RESUMEN
El problema que se analiza en la presente investigación se relaciona directamente, con la necesidad de estimular la comunicación oral de los niños en las actividades educativas del quinto año de vida del círculo infantil. Para ello se elaboraron Sugerencias Metodológicas que podrán aplicarse en la praxis pedagógica. La pertinencia de dichas sugerencias, se evaluó a través del criterio de especialistas, los que consideraron que la utilización de las mismas son factibles .
PALABRAS CLAVES: COMUNICACIÓN ORAL, SUGERENCIAS METODOLÓGICAS.
TITLE: METHODOLOGICAL SUGGESTIONS FOR THE ORAL COMMUNICATION OF THE CHILDREN OF AGE PREESCOLAR OF THE MUNICIPALITY HOLGUÍN.
SUMMARY:
The problem that is analyzed in the present investigation is related directly, with the necessity of stimulating the oral communication of the children in the educational activities of the fifth year of life of the infantile circle. For they were elaborated it Methodological Suggestions that will be been able to apply in the pedagogic practice. The relevancy of this suggestions, was evaluated through the approach of specialists, those that considered that the use of the same ones is feasible.
KEY WORDS: ORAL COMMUNICATION, METHODOLOGICAL SUGGESTIONS
INTRODUCCIÓN
Inmersos en los grandes desafíos de la Educación en Cuba y en momentos en los que se asiste a su tercera revolución, la sociedad cubana se plantea la importante necesidad de enriquecer la formación integral del hombre, cuya preparación lo coloque a la altura del desarrollo actual; un hombre culto que no sólo comprenda los problemas de su contexto y del mundo en su origen y desarrollo, sino que también se inserte en la batalla de ideas que enfrenta el pueblo cubano.
A las instituciones educacionales, el Estado y el Partido, les ha encomendado la misión de conducir el proceso educativo hacia la formación y desarrollo de la nueva generación sustentado en los presupuestos antes planteados.
En consecuencia, la educación cubana reconoce que la lengua materna requiere de una atención primordial por su importancia en la formación cultural, política y patriótica de la nueva generación, por ello constituye una tarea priorizada en la política educacional desde las edades preescolares.
En el cumplimiento de tales propósitos, hay que tener presente el desarrollo eficaz de la comunicación oral, por constituir ésta condición esencial para la existencia del hombre, un elemento regulador de su conducta y factor decisivo para su desarrollo en las distintas etapas de su vida.
Es oportuno señalar que, si bien en los primeros años de vida el niño o la niña satisfacen las necesidades de comunicación con escasos recursos lingüísticos, éstos, al ampliarse su actividad social, no bastan para responder a las exigencias sociales que se les plantean. A partir de los dos y tres años, irrumpe el desarrollo del lenguaje, razón por la cual a este periodo se le denomina como sensitivo del lenguaje, no obstante se considera que él se hace extensivo a toda la etapa preescolar.
Se impone entonces, que inmersos en un ambiente educativo, ya sea en centros infantiles o en el seno familiar los niños y las niñas alcancen el dominio de la lengua como medio de comunicación y como vía de adquisición de conocimientos. Basta concientizar que la lengua materna es el primer elemento de nuestro acervo cultural.
El programa educativo instituido para la educación preescolar se sustenta, entre otros principios, en el relacionado con la integración que debe existir entre la actividad y la comunicación, porque es precisamente a través de éstas que se produce en los niños el proceso de apropiación de la experiencia histórico- cultural en correspondencia con las particularidades específicas de cada edad.
Por tanto, se exige que las instituciones infantiles proyecten las diferentes formas organizativas del proceso educativo de manera que propicien alcanzar estas aspiraciones. No obstante a esta necesidad, las actividades no siempre se dirigen hacia el desarrollo de nuevas situaciones comunicativas y aún impera el formalismo en la enseñanza de la lengua materna.
