Introducción
La reproducción humana es un proceso biosocial, pues si bien el mecanismo fisiológico reproductor es una obra do la naturaleza y se subordina a ella, la existencia social del hombre la condiciona y su regulación es, ante todo, resultado de determinados procesos y normas socioculturales existentes en el marco de una formación socioeconómica dada. (1)
La dinámica de la fecundidad y la maternidad dependen en última Instancia del grado de desarrollo de las fuerzas productivas más en el caso de su regulación, esta dependencia se da a través de múltiples factores psicológicos, culturales y sociales incluidos los punta de vistas religiosos, las tradiciones, la reacción psicológica a la coyuntura económica y política, etc.
Generalmente, a la azarosa circunstancia del embarazo Indeseado, producto de la negligencia o la ignorancia, se le suele agregar, no con poca frecuencia, la decisión autónoma o impuesta de un aborto provocado farmacológico instrumental, con los consecuentes riesgos gineco-quirúrgicos, psicoafectivo y legal.
Entendemos por aborto, sencillamente, la interrupción de un embarazo. Luego se le agregarán las calidades de deseado o no y de auto o hétero inducido.
Esta crítica situación está entrecruzada por diversas variables a tener en cuenta en el momento de su abordaje.
1. Los marcos morales de la embarazada, del responsable del embarazo y en el caso da la adolescencia, de las familias parentales involucradas.
2. Las características vinculares de estas familias.
3. Los aspectos bioéticos de los momentos de la intervención médica.
4. Las legislaciones reguladoras de las prácticas abortivas de cada país.
5. Los valores morales del profesional de la salud que lo habilitarán o no a efectuar la práctica (en el caso en que éste intervenga, ya que el aborto puede auto practicarse o ser llevado adelante por personas ajenas a lar ciencias de la salud).
6. Diversas conceptualizaciones de la Salud Pública,. que casi siempre producen colisión entre el principio autonomía y el bien público, vinculado al principio de la justicia sanitaria. (2)
A/ respecto se pueden señalar dos antiguas reglas deontológicas que le marcan al profesional de la salud la prohibición de practicar o inducir abortos:
a) El juramente hipocrático, de 400 años A. de Cristo que reza:” Así mismo no administraré a una mujer un pesario abortivo...” y
b) el juramento de Asaph del siglo VI, que prescribe: “no daréis poción alguna a mujer embarazada por adulterio para haberla abortar”.
Por el contrario, desde posturas más teológicas o sociales, a) en los Cornejo de Esculapio, del II al S.II, se lee: “… pero dudarás si es acertado hacer que sigan viviendo hombres atacados de un mal incurable, niños enfermizos que ninguna probabilidad tienen de ser felices y que trasmitirán sus tristes vidas a seres que será más miserables aún.. y b) la Declaración sobre maltrato y abandono de niños, de Singapur, 1984. recomienda en su Art 9 que “el médico debe participar en todos los niveles de la prevención proporcionando consejo pro y postnatal a la familia, identificando los problema de formación del niño y aconsejando sobre planificación familiar y control de la natalidad”
Como se vera más adelante, la dinámica del aborto pone en tensión a) los principios bioéticos de la medicina: autonomía, beneficencia y no ma/eficencia, b) las reglas deontológicas de veracidad y confidencialidad y, c) instala conflictos de derecho propio de las personas capaces, en el caso que se le reconozca el embrión o feto esta condición.
En la actualidad la planificación familiar responde a políticas que tiene como base fundamental el desarrollo armónico de la familia. pero que a su vez, no está desprovisto de intereses económicos, políticos, culturales, etc., de cada región, nación o grupo familiar que ha conllevado desde la esterilización masiva a grupos étnicos para evitar la procreación do los mismos con el falso objetivo de mejorar económica y socialmente a dichos grupos hasta el uso indiscriminado del aborto y de técnicas más modernas como la regulación menstrual y diversos métodos anticonceptivos.
La planificación familiar ha sido una de las tareas más importantes del programa especial de investigación de reproducción humana de la Organización Mundial de la Salud y en los últimos años en muchos paises la Planificación Familiar ha entrado a formar parte integral de la salud, se ha ido reconociendo que la edad en que la mujer queda embarazada, el tiempo que transcurre entre dos embarazos y el número total de estos, tiene un papel muy relevante. A pesar de ello el número de embarazos no deseados continúa siendo un problema de salud importante.
