Introducción.
La violencia fue reconocida como enfermedad a finales de los anos setenta del
siglo XX, tomando mayor interés en la última década del mismo, convirtiéndose en
un problema de salud por el número de victimas que produce. En la Oncena reunión
del Comité Ejecutivo de la Organización Panamericana de Salud (OPS), realizada
en Washington en 1993 fue presentado y discutido el problema de la violencia y
la salud, afirmándose que las conductas violentas en la región de las América
constituía un problema para la salud publica y eran causa del deterioro de la
calidad de vida (1).
A pesar de este reconocimiento reciente, la violencia esta ligadas al hombre
desde el inicio de la historia, muestra de ello es el uso del garrote por el
hombre primitivo para conquistar a la mujer, tal vez basado en ello en los
Estados Unidos hasta mediados del siglo XIX existió una ley conocida como “Ley
del Pulgar” que permitía que los hombres golpearan a su esposa siempre y cuando
el palo que utilizasen no fuese mas ancho que su pulgar (citado por Muñiz 1996).
La educación sexual, es sexista, esta basada en estereotipos sociales que
diferencian a hombres y mujeres, dándole a unos y quitándoles a otros derechos,
lo cual se traduce en la relación de pareja. Al hombre se le conduce a cumplir
con el rol de fuerza, superioridad física e intelectual y a reprimir sus
sentimientos y emociones, mientras que a la mujer se le obliga a ser débil,
delicada, sumisa, dependiente (2), lo cual la hace vulnerable para ser victima
de la violencia.
Según Corsi (3) “la violencia es el poder que se produce mediante la fuerza, sea
cual sea la que se emplee, así como la existencia de un arriba y un abajo reales
o simbólicos que adoptan habitualmente la forma de roles complementarios”, lo
cual se cumple en la pareja que esta constituida por dos personas con el
supuesto fin de complementarse, pero a partir de la educación sexista que se le
brinda a ambos van mas a separarse que a complementarse.
Es importante aclarar que el termino violencia de pareja no excluye la que se
puede producir de la mujer hacia el hombre pero los elementos de la educación
muestran que a los hombres se le hace menos vulnerables debido a la posición de
poder que se le brinda, respaldada desde lo social con una frase “entre marido y
mujer nadie se debe meter” uno de los tantos mitos que acompañan a la violencia
y no permiten su visibilizacion.
Las manifestaciones de violencia pueden ser de tres tipos, la física fácilmente
identificada por las lesiones evidentes que se producen, la sexual que
constituye un tabú en muchos casos hablar de ello y por ultimo la emocional o
psicológica que es la mas importante y se relaciona con todos los tipos de
maltrato y se considera la productora de mayor deterioro humano por el
sufrimiento que produce (4).
La violencia sexual habitualmente se asocia a las violaciones y esta es casi
impensable en una pareja con relaciones estables, al respecto estudios sobre el
tema informan: 1) en Carolina del Sur en los Estados Unidos, el 55,1% 1 401 de
las mujeres entrevistadas reporto haber experimentado algún tipo de violencia
por parte de su compañero, el 77,3% fueron victimas de abuso sexual y física
mientras que el 22.7% reconoció maltrato psicológico (5)., 2) en Dinamarca de
141 homicidios ocurrido en los últimos 10 anos, el 35% fue en mujeres y el 100%
fue victima de sus esposos (6)., 3) en Perú el 70% de los delitos denunciados en
la policía están relacionados con mujeres golpeadas por sus maridos (7).
En Cuba la violencia domestica no es un problema de salud, existen las Casas de
Orientación a la Mujer y a la Familia, dirigidas por Federación de Mujeres
Cubanas, así como un programa en Educación y Salud Publica para su prevención,
pero no se debe obviar su presencia ,por lo cual varios autores se han acercado
al tema (8,9,10).
En el presente trabajo nos propusimos:
1. Explorar sobre la presencia de la violencia de pareja en dos consultorios del
policlínico Héroes de Girón durante el segundo semestre del 2004.
2. Relacionar tiempo de relación de pareja con la violencia.
3. Explorar sobre auto percepción de la violencia.
METODOLOGIA.
Estudio descriptivo transversal que consistió en realizar entrevista
domiciliaria a las mujeres entre 15 y 49 años que cumplieron los siguientes
criterios de inclusión: voluntariedad de participar en el estudio, tener pareja
estable de más de 6 meses, no padecer de trastornos psiquiátricos. Aceptaron 38
del total de 310 mujeres dispensarizadas en ese grupo de edad.
En la entrevista se precisaron datos socio económicos, consumo de alcohol,
además manifestaciones de violencia y sus tipos en la relación de pareja, así
como la auto percepción sobre el tema.
Los resultados se expresan como frecuencias.
RESULTADOS.
Resultaron victimas de todas las formas de violencia de pareja 14 mujeres para
un 37%., las cuales se reconocieron, como victimas, las que tuvieron las
características demográficas siguientes: 5 tenían entre 15 - 25 años, 6 entre 26
- 35 años y 3 mas de 36 años. Según escolaridad el 97,5% estuvo por encima del
9no grado.
En el 100% de las entrevistadas se identificaron manifestaciones de violencia
psicológica, aunque solo un 35,7% (n =13) reconoció la misma. La violencia
física tuvo alguna manifestación en el 87,7% (n = 33), y se reconoció en 25
mujeres para
un 66,7%, todos los casos de este tipo de conducta se relacionaron con el
consumo de alcohol por parte del esposo. Manifestaciones de violencia sexual se
pudo identificar en el 28,6%(n = 11), todas consideraron que esos elementos eran
normales dentro de las relaciones de pareja.