Tal formalismo, a criterio de las autoras de la presente investigación está sujeto a la utilización de formas tradicionalistas para el desarrollo de la lengua, en las que el papel activo en el proceso comunicativo está centrado en el educador mientras que los niños y las niñas ocupan un rol pasivo, como meros receptores de toda la información transmitida. Visto así, se comparte el criterio de la Dra. Fernández A. M. (2002), la cual considera que “bajo esa posición el aprendizaje de la lengua se concibe como medio de cognición y no como instrumento para la comunicación” (4).
Alrededor de la categoría comunicación se han realizado múltiples investigaciones, tanto en el ámbito internacional como nacional, en el contexto de la educación preescolar se puede hacer alusión a la desarrollada por Cuenca, M. (2002) en la que incursiona sobre la importancia que tiene la habilidad de la modelación para el desarrollo de la narración; por su parte Expósito, K. (2002) abordó el relato creador como una forma de comunicación y para elevar el desarrollo del mismo propone una nueva metodología. Todas ellas sirvieron de referente y sustento teórico al presente trabajo pues se reafirma la necesidad de estimular la comunicación desde las edades preescolares.
Según los resultados de las visitas de Entrenamiento Metodológico Conjunto e Inspección, efectuadas por los diferentes niveles de dirección del Ministerio de Educación a las instituciones infantiles se detectó la existencia de una serie de limitaciones en la comunicación oral de los niños:
-El rol protagónico en la situación comunicativa es asumido por la educadora y no por niños, lo que implica que éstos no tengan una participación activa.
-Generalmente no se tienen en cuenta las diferencias individuales de los niños, por lo cual se brinda la misma atención a todos independientemente de las posibilidades comunicativas que cada uno posee, ello evidencia que no se aprovecha al máximo la información que ofrece el diagnóstico integral de los niños, para proyectar el trabajo educativo.
-El procedimiento metodológico que generalmente se utiliza para estimular la comunicación oral de los niños es la pregunta, las que, en su mayoría, propician respuestas reproductivas a partir de la utilización de palabras aisladas, frases cortas y en menor cantidad con oraciones sencillas o compuestas.
-La utilización de los gestos y la mímica se limita sólo a situaciones comunicativas donde se emplea el lenguaje literario, o sea, en las actividades educativas, cuyo contenido esté dirigido específicamente a darle tratamiento a la narración o recitación de obras literarias.
-Se observan limitaciones en el desarrollo de la habilidad de escucha por parte de los niños.
A pesar de que las limitaciones planteadas con anterioridad, se enfatizan en las actividades programadas, hay que tener presente que el desarrollo de la comunicación oral no escapa del resto de las actividades educativas que se realizan en las instituciones educacionales. Es razonable, que las actividades educativas que se ejecutan fundamentalmente en contextos informales, como son las complementarias, juegos, paseos, excursiones y otras, provoquen que se vayan alcanzando logros en el nivel de desarrollo de los niños , que se concretan en las que se circunscriben en contextos más formales, como son las programadas.
No obstante, este hecho no puede ajustarse en esa única dirección, sino que el trabajo pedagógico realizado en las actividades programadas debe conducir a que los logros alcanzados por los educandos se manifiesten, en aquellas actividades educativas con carácter independiente, dirigidas o no por la educadora.
Es por ello que nos planteamos como objetivo de este estudio investigativo:
Elaborar sugerencias metodológicas para estimular la comunicación oral de los niños y las niñas en las actividades educativas de quinto año de vida del círculo infantil en el municipio de Holguín.
DESARROLLO
Ya hemos abordado de manera explícita los referentes teóricos que son necesarios tener en consideración, para la adecuada dirección y estimulación de la comunicación oral, desde la infancia preescolar. Muchos de ellos, sirvieron de sustento para determinar los indicadores, que necesariamente debían ser controlados en la ejecución de las actividades educativas, que se desarrollan en el quinto año de vida del círculo infantil para estimular la comunicación oral de los niños y las niñas.
