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SIDA- Intervención educativa en adolescentes en el Colegio de Ciencia y Cultura- San Sebastián ,Huehuetenango- Mayo-Agosto.2004. Fecha: Noviembre 2004
ÍNDICE
RESUMEN Se
realizó una intervención educativa en estudiantes de nivel básico del Colegio
de Ciencia y Cultura, San Sebastián Huehuetenango,
durante el período mayo – septiembre del 2004, dirigido a modificar de manera
favorable los conocimientos que tenían los estudiantes sobre VIH/SIDA. El
universo estuvo constituido por 60 adolescentes con edades
comprendidas entre los 15 y 18 años.
A los participantes se les aplicó un cuestionario sobre algunos temas de
esta enfermedad que fue validado previamente
en otra muestra de estudio. Posteriormente se llevó a cabo el programa
educativo teniendo en cuenta las necesidades de aprendizaje que se
identificaron, finalmente se evaluó la repercusión de la intervención
empleando el mismo cuestionario cuatro semanas
después de haber culminado la misma; se obtuvieron resultados positivos
con un cambio en el nivel de conocimientos de los sujetos estudiados
lo que se evidencia con un
porciento de variación de 155 y una p estadísticamente significativa.
Los datos fueron procesados con métodos computarizados y presentados en
forma de tablas estadísticas, se utilizó el porcentaje como medida de resumen,
el porcentaje de variación como medida de comparación auxiliándonos como
gestor de base de datos el Epi Info 2002 y
las
diferencias estadísticas de las variables categóricas se analizaron mediante
la prueba de McNemar.
La discusión se realizó a partir de los hallazgos encontrados y la revisión
bibliográfica exhaustiva esto nos permitió arribar a conclusiones
y emitir recomendaciones.
Palabras
Claves:Promoción
y Prevención en salud, Intervención
educativa, Sexualidad, SIDA y Prueba de McNemar INTRODUCCION En
los seres humanos, la función sexual expresada y compartida constituye no sólo
un medio de procreación sino un sistema de comunicación. En el comportamiento
sexual influyen factores tales como la personalidad individual, la clase social
y la moral vigente en el entorno social y familiar. (1) Hasta
hace unos años nadie hablaba de sexualidad, se hablaba de sexo haciendo
referencia a relaciones sexuales entre hombre y mujer o bien para nombrar a los
genitales. Lejos estamos de estos conceptos cuando hoy manejamos y entendemos
que se mezclan muchos sentimientos,
actitudes y comportamientos que tienen que ver con ese deseo y ese placer de
estar en contacto con otros siendo diferente en cada individuo sin apartarnos de
las normas morales que juzgan a
diario lo bueno y lo malo, lo feo o lo bonito, lo atrayente o lo rechazable. La
adolescencia es crucial en el ciclo vital de cada persona, es un período de
cambios biológicos rápidos caracterizada por una intensificación del
crecimiento y el desarrollo y por
el comienzo de la diferenciación sexual que convierte al sujeto
en un individuo maduro capaz de reproducirse. Se inicia entre los 12 y 15
años en los varones y entre los 11 y 14 años en las niñas abarcando
un período de dos a cuatro años (2); se acompaña también de cambios psicológicos y
cognoscitivos, asumiendo su propia identidad y la capacidad de tener relaciones
interpersonales además replantearse un proyecto de vida propio en medio de
diferentes estructuras sociales y culturales. (3) Todo este proceso
de cambio contribuye a que los jóvenes sean particularmente vulnerables
a las enfermedades y muy especialmente a las de transmisión sexual; por
lo común no pueden comprender enteramente el alcance de su exposición al
riesgo. La propia sociedad suele llevar a que aumente este riesgo,
por un lado comercializando y
explotando a través de los medios de comunicación la sexualidad, incitando a
los adolescentes a consumir, sobreexcitando sus necesidades y por otro dificultan el aprendizaje sobre las infecciones de transmisión
sexual, sus riesgos y la salud
reproductiva. Se conoce como infección de transmisión sexual a las enfermedades que se transmiten generalmente por contacto sexual, donde este cumple un papel importante. (4) Hasta
hace poco, el término de infecciones venéreas comprendía cinco enfermedades:
blenorragias, sífilis, chancro blando, granuloma inguinal y linfogranuloma venéreo;
no fue hasta 1980 que este término fue sustituido por uno más amplio, que
comprende todas las enfermedades en que la transmisión sexual tiene importancia
epidemiológica. (5) Las
infecciones de transmisión sexual (ITS) son tan antiguas como la humanidad
misma y han constituido un flagelo social que ha ocasionado daños físicos
y morales de incalculables dimensiones, las ITS están entre las causas más
comunes de enfermedades en el
mundo, si bien la magnitud exacta
de este problema no está bien determinada,
una de cada cien persona hace por lo menos una nueva consulta anual al respecto.
