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Riesgo predictivo para cancer de mama en mujeres de 35 años y más
INDICE Índice RESUMEN INTRODUCCIÓN En
nuestro país es la afección que ocupa el primer eslabón dentro de las causas
de incidencia y mortalidad entre las neoplasias malignas del sexo
femenino. En
Cuba la tasa de mortalidad es de 15.4 por cada 100 000, en la provincia de
Cienfuegos es de 5.6. Esta tasa se ha ido incrementando de manera progresiva
entre otras causas por el aumento en la expectativa de vida de la mujer (4- 10).
Cuando se hace una gráfica logarítmica de la incidencia con respecto a la
edad, aparece una línea recta de incremento con cada año de vida que
transcurre, aunque la pendiente disminuye comenzando en la edad de la menopausia
(4, 8, 9,10). Las
causas de las neoplasias de mama aun son inciertas pero esta bien documentado
que existen factores de riesgo que predisponen a esta enfermedad, dentro de los
que se invocan la edad mayor de 50, sexo femenino, género, factores genéticos
y antecedentes familiares de esta patología (6-10), menarquia temprana y
menopausia tardía 6, 8, 10, 11), uso de anticonceptivos orales (6-10), terapia
de sustitución hormonal, algunas características físicas como la obesidad
(6-12), el consumo de alcohol (6 ,8 ,9, 12), entre otros factores
(13- 16) Recientes
investigaciones basadas en la determinación de riesgo predictivo para esta
enfermedad aportan una nueva visión para el abordaje de este tipo de cáncer,
elaborándose para ello varios modelos entre ellos el Modelo Predictivo de Gail,
el cual a través de cálculos estadísticos maneja los principales factores de
riesgo del cáncer de mama para predecir la posibilidad futura de padecerla (18-
20). Es
por ello que nos motivamos a realizar este estudio que pretende MATERIAL
Y MÉTODO:
Se
realizó un estudio Descriptivo Transversal en mujeres de 35 años y más de 3
Consultorios Médico de la Familia del Policlínico Área VII de Cienfuegos en
el período de Diciembre de 2003 a
Septiembre del 2005. El
Universo estuvo representado por un total de 776 mujeres, de las cuales fueron
seleccionadas 157 que representan el 20,2 % del universo definido. La selección
de la muestra se realizó al azar utilizando para ello la tabla de números
aleatorios. Para
dar salida a los objetivos propuestos se utilizó un cuestionario basado en el
Modelo de Gail de Riesgo
Predictivo para el cáncer de mama del Instituto Nacional de Cáncer de los
Estados Unidos que fue aplicado en forma de una
entrevista individual a las pacientes estudiadas por parte de los autores en
actividad de consulta o en el hogar. Variable
Dependiente: Riesgo Predictivo. Variables
Independientes: Edad en Años, Edad al momento de la primera menstruación,
Edad al momento del primer parto, Número de familiares de primer grado con cáncer
de mama, Biopsias de mama realizadas previamente y Color de la piel. Para
estimar el riesgo predictivo se empleo un Software que utilizó una relación de
productos cruzados y un análisis multivariado que determina el riesgo que posee
una mujer de 35 años y más de padecer Cáncer de Mama en un periodo de 5 años,
considerando como riesgo aquellas pacientes con una puntuación mayor que 1.7%. Los resultados se muestran en tablas de frecuencia expresadas en números y por cientos. Los datos se procesaron a través del Software para cáncer de mama del Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos. Para medir la influencia del azar en los resultados se empleo la prueba de significación estadística Chi Cuadrado con una exigencia del 95 %. RESULTADOS.
Tabla
1. Estimación del Riesgo Predictivo para Cáncer de Mama en las pacientes
estudiadas según el Modelo de Gail.
Del
total de pacientes estudiadas el 7,6 % presentó riesgo incrementado de padecer
Cáncer de Mama según el modelo aplicado (Tabla 1). Tabla
2. Comportamiento del Riesgo según edad actual de las pacientes.
Fuente:
Encuesta.