Los indicadores que se determinaron fueron los que se citan a continuación:
-Preparación de los docentes para dirigir el proceso de comunicación oral.
-Interferencias o ruidos que se producen en la comunicación
-Relación que establece la educadora con los niños en la comunicación oral.
-Relaciones interpersonales entre educadora y educandos.
-Procedimientos que más se utilizan para estimular la comunicación oral .
-Actividades educativas en las que más se estimula la comunicación oral.
En sentido general, estos indicadores pudieron ser medidos a través de todos los instrumentos empleados, con más o menos intensidad en algunos casos .en las actividades educativas del quinto año de los centros seleccionados “Amiguitos de la Paz”, “Que siempre brille el sol” y “Mis hermanitos y yo”., considerando como muestra los 116 infantes , por ser éstos el objeto de investigación del presente estudio.
La entrevista se utilizó en dos vertientes: la grupal e individual. La observación se realizó a las actividades programadas, complementarias e independientes, otros instrumentos utilizados fueron la encuesta y el estudio de documentos.
Producto del estado comparativo de los resultados de todos los instrumentos que se aplicaron, fue posible determinar las principales regularidades que presenta la comunicación oral de los niños en las actividades educativas que se desarrollan en el quinto año de vida del círculo infantil las cuales fueron:
-La comunicación oral de los niños y las niñas es más rica y amplia cuando en las actividades educativas se emplearon medios de enseñanza y se les permitió la interacción con éstos, lo que propicia el intercambio oral.
-Los educandos participaban oralmente cuando se les formulaba fundamentalmente una pregunta, muy pocas veces tomaban la iniciativa para hacerlo sin que ésta se hiciera.
-Aunque en el vocabulario de los pequeños estaban presentes todas las categorías léxico sintácticas, las que predominan en su comunicación oral en las actividades educativas son los sustantivos y los verbos, en menor cuantía los adverbios y en muy pocas ocasiones los adjetivos.
-No manifiestan en su comunicación oral el uso de suficientes sinónimos y antónimos
-Dificultades para escuchar con atención cuando otras personas hablan lo que se evidencia en las limitaciones que se manifiestan para interactuar con sus coetáneos siguiendo la lógica de las intervenciones primarias.
-Cuando las formas de organización de las actividades programadas son flexibles (en el área exterior con el uso de procedimientos lúdricos) y permiten la interacción de los infantes se propicia mayor intercambio oral.
-Los niños y las niñas en su comunicación no utilizan de manera independiente y espontánea el lenguaje extraverbal para acompañar el verbal así como las entonaciones básicas de la lengua (expresividad, ritmo, tono y énfasis).
A partir de ellas se elaboraron las sugerencias metodológicas encaminadas a estimular la comunicación oral de los niños las que, según criterio de especialistas, están supeditadas a determinadas exigencias, como, que fueran variadas para estimular el interés y la motivación de los educandos, flexibles para adaptarlas a cada momento y situación, la secuencia con que se realicen deben ir encaminada hacia un objetivo común, permitir a los niños conocer lo que van a hacer.
Las sugerencias metodológicas son las siguientes:
-Estimulación de la observación pormenorizada.
-Disminución del papel directivo de la educadora en el proceso de comunicación.
-Promoción de nuevas situaciones de comunicación.
-Ajuste de la forma de expresarse oralmente.
-Estimulación de la escucha y la comprensión activa.
Estimulación de la observación pormenorizada. Es un procedimiento fundamental y muy usado en el campo de la educación ya que la misma es una condición necesaria para la asimilación de los conocimientos por parte de los educandos, en el caso particular del presente estudio encierra un valor incuestionable por la significación que adquiere ésta en la asimilación del vocabulario.
Al aplicar este procedimiento la educadora debe ser muy oportuna al provocar la expresión oral de los infantes con el planteamiento de preguntas u otras situaciones que los estimulen o insten a mostrar el resultado de la observación en la activación del lenguaje; ejemplo de ello puede ser cuando se les pregunta: ¿cómo es...? , se les pide: ¿cuéntame lo que sentiste...? o dinos qué pasó en tu fiesta de cumpleaños.