(6,7) A
inicio de los 80 (1983), en Francia es descubierto por el profesor Luc Montagner
un virus, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
y luego más tarde en Estados Unidos por el profesor Roberto Gallo, el
cual es el responsable de una de las enfermedades más desbastadoras de la
historia de la humanidad, la cual pone en peligro su supervivencia: el SIDA (Síndrome
de Inmunodeficiencia Adquirida) término al que se llega por un acuerdo
internacional en 1986. (8) La
Organización Mundial de la Salud (O.M.S), reporta que en el mundo se presentan
cerca de 250 000 000 de casos nuevos de I.T.S. Una de cada 20 personas que
habitan nuestro universo padece alguna infección de transmisión sexual
anualmente. (9) La OMS ha estimado que más de 33 000 000 de adultos
y 3 000 000 de niños han sido infectados con el VIH, el 70% de estos casos
ocurren en África, según datos los adolescentes representan alrededor del 20%
de la población y que el 50% de ellos contraen una ITS al año. (10,11)
Además se estima que el 80% de las personas con SIDA tiene entre 20 y 30 años,
lo que significa que contrajeron esta enfermedad cuando eran adolescentes. (8) En
América Latina hay ya 1.5 millones de afectados por el virus del SIDA (150 mil
nuevos casos este año) y 60 mil fallecidos. Guatemala
es un país que no escapa a la situación mundial que se vive actualmente, ya
que al igual que el resto de los países del planeta se reportan cada año un
incremento en los casos de ITS y SIDA, en este país
hasta el año pasado se habían reportado 4 543, solo en el departamento
Guatemala se han reportado 2 283 casos de SIDA, seguido de Quetzaltenango con
388 y Suchitepéquez con 359, en Huehuetenango existen 56 casos registrados según
datos del Ministerio de Salud y Asistencia Social (9, 10,11). Siempre
debemos tener en cuenta que
la mayoría de los países de América
Latina y el Caribe reconocen
elevados subregistros que oscilan
entre el 30 y el 70 %. Para
la prevención y control de esta epidemia se demanda de un abordaje desde varias
áreas del conocimiento y la práctica, entre ellas la orientación de las
personas constituye un pilar fundamental con
el propósito de brindar una atención integral al individuo (12,13),
se hace necesario que las actividades de promoción y prevención se desarrollen
a través de la educación para la salud con
la participación social para formar conciencia y responsabilidad entre
individuos y familias facilitando el cuidado y control de la enfermedad. (13,14)
En esta estrategia el equipo de salud tiene un papel fundamental puesto que sus
acciones van a estar encaminadas a informar a la familia y en especial a los
grupos de riesgo, donde la adolescencia es
uno de los más relevantes, sobre VIH/SIDA así como lograr la participación de
maestros, padres, líderes comunitarios y religiosos para convertirlos en entes
activos de esta lucha por una vida y un mundo mejor;
estas razones constituyeron los
motivos que nos llevaron a realizar la investigación.
