“El mismo lenguaje extraño, que equivocadamente se mira sólo como una nueva
riqueza, es un obstáculo al desarrollo natural del niño, porque el lenguaje es
el producto y forma en voces, del pueblo que lentamente lo agrega y acuña; y con
él van entrando en el espíritu flexible del alumno las ideas y costumbres del
pueblo que lo creó” (“El colegio de Tomás Estrada Palma en Central Valley” ,
Patria, Nueva York, 2/7/1892 t 5, p 261)¹.
INTRODUCCION
El presente trabajo tiene como objeto mostrar una faceta poco conocida por
profesionales de la educación sobre la inmensidad del trabajo intelectual
desarrollado por nuestro Apóstol en consecuencia con el tiempo que le tocó
vivir.
Es una semblanza de la dedicación por dar a conocer la cultura de otros pueblos
del mundo, a partir de sus conocimientos sobre otros idiomas, en especial del
idioma inglés. Lo aprendió, lo empleó, y lo interpretó en su carrera política e
intelectual.
Permitió establecer los vínculos de nuestra lengua materna con este idioma
extranjero. Nos mostró que el dominar un idioma extranjero elevaba la cultura
intelectual del hombre y mantenía una relación estrecha con el mundo que nos
rodea.
También nos dejó un legado de reflexiones teóricas para la traducción e
interpretación de textos que aún se mantienen vigentes, a través de escritos
como:
Comentario sobre las traducciones de Las Luisíadas, de LV. de Camoens 1882.
Crítica sobre la traducción de Zéndegue de H (1887).
Carta a María Mantilla del 9/4/1895.
“La traducción ha de ser natural, para que parezca como si el libro hubiese sido
escrito en la lengua a que lo traduces a que en eso se conocen las buenas
traducciones… Y para que el libro no quede, como tantos otros libros traducidos
en la misma lengua extraña en que estaba…” (Carta a María Mantilla, Cabo
Haitiano, 9/4/95, Epistolario T5, p146) ²
DESARROLLO
En todas las facetas de la obra de Martí se advierte una gran unidad de
propósitos. La obra martiana en su totalidad, es expresión por diferentes vías y
medios del gran proyecto sociopolítico y humanista al que dedicó toda su vida:
el mejoramiento del hombre.
“Ni hay nada mejor para aprender y robustecer la mente que el uso esmerado y
oportuno del lenguaje”. (Cuadernos de apuntes 1881 t21 p.167).³
La obra de José Martí en la esfera de los idiomas es poco divulgada, aunque
existe un consenso entre los estudiosos de Martí acerca de la importancia
protagónica de la lengua en su obra. En Martí cualquier “aspecto secundario”
tiene un lugar en las acciones políticas y las ideas revolucionarias, por lo
tanto, es importante tratar de recoger sus aproximaciones a la lengua,
clasificarlas e interpretarlas.
Destaca la influencia entre pensamiento y lenguaje, éste último concebido como
la capacidad de expresar los pensamientos, pero con una función activa, pues el
lenguaje puede convertirse en traba de la comunicación adecuada de las ideas.
El esquema de comunicación martiana comprende la realidad (naturaleza/objeto),
el proceso del reflejo, la concepción psicofilosófica del proceso de
estructuración del lenguaje, como la realización material del objeto pensado en
la secuencia sonora.
.
Su proyecto de divulgación cultural y sociopolítico, llevado a cabo con un
propósito educativo y humanista a través de su periodismo y de sus propias
concepciones sobre la mediación ínter lingüística son aspectos relevantes en su
actividad como comunicador y estudioso de las lenguas.
“La grandiosidad del lenguaje invita a la grandiosidad del pensamiento”. (“Carta
de N.Y”, La opinión Nacional, Caracas 27/10/81 t9, p.73) 4
El conocimiento sobre estos otros idiomas fue utilizado como fuente
intercultural de su reflexión sobre la comunicación ínter lingüística.
“Para hablar bien nuestra lengua no hay como conocer otras, el contraste nos
enamora de la nuestra; y el conocimiento nos habilita para tomar de las ajenas
lo que a la nuestra haga falta y curarnos de los defectos que ella tenga y en
las demás estén curadas (“Sección Constante”) La opinión Nacional Caracas T23
pág.321).5
Martí tradujo del francés al español:
La obra meñique de Edward de Laboulaye,
Mis hijos de Víctor Hugo
Un Idilio de Pascua de André Théuriet, entre otros.
Del inglés al español:
“A mistery” de Lord Byron
“Los dos príncipes “y Ramona de Helen Hunt
“Adios” de Ralph Waldo Emerson
“El Cuervo” y “Anabel Lee” de Edgar Allan Poe
“No siempre es mayo” y “La canción de Hiawatha”, de Longfellow
Del latín al español “Oda a Elio”
Del griego al español varias obras de Anacreonte.
