Índice
1. Introducción.
2. Desarrollo.
Resumen
Las atletas del Judo femenino cubano se pasean por el mundo derrochando
talento, exquisita técnica, patriotismo, coraje, demostrando así que nuestra
escuadra de judo es más que un equipo campeón mundial y olímpico, es, ante
todo, una expresión de la idiosincrasia de la mujer cubana.
Introducción
La mujer cubana, ejemplo de talento, sacrificio, bondad y amor, es
reconocida a nivel mundial gracias a estas virtudes, sus hazañas, desde las
protagonizadas en las luchas por la independencia hasta las más actuales
constituyen dignas de admiración. En todas las esferas encontramos la labor de
la mujer, en las ciencias, la cultura, el deporte, sus habilidades y especial
talento hacen que el fruto de su trabajo se convierta en logro indiscutible para
nuestra sociedad.
Este trabajo persigue como principal objetivo destacar la labor de judo femenino
cubano, selección que ha logrado colocarse dentro de las principales potencias
de este deporte a nivel mundial, llevando incluso, a muchos especialistas en la
materia, a considerarlo como el mejor del mundo, y a hablar de una escuela
cubana en esta disciplina deportiva.
Desarrollo
El Judo, como práctica deportiva, se introdujo en Cuba en el año 1951,
gracias al profesor Andrés Kolychkini Thomson, pedagogo finlandés
nacionalizado belga. Al igual que en Japón, su lugar de origen, el Judo no tuvo
aceptación por parte de las mujeres en sus inicios, no es hasta 1979 que
oficialmente comienzan, en sólo 3 provincias de nuestro país, las muchachas a
practicar esta disciplina , aunque verdaderamente, a partir del año 1982 se
realiza de forma más sistemática esta práctica.
En 1987 se participa por primera vez en un Campeonato del Mundo (Essen, entonces
Republica Federal de Alemania), allí se obtuvieron resultados alentadores, y
aunque nos fuimos sin medallas corroboramos que la línea de desarrollo que teníamos
era la correcta, e iba a servir de guía para la obtención de los éxitos
venideros. En el año 1989, nuestra nación logra su primera medalla en un
campeonato mundial femenino, a través del bronce conseguido por la holguinera
Odalis Revé, a partir de esa fecha y hasta la actualidad no se ha efectuado un
Campeonato Mundial done nuestra isla no alcance al menos 3 o 4 medallas, de
cualquier color, demostrando así que nuestro equipo se encuentra entre los
mejores del mundo y que el colectivo técnico, encabezado por el profesor
Ronaldo Veitia Valdivia, ha logrado que nuestras atletas adquieran sus propias
formas de combatir, adaptando las distintas técnicas a nuestras características
físicas y mentales, fundamentando, de esta manera, la existencia de una Escuela
de Judo en nuestro país.
Los resultados deportivos en Juegos y Campeonatos Centroamericanos,
Panamericanos, Mundiales, Olímpicos y Giras Europeas demuestran la alta maestría
alcanzada por nuestra selección nacional, muchas han sido las muchachas que a
lo largo de estos 17 años, desde la primera medalla alcanzada en un Campeonato
Mundial, se han destacado internacionalmente, alcanzando triunfos impresionantes
en cuanta competición participan , pero sin dudas la figura insignia, no solo
del judo cubano, sino del continente americano en general y considerada además
como una de las mejores atletas a nivel mundial, es nuestra multicampeona
Driulis Gonzáles Morales. Esta guantanamera, junto a la japonesa Ryoko Tamura,
ha logrado la hazaña de de obtener 4 medallas olímpicas consecutivas, únicas
atletas que ostentan estos resultados, además, a lo largo de su carrera, se ha
titulado en cuanto evento ha competido, desde Juegos Centroamericanos hasta
Campeonatos Mundiales.
Pero Driulis no ha sido la única gran estrella de nuestra selección, cuando se
analiza la trayectoria deportiva de figuras de la talla de Amarilis Savon, Legna
Verdecia, Odalis Revé, Daima Beltrán, Estela Rodríguez, Yurisleydis Lupetey,
Yurisel Laborde, Sibelis Veranes, Diadenis Luna, Ileana Beltrán, Kenia Rodríguez,
o Danieska Carrión, se puede afirmar que la Escuela Cubana de Judo se ha
mantenido aportando luminarias a escala mundial constantemente. A nivel centro y
panamericano ostentamos la supremacía regional desde los primeros años de la década
del 90, y en este período hemos logrado, hasta la fecha, 38 medallas en
campeonatos mundiales, repartidas en 10 pergaminos dorados, 12 plateados y 16
bronceados, 19 medallas olímpicas (4 títulos, 6 subtítulos y 9 metales
bronceados), así como decenas de medallas en Torneos Clase A en el continente
Europeo y Copas del Mundo por equipos.
Al observar estos resultados se hace necesario destacar la voluntad, el empeño,
el espíritu de sacrificio y consagración de nuestro colectivo, tanto de
entrenadores como atletas, médicos, sicólogos y fisioterapeutas. La labor de
estas personas, en un tiempo relativamente corto, sólo 17 años, ha
posibilitado que nuestro judo femenino cuente con el prestigio mundial que posee
en la actualidad, nuestras muchachas se han convertido en la principal atracción
en cuanto evento participan, no sólo por sus resultados deportivos , sino por
la alegría, el entusiasmo que siempre llevan consigo, por lo depurado de sus técnicas,
por la combatividad que demuestran, nunca se dan por vencidas, incluso, enfrentándose
a lesiones o déficit de entrenamiento producto a las mismas, en fin, nuestras
atletas se pasean por el mundo derrochando talento, patriotismo, coraje,
evidenciando así que nuestra escuadra de judo femenino es más que un equipo
campeón mundial y olímpico, es, ante todo, una expresión de la idiosincrasia
de la mujer cubana.
Bibliografía
.1. Guevara Onofre, Alejandro. El fin de la época de oro del deporte
castrista en www.monografias.com.
2. Guevara Onofre, Alejandro. Dictadura y Deporte: El régimen de Fidel Castro
en www.monografias.com.
3. Hernández López, Armando S. Paginas de Victorias, Deportes, La Habana,
2001.
4. Matienzo Malave, Rafael Hernández, Maybo Camero. Cuba: Otra vez entre los
grandes del olimpismo, mimeografiado.
5. Pérez Agüero, Cándido y Ronaldo Veitia Valdivie. El Judo Femenino Cubano.
Mejor equipo del mundo. Editorial Científico-Técnica. La Habana, 2003.
Autor:
Licenciado en Sociología Joel Ernesto Granda Dihigo.
Año del trabajo: marzo de 2006.
Soy profesor universitario, tengo 25 años.
Correo: joelgranda@uci.cu