El énfasis en las características personales de las mujeres es un punto de partida importante, pero es necesario profundizar en aspectos macrosociales del contexto sociopolítico y legal en que se desenvuelve la mujer. Aspectos importantes aún no han sido trabajados suficientemente. Tal es el caso del papel de los maridos o compañeros en su decisión de abortar, de los efectos de la disponibilidad y acceso a los servicios de aborto y de las legislaciones prohibitivas sobre las tasas de aborto, así como los efectos de su liberalización, de la introducción de técnicas de aborto menos riesgosas y más simples, o de la implantación de programas masivos de educación sexual desde los primero años de escolaridad. (3)
Probablemente, ningún otro problema en el campo de la salud ha suscitado más controversia que el problema del aborto. En 1984, el tema más polémico en la
Conferencia Internacional sobre Población fue la situación del aborto en lo que respecta a los programas de planificación de la familia. (4)
Una encuesta del mundo de hoy en día muestra la gran diversidad de actitudes sobre el aborto y su práctica. En un extremo, se encuentran los países donde se prohíbe el aborto; en el otro extremo, los países donde el embarazo puede interrumpirse por la simple solicitud de la mujer. Entre esos dos extremos existen múltiples probabilidades intermedias.
El aborto ha sido y es en el mundo actual uno de los métodos más ampliamente practicados para regular la fecundidad, en especial en los países subdesarrollados, es el más común.
En 1972 en un informe de la Organización de Naciones Unidas, se califica el aborto como el medio mas importante de regulación de la fecundidad.
El número de embarazos que cada año termina en una interrupción es desconocido. Estimados recientes lo sitúan entre los 30 y 55 millones, lo que corresponde a una base de 40 a 70 por cada 1000 mujeres en edad fértil y 200 a 460 abortos por cada 1000 nacidos vivos.
Estas cifras están basadas en muchas ocasiones en estimados nacionales de poca fiabilidad, o sea que las cifras mundiales están sólo parcialmente basadas en datos fidedignos.
Cada minuto 380 mujeres se quedan embarazadas y, de ellas, 40 se someten a un aborto en condiciones insalubres, según los datos aportados en Bruselas con motivo de la celebración por el Día internacional de la Mujer. Estos datos, recopilados por la organización no gubernamental (ONG) Marle Stopes Internacional, revelan que cada año mueren en el mundo 600 000 mujeres como resultado directo de un embarazo, el 99% en países en vías de desarrollo.
Todos los métodos y técnicas de aborto en mayor o menor grado presentan riesgo de complicaciones, las cuales para su mejor comprensión las dividimos en tempranas y tardías, según ocurran antes o después de 30 días de realizada la interrupción. Las tempranas a su vez pueden ser inmediatas cuando ocurren durante la interrupción o en las 3 horas siguientes al proceder y mediatas cuando ocurren pasadas las 3 horas.
En este trabajo se pretende discutir algunos aspectos demográficos, bioéticos y sociales relacionadas con lo planificación familiar y el aborto provocado en la adolescencia en la actualidad.
II. - OBJETIVOS
2.1 General:
· Profundizar sobre los aspectos ético sociales, las bases demográficas del aborto provocado y la planificación familiar en la adolescencia.
2.2 Específicos:
· Analizar desde el punto de vista ético-psicológico el proceso del aborto provocado.
· Analizar algunas de las bases legales y consideraciones éticas asociadas a la práctica del aborto provocado como método de planificación familiar en la adolescencia.
III. DESARROLLO
DEMOGRAFIA Y ETICA DE LA TRANSMISION DE LA VIDA, SU RELACION CON LA PLANIFICACION FAMILIAR.
Aspectos éticos:
La Bioética es una disciplina derivada de la filosofía, precisamente de la ética, que estudia “la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y la atención de la salud, en la medida en que dicha conducta es examinada a la luz de los principios y valores morales” y “que tiene como finalidad la regulación de los posibles desmadres, abusos y deslices de todo acto humano que altere irreversiblemente los procesos de la vida”. (2)
Si atendemos al último párrafo notaremos que el aborto es un capítulo destacado de esta disciplina. Más aún si lo acotamos en la adolescencia, ya que desde el punto de vista bioético, las características propias de esta etapa evolutiva son las de un mundo moral incompletamente estructurado condicionante del grado de autonomía que torna dilemático el respeto de este principio, lo que redefine la modalidad de la relación médico paciente y la mantención de la confidencialidad del profesional y la confiabilidad de la paciente frente a un tema vinculado frecuentemente con el delito, como lo es el aborto para ciertas jurisprudencias.