OBJETIVO:
GENERAL:
Incrementar
los conocimientos sobre VIH/SIDA en los alumnos del
colegio de Ciencia y Cultura del
municipio San Sebastián Huehuetenango durante
el período de mayo-septiembre 2004.
ESPECÍFICOS:
1.
Caracterizar el grupo de estudio según las variables edad y sexo. 2. Identificar y modificar el nivel de conocimientos y actitudes que tienen los estudiantes en relación a: Sexualidad, concepto VIH/SIDA, formas de prevenirlo y otras. 3.
Aplicar intervención educativa según necesidades
identificadas. 4.
Evaluar los resultados obtenidos con la aplicación de la intervención. Método Se
realizó un estudio de intervención educativa en estudiantes del
Colegio de Ciencia y Cultura del municipio San
Sebastián Huehuetenango del Departamento de Huehuetenango,
dirigido a identificar y modificar el
nivel de conocimiento sobre
aspectos esenciales del VIH/SIDA, durante el período mayo-septiembre del 2004.
El
universo del estudio lo constituyeron 60 estudiantes del grupo de 4to año
de magisterio (el 100% de la matrícula de este grupo), fue seleccionado por
encontrarse en las edades comprendidas entre
15 y 18 años además de tener un horario que facilitó la realización de los
encuentros sin afectar el esquema
docente. No hubo necesidad de aplicar criterios
de exclusión. Las
actividades se distribuyeron en
cuatro ciclos de seis semanas cada
uno (con frecuencias semanales para cada grupo) para lo cual se subdividió el
grupo en subgrupos de 15 estudiantes lo que permitió la aplicación de una
metodología que
implicaba una mayor
participación de los alumnos puesto que debían trabajar en grupo y sacar sus
propias conclusiones así como exponerlas a los demás, de esta forma el
conocimiento se iba construyendo con acciones y no con conceptos
impuestos. Se utilizaron varios materiales tanto para exponer los temas
como para realizar las dinámicas y el trabajo de grupo, se
empleó un tiempo de 30 minutos para cada
sesión. En
el encuentro inicial se
procedió a aplicar el cuestionario (anexo No 2)
para caracterizar el grupo de estudio e identificar el nivel de
conocimiento y actitudes que poseían, con
lo que se definieron los temas que
fueron impartidos teniendo en
cuenta las necesidades de
aprendizaje detectadas; después se procedió
a capacitar a los estudiantes utilizando un programa educativo (anexo No 3) prediseñado al
cual se le agregaron dichas necesidades. Cuatro
semanas después de haber culminado la capacitación se aplicó el mismo cuestionario (anexo No 2), de
esta manera se determinaron los cambios ocurridos en el nivel de conocimientos
de los sujetos investigados. Los
resultados se muestran en tablas de frecuencia
utilizando el porcentaje como medida
de resumen y el porcentaje de variación como medida de comparación. Las
diferencias estadísticas de las variables categóricas se analizaron mediante
la prueba de McNemar. La discusión se emprendió a través del análisis
de los objetivos propuestos y se justificó con la bibliografía revisada
(utilizando las normas de Vancouver) para finalmente emitir conclusiones y
recomendaciones. DESARROLLOLa
caracterización del grupo de adolescentes según edad y sexo se muestra en la
tabla #1 donde podemos encontrar un predominio del sexo masculino sobre el
femenino con un 61,6% del total de la muestra. En cuanto a la edad la mayoría
se ubicaron con 17 y 18 años para un 38,3 y 28,3 % respectivamente hecho este que se produjo en
ambos sexos. Estos
resultados están en relación con las características económicas y sociales de
este territorio que debido a su grado de pobreza no se corresponden la edad de
los educandos con el nivel que están cursando, estando en correspondencia con
otros estudios realizados a nivel nacional. (9) Tabla
#1: Distribución según edad y sexo de los adolescentes de 4to año
Magisterio del Colegio de Ciencia y Cultura de San Sebastián
Huehuetenango.2004.