En relación a la misma, se sugiere que la educadora debe ser también una buen observadora de las habilidades que van alcanzando sus pequeños para comunicarse y estar atenta a cómo es el comportamiento de indicadores tan importantes como la entonación utilizada por los niños y las niñas al expresarse, la pronunciación de los mismos, el caudal léxico del que disponen; todos les permitirán focalizar las potencialidades y necesidades de los infantes y en función de ellas trazar estrategias de trabajo educativo con carácter personológico.
Disminución del papel directivo de la educadora en el proceso de comunicación. Se sustenta fundamentalmente en darles la oportunidad a los pequeños de ser los protagonistas de la actividad comunicativa lo que se evidencia en la cantidad de veces que tomen la palabra para expresar no solo lo que saben, sino también para que indaguen sobre lo desconocido, a modo de despertar su curiosidad como un elemento esencial en el desarrollo cognoscitivo de los mismos.
Todo ello implica asumir cambios sustanciales en la posición de la educadora ante la forma de dirigir y organizar las actividades educativas, de manera que estas propicien el desarrollo de la comunicación oral.
Las preguntas deben formularse de manera clara, precisa y despacio; previamente se le orientará a los niños y las niñas que ellos deben responder, por lo que es muy importante que todos escuchen atentamente esto implicaría que no se reitere la pregunta innecesariamente a todos los niños y las niñas, sino a los que con anterioridad se han mostrado distraídos.
Promoción de nuevas situaciones de comunicación. Adquiere relevancia en la edad preescolar porque el entrenamiento de la tarea debe realizarse sobre la base de situaciones comunicativas. Al respecto Bruner, J.(1983), significa que la única forma de aprender el lenguaje es usándolo en situaciones comunicativas, si bien no es la única, es una de las mejores.
Las situaciones comunicativas deben estar basadas en los conocimientos y experiencias personales de los niños, sin los cuales es imposible la expresión de las ideas. En éstas los interlocutores, los lugares y los medios de comunicación deben cambiarse constantemente para provocar el efecto de lo novedoso, motivo fundamental para lograr interés y concentración en la tarea.
Las educadoras deberán encaminar su trabajo a realizar preguntas desarrolladoras, dirigir y ordenar los turnos de habla y silencio de los pequeños y hacerlos descubrir que ellos mismos pueden comprender a sus compañeros.
En los momentos actuales se pueden promover situaciones comunicativas novedosas con la utilización de la TV y el video ya que estas pueblan de imágenes la mente del infante y enriquecen extraordinariamente sus experiencias. A partir de imágenes congeladas, éstos pueden idear diálogos entre los personajes que observan, dar criterios y opiniones acerca de lo que pueden estar hablando los mismos si toman como referencia el contexto en que se encuentran, asimismo pueden transferir escenas negativas a positivas a través de la palabra.
Ajuste de la forma de expresarse oralmente. Se relaciona directamente con la ampliación del vocabulario del que disponga el niño o la niña para expresare por medio de la palabra, lo que constituye una condición necesaria a alcanzar en los pequeños preescolares, para así hacerse entender en todos los contextos en que se exprese. Es por eso, que la educadora debe hablar despacio y de manera comprensible, para fijar patrones adecuados los que tienen gran significación en el acto del habla.
Para la selección de los vocablos que se van a enseñar la educadora debe tener en consideración las acepciones más frecuentes y accesibles a los pequeños, no pueden obviarse las necesidades e intereses de los educandos, por lo que ellos tienen que estar identificados con su mundo más cercano y allegado.
Es importante también que dispongan de tiempo para ordenar las ideas, elaborar y emitir su mensaje, ello se sustenta en que la velocidad de su pensamiento no es la misma que la de los adultos.