Como todo que hacer regulador, la bioética, aparenta tener connotaciones limitantes o prohibitivas que pueden generar antipatías, pero solo hará recomendaciones surgidas de la reflexión racional, expuesta a través de un discurso argumentativo de validez lógica.
Sexualidad:
Las tensiones sociales y ansiedades personales que pueden desencadenar la práctica del aborto, no solo se deben a la vinculación con la muerte y la criminalidad, sino además con la sexualidad, en nuestro caso con la sexualidad adolescente conflictivamente ejercida y por momentos frustrante e insatisfactoria. En consecuencia debería considerarse el aborto como una patología de la sexualidad. La OMS entiende a la Salud Sexual como la “integración de los elementos somáticos, emocionales, intelectuales y comunicacionales del ser sexual por medios, que sean positivamente enriquecedores y potencien la personalidad, la comunicación y el amor”
El trabajo en la sexualidad, y tal es el caso del aborto, nos instala en la intimidad de las personas, por lo que existe el altísimo riesgo de ejercer una profunda tatrogenia si desconocemos la cultura y los valores del paciente. Trabajar en el campo de la sexualidad humana implica acotar la conceptualización de los principios en este contexto.
El aborto obliga a replantear supuestos subyacentes en la sociedad no solo sobre sexualidad, sino además sobre educación, estructura familiar, economía y calidad de vida.
La base imprescindible de cualquier sociedad es su población. La problemática de la población durante siglos se redujo al orden familiar, dado a que todos los esfuerzos que se hicieron para obtener una descendencia se producían a ese nivel.
En la actualidad el estado juega un importante papel en la regulación del aborto al disponer de recursos encaminados a modular el crecimiento poblacional en función de los intereses del propio estado, a través, no solo de determinadas regulaciones legales, sino también hacia la participación social mediante planes demográficos bien estructurados que conllevan a tratar de mantener un crecimiento estable de la población. (5)
Pero para lograr lo antes expuesto el estado debe recurrir al eslabón fundamental de la sociedad, el hombre en su contexto no solo biológico sino social.
Se estima que el hombre, a diferencia del resto de las animales, su comportamiento, está regulado a través de los instintos, de los cuales las cuatro quintas partes de los mismos son aprendidas en su interacción con el medio y por lo tanto depende en gran medida del resorte de la cultura.
Al igual que todas las especies superiores, el hombre es un ser sexuado. Esto quiere decir que la sexualidad tiene como primera finalidad la procreación que perpetúa la especie. El deseo sexual inherente a la sexualidad no por tanto un fin en si mismo, sino un medio al servicio de la procreación, por lo que sería un absurdo teórico, referirnos de forma separada a la procreación y al deseo. La sexualidad humana al no estar regulada únicamente por los instintos, debe estarlo por una conducta aprendida.
La “Ley Maltusiana” de a mayor población menos recursos y mayor costo social, deberá leerse en un sentido opuesto, pues en general se puede constatar que un crecimiento demográfico conlleva a un progreso proporcionalmente mayor en el campo de la cultura.
Confidencialidad:
Asumida la dificultad de evaluar la autonomía del adolescente, notaremos que el grado determinado de la misma condicionará la calidad de la confidencialidad hacia el individuo consultante, destacando que a menor autonomía corresponde menor confidencialidad, ya que habrá que compartir responsabilidades tales como el consentimiento o rechazo de determinadas prácticas diagnósticas, terapéuticas o de cuidado, entre ellas el aborto. (2)
La norma de la confidencialidad está vinculada al hipocrático secreto médico que defendía, por un lado, el derecho al respeto por la intimidad del paciente y por otro, la confiabilidad del paciente, necesaria para una exitosa, eficiente y eficaz práctica.
