes en torno al uso de los métodos
teóricos, lo que ha dado en llamarse el «problema
de los llamados métodos teóricos». Consiste en la poca utilización de
algunos de estos métodos en la investigación, dado que son procesos generales
del pensamiento, cuyo grado de generalidad dificulta su aplicabilidad, pues no
se acompañan de procedimientos claros de cómo utilizarlos en la práctica, ni
de los diferentes usos que pueden tener en la investigación. La
observación se encuentra en la base de todos los demás procedimientos
empíricos y constituye la forma más elemental del conocimiento científico.
Tanto la medición como el experimento incluyen la observación, aunque esta última
puede ser realizada sin los primeros. La observación se utiliza en las ciencias
para la obtención de la información primaria acerca de los objetos
investigados o para la comprobación de las consecuencias empíricas de la hipótesis.
El método
científico tiene tres etapas en todas las cuales está presente la observación
(Esquema 1.1). Mas sobre la observación encontrará en el desarrollo de la
conferencia de Recolección de la Información. Esquema 1.1. Etapas del Método Científico.
El
sentido común nos diría que es casi imposible dividir una actividad humana,
del carácter más complejo y creativo, en pasos o etapas estrictamente
delimitadas. No obstante, tal como hacen la mayoría de los autores, es evidente
que pueden establecerse estadios o momentos fundamentales, y de cierta manera
consecutivos, en el proceso que, como ya se ha mencionado, va desde el
surgimiento del problema hasta su solución por el camino de la investigación.
El proceso de
Investigación Científica puede resumirse —con un propósito didáctico— en
varias etapas, aunque no necesariamente exista una total precedencia de una
respecto a la otra, sino que en algún momento pueden coexistir unas y otras. Mario
Bunge distingue ocho pasos que denomina "serie
ordenada de operaciones" y que pueden considerarse como la expresión
más concreta de la aplicación del método científico a la labor de
investigación. Tienen por tanto un carácter general y resumen el camino que
debe guiar el pensamiento y acción del investigador en el proceso de la
investigación. Los
ocho pasos de Bunge son en esencia los siguientes:
Los pasos enunciados por Bunge quedan
resumidos en el esquema 1.2. El
problema científico se sitúa dentro del conocimiento hasta el momento
disponible. De este conocimiento es que pueden
surgir las hipótesis se entiende explicativas del problema y las técnicas
necesarias para la prueba de las mismas.
En
general, en el desarrollo de una investigación se aceptan las etapas que a
continuación mencionamos: Etapas
de una investigación
–
La
planificación. – La
ejecución. –
El
procesamiento y análisis de los resultados. –
La
confección del informe final. – La
publicación de los resultados e introducción de logros en la práctica social.
La
planificación es la fase más importante en la investigación, pues ésta, como
toda tarea realizada con un fin, logrará mejores resultados en la medida en que
sea mejor su planificación. Realmente,
toda labor investigativa debe ser planificada, garantizando así una adecuada
optimización del proceso, es decir, permite obtener resultados válidos y
fiables con costos razonables. En
esta etapa se realizan las siguientes tareas:
El
problema científico.
Un
problema de investigación puede ser definido como una
laguna en el conocimiento del investigador —que, dicho sea de paso, es el
sujeto de la investigación— la cual provoca en éste la necesidad de
resolverla mediante el desarrollo de una actividad que le permita transformar la
situación existente, solucionando así el problema. Por
otra parte, debemos hacer notar que una situación
problémica constituye un problema científico cuando posee determinados requisitos:
La
delimitación del problema halla sus bases en los siguientes aspectos (Silva,
1993):
El
problema científico, es una laguna cognitiva, la cual se concreta a través de
preguntas e hipótesis, Donde:
mientras
que:
Tanto
las preguntas como las hipótesis deben poseer algunos atributos que posibiliten
abordarlas en un trabajo de investigación. De ellos los fundamentales son la especificidad,
que sean empíricamente contrastables y
la fundamentación científica.