Para ajustar la forma de expresarse oralmente es preciso saber preguntar, es por eso que la educadora debe despertar en sus educandos la necesidad de hacer preguntas, estimular el surgimiento de inquietudes interrogativas planteándoles que cuando ellos hacen preguntas recibirán respuestas y así aprenderán cosas que hasta ese momento desconocían.
Estimulación de la escucha y la comprensión activa. Se debe despertar en los niños y las niñas la curiosidad por lo que van a escuchar, por eso es necesario que la educadora haga gala de su maestría pedagógica y con el empleo de diferentes matices y entonaciones del lenguaje, así como con la adecuada utilización de las formas no verbales de comunicación logre cumplir con este propósito.
Todo ello conllevará a los educandos a que la miren al rostro y de esta manera tendrán más posibilidades de atenderla, mientras hace su intervención oral. Asimismo es necesario que la educadora oriente con detenimiento cuando ellos van a escuchar, qué es lo más importante para que tomen conciencia de que saber escuchar no sólo es oír, sino que va más allá, que es captar lo que se dice y actuar en consecuencia.
Otro proceder que puede tener valor educativo es proponerle a los pequeños que se anticipen al contenido del mensaje o información que van a escuchar, o sea la educadora comienza a hacerles una anécdota, de momento se detiene y les pregunta ¿qué sucederá después?, esto los obliga a decir una idea que le de continuidad a ésta.
CONCLUSIONES
En sentido general los especialistas consideran que las sugerencias metodológicas para la comunicación oral tienen la validez necesaria para su aplicación en la dirección del proceso educativo en las instituciones preescolares y agregan que no sólo pueden tenerse en cuenta en el quinto año de vida, sino que también es oportuno poner en práctica aquellos que son más afines al desarrollo intelectual de los pequeños, en el cuarto año de vida así como en el programa “Educa a Tu Hijo”.
BIBLIOGRAFÍA
1. Álvarez, C.M. Hacia una escuela de excelencia. Edit. Academia, La Habana, 1996.
2. En torno al Programa de Educación Preescolar. Edit. Pueblo y Educación, La Habana, 1994.
3. Expósito, K. Una concepción teórico metodológica para conducir el relato creador en los niños y las niñas de 4 – 6 años de edad. Tesis en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas, I.S.P. José de la Luz y Caballero, Holguín, 2002.
4. Fundamentos de Psicología Evolutiva: Módulo de educador infantil. Edit. Ministerio de Educación y Cultura, Madrid, 1999.
5. Investigaciones psicológicas y pedagógicas acerca del niño preescolar. Edit. Pueblo y Educación, La Habana, 1988.
6. Labarrere, G y Valdivia, G. E. Pedagogía. Edit. Pueblo y Educación, Ciudad Habana, 1998.
7. Liublinskaia, A. A. Psicología Infantil. Edit. Libros para la Educación, La Habana, 1981.
8. Longuinova, V. Y otro. Pedagogía preescolar. Edit. Pueblo y Educación, La Habana, 1990.
9. MINED. Programa de Educación Preescolar. Edit Pueblo y Educación, La Habana, 1996.
10-.Petrovski, A. Psicología general. Edit. Progreso, Moscú, 1980.
11-.Silvestre, M y J. Zilberstein. Enseñanza y aprendizaje desarrollador. Edit. CEIDE, México, 2000.
12- Siverio, A.M. y otros Estudio sobre las particularidades del desarrollo del niño preescolar cubano. Edit. Pueblo y Educación, La Habana, 1995.
13-Venguer, L.. Temas de Psicología preescolar. Edit. Pueblo y Educación, C. Habana, 1981.
AUTORAS
MSC. MARTHA DESDIN DIAZ.
Lic. MAURA VELAZQUEZ GARNICA.
Lic. ANIXA AGUILAR CASTRO.
CATEGORÍA DOCENTE: PROFESOR ASISTENTE.
DIRECCIÓN DEL CENTRO DE TRABAJO: I.S.P.H “JOSÉ DE LA LUZ Y CABALLERO”. TELEF.481502,481560.