X2=2.89
GL=1 p>0.05. Al
analizar el comportamiento del riesgo según edad de las pacientes obtuvimos que
existió un incremento del riesgo en las edades
comprendidas entre 55 – 64 años con 6 pacientes con perfil de riesgo mayores
que 1.7% lo que representa el 13,3% de la muestra
analizada. De forma decreciente continúan el grupo de edades de 65 –
74 años de edad con un total de 3 pacientes que constituyen el 8,8% del total
(Tabla 2). Tabla
3. Comportamiento del Riesgo de padecer cáncer de Mama según menarquia.
Fuente:
Encuesta.
X2=2.41 GL=2
p>0.03. Cuando
relacionamos la presencia de riesgo con edad de la menarquia observamos que
predominaron las que la presentaron entre 10 y -11 años con un 75 % y resulta
interesante que en solo el 8,3 % de ellas ocurrió a los 14 años (Tabla 3). Tabla
4. Comportamiento del Riesgo según Edad al primer parto.
N=157. Fuente:
Encuesta.
X2=4.45
GL=2 p>0.05. Con
relación a la edad al primer parto observamos que de forma general en ambos
grupos predominan aquellas con primiparidad entre 18 y 34 años, en el caso de
las pacientes con riesgo resulta llamativo señalar que el 33,3 % de ellas
presentó primiparidad luego de los 35 años y más (Tabla 4). La
totalidad de las pacientes que presentan riesgo también tienen antecedentes
familiares de la patología, sin embargo de las que no presentan riesgo no
existió ninguna con antecedentes positivo. Cuando
relacionamos el riesgo con la realización de Biopsias previamente observamos
que el 50 % de las pacientes con riesgo tenían el antecedente de Biopsias
contra solo un 0,6 en las que tenían un perfil inferior a 1.7 %. Tabla
5. Comportamiento del riesgo según Color de la Piel.
N=157. La
totalidad de las pacientes con riesgo eran Blancas, en el caso de las que no
presentaban riesgo hubo un discreto predominio en las pacientes blancas (Tabla
5). DISCUSIÓN
Como
sucede con la mayoría de los cánceres, la edad es un factor muy importante. De
hecho, un 77% de los casos nuevos y 84% de las muertes por cáncer de mama
ocurren en mujeres de 50 años o más.
(1-3) Hay
una clara relación entre la edad y el riesgo de desarrollar un carcinoma de la
mama. Antes
de los 25 años son raros, comienza a incrementarse a partir de los 35 a 40 años;
alcanza su máxima frecuencia entre
los 45 y 50 y se mantiene elevada hasta los 55 a 60 años, en que comienza a
disminuir paulatinamente hasta los 80-90 años.(18) En
los países de alta incidencia como Estados Unidos, Canadá y Norte de Europa,
este aumento es creciente con la edad. No ocurre lo mismo en los de riesgo
intermedio como España en los cuales existe una disminución en las edades
avanzadas.
(4-7, 18) Aunque
la incidencia en premenopáusicas es baja, esta tiende a explicarse por motivos
genéticos hereditarios, así como desequilibrios hormonales que ocurren en este
grupo de pacientes.
Diversos
autores plantean
que una mayor edad conlleva un aumento del número de cánceres (7,
8, 9,12). En el caso particular que nos ocupa, la mayor prevalencia de cáncer
de mama después de los 55 años puede justificarse por la gran actividad
hormonal existente frente a un epitelio mamario agotado o en vías de ello. A
pesar de los resultados obtenidos en cuanto al comportamiento del riesgo por
grupos de edades esto no resultó significativo estadísticamente, lo cual puede
estar relacionado con el tamaño de la muestra. Existen
estudios que indican que el inicio prematuro de la menstruación reduce el
riesgo de cáncer de mama en los siguientes años, por el efecto protector de
los estrógenos naturales (8). Más, la mayoría de los autores
asegura que cuanto antes se comienza con la menstruación, mayor es el
riesgo de padecer esta enfermedad si se compara con aquellas que comenzaron más
tarde, porque las células mamarias están expuestas al estrógeno por más
tiempo. (4, 6, 9, 12, 15, 21), criterio con el cual coincidimos. Las
influencias hormonales son
importantes, porque estimulan el crecimiento celular. Altos niveles hormonales
durante los años reproductivos de una mujer, especialmente cuando éstos no han
sido interrumpidos por los cambios hormonales del embarazo, parecen aumentar las
posibilidades de que las células genéticamente dañadas crezcan y causen el cáncer.