Tasa de natalidad, nupcialidad y mortalidad como indicadores demográficos:
Las tasas son relaciones entre las cifras de incidencia de un hecho y una determinada cantidad de población y pueden darse en 1000, 10000, etc. Sin embargo, su objetividad puede ser cuestionable y para ello vamos a valernos de un ejemplo. En una determinada región dada la media de la edad baja de esta población, existen pocas muertes y a pesar de la débil fecundidad, la tasa de natalidad es relativamente alta, lo que arroja un fuerte saldo positivo a favor de los nacimientos y el estado demográfico poblacional parecería adecuado y aceptar que la política de planificación familiar es adecuada. Basado en el ejemplo anterior pasados los 40 años en esa misma población, llegaríamos a la conclusión de que se ha producido el envejecimiento de la población, por lo tanto a estas tasas demográficas se deben asociar otras medidas para poder realizar una correcta evaluación de la situación demográfica y llevar a cabo una correcta planificación familiar. Estas otras medidas pudieran ser el registro de la pirámide de edad, esperanza de vida, tasa de sustitución y la tasa de fecundidad; a las dos últimas nos referiremos de forma breve no por ser las más importantes sino por estar relacionadas con el objetivo de este trabajo.
Tasa de Fecundidad:
Se calcula dividiendo el número de nacidos en una cohorte de tiempo. Ej.: 1979-1999 por el número de sus mujeres en edad fértil. (6)
Es UNO de los valores más importantes para medir la vitalidad de una población dado que muestra si una generación es sustituida por otra. Sin embargo, tiene la limitación de no poder ser conocida de inmediato, precisa de tener que esperar al final del período de fecundidad de las mujeres.
Tasa Neta de Sustitución:
Esta tasa deriva de la tasa de fecundidad y se calcula a partir del número de niños por mujer. Permite visualizar mejor el comportamiento de la población. Lo ideal desde el punto de vista demográfico es que esta tasa sea igual a 1, lo cual denotaría que una generación es perfectamente reemplazada por sus descendientes.
La tasa de fecundidad y aún más la tasa de sustitución neta son las dos medidas más apropiadas para conocer de forma rápida una sustitución demográfica.
Contracepción y Control Demográfico:
La demografía experimenta a partir de 1500, una especie de contracepción natural, sin que las parejas tengan que actuar activamente para reducir el número de sus descendientes.
Aunque es referido a la Biblia coo el primer anecdotario acerca de la contracepción su empleo más amplio, aunque muy restringido, se introduce en el siglo XIX.
La “contracepción “natural” es decir, sin emplear medios químicos o mecánicos era bastante eficaz, por lo tanto, la contracepción no comenzó con la píldora, sin embargo, la píldora produce una revolución rápida en los aspectos demográficos como el control poblacional.
La píldora invierte el proceso de decisión al ser un proceso con una elevada efectividad.
Antes cuando se quería tener menos hijos se limitaba con relativo éxito a través de una represión consciente de los instintos, cuando el éxito de este control natural no se lograba y se llegaba al nacimiento, era aceptado en la mayoría de los casos, lo cual es apoyado en patrones sociales muy fuertes donde se involucran factores culturales y factores legales, pero esta situación crea una nueva polémica en la familia, el hecho de “aceptar” un nuevo hijo ¿se acompaña de un deseo?, no siempre esta última interrogante tiene una respuesta afirmativa.
Encuestas realizadas en Paris dan como resultado que el 50% de los niños sean “positivamente queridos” el resto por lo tanto son “errores” (7), que se acompañan en mayor o menor medida de una conducta de rechazo.
En la actualidad existe cada día una tendencia a que la pareja tome una decisión activa en cuanto a la planificación del número de hijos, lo cual se ve beneficiado por el aumento vertiginoso de la tecnología contraceptiva y el abandono de la contracepción natural, hecho que en algunas culturas continúa siendo reforzada a través de los preceptos religiosos (como el sistema matrimonial que promulga la iglesia católica).
No obstante cabria preguntarse como es posible que se esté logrando una conducta poblacional activa basada en el uso de la tecnología de contracepción..
En general en la mayoría de los países donde se introdujeron las píldoras anticonceptivas se ha visto que un decenio después se legalizó el aborto, con lo cual este último proceder se convierte por parte de la población erróneamente en un método contraceptivo más.
En los países donde el aborto se ha legalizado se ha visto que últimamente se produce una verdadera aceleración del descenso de la fecundidad, aún cuando se ha utilizado mal el aborto provocado como un método “anticonceptivo” (9). Este método no resuelve totalmente el problema de la contracepción dado que una mujer no puede abortar un número grande de veces sin serios prejuicios para su salud por lo cual se suma un último medio al arsenal contraceptivo, la esterilización, con lo cual se cierra el círculo de la no transmisión de la vida.