De
la especificidad con que se hayan declarado las hipótesis y preguntas depende
en gran medida el éxito de la investigación. De hecho, si una investigación
es un intento concreto de resolver cierto problema científico, entonces la
misma debe estar en función de una pregunta/hipótesis lo suficientemente específica
como para permitir abordarla. Decir
que hipótesis y preguntas sean contrastables empíricamente equivale a diseñar
una investigación científica que las resuelva utilizando datos
de la práctica, lo que se logra planteándolas de tal suerte que se puedan
realizar observaciones que corroboren las consecuencias obtenidas. Al mismo tiempo, la formulación de las
preguntas e hipótesis halla sustrato en el conocimiento científico existente,
puesto que el problema científico emerge del análisis de ese conocimiento, y
el investigador se limita a formularlo correctamente y a buscar las vías para
solucionarlo. Enunciar una pregunta/hipótesis sin un basamento científico es,
ante todo, violar la ética de la investigación, a la vez que puede conducirnos
al desarrollo de un proceso de improductivos resultados. Una hipótesis
es una conjetura o suposición que
explica tentativamente las causas, características, efectos, propiedades y
leyes de determinado fenómeno en una ciencia dada, basándose en un mínimo de
hechos observados. Esta suposición debe ser comprobada por
los hechos, ya sea en la experimentación o en la práctica; el no comprobarla
significa que es falsa, conllevando esto a que los fenómenos que pretende
explicar deben ser observados nuevamente con miras a reformular la conjetura. Con
respecto a la construcción del marco teórico y conceptual, la misma se
caracteriza, ante todo, porque no termina en un momento determinado de la
investigación, sino que implica una revisión constante a lo largo de todo el
proceso con el fin de perfeccionarlo continuamente. Esto significa un continuo
ir y venir dentro de las líneas generales que encuadran al marco teórico y
conceptual, persiguiendo la finalidad de revisarlo a la luz de nuevas
elaboraciones teóricas y descubrimientos empíricos. De esto dependerá la
ocurrencia o no de ajustes considerables en las hipótesis planteadas a
priori. La
elaboración del marco teórico y conceptual incluye una exhaustiva revisión de
la literatura existente, de la cual se obtendrá el bagaje teórico sobre el
problema y la información empírica procedente de documentos publicados, así
como del aporte que expertos en la materia pudieran hacer en aras de esclarecer
si una situación problémica deviene o no en problema de investigación. Este
momento demanda del investigador una revisión crítica de todo lo existente,
publicado o no, en torno a la problemática abordada. La
elaboración del marco teórico no es meramente reunir información:
conjuntamente implica relacionarla, integrarla y sistematizarla a partir del análisis
crítico de la teoría, contribuyendo en cierta medida a la conformación de una
hipótesis de trabajo. Por
último, se debe justificar el problema, lo cual consiste en argumentar las
razones que generan el estudio de la problemática en cuestión, ya sean
puramente científicas o que obedezcan a motivos de índole económico o social,
por citar algunos. A
partir del problema, el investigador plantea el resultado que se espera lograr
como consecuencia de un mejor conocimiento del objeto: el objetivo de la
investigación. El
problema expresa el estado inicial del objeto, a la vez que el objetivo expresa
el estado final deseado del mismo. El
objetivo es la aspiración, el propósito, el resultado a alcanzar con la
investigación, y debe cumplir ciertas condiciones:
Formulación
de hipótesis. Una
hipótesis es una conjetura o suposición que explica tentativamente las
causas, características, efectos, propiedades y leyes de determinado fenómeno
en una ciencia dada, basándose en un mínimo de hechos observados. Las
hipótesis deben poseer algunos atributos que posibiliten abordarlas en un
trabajo de investigación. De ellos los fundamentales son la especificidad,
que sean empíricamente contrastables y la fundamentación científica.
De
la especificidad con que se hayan declarado las hipótesis depende en gran
medida el éxito de la investigación. De hecho, si una investigación es un
intento concreto de resolver cierto problema científico, entonces la misma debe
estar en función de una pregunta ó hipótesis lo suficientemente específica
como para permitir abordarla. Decir
que las hipótesis sean contrastables empíricamente equivale a diseñar
una investigación científica que las resuelva utilizando datos de la práctica,
lo que se logra planteándolas de tal suerte que se puedan realizar
observaciones que corroboren las consecuencias obtenidas. Al
mismo tiempo, la formulación de las hipótesis halla sustrato en el
conocimiento científico existente, puesto que el problema científico emerge
del análisis de ese conocimiento, y el investigador se limita a formularlo
correctamente y a buscar las vías para solucionarlo. Enunciar una hipótesis
sin un basamento científico es, ante todo, violar la ética de la investigación,
a la vez que puede conducirnos al desarrollo de un proceso de improductivos
resultados.
Esta
suposición debe ser comprobada por los hechos, ya sea en la experimentación o
en la práctica; el no comprobarla significa que es falsa, conllevando esto a
que los fenómenos que pretende explicar deben ser observados nuevamente con
miras a reformular la conjetura. La
exigencia de la comprobación empírica, constituye uno de los criterios que dan
la posibilidad de eliminar de las ciencias experimentales cualquier tipo de
proposición especulativa, así como las generalizaciones inmaduras y
superficiales y las suposiciones arbitrarias.