Fuente:
Cuestionario El
nivel cultural asociado al grado de conocimiento
sobre la edad de comienzo de las relaciones sexuales conlleva en muchos
de los casos a que se presenten graves problemas durante la adolescencia lo que
trae consigo consecuencias fatales
tanto para el individuo como para
la familia. La
adolescencia es un periodo de la vida en la que es frecuente la experimentación
sexual, siendo su actividad sexual no planificada ya que el sexo para ellos
es una fuente de placer. En la relación sexual, el sexo se percibe como
algo espontáneo y romántico, excluyendo el planteamiento de las medidas de
prevención frente a ITS y SIDA. Dentro
de la muestra estudiada constatamos que el 56,8% de los sujetos masculinos y sólo
el 13% del sexo femenino ya han tenido relaciones sexuales; lo
cual coincide con la literatura revisada donde se plantea que en los países
subdesarrollados, se hace mucho
hincapié en el caso de las mujeres, no es bien visto por la sociedad que tengan
relaciones sexuales antes del matrimonio. (12, 13, 17) Tabla
#2: Distribución de los adolescentes según la realización de relaciones
sexuales.
Fuente:
Cuestionario. La
respuesta de la pregunta número 4 del cuestionario relacionada con la correcta
o no identificación del VIH/SIDA como una enfermedad se recogió en la tabla
#3; resulta importante destacar que el 83,3% de los estudiantes respondieron
acertadamente coincidiendo con el concepto dado antes de aplicar la intervención
sin embargo esto no significa que tengan los conocimientos que le permitan
identificar en cierto momento una situación de riesgo o prevenirse de dicha
entidad. Al aplicar por segunda vez la encuesta el 100% de los educandos
tuvieron una definición adecuada resultando un porciento de variación de 20 y
una p<0,05 siendo significativa. Logramos demostrar
una vez más que la educación es un factor fundamental para una buena salud
sexual, lo cual está en concordancia con el trabajo realizado por José Manuel Hernández Gutiérrez y Jean Carlos
Toll Calviño. (14, 18, 19, 20) Tabla
#3: Adolescentes según la identificación del VIH/SIDA como enfermedad.
Fuente:
Cuestionario. % de variación: 20.
p < 0.05 En
el cuestionario se ofrecieron una serie de elementos algunos correctos y otros
no acorde a las diferentes vías de transmisión del VIH/SIDA, pudimos
identificar en un primer tiempo de la investigación que el 68,3% presentó un
conocimiento deficiente sobre este tema predominando el sexo masculino con
70,3%; consideramos que esto justifica de manera positiva la realización de la
intervención puesto que este grupo, la gran parte, ya han tenido relaciones
sexuales sin tener nociones esenciales de las
posibilidades de contagio,
lo cual los convierte en individuos susceptibles de contraer el VIH. Al terminar
los encuentros el 93,3% señaló las vías de
transmisión de una forma adecuada siendo la mayor parte del sexo
femenino, no obstante un 6,7% aún presenta dificultades. El porciento de
variación en 195 evidencia un cambio sustancial en el conocimiento de los
adolescentes lo que se confirma al obtener una p<0,05. Similares
resultados fueron encontrados por otros autores a nivel internacional, los
cuales avalan que las intervenciones educativas son eficaces para modificar de
forma favorable el nivel de conocimiento en una población determinada. (14,
21) Tabla
# 4: Adolescentes según calificación del conocimiento sobre las vías de transmisión del
VIH/SIDA.