Solicitaron ayuda tres mujeres, una lo hizo antes de la investigación, y las
otras dos después .La primera era ama de casa y las restantes estuvieron en el
grupo de estudiantes y trabajadoras.
En general las parejas que mas violencia reportaron tenían un tiempo de relación
que oscilo entre 1 y 5 anos fueron las que más violencia reportaron.
DISCUSION.
La familia constituye el concepto fundamental de la vida social, por ser un
hecho universal del que toda persona ha sido testigo de una u otra manera,
cualquiera que sea su edad (11), siendo la pareja la primera unión que la
conforma. Teóricamente las parejas deben constituirse sobre la base de la
armonía y el respeto. Por lo tanto estudiar lo referente a las manifestaciones
de violencia dentro de esta unión es complejo ya que existe el criterio (mitos)
que entre marido y mujer nadie se debe meter y que lo que sucede en el marco de
la familia es privado.
La mayor parte de los trabajos revisados reportan los datos de la violencia a
partir de los reportes policiales, de centros que brindan atención a victimas de
violencia, recepciones de llamadas etc. En Cuba debido al programa del medico de
la familia, es posible precisar o determinar violencia en población que no
demanda atención por este hecho, como ocurrió en esta investigación.
El grupo de personas entrevistas desde el punto de vista socio demográfico se
corresponde con la población cubana en general y expresan los logros sociales
como son alto nivel de escolaridad (mas de 97% con nivel de medio) , así como de
incorporación laboral y/o estudiantil ( 74 % ), esto ultimo si bien expresa
igualdad entre hombres y mujeres, al parecer no protege del todo contra la
violencia, tal vez por el condicionamiento de genero del cual no es fácil
escapar, a pesar de la instrucción escolar.
Valorando la asociación entre el tiempo de relación de las parejas, consideramos
que las manifestaciones de violencia, no sean frecuentes al inicio de la unión
de la pareja , es decir, durante el periodo de enamoramiento y de conocimiento
interpersonal pues de ocurrir dichas manifestaciones , existiría mayor
probabilidad que la relación no progrese, no así cuando pasa el tiempo , donde
tal vez por las llamadas ”costumbres” se comiencen a descuidar otros aspectos de
la relación, las reglas sean mas flexibles y se faciliten dichas
manifestaciones.
La violencia emocional o psicológica forma mas frecuente de violencia encontrada
en este estudio, tiene la característica peculiar de no dejar huellas
(cicatrices) visibles en apariencia, pero muchas veces las afectaciones que
produce duran toda la vida (3), estamos hablando de las ofensas, las
humillaciones, desprecios, los silencios en la comunicación, privaciones
afectivas, otros estudios también coinciden con este tipo de violencia como la
mas frecuente (12,13). Además que acompaña a los otros tipos de violencia.
En relación con la violencia física esta es una forma evidente, lo cual hace que
sea repudiable y fácilmente identificable por todas las personas (victimas o no
de la misma) lo cual explica que en este tipo de maltrata exista mayor
uniformidad al identificar manifestaciones de violencia física en la relación
con la pareja y el reconocerse victima de este tipo de maltrato. Este resultado
concuerda con lo reportado por Franis (14) sobre violencia donde se evidencia el
reconocimiento inmediato cuando se aborda el tema de este tipo de violencia, en
su estudio se reconoció por mucha personas la violencia física como la forma
exclusiva de violencia. Es cierto que es la más difundida y de fácil
reconocimiento, de los tipos de maltrato, es importante esclarecer que siempre
va acompañada de la violencia psicológica.
La relación entre el consumo de alcohol y la violencia ha sido ampliamente
estudiada, es así que se reporta el efecto del alcohol sobre el cerebro, donde
produce una inhibición de la corteza con lo cual quedan bloqueados los centros
del pensamiento lo que conlleva que la persona pierda el control sobre su
conducta,(15). El mismo autor reconoce que” la problemática asociada al
alcoholismo mas grave esta en relación con los conflictos interpersonales que
genera”, de ahí que se entienda la repercusión de esta adicción en la relación
de pareja.
El consumo de alcohol estuvo también relacionado con las manifestaciones de
violencia sexual, las victimas que solicitaron ayuda lo reconocieron como un
elemento importante y que muchas veces constituía un freno para la toma de
decisiones como pudieran ser negarse o defenderse ya que lo único que lograban
por el estado de embriaguez de la pareja era empeorar su como victimas e
incrementar los danos psicológicos que dicha situación les producía.
Se identificaron elementos de violencia sexual dentro del grupo de estudio, pero
su no reconocimiento o percepción de " normalidad " por parte de las mujeres nos
enfrenta nuevamente a evaluar aspectos tan importantes como son: la educación
sexual tipo sexista y los estereotipos que existen para evaluar los roles de
hombre y mujer, que lejos están de llevar a la relación hombre-mujer sobre las
bases de la equidad de genero y del disfrute pleno de su sexualidad que no solo
incluye las relaciones sexuales, de pareja, sino algo mas amplio, que en ultima
instancia esta relacionado con la salud mental de las personas, la cual esta
dañada en la muestra estudiada debido a los resultados anteriormente discutidos.
En resumen si bien se encontró violencia en más de la tercera parte de la
muestra estudiada, lo más importante es su no reconocimiento por la mayoría de
las victimas, lo que obliga a profundizar sobre el tema y a continuar mejorando
loa programas de prevención de conductas que faciliten la violencia.
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Autora: Dra. Annia Duany Navarro.
Especialista de 1er Grado en Medicina General Integral y Psiquiatría. Profesora
Instructora.
Institución: Hospital “Salvador Allende”. Ciudad de la Habana .Cuba.