A Martí, como a cualquier personaje o acontecimiento histórico, para
comprenderlo en toda su magnitud, para estudiarlo con profundidad, para derivar
de su conocimiento las enseñanzas aplicables al presente, es necesario situarlo
en su tiempo, en el escenario, en el medio y el objeto de su quehacer.
Martí es el hombre a cuya palabra había que recurrir para dar la interpretación
justa de los fenómenos históricos-sociales.
Un aspecto muy importante es su comprensión de la lengua como un reflejo del
carácter y la idiosincrasia del pueblo. Plantea que la lengua sirve al
pensamiento para organizarse mejor. Aplica la teoría de corrupción de las
lenguas, tan común en el mundo hispánico. Considera el cambio lingüístico como
un hecho socio-histórico donde la influencia de la literatura da lugar a
transformaciones en el lenguaje que perduraran sólo si responden al “genio” de
la lengua.
En la liga de Nueva York, escuela de letras necesarias, ínfimas y sumas, tanto
para cubanos como portorriqueños el maestro se reúne, dialoga y enseña a los
trabajadores con el método explicativo que con tanto entusiasmo Luz y Caballero
difundió. Nada queda en la duda, ni el lenguaje, ni la historia, ni la política.
La gramática de entonces le parecía a Martí retórica, escolástica y superflua.
Subordina la enseñanza de la lengua a las de las disciplinas de la naturaleza.
Reconoce la necesidad de estudiar las “lenguas cultas”: Ingles, francés, alemán
y sustenta la conveniencia de estudiar dos lenguas a la vez.
“Otro es gramático de obras que pone y descompone ante los ojos el artificio del
lenguaje, de modo que como quiera que caiga la frase quede en pié, y a las
palabras les busca la historia y el parentesco, que es la escuela mejor para
quien anhela pensar bien… (Los lunes de “La Liga”, en Patria, NY, 26/3/1892 OC
t5 pp. 252-254)5
El dominar y tener un amplio conocimiento de varios idiomas le posibilitó
incursionar en diferentes géneros y temas literarios. Pudo presentar en sus
obras las costumbres y culturas de varios países. Realizó estudios comparativos
de estas lenguas, expresándolas en su narrativa oral y escrita.
Dominó el inglés, latín, griego y francés. En este último escribió sus
impresiones de su breve estancia en actividades sociales. En inglés incursionó
en varios temas en el aspecto pedagógico, escribió sobre lo didáctico de la
Enseñanza Pública sobre psicología infantil, pedagogía, naturaleza, cuadernos
infantiles y la traducción de esa inmensa obra que es la “Edad de Oro”.
“Precisión ¿Dónde se aprende mejor que en el Inglés? En gracia y limpieza, lo
francés ¿no es lo mejor?... ¿ que lengua enseña más, ni disciplina mejor que la
propia” (En los Estados Unidos”, La Nación, Buenos Aires, 12 de marzo de 1880
t13 p,458) 7
En lo político criticó fuertemente la dominación española sobre la Isla de Cuba,
así como las características del gobierno yanqui. Todas estas líneas fueron
expuestas en diversos diarios y revistas estadounidenses, esencialmente en Nueva
York.
Traduce del inglés y del francés, relevantes escritos sobre política, cultura y
educación.
“Traducir es transcribir de un idioma a otro. Yo creo más, yo creo que traducir
es transpensar. (Traducir Mes fils” Revista Universal, México, 17/3/75 t24 p16)8
La obra de Martí como traductor es otra faceta relativamente poco estudiada y
menos divulgada de esa cabeza pensante de talla universal e inagotable fuente de
erudición que es nuestro Héroe Nacional. Como es conocido por todos Martí
desarrolla toda su obra como traductor en el siglo XIX una época cuyas
estructura social y cultural está influida por la industrialización y dominio
burgués, propicia para la traducción de todo y de todos los idiomas, y por
supuesto, Cuba no escapa a los efectos de este fenómeno, con características
peculiares dado por su estatus colonial.
“Los idiomas han de crecer, como los países, mejorando y ensanchando con elevar
afines sus propios elementos” (La lengua Castellana en América t15 p.443) 9
Por lo tanto, la traducción en este siglo fue una necesidad a juzgar por la
frecuencia del quehacer y talla de los traductores.
“Martí también fue por oficio y por deleite traductor y crítico de traducciones
y sobre todo un gran promotor de la cultura y las ideas del humanismo,
sirviéndose de esa mediación Ínter lingüística, y fundamentalmente
intercultural, que su conocimiento de otras lenguas le propició”, nos plantea la
traductora y profesora de la UNEAC Lourdes Arencibia Rodríguez, en su ensayo un
traductor llamado José Martí una valoración necesaria”, mención en la categoría
de humanidades, en el concurso Temas de Ensayo 1998.