Fuente:
Cuestionario. % de
variación: 195. p<0.05 En
la actualidad la única forma de evitar la propagación del virus es la prevención,
la información que se tenga acerca de este tema permitirá tener herramientas
para enfrentar la epidemia, dada su importancia se incluyó dentro del programa
educativo. El 83,3% de los 60 sujetos que se estudiaron
no conocían las medidas de prevención coincidiendo en este aspecto que
la mayor parte son del sexo masculino (31 para un 83,3%). Basándonos en este
resultado fuimos más ilustrativos al impartir el asunto lo que trajo consigo
que el 96,7%, dentro de este la totalidad del sexo femenino, fuera capaz de
reconocer las medidas de prevención obteniéndose un 480% de variación y una p
altamente significativa. Existen investigaciones que reportan resultados
similares también en grupos de adolescentes aplicadas en la atención primaria
de salud en nuestro país. (6,
22, 23) Tabla
#5: Adolescentes según calificación del conocimiento sobre las medidas de prevención del
VIH/SIDA.
Fuente:
Cuestionario. % de variación: 480. p< 0.05 Al
indagar sobre el conocimiento de las conductas de riesgo relacionadas con el
VIH/SIDA se evidenció que el 91,7% no las reconoció, en este caso con un
predominio del sexo femenino, lo que se justifica por la marginación en todas
las esferas de esta parte de la
sociedad debido a la cultura
imperante ya que en su mayoría son indígenas. Al culminar el estudio se detectó
un incremento en el nivel de conocimiento de 83,3%, no existiendo
diferencias significativas en uno y otro sexo, podemos señalar que
solamente el 16,7% del total respondió inadecuadamente con un discreto
predominio de las mujeres. Logramos un porciento de variación
de 900 lo que implica un
resultado positivo de la intervención. Se
revisaron estudios realizados en Cuba en varias comunidades y no coinciden con
estos resultados puesto que el
nivel cultural y educacional en los adolescentes difiere grandemente del grupo estudiado. (18,
19, 23,24) Tabla
#6: Adolescentes según calificación del conocimiento sobre las conductas de riesgo relacionadas
con el VIH/SIDA.
Fuente:
Cuestionario. % de variación: 900.
p< 0.05 En
las últimas preguntas del cuestionario quisimos conocer si luego de
desarrollada la intervención se podría producir en estos adolescentes, a corto
plazo, alguna variación en la
consideración del uso del condón en las relaciones sexuales y en los criterios
que influyen en su desestimación como una necesidad para protegerse del
VIH/SIDA. Inicialmente sólo el
21,7% de ellos emitió el criterio de que sí lo usaría como método de
protección predominando este entre los varones (32,4%). A pesar de que la
reducción no fue muy grande se obtuvo un 85% de variación en cuanto a la
consideración de su uso pues el 40% de los adolescentes señalaron que
si usarían el condón, igualmente predominando dicho criterio entre los varones
con el 56,8% de ellos, aunque es de señalar un aumento hasta el 13% de las
hembras quienes por su cultura se resisten más a la aceptación de estos temas.
La educación sexual que se brinda en nuestro país difiere de la de países
subdesarrollados e incluso de muchos desarrollados pues comienza en edades
tempranas y se va profundizando a medida que avanza el nivel educacional. (17,
19, 25, 26) Tabla
#7: Adolescentes según criterio de utilización del condón en las relaciones sexuales.
Fuente:
Cuestionario. % de variación: 85.
p< 0.05 Al
indagar en los criterios por los cuales desestimarían su uso predominó el de
no gustarles con 31 señalamientos sobretodo en varones, 29 advirtieron no saber
usarlo pero en su mayoría fueron femeninas (20) al igual que al pensar que
crearía desconfianza en la pareja 21 fueron mujeres y sólo 6 hombres,
no existieron diferencias significativas entre ambos sexos al considerar
que no protegía en realidad. Una vez culminados los encuentros educativos aún
el mayor número de criterios negativos se centraron en el gusto personal, la
desconfianza que podría crear en la pareja
y el no saber usarlo adecuadamente. No obstante en todos se redujo el número
pero el más significativo fue el criterio de que el condón
no protege contra las ITS pues
al aplicar el cuestionario por segunda vez solamente un estudiante lo señaló
como razón para desestimar su uso. Tabla
#8: Adolescentes según criterio de utilización del condón en las relaciones sexuales.