Aborto Provocado:
El aborto provocado o inducido es el que se realiza a solicitud de las parejas, el cual puede ser temprano o tardío, según la edad gestacional en que se realiza.
Temprano:
El aborto que se realiza antes de las 12 semanas.
Tardío:
El que se realiza después de las 12 semanas y fuera de estos dos grupos se encuentra la regulación menstrual, que es la que se practica en mujeres con un atraso menstrual de hasta 14 días y cuando se trata de una gestación se considera como un aborto precoz. Los abortos provocados se llevan a cabo por 3 procedimientos fundamentales:
1. Evacuación instrumental por vía vaginal
2. Estimulación de las contracciones uterinas
3. Procedimientos quirúrgicos mayores
Lo universalidad de métodos y su grado en mayor o menor efectividad se ha ido descartando, desde los tiempos inmemoriales hasta la aplicación del más específico con resultados satisfactorios comparados con los antiguos y de esa forma se generaliza hasta convertirse en un método universal. Como vemos lo universal se transforma en singular y viceversa. (10)
INTERRUPCION DE LA GESTACION POR METODO DE RIVANOL EN LAS ADOLESCENTES. 1999 HOSP!TAL DOCENTE GINECOBSTETRICO
EUSEBIO HERNANDEZ”
|
Indicaciones
|
No.
|
%
|
|
Sociales
|
80
|
75,47
|
|
Malformaciones
|
13
|
12,26
|
|
Radiaciones
|
4
|
3,77
|
|
Retardo Mental
|
4
|
3,77
|
|
HTA
|
3
|
2,83
|
|
Otras
|
2
|
1,89
|
|
TOTAL
|
106
|
100
|
Como se conoce las causas del aborto no son actuales pues desde el inicio mismo de la humanidad existe la necesidad de realizar, tanto por indicaciones medicas por problemas sociales, constituyendo un problema para todas las sociedades desarrolladas y en vías de desarrollo.
El embarazo no deseado provoca la necesidad de aplicación de métodos para la realización del aborto, este es a su vez un efecto que se convierte en causa de nuevos efectos negativos y positivos.
Consíderaciones bioéticas y sociales del aborto provocado
El problema del aborto como método de. planificación familiar gira alrededor de vida que se tenga: El producto de la concepción es un ser humano o solo es humano a partir de determinado momento (4 semanas, 8 semanas, 14 semanas, etc.) en el segundo caso el aborto sería considerado como una simple intervención quirúrgica. Si por el contrario, se admite que el producto de la concepción efectivamente es un ser humano, el aborto es un asesinato legalizado, este criterio aún en países donde el aborto se encuentra legalizado es mantenido por determinados sectores religiosos.
Muchas personas que están a favor del aborto libre son incapaces de contestar la pregunta ¿Cuándo comienza la vida? Si aceptamos que el embrión es un ser con vida, lógicamente, se debería evitar a toda costa la destrucción y muerte de este ser vivo, se pudiera entonces preguntar ¿es legítimo perpetuar la vida en un ser vivo cuya integridad morfofuncional esta seriamente dañada que no le permite vivir con una calidad de vida adecuada? Este es otro de los aspectos en donde la ética médica actual ha abierto un amplio debate, mi modesta respuesta no se basarían en el sufrimiento familiar y social que este acarrearía, y en carácter preventivo de la medicina actual, en todo momento debemos pensar en el hombre como un ser social y no simplemente como una máquina biológica perfecta capaz de realizar múltiples funciones.
El aborto es un proceder quirúrgico que tiene asociado una amplia gama de riesgos que van desde la muerte materna hasta procesos inflamatorios que pueden dejar ciertas secuelas como una esterilidad irreversible. Todas estas complicaciones son ampliamente discutidas en los textos de ginecología y es quizás el elemento teórico más socorrido en las’ campañas difusoras por el sistema de salud para evitar su practica como vía de control de la planificación familiar; no obstante el hecho de institucionalizar la práctica del aborto, permite que el riesgo quirúrgico disminuya considerablemente. Otros aspectos a favor de disminuir las complicaciones es la perfección de los métodos utilizados así como mantener un personal capacitado dedicado a este proceder y mejorar las condiciones de trabajo.