Toda la labor martiana en este campo estuvo más inmersa en el mundo de las
lenguas y de la traducción, y el propio Martí declara “Mis instrumentos de
trabajo son mi lengua y mi pluma…”
“Para hablar bien nuestra lengua no hay como conocer otras: el contraste nos
enamora de la nuestra; y el conocimiento nos habilita para tomar de las ajenas
lo que a la nuestra haga falta, y curarnos de los defectos que ella tenga y en
los demás estén curados” (Sección constante) La opinión Nac. Caracas t23 p 321)
10
Martí juzga necesario no atiborrar la gramática con reglas y datos que la
practica lingüística provee por si misma. La labor de las academias de las
lenguas debe ser: velar por la pureza de la lengua, así como legitimar las
innovaciones útiles, cultivar la inquietud investigativa y el manejo de la
lengua.
Consecuentemente con su idea de la relación entre lengua y pueblo, observa la
manifestación en la lengua de choques de cultura y sostiene que para gobernar
bien es preciso conocer a fondo la lengua de aquellos a quienes se gobierna.
Al respecto Martí expresó: Hombre que no conoce la lengua del país en que vive,
es hombre desarmado” (“En casa” Patria NY, 9/3/1894 t5 p.425).11
También destacó el papel del aprendizaje y manejo de los idiomas extranjeros en
la formación del individuo y el de la lengua como factor de unidad nacional.
En Martí, la palabra puede ser también un arma de combate, y la resistencia a
dominaciones extrañas se verifica, como una vía más, a través de la lengua.
CONCLUSIONES:
Martí, autor intelectual del Asalto al Cuartel Moncada, pensador, conocedor de
letras y armas, y eminente perfeccionista de las lenguas, trasmitió a nuestras
generaciones un legado de insoslayable conjetura de su quehacer literario y
lingüístico. Incursionó en las letras y en la palabra de manera fehaciente,
permitiendo un uso correcto del idioma y una adecuada comunicación ínter
lingüística cultural, lo cual quedó demostrado cuando dijo: “Es bueno aprender
una lengua, y mejor aprender dos a la vez” (“En casa” Patria New York, 9/3/1894
t5 p.425)12
“No ha habido otro revolucionario de finales del siglo pasado que amase más al
continente y que le sirviese mejor con la pluma, la palabra y la espada…”,
Expresó Julio .A. Mella en diciembre de 1926.
La obra martiana es en la actualidad de obligada consulta en todas las esferas
de la vida, y el estudio de la lengua no escapa a sus desafíos lingüísticos.
Abordó diversos temas sociales y humanos con tanta claridad que es difícil
incursionar en alguna investigación científica en que no se recurra a sus obras
completas.
No han sido pocos los políticos, intelectuales, economistas, científicos y
personalidades del mundo que no se hayan referido a la vasta e inmensa obra
literaria de nuestro Apóstol.
Dijo el Ché: “Martí, habla y piensa hoy con el lenguaje de hoy, porque eso
tienen de grande los grandes pensadores y revolucionarios: su lenguaje no
envejece”.
BIBLIOGRAFIA:
1. Arencibia Rodríguez, Lourdes, Un traductor llamado José Martí: una valoración
necesaria. Revista Temas No.15, Julio – Septiembre 1998, Nueva Época.
2. Domínguez Hernández, Marlen A, José Marti, ideario lingüístico, Editorial
Pablo de la Torriente Brau, 1990
3. Martí, José, Cartas a María Mantilla, Editorial Gente Joven, 2001, Instituto
Cubano del Libro.
4. Martí, José, Obras completas, Editorial Nacional de Cuba, La Habana 1963.
t5, p. 261
t5, p. 146
t21, p. 167
t9, p. 73
t23, p.321
t5, pp. 252-254
t13, p. 458
t24, p.16
t5, p. 443
t23, p.321
t5, p. 425
t5 p. 425
5. Martí: Aproximaciones lingüísticas(I ) El Habanero Digital
http//www.elhabanero.cubaweb.cu/
6. Nuestra América (América Latina) José Martí. El Habanero Digital
http//www.elhabanero.cubaweb.cu/
7. Valdés, Galárraga Ramiro, Diccionario del Pensamiento martiano, Editorial de
Ciencias Sociales, La Habana, 2004.
AUTORES: Lic. Roberto E. Holder Piedra
Lic. Lázara R. Orta Gener
Lic. María Mercedes Galvañy Peguero
Facultad de Ciencias Médicas Dr. Enrique Cabrera