Fuente:
Cuestionario. La
calificación de la encuesta de manera general después de aplicarla en ambos
momentos de la intervención se reflejó en la tabla #9
así como el porciento de variación obtenido con un valor de 155 y una
p<0,05 resultando significativo. Antes de aplicar el programa educativo sólo
un 36,7% del total tuvo respuestas
acertadas, en este caso del sexo masculino en su mayoría. En un segundo momento
después de impartir los encuentros identificamos
que el 93,3% de los sujetos
investigados obtuvieron una buena calificación,
por lo que podemos demostrar
que a pesar de barreras como el nivel cultural y las creencias de acuerdo a las
etnias a las que pertenecen se
pueden lograr cambios importantes tanto en el nivel de conocimiento como en la
forma de pensar de los adolescentes. Las
intervenciones educativas constituyen uno de los elementos preventivos más útiles
y debería realizarse de forma sistemática y universal en las escuelas,
comenzando antes del inicio de la actividad sexual ya que es más fácil enseñar
conductas positivas que intentar cambiar conductas de riesgo arraigadas.
Tabla
#9: Adolescentes según calificación final del cuestionario.
Fuente: Cuestionario. % de variación: 155. p< 0.05
Conclusiones Ø
La
mayor parte de nuestro universo estuvo constituido por jóvenes del sexo
masculino comprendidos en las edades de 17 y 18 años predominando aquellos que
ya habían tenido relaciones sexuales. Ø
Con
la aplicación de la intervención
educativa se logró modificar el nivel de conocimiento y la percepción de
riesgo de nuestros adolescentes sobre
el VIH/SIDA obteniendo la mayoría una calificación de bien donde existió
un predominio del sexo femenino. Ø Los conceptos de VIH/SIDA así como otros aspectos relacionados con la transmisión, conductas de riesgo y medidas de prevención quedaron definidos dentro de los estudiantes lo cual se demostró en la calificación satisfactoria de la encuesta. Recomendaciones Ø
Capacitar
tanto a profesores de las diferentes enseñanzas así como líderes formales y
no formales de las comunidades para que puedan hacer llegar un mensaje único
que ayude a la prevención del VIH/SIDA, no
sólo en jóvenes que tengan acceso a institutos o colegios sino a todos.
Ø
Desarrollar
programas educativos en los diferentes niveles de enseñanza que aporten
conocimientos acerca del VIH/SIDA debido
a la fuerte influencia que
ejerce la escuela como institución sobre los adolescentes y porque es en
este lugar donde pasan la mayor parte del tiempo.
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Dr.
Rafael González Ramírez Especialista
de Primer Grado en Higiene y Epidemiología. Profesor
Instructor. Brigada
Médica Cubana. República de Guatemala. Facultad
de Ciencias Médicas Guantánamo. CPHEM
Guantánamo. Cuba Dra.
Dra. Hany Trujillo Puentes. Especialista
de Primer Grado en Medicina General Integral. Brigada
Médica Cubana. República de Guatemala. Facultad
de Ciencias Médicas Pinar del Río. Cuba Dra.
Olga Lien León Quindemil Especialista
de Primer Grado en Medicina General Integral. Profesora
Instructora. Brigada
Médica Cubana. República de Guatemala. Facultad
de Ciencias Médicas Salvador Allende. CH.
Cuba Dr.
Orlando Páez Cabrera Especialista
de Primer Grado en Higiene y Epidemiología Brigada
Médica Cubana. República de Guatemala. CPHEM
Ciego de Ávila. Cuba Dra.
Teresa de la Caridad Pérez Díaz Especialista
de Segundo Grado en Medicina General Integral. Profesora
asistente. Facultad
de Ciencias Médicas Miguel Enrique.
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