Las
hipótesis deben cumplir requisitos, al igual que los objetivos y éstos
son:
Antes
que la hipótesis se convierta en una verdad científica e incluso en una
proposición verosímil, está obligada a pasar por una fundamentación y
comprobación previas. Esta fundamentación deberá ser tanto teórica como empírica,
puesto que cualquier hipótesis en las ciencias experimentales se apoya tanto en
los conocimientos teóricos previos como en su correspondencia con los hechos
exigentes. Los hechos o datos empíricos deberán ser suficientemente confiables
y tener una relación directa con la hipótesis. Sin embargo, los datos por sí
solos no condicionan una hipótesis: para la explicación de unos mismos datos
se puede proponer una magnitud de diferentes hipótesis. Para
separar de esta multitud la hipótesis que el científico puede someter a un análisis
ulterior, es necesario hacerles ciertas exigencias cuyo cumplimiento mostrará
si se trata de suposiciones arbitrarias o sí constituye hipótesis científica
verosímiles. Esto, naturalmente, no significa que dicha hipótesis resultarán
verdaderas o incluso probables. El criterio decisivo de su verdad será la
experiencia y la práctica. Pero esta etapa previa de fundamentación resulta
necesaria para poder eliminar aquellas hipótesis que no son científicas,
resultan inaplicables o tienen muy baja probabilidad. La
observación es un proceso perceptual mediante el cual se dirige la atención
sobre determinado asunto. La observación se utiliza en las ciencias para la
obtención de información primaria acerca de los objetos investigados y para la
comprobación de las consecuencias empíricas de las hipótesis. En ella
intervienen determinados factores:
Importancia. La
observación se encuentra en la base de todos los demás procedimientos empíricos
y constituye la forma más elemental del conocimiento científico. Tanto la
medición como el experimento incluyen la observación, aunque esta última
puede ser realizada sin los primeros. La observación se utiliza en las ciencias
para la obtención de la información primaria acerca de los objetos
investigados o para la comprobación de las consecuencias empíricas de la hipótesis. Errores. Los
errores que se producen en el proceso de observación son dependientes de cada
uno de los factores que la integran, así podemos ver los siguientes:
Relación
del método científico con los métodos de las ciencias particulares El
método científico es la única vía apropiada para la obtención del
conocimiento científico por los método de cada rama particular de la ciencia
estarán basados en este método, especialmente, en la investigación. Los
métodos clínico y epidemiológico no son más que los métodos aplicados por
la clínica y la epidemiología, respectivamente, en la obtención del
conocimiento en cada una de estas ramas particulares de las ciencias médicas y
como todo método particular se apoyan en el método científico, o sea, al
fijarnos en el cuadro 1.1 nos percatamos que estos métodos no son mas que un
nivel de expresión del método científico. Un
ejemplo, son los ensayos clínicos como método particular para la adquisición
de nuevos conocimientos en el área de la medicina clínica. Bibliografía: 1. Horsford Saing R,
Bayarre Vea H. Métodos y técnicas aplicadas a la investigación en Atención
Primaria de Salud. La Habana: Ediciones Finlay, 2000. 2. Álvarez C, Sierra
V. La Investigación Científica en la Sociedad del Conocimiento. MES. En
preparación 1998. 3. Jiménez R.
Metodología de la Investigación. Elementos básicos para la investigación clínica.
La Habana:ECIMED; 1998. 4. Eng A, Cantero M,
Vergara D. Metodología de la Investigación. La Habana:MICONS; 1987. 5. Rizo C. Taller de
Metodología de la Investigación. Panel acerca de los desafíos o problemas
actuales de la investigación educativa. La Habana:ICCP-MINED. En preparación
1999. 6. Bunge,M. La
investigación científica. Su estrategia y filosofía. La Habana: Ciencias
Sociales 1991. 7. Colectivo de
autores. Academia de Ciencias de Cuba y la URSS. Metodología del conocimiento
científico. Editorial Pueblo y Educación. 1977 8. Diccionario Actual
de la Lengua Española. 1995 Bibliograf, Barcelona. 9. García A.
Introducción a la metodología de la investigación Científica. 2ª ed. México
DF:Plaza y Valdés; 1997. 10. Pineda EB,
Alvarado EL, Canales FH. Metodología de la Investigación. Manual para el
desarrollo del personal de salud. 2ª ed. Washington DC:OPS; 1994. 11.
Andréiev I. La ciencia y el progreso social. Moscú:Progreso; 1979. 12.
Silva LC. Muestreo para la investigación en salud. Madrid:Díaz de Santos;
1993. 13.
Day RA. Cómo escribir y publicar trabajos científicos. Washington
DC:OPS; 1990. (Pub. Cient. No. 526). 14.
Núñez Jover J. La ciencia y la tecnología como procesos sociales. Lo que la
educación científica no debería olvidar. La Habana: Félix Varela, 1999. 15.
Martínez M. Comportamiento humano. Nuevos métodos de investigación. México:
Trillas, 1996. (Cap 1 pag 17 a 22) 16.
Pérez G. Investigación Cualitativa. Retos e Interrogantes. Madrid: La
muralla, 1994(Pagina 15 a la 40.)
Autoras:
[1][1]
Dentro de ellos se incluyen, entre otros, el principio de la concatenación
universal de los fenómenos, el de flexibilidad y movilidad de los conceptos
y representaciones, el de historicismo, el de la objetividad y la
multilateralidad en el análisis del objeto de investigación. Puedes
encontrar una exposición detallada en Andréiev, capítulo VII, op. cit.
Articulos relacionados:
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||