A pesar de ser ampliamente divulgado el riesgo de complicaciones del aborto provocado cada día acuden a las consultas de planificación familiar un número creciente de mujeres que solicitan el aborto provocado, a veces hasta de forma sistemática, aún hasta cuando se aconsejan previamente en una consulta de riesgo preconcepcional acerca de los peligros de la práctica del aborto provocado. Quizás lo más importante a tratar en dichas consultas no es el hecho del riesgo clínico sino el enfoque y el abordaje del problema desde su propia base. Detrás de muchas decisiones se encuentran factores de índole social como vimos en la tabla de Indicaciones y es analizado en todos los trabajos donde se examinan las causas del aborto, entre estos problemas sociales se pueden mencionar: la pobreza, soltera, estudiantes, el retraso escolar, incomprensiones familiares, etc.
¿Será que estos factores de riesgo no tienen una connotación mayor que el propio riesgo quirúrgico?
La respuesta debe ser afirmativa por cuanto si eliminamos estos elementos se está llegando a condiciones más favorables para que la mujer tome conciencia de lo nocivo de dicha práctica.
Para ilustrar lo antes expuesto, citamos un estudio realizado por el Dr. Sotolongo sobre aborto provocado en el segundo trimestre ( método de Rivanol), donde se muestra que las causas sociales representan el 78,4% del total de casos que se le realizó el proceder predominando dentro de ellos los adolescentes, solteras y estudiantes.
Lo antes expuesto es un elemento más que convincente al considerar el aborto provocado como un verdadero problema social actual y que en su aplicación como proceder terapéutico debe primar no solamente un análisis absolutamente clínico, sino ético y social.
Bases legales del aborto
La práctica del aborto en Cuba ha estado legalizada desde el siglo pasado. El código Penal de 1870 lo aprueba. Su legalidad fue ratificada anteriormente entre 1879 yt 1936, hasta 1960 estas leyes autorizaban el aborto provocado bajo determinadas circunstancias que en más de una ocasión sirvieron de especulación para la obtención de fuertes ganancias por parte del personal médico y paramédicos que haciendo olvido de preceptos éticos básicos violaban lo establecido en el Código Penal. Debe resaltarse que aunque existía un cuerpo legal que amparó durante este tiempo la legalidad, existía una fuerte presión social sobre dicha práctica mediaba por una posición histórica de la iglesia, fundamentalmente la iglesia católica, la cual dentro de sus códigos proclama el aborto como un verdadero acto de eutanasia, posición que en la actualidad no se ha visto modificada, aunque comienza a sustentar una base social (como pobreza, falta de educación, respeto familiar, etc.)
A partir de 1965 nuevas disposiciones sobre el aborto tomadas por el gobierno revolucionario lleva a la institucionalización del aborto y la penalización de la práctica de dicho proceder de forma no institucionalizada por personas calificadas o no. Con este importante paso, se resuelve un gran problema, disminuir el riesgo de complicaciones inherentes al proceso pero se crea un nuevo problema, la posibilidad del uso del mismo con pocas restricciones, lo cual ha demando un creciente esfuerzo por el sistema de salud.
POR SUPUESTO AL MARGEN DE LO ANTES MENCIONADO, EL MEDICO DEBE APROBAR LA LIBRE DECISION DE LA MADRE A EJERCER EL DERECHO A DECIDIR SOBRE CUANDO Y CUANTOS HIJOS DESEA TENER.
Por último debemos resaltar que la legislación sobre el aborto es un logro del desarrollo humano y social al cual no debe renunciarse, pero visto como un problema social siempre el mismo debe conllevar a una reflexión más profunda que permita un análisis social que nos permita conservar la verdadera libertad del derecho sobre la base de una formación ética y moral. La mayoría de las leyes que rigen el aborto tratan de asegurar que este se realice de la mejor forma posible y únicamente después de cuidadosa reflexión en los Serv. Aborto Seguro. (9)
Este servicio aborto seguro, la permisividad legal indiscriminada del acto sin la consecuente educación para adecuar la utilización de los métodos de planificación familiar, se una irresponsabilidad social que ocasiona problemas cada vez más irreversibles.