(13, 14) Algunos
autores consideran que tener el primer hijo antes de los 20 años supone
disminución del riesgo en un 50% con relación a las nulíparas. (14, 15) Desde
hace muchos años se tiene claro que el carcinoma mamario ocurre con mayor
frecuencia en las mujeres que no han tenido hijos o un número muy reducido de
ellos, o lo han hecho después de los 36 años o más (12). El
embarazo puede actuar como protección contra el cáncer de mama porque estimula
a las células mamarias hacia la última fase de maduración 24,25,26).En
el caso de nuestro estudio quizás esta relación no se haga tan evidente por la
muestra que con relación a meta análisis reportados por otros autores,
la nuestra es realmente una muestra pequeña. Junto
a la edad, los antecedentes familiares de cáncer constituyen
los dos factores de riesgo más frecuentes.
Desde hace muchos años se conoce la tendencia a repetirse el cáncer de mama en
mujeres de una misma familia. (23-
25) Cuando
un pariente de primer grado ha tenido cáncer de mama se duplica el riesgo de
padecerlo. Si se trata de un pariente más lejano sólo aumenta el riesgo
ligeramente. Expresado en probabilidades acumulativas la posibilidad
de que una mujer de 30 años llegue a desarrollar un cáncer de mama
antes de los 70 años es 8% más probable si su madre o su hermana lo han
padecido, 18% si 2 familiares de
primer grado lo han tenido y 28% si 2 familiares de primer grado han desarrollado un cáncer
de mamá bilateral. Nuestros resultados coinciden plenamente con los reportados
por otros autores, donde evidentemente, presenta gran peso el antecedente
familiar de esta patología.(22,27-29) Una
enfermedad mamaria benigna previa parece aumentar el riesgo en aquellas mujeres
que tienen un gran número de conductos mamarios, si a esto añadimos la
posibilidad con que contamos en el país y en nuestra provincia en particular de
disponer de Mamógrafo, por lo cual las pacientes en las que se sospeche por
examen físico una alteración son remitidas, si a ello se suma la preocupación
cuando existen antecedentes familiares, pues el número de mujeres que se
realizan el proceder es mayor, y la conducta cuando se sospecha por Ultrasonido
una anomalía es realizar una Biopsia . Todo ello puede explicar la relación
que hemos encontrado en las pacientes con riesgo, en las cuales se asocia mucho
el antecedente de Biopsias realizadas previas.
(30- 39) Estudios realizados por otros autores confirman que las mujeres blancas son más propensas a padecer esta enfermedad que las de raza negra, hecho este corroborado con los resultados obtenidos en la muestra estudiada. (12, 16, 19, 21, 26, 40, 41) RESULTADOS
FUNDAMENTALES: 2.
Presentaron mayor riesgo las pacientes de 55 a 64 años. 3.
De la totalidad de pacientes con riesgo el 75 % de ellas presentó la
menarquia entre 10 y 11 años. 4.
El 33.33 % de la pacientes con riesgo presentó el primer parto después
de los 35 años. 5.
La totalidad de las pacientes con riesgo tienen antecedentes familiares
de Cáncer de Mama en familiares de primer orden y son de la raza blanca,. 6.
El 50% de las pacientes con riesgo presentaba antecedentes de Biopsias de
Mama realizadas. CONCLUSIONES: El Modelo de Gail posibilitó detectar Riesgo incrementado de Cáncer de Mama en un grupo de pacientes en las que coincidieron los principales factores de riesgo descritos en la literatura para esta patología. REFENCIAS BIBLIOGRAFICAS1.
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Dra. Mabel Rocha Vázquez. 2.
Dra. Gelsy Ruth Sotolongo González.
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