La evaluación médica de este problema no se debe limitar a acceder al derecho de su práctica, a que la mujer tengan mayoría de edad o esté representada por una persona de edad y que la edad gestacional sea la adecuada. Hay problemas éticos más profundos, antes discutidos que deben estar presentes en la toma de decisiones.
Hoy día el aborto legal es posible en muchas partes del mundo siempre que se cumplan determinadas condiciones que pueden variar de un país a otro. El requisito mínimo es el acuerdo con el médico que habrá de ejecutar la operación pero en la práctica es mucho más complicado que esto, específicamente cuando se trata de un aborto del 2do. Trimestre que lo analiza una comisión.
Aborto ilegal:
Resulta difícil encontrar información confiable sobre el alcance del aborto ilegal. La comisión LANE que examinó el funcionamiento de la Ley del Aborto en Gran Bretaña, estimó que alrededor del 30% de las mujeres a las cuales se les había negado el aborto en primera instancia acabaron por obtenerlo finalmente. A partir de un estudio de la experiencia americana de las mujeres a las cuales se les había negado el aborto se concluyó que entre un 10% y un 20% de ellas, más adelante obtuvieron un aborto en otra parte, posiblemente de forma ilegal.
La experiencia en Rumania y EE UU sugiere, que una restricción del aborto legal va seguida de un incremento en el aborto ilegal y con ellas las complicaciones. Este aborto todavía representa un importante riesgo para la salud y en algunos países latinoamericanos las complicaciones o consecuencias del mismo aún dan cuenta de hasta un tercio de las muertes maternas. (11)
El aborto como resultado de los problemas de la sociedad y la mujer:
Un análisis científico técnico de cualquier problema lleva implícita la necesidad de un enfoque causal hasta donde el conocimiento sobre este lo permita.
Limitar el análisis al fenómeno es amputar el objetivo de estudio de la realidad y los resultados suelen ser poco prometedores para el conocimiento.
El aborto es un fenómeno convertido en problema social por el pobre desarrollo material, intelectual y ético que la humanidad ha alcanzado hasta nuestros días para enfrentarlo, cuando este desarrollo sea alcanzado, el problema se resolverá dentro del marco de la normalidad, legalidad y moralidad.
La Polémica sobre el aborto se mantiene vigente a tal punto que en la Cumbre Mundial sobre Población celebrada en Egipto en 1994 no se llegó a tomar acuerdos por existir posiciones diametralmente opuestas, desde considerar el aborto como un asesinato hasta otorgarle a la embarazada el derecho a decidir a su libre albedrío.
Las posiciones de la Iglesia Católica acerca de la tecnología relacionada con el proceso de reproducción humana son bien conocidas por su invariabilidad secular, criterios que han reiterados en la XI Encíclica de Marzo de 1995.
La mujer será más libre para exigir y ejercer su autonomía, mientras mejor conozca sus necesidades y los mecanismos socio jurídicos que le permitan alcanzar su satisfacción.
CONCLUSIONES:
1. Es imprescindible la necesidad de desarrollar una política donde se interrelacionen los aspectos éticos, sociales, psicológicos y médicos en los grupos de adolescentes para actuar y obtener un resultado que nos permitan disminuir los riesgos de morbilidad.
.2.. Existe un conocimiento inadecuado, sobre salud sexual y los modos de planificación familiar que hacen que el aborto provocado se incremente más utilizándose como método de plantificación familiar.
3. Debe Incrementarse la información a la mujer, sobre todo las eventos que acompañan al aborto provocado, tanto los clínicos como los éticos y legales.
4. Debe incrementarse el conocimiento en las mujeres adolescentes sobre los aspectos éticos, legales del aborto y los riesgos que estos acarrean.
5. Informar y desarrollar conocimientos adecuados sobre la salud sexual y los métodos de planificación familiar que haga reducir estas prácticas en este grupo etáreo.
6. Desarrollar técnicas para el aborto que sean lo más inocuo posible (aborto farmacológico) que hace reducir la morbilidad por este proceder.
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Hospital Docente Gineco-Obstétrico
“América Arias”
Aspectos Biosociales y Bioéticos del aborto en la adolescencia
Autores:
Dr. Alejandro Velazco Boza
Dr. Ramón Pérez Espinosa
Dra. Ariana Isla Valdés
Dr: Nicolás Lázaro Serrano Varela
Ciudad de la Habana
Marzo del 2005